Todo era felicidad para Gloria, la noticia de su embarazo abría un nuevo futuro lleno de alegría junto a su pareja. La situación no era distinta para Leandro, quien emocionado por fin se casaría con su amor de la infancia. Sin embargo, el destino suele ser cruel con las personas que menos lo merecen y un accidente no solo impedirá la realización de su alegría, sino que le quitará a ambos a quiénes aman. Pero para Leandro, aquello no puede quedar así y buscará justicia en contra de Gloria, la cual cree es la culpable de todo. ¿Qué ocurrirá entre dos corazones en luto? ¿Puede haber una segunda oportunidad?
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Debes controlarte
Después de hacer el espectàculo que Leandro auspiciò en el bar, se fue junto con Alberto. èste guardò silencio por un buen tiempo llevàndolo a su apartamento. Sabía que él no estaba en condiciones de manejar. Juntos entraron al apartamento y Leandro pasó a servirse un trago.
-No crees que debes parar.
-No eres mi madre, sino te gusta ¡làrgate!
Alberto se sirvió un trago y se sentò frente a él. Pacientemente esperaba a que Leandro bajará la guardia. Luego de mucho tiempo
-¡Perdòn!, No tienes por què cargar con mi ira y mi frustracciòn.
-No hay nada que perdonar, para eso somos amigos. Somos inmunes a insultos, malos tratos y hasta nuestra madre.
Leandro ha dibujado una leve sonrisa en su rostro y justo toma otro sorbo de su vaso.
-Parece que volví a estar solo. Mira el retrato de Rosy a un lado de su mesa, -Solo tú me acompañas.
-Te equivocas Leandro. Hay personas que están interesadas en ti.
-Creì en esa mujer Alberto, ahora resulta que solo fui un pendejo, una ficha en su juego de ajedrez, su pinche peòn.
-Estàs haciendo juicios antes de tiempo Leandro. Además, piensa con cabeza fría, ningún empleado está sujeto a nosotros y Victoria ofrece los mejores salarios del mercado.
-O sea, que son solo negocios.
-O sea que no debes tomártelo a manera personal. Debes hablar con ella para arreglar las cosas. Ella te quiere, lo sé.
-Ah sí, y lo que vimos hoy, ¿es un espejismo?
-No viste a Leandro. Yo no vì más que dos personas departiendo en un lugar neutral.
-Ese hombre le tenía por la cintura.
-Tù ibas encima de ella,¿ o lo olvidas?
Leandro se rasca su cabeza, ahora estaba más calmado y sabía muy bien que metiò “las patas” hasta el fondo.
-La extraño. No puedo sacarla de mi mente y hoy verla con alguien màs me jodiò la vida.
-Reconquistala. Tú puedes hacerlo.
-Y qué hago con el mequetrefe. Me odia porque traté a ese Sr de payaso.
-Tendràs que persuadir. Tú te metiste en esas, te sales solo.
Victoria Marsella
-Entonces,¿ tuviste algo con ese hombre? Dice Alfonso. -El hombre quien te llevò hasta un hospital psiquiatrico y que se empecinò contigo hasta verte metida en la càrcel, sin contar que te incitò a suicidarte.
-Alfonso, no màs por favor. ¿Crees que no lo sè?
-Perdòname Victoria, pero no lo acepto. Sabes ¿cuànto te he esperado?, y tù decidiste darle una oportunidad a aquel hombre que tan pronto sepa quien eres te va a lastimar màs de lo que has probado hasta ahora.
Victoria guarda silencio, sabe que Alfonso dice palabras certeras y dolientes a su corazòn.
-No se puede decir a corazòn a quien querer.
-¿Lo quieres?, Alfonso recibió esta noticia como un aguijòn punzando en su corazòn.
-Solo sè que èl es un hombre amoroso, pero tambièn lleno de rencores. Así que no te preocupes. Ese cariño como empezò ya se acabò.
-Debes tener cuidado Victoria. Sè que mi amor jamàs lo aceptaràs. pero no soportarìa verte sufrir. Alfonso toma de sus manos y se despide de ella frente a la Torre.
-Mañana nos veremos. Dijo Victoria.
-Hasta mañana entonces.
Ha llegado un nuevo dìa Victoria se encuentra en su oficina reunida con Alfonso para detallar todos los informes de las utilidades de Alemania. Ha sido una reuniòn extenuante y absorbente, Marlyn solo entra para llevarles frescos y comida. Ha pasado ya medio día y Victoria invita a almorzar a Alfonso para liberar un poco sus mentes y seguir trabajando en la tarde. Ella olvidó por completo la cita de Leandro. Marlyn, le llama pero ella tiene su móvil apagado.
-Alberto, Ella no me dijo nada de una cita con el Sr Leandro. Seguramente lo olvidò, ella se encuentra empalmando informes de la Compañìa de Alemania.
-Leandro ha preguntado varias veces el dìa de hoy por esa cita, ya que tù no has llamado para confirmar la hora.
Ahora ella no se encuentra, salió a almorzar con su amigo Alfonso y parece que seguirán en la tarde con su trabajo.
-Marlyn, por favor. Recuerda. Sabes que Leandro es impredecible. No quiero que vaya allà y complique las cosas.
-Creo que le estamos dando demasiada importancia a sus pataletas. El sr Leandro ha sido muy tosco con ella.
-Leandro es muy volátil, pero es el mejor ser humano que conozco. Por favor, ayúdame.
-Está bien. Lo haré, pero no te garantizo nada.
Leandro h entrado a su oficina y allì està Alberto quien lo atosiga con sus preguntas
-¿Què has sabido de la cita con Victoria?
-Nada.
-¿No ha confirmado?
-Ni siquiera te tiene agendado. Acabo de hablar con Marlyn, ella dice que està en una reuniòn importante y que serà todo el dìa.
-O sea que no vendrà.
-O sea que le pedí a Marlyn recordar aquella reunión contigo. Alberto suena como padre que está previniendo a su hijo a no volver a meter la pata. Solo ten paciencia.
-Me pides demasiado. Ha de ser que està con el estirado ese, ¿Còmo es que se llama?. ¿Alfonso?.
- Sabes muy bien que si. No eres malo para los nombres.
Leandro hace una mueca y toma su pisapapel para intentar no pensar en aquel hombre que ahora acompañaba a Victoria.
-Quisiera eliminarlo. Leandro lanza su pisapapel a Alberto.
-Estas loco. Ja ja ja ja.
-Entonces, tendrè qué esperar.
-Tendràs qué esperar. Y yo espero que no vayas a hacer otro de tus shows. Te necesito concentrado y ganador.
-No puedo prometerlo.
-Pues no te queda de otra.