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El Trono Que No Elegí, La Marca Que No Pedí

El Trono Que No Elegí, La Marca Que No Pedí

Status: En proceso
Genre:Omegaverse / Mafia / Fantasía LGBT
Popularitas:16.1k
Nilai: 5
nombre de autor: juliana scotella

El día que cumplió dieciocho años debía ser una celebración.
Pero terminó siendo una sentencia.
Heredero de un apellido poderoso, su vida cambia cuando su padre —un CEO en decadencia— le revela la verdad: para salvar la empresa, ya ha sido prometido en matrimonio como moneda de cambio a la mafia más influyente del país. Un trato frío, cruel… y sin salida.
Lo que nadie esperaba era que el hombre que tomaría su mano no fuera el viejo y despiadado jefe de la mafia, sino su hijo: el verdadero heredero del imperio criminal. Un alfa temido, criado entre violencia y poder, que nunca quiso ese matrimonio tanto como él.
Ambos son alfas. Ambos se desprecian desde el primer encuentro.
Y ambos están atrapados en un vínculo que ninguno eligió.
Entre choques de orgullo, silencios cargados de odio y un destino que insiste en unirlos, descubrirán que el omegaverse no siempre sigue las reglas… y que incluso dos alfas pueden desafiar lo imposible.
Porque en un mundo donde el poder lo decide todo, amar p

NovelToon tiene autorización de juliana scotella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

No voy a volver a soltarte

Jean

Al entrar al auto, una sensación incómoda de tensión y nerviosismo me recorrió el cuerpo. Cerré la puerta con cuidado, como si hacer ruido pudiera romper el silencio pesado que se había instalado entre nosotros.

Apoyé la espalda contra el asiento y solté un suspiro lento.

Las palabras de mi madre comenzaron a repetirse en mi mente una y otra vez.

"En unos años me traerás nietos…"

—Mierda… —me quejé en un susurro apenas audible, girando el rostro hacia la ventana.

¿Por qué estaba pensando en eso ahora?

¿Por qué justo con él?

Observé el paisaje pasar mientras el auto avanzaba de regreso a casa, pero mi mente estaba demasiado lejos para notar realmente el camino. La imagen apareció sola… inesperada… peligrosa.

Yo…

Con Demon…

Una familia…

Tragué saliva con fuerza.

No debería sentirse así…

No debería sentirse… bien.

Sin embargo, algo en mi pecho se apretó con una calidez que me asustaba más que cualquier pelea o arma que hubiera sostenido en mi vida.

Apreté los dedos contra mi pantalón intentando ordenar mis pensamientos, pero entonces sentí el contacto.

La mano de Demon se apoyó sobre mi muslo.

El gesto fue firme… dominante… pero también protector. Como si reclamara su presencia sin necesidad de decir una sola palabra.

Mi respiración se trabó por un segundo.

El calor subió por mi cuello hasta mis mejillas, y agradecí que mi rostro siguiera girado hacia la ventana.

¿Lo hace a propósito…?

¿O simplemente es su forma de asegurarse de que sigo acá…?

No me moví.

No quería hacerlo.

Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente, relajándose apenas bajo su contacto. Odiaba admitirlo… pero su cercanía calmaba el caos que sentía dentro mío.

El aroma de sus feromonas llenaba el interior del auto de forma sutil, envolvente… peligrosamente reconfortante.

Cerré los ojos por un instante.

Esto está mal…

No debería depender de él así…

No debería necesitarlo tanto…

Pero mis dedos temblaron levemente sobre el asiento, conteniendo el impulso de acercarme más.

El silencio entre nosotros no era incómodo… era pesado, cargado de cosas que ninguno estaba diciendo.

Mi mirada bajó lentamente hacia su mano sobre mi muslo. La observé unos segundos, sintiendo cómo mi corazón golpeaba con fuerza contra mi pecho.

Antes me habría apartado…

Antes habría sentido que esto era una cadena…

Entonces… ¿por qué ahora se siente como un ancla?

Mordí suavemente mi labio inferior intentando controlar mis emociones.

—No tenías que venir a buscarme… —murmuré finalmente, sin apartar la vista de la ventana.

Pero incluso para mí, mis palabras sonaron vacías.

Porque en el fondo…

Sabía que si no lo hubiera hecho…

Eso habría dolido mucho más.

Mis dedos se cerraron lentamente sobre la tela del asiento mientras el auto seguía avanzando.

