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Trato De Amarte

Trato De Amarte

Status: En proceso
Genre:Reencuentro
Popularitas:3.4k
Nilai: 5
nombre de autor: rojitaaa.

spoiler: tiene final feliz. 💗


Enemies to lover.



🚧 NO ES POLIAMOR🚨

[La pareja protagonista son mayores de edad.].

+18.

NovelToon tiene autorización de rojitaaa. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

.

Al acercarse sintió las manos de Lucas en su cintura, este lo sentó en su regazo.

— que te-

Lucas plantó un beso en los labios del pelinegro.

/ Minutos después.

Rodrigo sintió el calor de las manos de Lucas recorriendo su torso, apretando y hasta cierto punto rasguñando. Entre besos mordisqueados, logró murmurar

— Lucas...hijo de pta, Damián está-

— Dormido como un ángel — Lucas lo interrumpió, hundiendo los dedos en su cabello negro para guiarlo hacia otro beso. Rodrigo cedió por un instante, dejándose llevar por la familiaridad de esos labios... hasta que un sonido los interrumpio

*CRRRR* El crujido de una bota contra el suelo de mármol. (No se escribir sonidos D: )

El guardia de seguridad se aclaraba la garganta con el rostro vuelto hacia la pared, los nudillos blancos de tanto apretar su radio. Lucas separó sus labios de Rodrigo con exasperación, pero no soltó su cintura.

— No sabes tocar? ¿En serio interrumpes, justo ahora? —gruñó mientras Rodrigo se apartaba bruscamente, limpiándose los labios con el dorso de la mano.

— Su padre está al teléfono, señor.

— Dile que mañana iré, tuve un inconveniente y por eso no fui. — Lucas cortó el aire con la mano libre, la otra todavía posada en el muslo interno de Rodrigo, quien intentaba (y fallaba) disimular su erección ajustándose el pantalón

Rodrigo aprovechó para ponerse de pie, arreglándose el suéter arrugado con movimientos bruscos.

— Voy a... el baño—, alejándose, camino hacia el baño.

Lucas lo siguió con la mirada, se detuvo un momento viendo hacia la cama donde el rubio dormía abrazado a un cojín, las pestañas doradas temblando levemente con cada respiración.

Lucas observó el escape de Rodrigo con una sonrisa antes de girarse hacia el guardia, bajando la voz.

— Veo que olvidaste como tocar una maldita puerta.

— Señor es que su padre me dijo que-

— No piensas salir?

— S-si, discúlpeme. — dijo el guardaespaldas y salió rápido.

/.. EN EL BAÑO

Rodrigo cerró la puerta del baño, apoyando la espalda contra la pared, mientras intentaba recuperar el aliento.

— Mrd — masculló entre dientes, pasando una mano por su cabello revuelto. — ¿Cuántas veces más vas a caer en su juego, idiota? — Se auto regaño.

Su mirada bajó hacia las marcas rojizas que las uñas de Lucas habían dejado en su cintura, Con dedos temblorosos, se quitó el suéter y lo dejo cerca de el espejo.

— Es solo lujuria... solo física...— intentó convencerse, aunque el espejo le devolvía la imagen de un hombre completamente perdido, labios hinchados, ojos vidriosos.

Abrió el grifo y se salpicó la cara repetidamente con agua fría.

— No dijiste que solo amabas a Damián ? — se pregunto.

Su reflexión fue interrumpida por tres golpes secos contra la puerta.

— No saldrás? — Lucas desde el otro lado, haciendo girar la manilla — ?

Rodrigo contuvo el aire al escuchar a Lucas, lo ignoro y camino a la bañera, abrió la llave y se metió en ella estando solo en boxer.

La puerta se abrió, Lucas entro y se quitó el suéter dejándolo a un lado también.

— Que haces? Sal de a qui, no quiero ver tus horribles cicatrices. — dijo Rodrigo, refiriéndose a las marcas que lucas tenía en su cuerpo gracias a su trabajo.

Lucas se detuvo y apretó la mandíbula, pero no retrocedió.

— Hablas mucho.

Rodrigo bufó, volviendo la vista hacia la bañera. Podía sentir la mirada de Lucas sobre él, y aunque intentaba ignorarla, su cuerpo pareció traicionarlo. Su piel comenzó a erizarse.

