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UN DULCE AROMA A MIEL [OMEGAVERSE]

UN DULCE AROMA A MIEL [OMEGAVERSE]

Status: Terminada
Genre:Yaoi / ABO / Traiciones y engaños / Triángulo amoroso / Contratadas / Completas
Popularitas:442.7k
Nilai: 4.7
nombre de autor: Dalianegra

[OMEGAVERSE/BL/YAOI)
SEGUNDA PARTE DE LA TRILOGÍA AROMAS.
SIN EDITAR.
Ilay y Alay siempre lo han compartido todo. Siempre han sido unos gemelos unidos y jamás se han separado por nada sin importar lo que suceda. Sus preocupaciones eran su familia y hermano Éley, pero al darse cuenta de que, en algún momento iban a tener que pasar por lo mismo: conocer a un Omega y tener una familia, los problemas comienzan. Siempre creyeron qué lo iban a compartir todo, incluso los Omegas, pero, ¿qué podría suceder cuando un dulce aroma a miel los envuelve y se dan cuenta de que solo uno de ellos se podría quedar con aquel Omega?

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24.

Ilay no se fue a casa. Tenía miedo de que alguien lo siguiera y supiera donde sus padres vivían, pero luego pensaba en que de seguro ya tenían la ubicación de todos y no supo qué hacer.

Se apretó la cabeza maldiciendo aquel día. Aquel día donde había caído en un trampa, en una provocación, en algo que lo había condenado por completo. Decidió bajarse del auto y cerró la puerta con fuerza. Ya no se encontraba afuera del restauran, pues había avanzado bastante sin rumbo alguno.

Miró el lugar vacío y que no pasaba ni un solo auto.

Sintió ganas de patear una roca y siempre lo evitaba, pero siempre terminaba recordando ese momento en que todo había comenzado cuando era consumido por los ataques de pánico:

—¡Vamos, Ilay, eres un cobarde!

Sintió la patada en su rostro.

—¡¿Dónde está tu hermanito?!

Un golpe le llegó en la espalda.

—¡Pelea! ¡Si dijiste que nos ibas a dar una paliza!

—Es un penoso. Sin Alay no es nada.

Se quedaron callados cuando lo escucharon comenzar a reírse mientras estaba en el suelo. No supieron que le pasaba porque tenía la boca ensangrentada y la nariz también. Lo habían pateado tantas veces que habían dado por hecho que le habían roto alguna costilla.

—Malditos imbéciles —se burló poniéndose de pie.

—Entonces, ¿quieres más?

—Los que venden droga como ustedes son mierda. ¿Quieren llorar porque los denuncie? Pues, vayan a llorarle a su maldita mamá.

Uno tuvo la intención de golpearlo, pero Ilay detuvo su golpe y lo golpeó primero con fuerza. No era tan bueno como Alay peleando, pero también sabía defenderse y estaba cabreado. Lo habían estado atacando entre cinco que no le daban mucho tiempo de poder pensar en cómo defenderse de ellos. Y luego golpeó a otro para seguir con otro.

Al último le golpeó el rostro con su rodilla y cayó al suelo con fuerza casi levantando polvo.

—Son muy valientes golpeándome entre todos, pero háganlo de a uno y verán quién termina más golpeado. Su mafia me da exactamente lo mismo porque no me dan ni un poco de miedo.

Los chicos se miraron entre ellos.

—Se refugian bajo ese nombre, pero me lo paso por el culo. Me molestaron unos días y ahora tienen su merecido. ¿No querían que toque sus lindos Omegas? Pues, estuvimos con todos ellos y nos dijeron que éramos mejores que ustedes. Toque a cada uno tanto como quise y los hice gemir mi nombre a todos sin falta mientras me pedían más.

—Maldito infeliz.

—¿No les gustaba provocarnos? ¿No les gustaba creer que podían contra mí? Tal vez estoy solo, pero deberían agradecer porque Alay los habría dejado tirados en el suelo como si nada.

Todos lo miraron con odio y con las claras ganas de querer matarlo sin siquiera dudarlos.

No lo pensaron mucho y le dieron en el gusto por unos segundos. Cada uno se fue contra él en un intento de poder golpearlo, pero uno contra uno era bastante difícil porque Ilay tenía más tiempo de pensar, podía visualizar mejor sus movimientos y tenía libertad de poder usar los golpes que deseaba y, uno a uno, fueron cayendo al suelo mientras él se iba riendo por estarse divirtiendo.