Y, sin darme cuenta, mi pierna se tensó apenas bajo su mano… como si inconscientemente buscara sentir que todavía estaba ahí.

emocional.

Demon

Sentía su silencio.

No era un silencio vacío… era uno lleno de pensamientos que Jean intentaba ocultar. Podía notarlo en la rigidez de su postura, en cómo evitaba mirarme, en la forma en que su respiración cambiaba cada vez que mi mano permanecía sobre su muslo.

No la retiré.

No pensaba hacerlo.

Su murmullo rompió finalmente el aire dentro del auto.

—No tenías que venir a buscarme…

Sus palabras eran suaves… pero falsas.

Demasiado suaves para alguien que había huido sin mirar atrás.

Deslicé apenas los dedos, no como una caricia, sino como una advertencia silenciosa de que estaba escuchándolo… y observándolo.

—Sí tenía que hacerlo —respondí con voz baja, firme.

Mi mirada seguía fija en el camino, pero toda mi atención estaba en él.

—Porque cada minuto que no sé dónde estás… es un minuto donde alguien más podría encontrarte primero.

El auto continuó avanzando mientras el silencio volvía a caer entre nosotros, más pesado que antes.

—Y eso… —agregué con frialdad controlada— no lo voy a permitir.

Noté cómo su pierna se tensaba levemente bajo mi mano.

No apartándose.

Nunca apartándose realmente.

Eso hizo que algo oscuro y posesivo se acomodara en mi pecho.

Giré apenas el volante, tomando una curva, antes de hablar otra vez.

—Crees que te encierro porque quiero controlarte.

Hice una pausa corta, midiendo cada palabra.

—Te equivocas.

Finalmente desvié la mirada hacia él.

Su rostro seguía dirigido a la ventana, pero sus mejillas aún conservaban ese leve tono rojizo que su cuerpo no sabía ocultar.

—Te encierro… porque el mundo en el que vivo no perdona debilidades.

Mi mano presionó apenas más firme sobre su muslo, anclándolo ahí… conmigo… en ese espacio donde no podía huir ni fingir indiferencia.

—Y tú eres mi debilidad más peligrosa.

Las palabras salieron sin elevar la voz, pero cargadas de una verdad que ni yo mismo estaba acostumbrado a admitir.

Vi cómo sus dedos se cerraban con más fuerza sobre el asiento.

Bien.

Me estaba escuchando.

—Cuando desapareciste… —continué, bajando apenas el tono— mis hombres tardaron horas en encontrarte.

Horas.

Mi mandíbula se tensó al recordarlo.

—Horas donde no sabía si estabas herido… si alguien había descubierto quién eras… o si tu padre había intentado terminar lo que empezó.

El ambiente dentro del auto se volvió más denso, más difícil de respirar.

—No te encerré para castigarte, Jean.

Mi pulgar se movió apenas, inconscientemente, sobre la tela de su ropa.

—Lo hice porque si algo te pasa… —dejé la frase en el aire unos segundos— no hay nada que no destruiría para recuperarte.

El motor rugió suavemente mientras aceleraba un poco más, como si mi propio control estuviera al límite.

—Puedes odiarlo si quieres.

Lo miré de reojo.

—Puedes pelear conmigo todo lo que quieras.

Mi mano no se movió.

No retrocedió.

—Pero no vuelvas a decidir desaparecer sin decirme nada.

No fue una orden gritaba.

Fue peor.

Fue una advertencia dicha con calma absoluta.

—Porque la próxima vez no voy a quedarme esperando informes de mis hombres.

El silencio volvió a caer, pesado, cargado de cosas que ninguno de los dos sabía cómo nombrar.

Exhalé lentamente antes de agregar, con un tono más bajo, casi peligroso por lo honesto que sonaba:

—Voy a ir a buscarte yo mismo… sin importar dónde estés.

Mis dedos se cerraron apenas, asegurando su presencia bajo mi mano, como si necesitara confirmar que seguía ahí… real… intacto.

—Y cuando te encuentre…

La frase quedó incompleta.

No hacía falta terminarla.

Porque ambos sabíamos lo que significaba.

Jean deslizó su mano sobre la de él, todavía apoyada en su muslo.

—Lo siento… —susurré, con la voz apenas audible, cargada de culpa y nervios.

Apreté mi mano sobre la suya, incapaz de soltarlo.

No quería hacerlo.