Lucas dio un paso más hacia la bañera.

— Voy a entrar.

La mano de Rodrigo se cerró con fuerza alrededor del borde de la bañera.

— vete a la mrd — protestó.

— Que grosero, el mini Rodrigo no piensa eso. —hablando de lo que se veía por el boxer de este.

Rodrigo maldijo internamente, su rostro enrojeciendo de vergüenza. Intentó cubrir el bulto en su entrepierna con las manos, pero fue inútil. Lucas ya había visto demasiado.

— Cierra la maldita boca

El agua caliente seguía corriendo, creando vapor entre ellos mientras Lucas apoyaba las manos a ambos lados de la bañera, inclinándose.

— ¿Seguro que soy el grosero? — susurró Lucas, arrastrando los dedos por el borde del boxer empapado de Rodrigo— Si supieras lo jodidamente tierno que te ves ahora mismo.

Rodrigo apretó los dientes, sintiendo cómo su piel se erizaba bajo ese toque deliberado.

— tú nunca aprendes a respetar límites ? —replicó

— tu cara dice "follame" ¿Lo sabes?. —dijo Lucas.

A fuera, el sonido de Damián murmurando cosas hizo que estos giraran. Lucas retiró la mano lentamente, con una sonrisa, solo acercó su rostro al de Rodrigo lamiendo su labio, antes de salir del baño

Rodrigo dejó escapar el aire que no sabía que retenía y se hundió en el agua, maldiciendo entre dientes.

Rodrigo estaba hundido hasta el cuello en agua caliente, tratando de calmar el incendio que Lucas había provocado en él. Su cuerpo se estremecía, aún en alerta por la proximidad de Lucas.

/. FUERA DEL BAÑO

Lucas se detuvo junto a la cama donde Damián dormía. El rubio se movió levemente, murmurando algo incomprensible. Lucas alargó la mano para acomodarle la manta, pero se detuvo cuando

Un estruendo proveniente del baño hizo que ambos hombres se sobresaltaran. Damián abrió los ojos, desorientado

— ¿Qué...? — preguntó con voz soñolienta.

Rodrigo se había resbalado al intentar salir de la bañera demasiado rápido. Ahora estaba tirado en el piso mojado, completamente desnudo y con el rostro encendido de vergüenza.

La puerta se abrió de golpe. Allí estaban ambos: Lucas con una mirada preocupada, y Damián, aún medio dormido, mirando la escena con ojos desorbitados.

— ¿Estás bien, Rodri? — preguntó Damián genuinamente preocupado.

Rodrigo quiso desaparecer. En ese momento odió a Lucas más que nunca por someterlo a esta humillación.

— Estoy bien... —mintió entre dientes, evitando la mirada de Damián—. Solo...fue un resbalón tonto.

Lucas, apoyado en el marco de la puerta con los brazos cruzados, levantó una ceja sarcástica.

— ¿Necesitas ayuda para levantarte, cariño?

El tono burlón hizo que Rodrigo lo fulminara con la mirada.

— No.

Pero cuando intentó levantarse, el dolor agudo en su tobillo lo traicionó.

— ¡Mierda!

Damián, más alerta ahora, se acercó rápidamente.

— Te lastimaste?!—Sus manos cálidas se posaron en la piel de Rodrigo antes de que pudiera evitarlo—. Tienes el pie inflamado. Lucas, puedes cargarlo?

Lucas no se movió.

— Seguro que no fue intencional para llamar mi atención, ¿verdad?

— ¡Basta! —Damián le lanzó una mirada inusual de reproche—. No es momento para tus juegos.

El ambiente se volvió pesado. Rodrigo sintió cómo su vergüenza se convertía en rabia.

— No necesito tu ayuda, no te preocupes.

Pero Damián ya estaba examinando su tobillo con esos dedos delicados que conocían cada centímetro de su cuerpo.

— No digas tonterías... Tienes que dejar de ser tan terco.

— Yo me encargo de él. —dijo Lucas abruptamente, avanzando

— No, yo puedo — dijo Damián poniendo una toalla alrededor de Rodrigo, e intentando ayudarlo a levantar.