—¡Vengan, carajo, golpeen como hombres! ¡Soy el que estuvo con esos lindos Omegas! ¿Cómo se llamaba el tuyo? —preguntó mirando a uno riendo —. Sí, parece que se llamaba Bruce.

El chico apretó los puños porque era él sin duda alguna.

—Te voy a matar.

—¿Es una amenaza? —lo tentó Ilay.

—¿Te crees mucho? Deberías ser más inteligente y no hablar demasiado. Si todos saben como ganarte, pero, déjame un poco, te daré un poco de aliento.

Vio al chico tomando su teléfono sin saber lo que estaba haciendo en vez de pegarle y continuar con todo el problema. Entonces, lo vio mostrarle el teléfono y un audio se reprodujo:

—¡¡Ilay, ayuda!!

Se quedó paralizado porque era, claramente, la voz de su hermano que estaba en ese teléfono. Su corazón se frenó de golpe y quiso girarse para irse corriendo donde él, pero fue cuando le llegó un golpe.

—¿Te considerabas inteligente? Ahora sabrás lo que les pasa a los que son como tú.

Volvió a recibir golpes por muchos lados y quiso defenderse. Lanzó golpes y casi soltó un rugido para irse contra uno y otro.

—Mientras tú estás aquí, tu lindo hermanito está siendo acariciado con otros por querer pasarse de listos ambos.

Fue golpeado su rostro, su estómago, sus costillas, pero se puso de pie porque tenía que ir por Alay. Tenía que ayudarlo y le daban lo mismo los golpes. Sin importar lo que sucediera, debía ir a ayudar a su gemelo.

Entonces, tomó a uno y lo tiró al suelo, tomó a otro del cuello y golpeó su rostro. Recibió un golpe por la espalda y se giró con brusquedad para tomar su brazo y, sin duda alguna, lo giró provocando que su hueso crujiera y el chico soltó un alarido de dolor. Al momento de creer que tenía el camino libre, fue que vio a uno esperándolo con un cuchillo.

Tragó saliva.

—Tu hermanito se va a morir —se burló y pasó el cuchillo de forma ágil por sus dedos demostrando que era casi experto en utilizarlo —. Al igual que tú por haber tocado lo que era nuestro.

Sabía que no tenía experiencia en usar cuchillos y que, la mayor experiencia, era para partir un pan o para echarle mermelada y mantequilla, pero no le importaba eso demasiado. Prefería llegar con un dedo menos donde Alay y jamás dejarlo solo.

—Ayúdame, Ilay —repitió con burla el otro mientras sonreía.

Ignoró todo pensamiento y nada más actúo sin miedo. No supo si tenía alguna herida o no, pero no podía dejar de pensar en Alay.

Habían promesas, había cariño, era su hermano, una parte importante de él con quién siempre estaba y ninguno dejaba que el otro estuviera en peligro. Desde pequeños siempre el otro estaba ahí y Alay siempre solía enfrentarse a los demás sin miedo a nada, así que ignoró el corte en su abdomen, ignoró el codazo en su rostro, ignoró todo porque algo vital necesitaba su ayuda. Cuando cayó al suelo, soltó un quejido y sintió sangre en muchas partes de su cuerpo mientras los otros chicos nada más estaban viendo lo que ocurría.

Entonces, su mano tocó una roca y nada más la tomó. Se puso de pie y la lanzó. El otro chico no se dio cuenta de ella y le llegó en el rostro tirándolo al suelo. Quiso ponerse de pie, pero el cuchillo estaba lejos de su alcance e Ilay no dudó en tomarlo y, antes de que pudiera hacer algo, fue incrustado en su abdomen para ser sacado y vuelto a insertar demasiadas veces sin control alguno.

Vio los demás chicos salir corriendo simplemente y no pensó en nada más que correr hasta el auto en el cual lo habían traído para tomar su mochila donde estaba su teléfono.

Pensó en llamar a la policía y fue cuando vio el número de su hermano que lo estaba llamando. No dudó en contestar, entonces Alay le dijo:

—Oye, mamá dice que le traigas mantequilla porque quiere hacer panqueques.

Pensó que estaba escuchando mal y se quedó en silencio.

—¿Aló? ¿Me escuchas?

—¿E-estás con... mamá?

—Sí, ¿dónde más? Me dijiste que te ibas a demorar en la biblioteca y me encargó unas cosas, pero se me olvido la mantequilla. Tráela tú.

