Dos organizaciones mafiosas controlan la ciudad desde las sombras.
Después de una serie de asesinatos extraños dentro de ambas mafias, se descubre que alguien está manipulando a los dos bandos para iniciar una guerra total.
NovelToon tiene autorización de Jessica Cruz Bautista para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAPÍTULO 22 "LO QUE SIENTE MIEDO"
Kael no respondió.
Porque Adrian tenía razón.
Y eso era exactamente el problema.
El humo seguía llenando los corredores de Saint Vesper mientras avanzaban lentamente entre luces rojas y escombros.
Valen iba delante buscando una salida.Pero Kael apenas podía concentrarse en eso ahora.
Solo sentía el peso de Adrian apoyado contra él...Su respiración...Su mano sujetando su hombro...Y la sangre caliente atravesando lentamente la camisa negra.
—¿Sigues sangrando? —preguntó Kael.
—Un poco.
—Eso no suena tranquilizador.
—Intento mantener el misterio.
Kael soltó una risa breve antes de poder evitarlo.
Y ambos se quedaron callados inmediatamente después.
Porque aquel sonido…se sintió demasiado natural....Demasiado íntimo.
Adrian lo miró de reojo.
—Ahí está otra vez.
—¿Qué cosa?
—La risa.
Kael apartó la mirada incómodo.
—No empieces.
—Solo digo que me gusta escucharla.
El corazón de Kael reaccionó demasiado rápido.
Maldición.
Valen finalmente encontró una puerta metálica al final del corredor.
—¡Aquí!
La abrió con esfuerzo. Subían hacia la salida trasera del edificio.
Kael ayudó a Adrian a subir lentamente.
Pero a mitad del camino, Adrian se detuvo.
Respiración pesada.
Kael frunció el ceño inmediatamente.
—¿Qué pasa?
Adrian cerró los ojos un segundo.
—Estoy bien.
Mentira evidente.
Kael sostuvo su rostro obligándolo a mirarlo
—No hagas eso.
Adrian abrió apenas los ojos.
—¿Hacer qué?
—Actuar como si no te estuvieras muriendo.
Silencio.
La mano de Kael seguía sobre su mejilla.
Y ninguno pareció notar el gesto hasta varios segundos después.
O peor…sí lo notaron.
Adrian levantó lentamente una mano y cubrió la de Kael.
Como si aquello fuera algo frágil.
El pecho de Kael dolió otra vez.
Porque el recuerdo volvió sin avisar.
Pequeñas manos infantiles haciendo exactamente lo mismo.
Promesas susurradas en la oscuridad.
Y Adrian diciendo: “Si tú sobrevives… yo también puedo.”
Kael respiró bruscamente.
Adrian lo vio enseguida.
—¿Otro recuerdo?
Kael asintió apenas.
Y algo cambió en la expresión de Adrian.
Una esperanza muy pequeña
Entonces una explosión sacudió el edificio otra vez.
El momento se rompió inmediatamente.
Nikolai y Alessandro ya estaban demasiado cerca.
Valen abrió la puerta superior rápidamente.
Finalmente estaban afuera.
Kael ayudó a Adrian a salir mientras Saint Vesper seguía colapsando detrás de ellos.
El edificio parecía un monstruo muriendo lentamente.
Y por un segundo…Kael sintió que estaban dejando atrás una tumba.
Pero no una vacía.
Una llena de recuerdos de niños.
De cosas que nunca debieron existir.
Valen respiró agitado observando alrededor.
—Tenemos que irnos antes de que—
Disparo.
Todo pasó demasiado rápido.
La bala atravesó el pecho de Valen.
Kael abrió los ojos de golpe.
El doctor cayó al suelo inmediatamente.
Sangre extendiéndose bajo él.
Y al final del callejón…
Nikolai Vólkov bajó lentamente el arma.
El mundo se congeló.
Kael dejó de respirar.
Su padre avanzó bajo la lluvia acompañado de hombres armados.
Perfectamente tranquilo.
Como si no acabara de matar a alguien frente a él.
Adrian tensó el cuerpo inmediatamente.
Intentó levantar el arma.
Kael lo detuvo antes.
Porque algo en la mirada de Nikolai estaba mal.
Muy mal.
—Kael —dijo Nikolai con calma—. Ven aquí.
Kael sintió rabia instantánea.
—¿Lo mataste?
Nikolai ni siquiera miró el cuerpo de Valen.
—Sabía demasiado.
El asco golpeó a Kael brutalmente.
—Era una persona.
—Era un error.
Silencio pesado.
Lluvia cayendo entre ambos.
Entonces Alessandro apareció detrás de Nikolai.
Y la expresión de Adrian cambió completamente...Fría y dolida.
—Adrian —dijo Alessandro—. Basta ya.
Adrian soltó una risa vacía.
—¿Basta de qué? ¿De descubrir que arruinaron nuestras vidas?
Nikolai dio otro paso adelante.
—No entienden lo peligroso que es esto.
Kael apretó la mandíbula.
—¿El experimento?
—Lo que sienten.
El corazón de Kael golpeó fuerte.
Nikolai lo observó directamente.
—Gemini salió mal porque ustedes dejaron de pensar racionalmente el uno respecto al otro.
Kael sintió algo romperse dentro suyo.
Porque eso sonaba demasiado parecido a miedo.
No desprecio...sino miedo
Adrian habló antes que él.
—Nos separaron porque nos queríamos.
Silencio.
Alessandro cerró los ojos un segundo.
Y esa reacción fue suficiente confirmación.
Kael sintió el pecho arder.
—Hijos de puta…
Nikolai endureció la mirada.
—No entiendes lo que ocurre cuando recuperan todos los recuerdos.
—Entonces explícame.
Nikolai permaneció callado unos segundos.
Después habló más bajo.
—La última vez que intentamos separarlos… Saint Vesper se incendió.