En el intento afirmó su pierna la cual aún no está de el todo sanada.

— uhg. — se quejo Damián.

— lo ves? Dejen de ser tercos, Damián ve dónde la señora yui y dile que Rodrigo se cayó. — dijo Lucas en tono serio mientras se acercaba a cargar a Rodrigo.

Al principio, Rodrigo intentó luchar, avergonzado y enojado, Sin embargo, el dolor en su tobillo herido lo hizo ceder, y finalmente permitió que Lucas lo cargara, Lucas cargó a Rodrigo en sus brazos, sosteniendo su cuerpo desnudo contra su pecho. Rodrigo se sentía vulnerable y expuesto, pero no pudo evitar notar la calidez del contacto masculino y la seguridad de sus brazos musculosos. (Gay panic)

Rodrigo mantenía los puños apretados contra el pecho de Lucas, evitando mirarlo mientras este lo llevaba hacia la cama, cada paso hacía que su piel rozara contra la del otro hombre, recordándole lo fácil que sería rendirse...

— Podría haberme ayudado Damián perfectamente. —masculló, clavando las uñas en los hombros de Lucas para distraerse.

Lucas solo sonrió, bajando la voz

— Pero adónde estaría la gracia en eso, ¿eh?

Al depositarlo sobre las sábanas, Lucas no se apartó inmediatamente. Sus manos se deslizaron con lentitud deliberada desde los muslos de Rodrigo hasta su cintura, disfrutando del temblor que provocaba.

Damián regresó en ese momento con la señora Yui, la ama de llaves, quien llevaba un botiquín.

— ¡Dios mío! ¿Se siente muy mal amo rodrigo? —exclamó la mujer, mirando su tobillo enrojecido.

Rodrigo se mordió el labio.

Permaneció inmóvil bajo las manos de Lucas, fingiendo indiferencia mientras la señora Yui le vendaba el tobillo. Sin embargo, cuando Damián se inclinó para pasarle una almohada, Rodrigo no pudo evitar un gemido agudo al sentir los dedos de Lucas deslizarse por su muslo interno bajo las sábanas.

— ¿Rodri...? —Damián frunció el ceño al notar su expresión tensa.

Lucas retiró la mano con falsa inocencia.

— Quizá deberías revisarle otras áreas—murmuró Lucas, mordiendo su labio en una sonrisa mientras salía del cuarto.

Damián, ahora genuinamente preocupado, se sentó al borde de la cama

— ¿Qué más te duele? ¿Las costillas? — pregunto Damián mientras veía a Rodrigo ponerse un suéter.

Sus dedos comenzaron a levantar el suéter de Rodrigo, quien atrapó su muñeca con pánico

— ¡No! Es solo que necesito dormir. Estoy bien.

Pero el rubio ya había visto demasiado, las marcas de uñas en su cintura, los labios mordidos y entonces lo entendió.

— ¿Eh?

Dijo Damián con voz vacilante, tratando de entender lo que eso significaba, su mente aún intentando procesar la escena. En ese momento, se dio cuenta de cuánto había creído que él era la única persona con quien Rodrigo compartía su intimidad. Pero ahora, todo se veía diferente, y la idea de que hubiera sido Lucas quien lo había tenido de esa manera lo enojaba demasiado.

Damián permaneció inmóvil

— ¿En serio?— Susurró.

Rodrigo tragó saliva.

— Dami, que paso? No pienses cosas raras—

— ¿Y qué pienso, exactamente? — Lo interrumpió, retirando bruscamente su mano. — ¿Qué otra explicación hay para que tengas marcas de uñas en la cintura?

Lucas, que había estado observando desde la puerta con los brazos cruzados, finalmente intervino.

— Creo que te estás pasando de dramático, Damián — dijo, con voz tranquila

Damián giró hacia él, los puños apretados.

— Cállate. Esto no es asunto tuyo.

Rodrigo intentó sentarse, pero el dolor en su tobillo lo detuvo.

— Damián, por favor

— Por favor, ¿qué? — Damián se inclinó sobre él, su voz bajando

Lucas avanzó, esta vez con una expresión seria.

— Damián. ?

