¡Al diablo con los protagonistas sufridos que lloran en un rincón! 💥
Dante era el Emperador del Caos, un dios místico que aplastaba deidades por diversión. Ahora reencarnó en el cliché más quemado de Internet: un yerno residente "bueno para nada". Su suegra le grita por no lavar los platos, los primos millonarios lo humillan y él... se está muriendo de la risa mientras hace breakdance con la escoba.
Para colmo, su alma despertó un Sistema que es un completo troll de internet. ¿La regla del juego? Entre más insoportable y predecible sea el villano, ¡más billones de dólares y poderes divinos recibe Dante por romperle el guion de la forma más ridícula posible!
⚡ En esta novela vas a encontrar:
Peleas brutales en sandalias de goma contra mafias armadas hasta los dientes.
Curaciones médicas milagrosas usando una tostadora vieja y un tenedor.
Una fría esposa CEO que no sabe si enamorarse de él o internarlo en un manicomio.
NovelToon tiene autorización de Syraxes Crowley para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 23: La Mirada de Desprecio
El rostro de Doña Helena Vega mutó del blanco hospitalario a un rojo violáceo que amenazaba con reventar las costuras de su traje de seda gris perla. Los cubiertos de plata sobre la mesa vibraron levemente cuando la matriarca dio un golpe seco con los puños, poniéndose de pie con la furia de un titán corporativo herido en su amor propio.
—¡Eres un animal insolente! —siseó Helena, cuidando de no gritar para mantener las apariencias ante los diplomáticos de las mesas vecinas, aunque sus ojos inyectados en sangre delataban una demencia aristocrática— ¿Crees que unos cuantos millones de dólares comprados con trucos financieros te hacen dueño de un apellido? ¡Te voy a destruir, Dante Cruz! Mañana mismo moveré mis influencias con los editores de los principales diarios del país. Voy a hundir la reputación de Valeria, haré que Cosméticos Vega sea catalogada como una empresa fraudulenta ligada al lavado de dinero y los arrastraré a ambos por el lodo de los tribunales hasta que tengan que mendigar para comprar un boleto de autobús. ¡No saben con quién se están metiendo!
Valeria sintió un frío glacial recorrerle la columna. Sabía que su madre no bromeaba; Helena tenía los hilos de la prensa escrita y los contactos políticos necesarios para asfixiar cualquier negocio antes del amanecer.
Dante Cruz, sin embargo, no se movió un solo centímetro. Dejó caer el trozo de pan de vuelta en el plato, se acomodó perezosamente las solapas de su bata de laboratorio sobre su esmoquin y se giró directamente hacia ti, mirándote de reojo con una calma que rozaba el descaro puro.
—Muchachos, contemplen el Cliché Número Diecinueve de nuestro manual de supervivencia urbana: «La amenaza histérica de la prensa corrupta» —te susurró Dante, dedicándote una sonrisa de lado— Cuando el villano se queda sin argumentos económicos, siempre recurre al poder del chisme masivo y las influencias mediáticas. Es un clásico. Pero lo que la buena suegrita no sabe es que en el capítulo anterior desbloqueamos una pequeña recompensa del Sistema. Es hora de estrenar nuestra nueva habilidad pasiva en televisión en vivo... o bueno, en cena privada. Observen lo que pasa cuando mezclas el Qi del Caos con la flojera más absoluta del universo.
Dante Cruz exhaló un suspiro largo, pesado, cargado con la fatiga de un hombre que ha dormido catorce horas seguidas y aun así siente que necesita otra siesta. Lentamente, levantó la cabeza y clavó sus ojos oscuros directamente en Doña Helena.
🖥️ [SISTEMA TROLL: ACTIVANDO HABILIDAD PASIVA]
[HABILIDAD]: 'Mirada de Desprecio del Vago Divino' (Nivel 1).
[OBJETIVO]: Doña Helena Vega.
[CONSUMO DE ENERGÍA]: 0.01% de Qi de Flojera Cósmica.
[EFECTO]: Destrucción subatómica del ego aristocrático mediante apatía absoluta.
