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Entre Secretos Y Deseos Prohibidos

Entre Secretos Y Deseos Prohibidos

Status: En proceso
Genre:Yaoi / Romance
Popularitas:2.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Luna Aoul

Emanuel lo tiene todo… menos la libertad de ser quien realmente es.
El mejor alumno de la universidad, el hijo perfecto, un secreto que pesa demasiado.
Una cita equivocada lo lleva a conocer a Sasha y a su hermano Héctor, alguien que vive sin esconderse y despierta en él lo que siempre negó.
Entre miradas prohibidas, decisiones difíciles y una verdad que amenaza con salir a la luz, Emanuel deberá elegir entre seguir fingiendo o amar sin miedo.
Porque hay silencios que duelen más que cualquier verdad.

NovelToon tiene autorización de Luna Aoul para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo XXIII Una puerta que se abre

El viaje en auto fue silencioso.

Emanuel iba en el asiento del acompañante, mirando por la ventana sin ver realmente el paisaje. Las luces de la ciudad pasaban como manchas borrosas. No sabía si estaba nervioso o simplemente agotado.

Alejandro manejaba con tranquilidad, pero de vez en cuando lo miraba de reojo. Como si quisiera asegurarse de que su hijo no desapareciera en cualquier momento.

No hablaron mucho.

No hacía falta.

Había demasiadas cosas procesándose en silencio.

Cuando el auto se detuvo frente a la casa, Emanuel sintió un pequeño nudo en el estómago.

No era una casa enorme, pero era cálida. Tenía luces amarillas en el porche y una planta grande al costado de la puerta. Se veía habitada. Viva.

—Es aquí —dijo Alejandro suavemente.

Emanuel asintió.

Bajó del auto.

El aire de la noche era fresco.

Antes de que Alejandro pudiera buscar las llaves, la puerta se abrió de golpe.

Un hombre de unos cuarenta y tantos años salió con una sonrisa enorme.

—¡Al fin llegaron!

Y sin dudarlo, abrazó a Alejandro con entusiasmo.

El abrazo fue fuerte, sincero, casi exagerado.

—Mariano… lo vas a asustar —dijo Alejandro riendo levemente.

Emanuel no pudo evitar soltar una pequeña risa.

Mariano se separó y lo miró.

Sus ojos eran amables. Tenían esa calidez de alguien que sonríe con todo el rostro.

—Así que vos sos Emanuel…

No hubo juicio.

No hubo incomodidad.

Solo curiosidad y cariño.

Mariano dio un paso más y, sin invadir, lo abrazó también.

No fue un abrazo largo.

Fue respetuoso.

—Bienvenido.

Emanuel sintió algo extraño en el pecho.

No era costumbre que alguien lo recibiera así.

—Gracias… —murmuró.

Alejandro observaba la escena con una expresión que Emanuel no recordaba haber visto antes.

Orgullo.

Entraron.

La casa tenía olor a comida recién hecha.

—Ya estoy cocinando —anunció Mariano desde la cocina—. Y hoy viene mi hermano Víctor. Tenés que conocerlo.

Emanuel dejó su mochila cerca del sofá.

Se sentía fuera de lugar.

Pero no fue rechazado.

Eso era nuevo.

Alejandro se acercó.

—No tenés que impresionar a nadie —le dijo en voz baja.

Emanuel asintió.

El timbre sonó.

Mariano levantó la cabeza.

—Debe ser Víctor.

Fue a abrir.

Un hombre alto, con energía desbordante, entró casi hablando antes de cruzar la puerta.

—¡Buenas! ¿Dónde está el famoso hijo que nos tuvieron escondido?

Alejandro suspiró con una sonrisa resignada.

—Víctor…

Emanuel se puso de pie.

Mariano lo señaló con entusiasmo.

—Acá está.

Víctor lo miró de arriba abajo, pero no con malicia. Con curiosidad genuina.

—Por fin te conocemos.

Emanuel se rió nerviosamente.

—Hola…

Víctor se acercó y le dio un apretón de manos que terminó casi en abrazo.

—Tu padre nunca dejó de hablar de vos. Nunca.

Alejandro bajó la mirada, un poco avergonzado.

—Víctor…

—¿Qué? Es verdad —dijo riendo—. Por fin viniste. Gracias.

Emanuel sintió que el pecho se le apretaba.

Nunca imaginó que alguien pudiera hablar de él con orgullo en una casa donde nunca había estado.

—Se nota que sos tímido —continuó Víctor con una sonrisa—. ¿Tenés novia?

La pregunta cayó con naturalidad.

Emanuel bajó la cabeza.

Alejandro tensó apenas los hombros.

Mariano observó atento.

—Tenía novio —dijo Emanuel con honestidad—. Pero nos tomamos un tiempo.

El silencio fue breve.

Víctor abrió los ojos exageradamente.

—Uy… metí la pata.

Emanuel negó rápidamente.

—No, tranquilo.

Víctor levantó las manos en señal de rendición.

—Prometo no volver a preguntar sin pensar.

La tensión se rompió con una pequeña risa.

Mariano intervino suavemente.

—Acá nadie te va a juzgar, Emanuel.

