En un mundo donde los dragones cambian de forma y los destinos se entrelazan, el amor puede ser tanto un regalo como una maldición. Dos jóvenes, marcados por la herencia de lo divino y la carga del futuro, se encuentran en una encrucijada. Mientras uno vislumbra los hilos del destino, el otro lucha con sus propios demonios interiores. En un universo de escamas y sueños, las decisiones pueden cambiar no solo sus vidas, sino el destino de todos los que aman.
¿Estás listo para descubrir hasta dónde llegarían por amor?
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Cap 23: Harlan
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Al día siguiente, Connor se despertó con Harlan aferrado a su cintura, le parecía extraño que ese hombre de mirada fría y palabras duras estuviera en esa situación cursi.
— Príncipe, ya es hora de levantarse, tengo cosas que hacer.
Harlan no respondió, sino que se sujetó más al cuerpo del chico. Connor al sentir el agarre más fuerte, comenzó a moverlo con cuidado.
— Sé que está despierto, suélteme. De verdad tengo cosas que hacer hoy.
— ¿Entre esas cosas está el dejarme solo?
— Es lo mejor para ambos……. Por favor suélteme, debo resolver algunos asuntos del ducado— tratando de deshacer el agarre del rubio
— Iré contigo, sé lo que estás pensando.
— Estoy pensando en comer un rico postre de frutas y chocolate…… Harlan, suéltame.
— No quiero, mi estro aún no termina.
— Harlan, necesito ir al baño, suéltame ya.
— No quieres ir al baño, quieres ir a casa de tus padres.
— Harlan, dijiste que serías obediente y harías lo que yo dijera. Suéltame.
— Connor, no te vayas de mi lado. Acepté vivir contigo porque de verdad quiero que me ames.
— Compórtate como antes, me incomoda verte en esta situación tan humillante.
— Hablemos……. Estoy molesto porque en nuestro primer día viviendo juntos, tomaste decisiones solo y rompiste nuestro compromiso.
— También estoy molesto, muy molesto. Todo mis esfuerzos por conseguir tus obsequios los tiraste a la basura y me hiciste sentir incómodo…….. Sé que he sido insistente, estúpido, he tomado malas decisiones y te he lastimado. Sin embargo, creo que sí me das una oportunidad, es porque en verdad estás dispuesto a dejar que esté a tu lado y no vas a estar dudando de mi a cada instante……. De verdad no quiero molestarte más y no quiero dañarte con mis decisiones.
— Connor, sigamos viviendo juntos....... Por favor, Omega....... habías dicho que estarías conmigo al menos un mes— lamentable
— Bien, solo un mes, pero no sigas con esta actitud tan lamentable.
— Me conformo con un mes.
— Algo traes entre manos y si lo descubro no tendré piedad de ti— viéndolo sonreír triunfante
— Vamos a asearnos, luego de desayunar te ayudaré a mejorar tus habilidades.
— Ve a tu habitación, si me espías no te hablaré todo el mes.
— No te espío.
Harlan salió de la habitación y Connor fue al baño a asearse para desayunar e ir a casa de sus padres para practicar con Cowan y Danilo.
— “ Ese dragón cree que no sé qué me engañó para vivir juntos”— viendo a Harlan desayunar con una sonrisa
Después de desayunar, Connor se preparó para ir al ducado. Cuando iba saliendo de la ciudad, vió a su lado a Harlan.
— Omega, prometiste no dejarme.
— Eres un dragón odioso— respondió intensificando la velocidad de su vuelo
— También te amo, mi pequeño rayo de luz.
— Harlan, si sigues usando a ese dragón para molestarme, no viviremos juntos.
— Omega, no he hecho nada. Sabes que mi estro no termina y mi dragón está cortejando a su pareja.
Connor no dijo nada más y siguió su viaje hasta el ducado. Al llegar al campo de entrenamiento, vió a sus padres que estaban entrenando.
— Padres, Buenos días— saludó haciendo una pequeña reverencia
— Buenos días, creí que llegarías más temprano— dijo Danilo viendo a Harlan tras su hijo
— Disculpe, padre. El príncipe está en su estro y no me deja de seguir.
— Buenos días, duques— dijo Harlan inclinando un poco su cabeza
— ¿Está acosando a mi hijo?— preguntó Cowan
— Nada de eso, él me invitó a venir. Temía que pasara mi estro con alguien más— respondió con seguridad, viendo a Connor
— Padre, no le preste atención a ese dragón alborotado.
— Vamos a entrenar, tengo trabajo que hacer más tarde— pidió Danilo a su hijo.
— Príncipe, si está en su estro, debería estar en su habitación y no estar cerca de los Omegas— comentó Cowan al rubio
— No se preocupe, no le faltaré a mi Omega.
Ignorando al hombre, Connor fue al centro del campo para empezar su entrenamiento. Allí junto a su padre se transformó en dragón.
— “ Es bastante fuerte y no se deja engañar fácilmente”— pensaba Harlan viendo al chico defenderse de los ataques de sus padres.
Un par de horas después, el entrenamiento terminó y los mayores se despidieron para ir a su trabajo. Connor por su parte, se dirigió a su habitación siendo seguido por Harlan.
— Príncipe, no debería entrar a mi habitación, cuando estoy en casa de mis padres. Ellos ya saben de la ruptura del compromiso.
— Yo no he venido a romper el compromiso, así que el compromiso sigue en pie.
— ¿Cuándo terminará su estro? De verdad me estresa no verlo serio y de mal genio.
— ¿Le gusto serio y de mal genio?
— se ve más atractivo y menos como un acosador.
— Está bien, seré como diga mi Omega— tomando su apariencia seria y distante
— Espéreme en la sala o en el jardín. Debo asearme.
— Te espero en el jardín, no tardes.
— Mejor lléveme a la mansión, debo ir al archiducado a una fiesta de té que ha organizado la señorita Checova.
— ¿Lo acompaño?
— De acuerdo, pero no le dé libertad a ese dragón descarado.
Harlan solo sonrió y lo sujetó de la cintura para aparecer en la habitación del Omega en su mansión.
— Iré a prepararme y preparar un obsequio para su prima.
— No se vista demasiado revelador o demasiado atractivo. No quiero tener que espantar a esos omegas resbalosos. Tampoco lo quiero ver de coqueto para pasar su estro.
— No te preocupes, mi estro lo pasaré solo con mi pareja. Seré obediente ante mi Omega.
— Si es obediente, deje su estro a un lado y sea el príncipe que conozco.
— Ok, seré su príncipe.