Pero Damián no le hizo caso. En lugar de eso, agarró el suéter de Rodrigo con más fuerza, tirando de él hasta que sus rostros estuvieron a centímetros de distancia.

— ¿También te dejó marcas en la boca, Rodrigo? —susurró Damián.

Rodrigo no pudo responder, no entendía lo que estaba sucediendo.

Lucas camino hacia la cama.

— Suelta su ropa. Ahora.

Damián lo ignoró, sus ojos clavados en los de Rodrigo como si buscara una salida, una negación… algo.

— Dijiste que era solo yo... Que no había espacio para nadie más.

Rodrigo apretó los labios.

— Y es así... Yo no...

— ¡No mientas! —explotó Damián— ¡Estás lleno de él! tus labios, todo grita que estuviste con él.

Una lágrima traicionera rodó por su mejilla.

Y entonces Lucas habló

— Creo que esto se puede hablar en otro momento.

Damián soltó el suéter lentamente, retrocediendo

Rodrigo extendió una mano temblorosa hacia él, pero Damián se alejó antes de que pudiera tocarlo. Cerrando los ojos con fuerza mientras murmuraba cosas para si mismo.

— mm

Y sin más palabras, salió de la habitación.

— Damián estaba enojado? ¿Celoso? Su temperamento es-

— Solo está enojado. —interrumpió Rodrigo.

"Y quién no estaría así, el idiota que tanto le promete amor tiene marcas de otra persona." Pensó.

Lucas se sentó en el borde de la cama, mirando hacia abajo a Rodrigo, quien estaba sentado contra la cabecera, con la sábana subida hasta las caderas.

— ¿Te duele todavía el tobillo? La señora yui te dejo esa pastilla.

Lucas se inclinó, levantando suavemente la manta que lo cubría. Rodrigo tragó saliva, negándose a mirar directamente hacia abajo.

— Un poco.

— Damián siempre es así? —pregunto lucas.

— ¿Enojón? Por desgracia sí. — dijo Rodrigo soltando un gran suspiro.

Damián siempre se había comportado así, y tenía celos de casi todas las personas con las que Rodrigo mantuviese algún contacto. Pero, por alguna razón, nunca lo aceptaba como pareja.

— Entonces ustedes eran algo?.

— No.. pero el es así, incluso antes, siempre se enojaba y tiraba todo. —dijo Rodrigo mientras se desordenaba su cabello.

— ¿Manipulación?

— De que mierda hablas? Nada de eso. — dijo Rodrigo enseguida.

Lucas lo miró en silencio, luego se levantó y hablo.

— No necesitas defenderlo tanto, solo pregunté.

— el-

— Solo digo que... alguien que se enoja así sin razón, no es celoso. Es posesivo.

Rodrigo apretó las sábanas entre sus manos.

— Él no es malo...

— Nunca dije que lo fuera —interrumpió Lucas, girándose con una sonrisa triste—. Pero tú tampoco eres feliz del todo... ¿verdad?

Rodrigo no dijo nada, se quedó en silencio, se sentia tonto.

/. Minutos después

Dos golpes suaves en la puerta.

Ambos se miraron.

— Rodrigo… —la voz de Damián al otro lado era suave— ¿puedo entrar?

Lucas arqueó una ceja, cruzándose de brazos, ahora con una sonrisa.

— No respondas —dijo en voz baja —. Está esperando que lo perdonen sin pedirlo.

Rodrigo apretó los labios.

" Por qué le hago caso a este idiota?" Pensaba

La manija tembló ligeramente.

— Solo quiero hablar... —insistió Damián— No voy a gritar ni nada...

Lucas se acerco, pegó su boca al oído de Rodrigo

— Si le abres olvídate de lo que pasó hoy, y si no lo haces tal vez por fin empieces a elegirte tú primero.

Rodrigo simplemente cerró los ojos.

— Esto es un desastre.. — dijo Rodrigo.

Lucas acercó su mano hacia el rostro del pelinegro, poniendo su mano en su labio, silenciando sus palabras.

— Duérmete, irónicamente un invalido contra un invalido no demorarían en una pelea. — dijo Lucas refiriéndose a la lección que ahora también tiene Rodrigo, con una sonrisa.

— Que mierd-

— Shhhh

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