Alejandro lo miró.

Había gratitud en ese gesto.

Víctor se dejó caer en el sillón.

—Bueno, entonces está decidido. Yo te voy a llevar a pasear. Tenés que conocer la ciudad desde el lado divertido.

Emanuel lo miró sorprendido.

—¿En serio?

—Claro. Y también vas a conocer a mi novia. Es intensa, pero buena gente.

Mariano rió desde la cocina.

—Es intensa.

Víctor ignoró el comentario.

—Los dos te vamos a llevar de paseo, si vos querés.

Emanuel dudó un segundo.

No estaba acostumbrado a que lo incluyeran así.

—Sí… por supuesto.

Alejandro lo observaba en silencio.

Esa pequeña respuesta significaba más de lo que parecía.

Era la primera vez en días que Emanuel decía “sí” a algo sin miedo.

La cena fue sencilla.

Hablaron de cosas normales. Trabajo. Anécdotas familiares. Historias viejas que Emanuel escuchaba como si pertenecieran a otro mundo.

A veces se perdía en sus pensamientos.

En Héctor.

En la decisión que había tomado.

En el “tenemos que pensar en nosotros”.

Pero cada vez que su mente intentaba irse demasiado lejos, alguien lo traía de vuelta con una pregunta amable o una sonrisa.

En un momento, Mariano le sirvió más comida.

—Acá no vas a pasar hambre —dijo con naturalidad.

Emanuel sonrió.

Era extraño.

Sentirse en casa en un lugar nuevo.

Después de cenar, Víctor se levantó.

—Mañana te paso a buscar. No acepto excusas.

Emanuel rió suavemente.

—Está bien.

Cuando Víctor se fue, la casa quedó más tranquila.

Mariano comenzó a juntar los platos.

Alejandro miró a su hijo.

—¿Querés que te muestre tu habitación?

Emanuel asintió.

Subieron por un pequeño pasillo.

La habitación no era grande, pero estaba ordenada. Una cama, un escritorio, una ventana que daba al patio.

—Podemos cambiar lo que quieras —dijo Alejandro—. No es provisional. Es tu espacio.

Emanuel dejó la mochila sobre la cama.

—Gracias.

Alejandro dudó un momento en la puerta.

—No tenés que resolver todo hoy.

Emanuel lo miró.

—Lo sé.

—Y tampoco tenés que dejar de sentir.

Emanuel tragó saliva.

Sabía a qué se refería.

Héctor.

Alejandro apoyó una mano en su hombro.

—Cuando yo tenía tu edad, creí que tenía que elegir entre ser yo o ser aceptado. Me equivoqué. Lo único que te pido es que no te abandones.

Emanuel asintió lentamente.

Cuando su padre salió, se quedó solo.

Se sentó en la cama.

Sacó el celular.

Miró el nombre de Héctor en la pantalla.

No escribió.

No llamó.

Solo sostuvo el teléfono entre las manos.

Sabía que necesitaba espacio.

Pero eso no hacía que doliera menos.

Se recostó mirando el techo.

Desde abajo se escuchaban las voces suaves de Alejandro y Mariano conversando.

No estaban discutiendo.

No estaban ocultándose.

Estaban viviendo.

Emanuel cerró los ojos.

Por primera vez desde que su madre lo echó, no sentía miedo inmediato.

Sentía incertidumbre.

Pero también una posibilidad.

La posibilidad de que tal vez… podía construir algo diferente.

Una familia distinta.

Una vida sin esconderse.

Y mientras el sueño lo vencía lentamente, una idea cruzó su mente:

Tal vez este no era el final de nada.

Tal vez era el principio.

💕💕💕💕.... 💕💕💕💕....... 💞💞💞💞....

No te pierdas el próximo capítulo esperemos que Víctor y su novia animen a Emanuel 🙂‍↕️

Porfa pon me gusta y comenta mi historia con cariño Luna Auol 🌸

1
Leydi
🤭🤭🤭🤣
Leydi
😭😭😭😭😭😭💕
Leydi
Nooóooo Santi te vas a quemar 🔥
Luna Aoul
Muchas gracias por leerme, espero que siga disfrutando de los capitulos 🥰🥰🥰
Maria Consuelo Rodriguez Berriz
Me gustó la Empatía de la chica
Tere Jimenez
muy bonito capitulo felicidades
Tere Jimenez
muy insistente la madre y el chico debería de hablar con la verdad para que seguir sufriendo en silencio
Tere Jimenez
muy bueno el capítulo
Tere Jimenez
empieza interesante gracias por compartir
Julius
Por fin la verdad sale a la luz
izanita
quedé Taki Taki rumba 🫢
izanita
ESOOO 🙂‍↕️
izanita
queee 😠😤
izanita
🫢🫢🫢
izanita
Se vienen tiempos feitos para Emanuel pero luego de la tormenta sale el arcoiris 💗
izanita
ojalá no dure mucho el enojo de Héctor 🥲
Leydi
Aaaa que lindo Santi💕😭
Leydi
😭😭😭
Leydi
🤭🤣🤣🤭🤣🤭🤣
Julius
😭😭😭
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