Miró sobre su hombro porque el chico seguía ahí tirado y soltó una respiración entrecortada.

—¿Me estás escuchando? —preguntó Alay porque no oía nada en lo absoluto.

Entonces, Ilay susurró:

—Lo maté.

—¿Qué? ¿Tomates? Habla bien, no te oigo ni una mierda, Ilay.

—Yo maté a alguien —repitió más claro y fuerte.

—¿Qué?

Cuando Alay llegó, frenó con fuerza y polvo se levantó. Se bajó corriendo dejando la puerta del auto abierta y sin saber si le había puesto freno de mano o no.

—¡Ilay! —gritó llegando donde él que estaba sentado en el suelo con la mirada perdida apoyando su espalda en el auto.

Le dijo un par de cosas, pero nada escuchaba porque estaba visiblemente impactado. Miró a todos lados cuando vio al chico tirado y camino donde él viendo que estaba muerto. Tragó saliva porque nunca antes había visto a una persona fallecida. Sintió que un escalofrío le recorría el cuerpo y vio a su hermano con un rostro pálido, golpeado y con sangre.

—¡Oye! ¡Oye, mírame! —gritó intentando sacudirlo un poco para que reaccione —. ¡¿Qué carajos pasó, Ilay?! ¡¿Por qué no me llamaste?!

—Me engañaron, me dijeron algo que no era cierto.

—¿Qué te dijeron? ¿Quién fue?

Ilay alzó la mirada para verlo arrodillado frente a él y se veía asustado también.

—Me hicieron escuchar un audio donde tú gritabas. Me dijeron que te tenían en otro lado y que te iban a matar.

—¿Quién te dijo eso?

—Los de la mafia.

Alay se quedó sin habla porque, sin importar que no hubiera dicho el nombre, sabía que cualquier mafia era peligrosa. Sabía que, el matar a alguien de una mafia, era algo que no tenía fin.

—No puede ser. Tenemos que irnos de aquí ahora.

Intentó levantarlo y pesaba. Al sostenerlos de sus costillas fue que sintió la sangre pegajosa en sus dedos y se dio cuenta de las heridas.

—Estás sangrando, carajo. ¿Cuántas heridas tienes? ¿Por qué creíste esa mierda? ¡No eres un maldito idiota! ¡Se supone que eres más inteligente que yo!

Ilay no supo qué decir porque sabía que se había metido en problemas. En los problemas más graves de toda su vida.

—Me manipularon, todo fue un engaño. Estaban enojados porque nos acostamos con todos sus Omegas y luego sacaron ese audio. Era tu voz, Alay, ellos pusieron un maldito audio con tu voz y dijeron que te iban a matar también.

—¡¿Me ves muerto?! —exclamó molesto —. ¡Por eso se supone que tú eres el inteligente y yo el que golpea! ¡Fuiste un imbécil!

Iban avanzando cuando dos autos se acercaron al lugar. Eran negros y no tardaron en bajar personas de ambos. Alay vio las armas y supo que eran metralletas. No supo qué hacer, pero tenía claro el hecho de que debía ser valiente y se posicionó delante de su hermano.

—Vaya, vaya, si tenemos un premio doble, pero no es difícil saber quién lo hizo.

—No toques a mi hermano —habló Alay manteniendo su mirada firme.

El hombre soltó una carcajada y, a pesar de que estaba llegando la noche, andaba con lentes de sol negros que se quitó.

—Ya veo, ya veo, eres un maldito perro rabioso y da la casualidad de que los perros rabiosos son mis favoritos. ¿Cómo te llamas?

Alay no supo qué decir y nada más atinó a decir su segundo nombre.

—Maverick.

El tipo soltó una pequeña sonrisa.

—¿Sabes que tu hermanito mató a uno de los míos? Lo lógico de todo esto, sería que ahora matemos a uno de los suyos.

—Fue un engaño. Los tipos que lo provocaron tuvieron la culpa. Si ese idiota está muerto es porque él mismo se lo buscó. Si quieren lamentar su muerte, háganlo, pero él mismo creo su tumba por imbécil.

—¿Engaño por qué? Yo no le veo pinta a que haya querido engañarlo —opinó el hombre viendo que le habían ensartado el cuchillo una y mil veces —. Más bien se ve que nada más quiso dejarlo como un colador por puro gusto.

—Puso un audio que...

—¿Él no habla? ¿Acaso es mudo?

—No tiene por qué hablar si yo estoy aquí. Puedo hablar y responder por él. Somos hermanos y...

