¿Quién pensaría que sería tan simple?
Un papel y un bolígrafo.
Solo una firma en un pedazo de papel.
Pero a veces la vida te sorprende y te enamoras de alguien cuando nunca pensaste que sucedería.
No debería haber pasado, todo era solo un acuerdo mutuo, solo un contrato.
Primer libro "El Contrato"
Segundo libro "¡Abordo!"
Próximamente tercer libro "Unidos"
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Capítulo XXI
Mark
La boda estaba cada vez más cerca, y la verdad no estoy totalmente segura de si tengo miedo o no, cualquier hombre tendría miedo, aunque ya existe el divorcio, creo que la mitad de la población ha estado divorciado, o vive en un matrimonio infeliz, sin embargo, no quiero estar en este factor, quiero hacer un matrimonio así sea por contrato feliz, deseo poder disfrutar un matrimonio.
Muchos dirían que es algo hermoso, que aunque te cases tres o cuatro veces más, seguirá con la misma emoción, no creo que sea cierto, muchos nos dejamos llevar por un sentimiento, no es malo, al final somos humanos, ¿no?, sin embargo, un matrimonio lleva tantos factores, los hombres no siempre tenemos lo que queremos en un matrimonio, el sexo es algo importante, no fundamental, pero importante, si una relación no tiene buen sexo no funciona, aunque si una relación no tiene amor, tampoco funciona, así tengamos un excelente pene, la relación no funciona para siempre. Es horrible, ¿no?, porque si no tienes algo, lo buscarás en otra parte, y puede que en esa otra parte este la combinación.
Si tuve muchas aventuras, era sexualmente activo aunque muchas veces no tenía tiempo, siempre sacaba tiempo para esa parte, miento si digo que no pienso en eso, una de mis aventuras fue con una mujer casada, en ese momento mi mente dijo "No voy a casar, no quiero que alguien me sea infiel", fui infiel una vez cuando alguien lo hizo primero conmigo, vengativo; por mi propia conciencia me disculpe para poder no tener tanto remordimiento, claro que era horrible pensar igualmente que estuve con una mujer casada, que fui infiel solo por venganza, pero lo que era peor es que sabía que en cualquier momento se me iba a devolver todo ese sufrimiento, no pensé que fuera tanto.
Lleve mi cabello hacia atrás para luego ajustarme la corbata frente al espejo, la entrevista del otro día había sido de maravilla, Leah se había comportado tal y como sabía que lo haría, estuvo en cada momento a la altura, siendo tan linda, que tengo varias compañías de modelaje, revistas, un montón de empresas que quieren ponerla en primer plano, quieren hacerles más preguntas sobre su vida, su familia, mucha información que en este momento me hizo ponerle más seguridad, al igual que a su familia.
Leah había arreglado cada cosa mínima del matrimonio, lo había conseguido incluso más barato y hermoso, ahora estaba conmigo siempre en la empresa, en la oficina, con el celular hablando sobre que hacer, como dirigir, otras veces estaba concentrada en los talleres, que hasta ahora jamás me habían llamado para quejarse de que no entregó nada, es alguien muy responsable en cada factor.
Lo único que no le puse a ella fue los anillos, además de que quería comprarle uno de compromiso, para mostrar que era en serio, por esa razón hoy no estaría con ella en la mañana, buscaría el anillo para darlo hoy mismo.
Cuando llegué a la tienda, empecé a buscar cuidadosamente, las mujeres se acercaban y me sonreían, la vendedora me sonreía de forma coqueta.
—Buenos Días, señor ¿Qué desea ver?
—Un anillo de compromiso, por favor —digo sin prestarle mucha atención.
—Oh… Bueno señor, dígame como desea más o menos el anillo, ¿algo sencillo?, ¿varias piedras o cómo?
—No sé, quiero algo que a ella le guste, que sea único como ella.
—Qué tierno, bueno, tengo varios que podrían tener su objetivo —Se fue hacia la izquierda sacando varios anillos, me los dejó y fue por otros, muchos anillos, demasiados anillos, solo uno llamó mi atención, tenía forma de rosa, parecía cristal, tenía piedras alrededor, pero alrededor tenía varias curvas, era hermoso, y perfecto.
—Ese —lo señalé rápidamente.
—Tiene un costo… —La detuve.
—No importa el precio, ese por favor, y muéstreme algunos pares de matrimonio —Ella asintió para guardar el anillo, y me mostró algunas cajas para poder guardarlo, elegí uno de cristal, y ella lo guardo haciéndolo aún lado para mostrarme los de matrimonio. Otro montón más, dejé mi vista en unos de oro blanco, el de hombre tenía la parte de arriba y abajo más claro que el resto, y el de mujer tenía formas de plantas en todo alrededor con algunas piedras, son perfectos —Ese, por favor.
Luego de comprar eso, me subo al auto para irme a la oficina, pero antes pasé a una tienda por donas, a Leah le gusta mucho el dulce, cuando llegué en la recepción estaba Leah mientras leía un libro con la mochila al lado, los guardaespaldas estaban al lado de ella parados, cuando Leah se movió, pueda notar los audífonos, fui hasta donde ella, creo que le tape la vista del sol haciendo levantar su mirada, me sonrió al instante.
—¡Mark! —hace puchero mientras me mira —Tardaste mucho.
—Lo sé, lo sé, ven, vamos a comer, ¿sí?
—Si señoor —ella se levanta mientras agarra el bolso y el libro, le agarro el bolso para ayudarle, la gente nos mira, pero ninguno habla, los guardaespaldas nos siguen.
Cuando llegamos a la oficina, Leah se sienta en el sofá, mientras me recibe el bolso, me siento en el escritorio, había dejado las donas en la mesa al frente del sofá.
—En la mesa está un poco de dulce para que comas, me dejas, ¿vale?, la leche está en la pequeña nevera —la oficina tenía gran espacio, tenía un pequeño refrigerador, donde tenía bebidas energéticas, agua, y desde que ella llegó leche, yogurt, y un montón de lácteos, Leah era una pequeña ternera, la comida que pedíamos y la secretaria lo hacía llegar.
—Graciass —sabía que ella iba a agarrar primero las de chocolate, todas tenían forma de corazón, escuché el gritito de sorpresa de Leah, la cual tenía la pequeña caja con el anillo adentro. Lo había puesto entre las donas de chocolate —¿esto es eso que creo?
—Sí —me levanto para acercarme a ella —Aunque sea un contrato, es mejor hacerte sentir especial, ¿no?, debes ser feliz, y haré lo posible para que se haga realidad, por esa razón, Leah Antzas, ¿te quieres casar conmigo?
—¡Sí! —ella se lanzó sobre mí mientras reía.
Captaste mi atención desde el primer momento
Ya quiero leer la saga completa!!