—Solo que… no pude soportar cuando te fuiste… —aclaré, mordiendo mi labio con fuerza para contener las lágrimas que amenazaban con escapar. A su lado siempre me sentía expuesto… vulnerable… peligrosamente sincero.

Demon

Su disculpa cayó como un golpe silencioso en mi pecho.

Bajé la mirada hacia nuestras manos entrelazadas. Jean no estaba intentando apartarme… al contrario, se aferraba como si mi presencia fuera lo único que lo mantenía en pie.

Eso despertó algo oscuro… y protector… dentro de mí.

Giré apenas la mano, entrelazando mis dedos con los suyos, firme, posesivo, como si sellara un acuerdo que ninguno de los dos había pronunciado en voz alta.

—No vuelvas a desaparecer así —murmuré, más bajo, más grave.

No era una orden gritaba.

Era una promesa cargada de peligro.

El resto del camino transcurrió en un silencio denso, donde nuestras manos no se separaron ni una sola vez.

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btcclic cuenta3
Cuando una persona, piensa en el otro, ese es su hogar, le llaman trono yo le llamaría hay es... intensamente, " breve " no complicarse un instante, de la existencia 1 × 1...
/Scare/
julietha galiano
el mismo aire? mongragon mañanero jajajajajjaja
Mery Lora
El amor dile cuando se ama de verdad
Marcos Mieres
holiiis ameee la primera parte eeeh, ojalá no se casen
"katu azul"
no soy una rosa a la cual debería proteger
corrígete eres algo mas fuerte que esooooo🤭🤭🤭🤭🤭
"katu azul"
demon no lo tengas en la ignorancia es mejor que te conozca tal cual eres sin reservas ❤
"katu azul"
muchachos sin miedo al éxito
"katu azul"
si no hay confianza no hay NADA las cosas se hablan y después se afrontan /Applaud//Applaud//Applaud//Applaud//Applaud/
"katu azul"
eso es lo que se quiere presencia en lo bueno en lo malo....
que los comienzos son los momentos felices de todo en esta vida no hay un manual de instrucciones que te diga como se debe actuar en el amor uno escribe en el libro de la vida lo que uno quiere escribir ❤❤❤❤
Marianela Ramírez Quinteros
autora desde lo emocional ..está bien redactada ...cumple con lo esperado ...te contraste en la pareja .... yo le daría un vuelco para hacerla más interesante ...porque me cansó.. pueden seguir si historia ... pero jean con sus habilidades ..debiera estar junto a él ..
en el mundo de la mafia ...luchar juntos ... jean tiene su lado oscuro .....y usar el lado Omega cuando está con su pareja ....dale vida a este guión.....hasta ahora se ha centrado ..solo en la casa .....es mi visión ...y más encima ...se repite el capítulo ...es una opinión subjetiva de sin ánimo de polemizar

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Juli: Holaa si luego va a suceder juntos lo que pides la idea de mostrar al principio su dado oscuro es para eso, pero muchas gracias por tu opinión
total 2 replies
Marianela Ramírez Quinteros
será un híbrido ...alfa y Omega a la vez 🤔🤔🤔
"katu azul"
el poder de la comunicación ❤es fundamental en una relación
Maria Cantillo
Ellos lo apoyaron como no se va sentir así si son más familia que su padre ojalá no los maté ya los tenían amarrado como a el 😭😭😭
Maria Cantillo
bueno al fin sabe que lo quebraron lo abusaron física y psicológicamente que padre hace esto
Maria Cantillo
salió de chana pa sebastiana
Bela Almanza
enserio mucho amor 🤭🤭🤭🤭🤭
Bela Almanza
amar tanto que duele 😭😭😭😭
"katu azul"
jean le esta aplicando la ley del hielo
eso duele mas que mil palabras demon sabiendo que Jean es tan inestable inexperto a como debe actuar y sentirse verse descontrolado por algo que no sabe manejar y dices una cosa asi no es justo idiota /Scare//Scare//Scare//Scare//Scare/
"katu azul"
eso es desesperación total de querer escapar de todooooooooo pero tienes que tener animo y fuerza de voluntad
"katu azul"
eres un idiota demon después de semejante noche pasión que se sentia tu puerto seguro lo abandonas como un gato indefenso cualquiera noooo puedo con tanto te mereces que te ignore por idiota /Awkward//Awkward//Awkward/autora para tu novela esta interesante no se para los demas no me dejes asi necesito saber que se viene ahora 🤭🤭🤭🤭
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