—Y se protegen mutuamente, que bonito —se burló soltando una carcajada —. Mátenlos.

Las armas fueron levantadas hacia ellos y Alay tragó saliva con dificultad porque no sabía qué más decir.

—O, únete a nosotros y tu hermanito quedará libre —le sugirió con una sonrisa —. Soy capaz de ver potencial en las personas con verlos un segundo y sé que tú, Maverick, tienes mucho potencial.

El pelirrojo no respondió nada porque jamás iba a hacer algo como eso, sin embargo, el pensar en el hecho de que, por eso, su hermano podía quedar libre de crimen, casi lo hizo abrir la boca para decir:

Sí, acepto unirme.

—O, asesina a uno de mis hombres.

—No tengo tiempo para matar mierda —soltó.

Esa respuesta al hombre nada más le gustó mucho más y volvió a sonreír.

—Desde ya digo que estoy dando una oportunidad que muy pocos pueden tener. Mata a uno de mis hombres y tendrán una salida fácil, de lo contrario, nos iremos contra su familia que, por lo que veo aquí —dijo viendo su teléfono —. Son el padre, la madre, ustedes los gemelos y uno más. Que linda familia. ¿Debería matar a la madre o al hermanito menor?

—¡Haremos lo que sea! —gritó Ilay —. Entregan, reparten y venden droga, podemos hacer eso.

—Cállate idiota —advirtió Alay mirándolo.

—¿Ves? Tu hermanito tiene muchas ganas de colaborar. Así que, ya está todo dicho, serán mis nuevos entregadores de droga, pero, solo para ver que la vida de tu hermano vale, mata a uno de mis hombres o su familia muere.

Alay se quedó mirando al frente mientras Ilay decía todo tipo de cosas mostrando que estaba cegado por el miedo y ya. Y no lo pensó, tampoco lo meditó, nada más apretó el gatillo volviendo una noche doble de asesinato donde todo comenzó.

Y donde, el nombre Maverick, comenzó a tomar un sentido mucho más fuerte.

1
Yudiela Arboleda
yo que defendí tanto a Ilay y me decepcionó pensé que él era más de razonar pero salió más inteligente Alay
Berenice Hernández
😭😭😭
Berenice Hernández
todo sufrimos y asemos sufrir lo que importa es arrepentirse y pedir perdón se que eso no cambia los hechos pero todos merecemos una segunda oportunidad 😭😭
Berenice Hernández
ya me di cuenta que ya encontró a su Omega pero todavía no lo sabe 🤭, a ver qué pasa, espero que Alay valla a ver asu papá y que los hermanos se reúnan y disfruten en familia 😭😭😭
Berenice Hernández
pero si tú también tienes la culpa por dejarte manipular y dejar de lado a tu familia, no solo el 🙎🏼‍♀️
Berenice Hernández
hay autora me rompiste el corazón como termino todo así, espero que se vuelvan a reunir los hermanos ,la familia 😭😭😭😭😭también lo odio pero si está predestinado estar juntos no podemos aser nada ,pero que está relación sea para bien y puedan convivir en familia creo que le pido mucho, quiero que regrese Alay por favor que no sea malo 😭😭😭😭😭
Berenice Hernández
🤔👼🏼🤭
Berenice Hernández
😭😭😭
Berenice Hernández
eres un tonto ahora sí te acuérdas de tu hermano por hacerle caso a un tonto Omega que los separó con artimañas 🙎🏼‍♀️
Berenice Hernández
oooh espero que no pierdan asu mamá, ooh no 😮😮problemas y más problemas
Berenice Hernández
débil no, es más fuerte de mente,pero los demás que puede decir pobre Alay
Berenice Hernández
porque se está olvidado de su familia 😭😭
Berenice Hernández
yo opino que el que les debería de dar la paliza del año es Lukyan, hacer si así abren los ojos par de idiotas se están dejando manipular y no se dan cuenta🙎🏼‍♀️
Berenice Hernández
es verdad,duelen más que de tus conocidos
Berenice Hernández
apenas las recuerdas pero ya es tarde par de tontos
Berenice Hernández
ya me espante 😮
Berenice Hernández
😮😮oooh es un Omega sisañoso ,va a generar muchos pero muchos problemas 😈😈
Berenice Hernández
oooh habrá problemas, muchos problemas 🤦🏼‍♀️
Berenice Hernández
🤣🤣🤣
Berenice Hernández
🥵🥵🥵🥵
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