En ese preciso milisegundo, la realidad misma pareció sufrir un síncope. Las lujosas lámparas de cristal de murano del techo de Le Miroir Classique parpadearon violentamente y la iluminación del restaurante pareció oscurecerse, concentrando toda la atmósfera de la habitación en un punto focal entre Dante y su suegra. El aire se volvió extrañamente denso, pesado, impregnado con una apatía tan gigantesca que el pianista del fondo dejó de tocar por completo, abrumado por una repentina e inexplicable flojera espiritual.
Dante miró a Helena. No fue una mirada de odio, ni de ira, ni de venganza. Fue algo mucho peor. Fue una mirada de desprecio cósmico, aburrimiento absoluto y desinterés total, como si estuviera contemplando a un mosquito de la fruta molesto a mitad de una tarde de verano.
El efecto en la matriarca fue devastador e inmediato.
Doña Helena Vega se congeló a mitad de su siguiente amenaza. El ego inflado que había construido durante sesenta y cinco años basados en la superioridad de clase colapsó como un castillo de naipes bajo un huracán místico. Inexplicablemente, grandes gotas de sudor frío comenzaron a brotar de su frente, arruinando su costoso maquillaje de diseñador. Su respiración se volvió errática y una oleada de culpa abrumadora, densa y destructiva inundó su pecho.
De repente, Helena no vio ante sí a un yerno vago; vio un abismo de indiferencia mística que la hacía sentir microscópica, ridícula y completamente patética con su traje gris perla y sus amenazas de prensa.
—Yo... yo... —la voz de Helena tembló, perdiendo toda su fuerza. Las lágrimas, gruesas y cargadas de una humillación psicológica total, comenzaron a rodar por sus arrugadas mejillas— Yo solo quería... el apellido...
—¡Plof!—
Para el absoluto horror y asombro de Valeria, Doña Helena cayó de rodillas sobre la alfombra persa del restaurante, agarrándose del borde de la mesa mientras sollozaba como una niña pequeña que acaba de ser reprendida por el director del colegio.
—¡Peróname, Valeria! —exclamó la matriarca, llorando a moco tendido mientras se tapaba el rostro con las manos enjoyadas— ¡He sido una madre terrible! ¡Siempre preferí a Mauricio porque era varón y tenía el porte de los Vega, pero él solo es un inútil que gasta el dinero en apuestas! ¡Fui una ciega! ¡Por favor, no me quites la mansión, pagaré la renta puntualmente, lo juro! ¡Perdónenme!
Valeria Vega se quedó completamente petrificada en su silla, con los ojos tan abiertos que parecían platos de porcelana. Miró a su madre —la mujer más temida de la alta sociedad— llorando de rodillas en el suelo, y luego miró a Dante, quien simplemente estaba usando el palillo de dientes para limpiarse las uñas con total parsimonia.
Antes de que Valeria pudiera articular una sola palabra, Doña Helena se levantó del suelo con una torpeza desesperada. Sacó un fajo de billetes de cien dólares de su bolso de cocodrilo, lo arrojó sobre la mesa para cubrir la cuenta entera con una propina del quinientos por ciento, y salió corriendo del restaurante a toda velocidad, perdiendo un zapato de tacón en la alfombra sin molestarse en recogerlo.
El silencio en el salón volvió a ser sepulcral. Los meseros se quedaron inmóviles, fingiendo que no acababan de ver la mayor destrucción de dignidad aristocrática en la historia de la ciudad.
Dante Cruz vio desaparecer a su suegra por la puerta giratoria, estiró los brazos bostezando ruidosamente y se giró hacia ti para dar el cierre definitivo.
—¿Lo ven, muchachos? —te susurró Dante, guiñándote el ojo con una desvergüenza monumental mientras se ponía en pie, haciendo sonar sus chanclas verdes— El orgullo de los mortales es tan frágil que un par de segundos de flojera cuántica bastan para ponerlos a llorar en la alfombra. Ahora que la Jefa Final de la familia ha sido purgada temporalmente, creo que es momento de ir a dormir. Mañana es el gran lanzamiento en vivo de "Juventud del Caos", y tengo la ligera sospecha de que mi primo Mauricio va a intentar montar un espectáculo masivo. Vayan preparando las palomitas, porque el desmadre corporativo apenas va a comenzar.
Está historia es una joyita ✨💖
Tiene una narración muy graciosa y el personaje es lo mejor de todo, te hace querer seguir leyendo sin parar.
eso sí que va a ser gracioso
Nada mejor que un buen chismesito
Eso sí que suena interesante