Después de crecer juntos y conocerse perfectamente bien. Noah Van Pelt, el jóven heredero de la familia Van Pelt, se ve con la obligación de cumplir con el deseó de su abuelo y tomar por esposa a Grace García, quien antes de casarse con él le confiesa sus sentimientos.
Dejando al descubierto el gran amor que le ha tenido por años. Esto hace que Noah la aleje de él, ya que no se siente listo para ser amado, la perdida de sus padres lo a dejaron reacio a todo tipo de afecto, esto hace que durante su matrimonio de 4 años aleje de su vida a Grace y le dejé profundas heridas en su corazón.
Aunque Grace siempre lo amo, decide dejar de aferrase a él y toma la decisión de soltarlo. En ese preciso momento él no quiere ser soltado y se aferra a ella.
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Dime,¿Que sientes?
— ¿Entonces me dirás qué fue todo eso? — Le pregunto Daniela a Noah, ya que sabía que él no era un hombre de compromisos y mucho menos de querer un noviazgo con ella.
Aunque era lo que ella más quería, él nunca quiso nada y últimamente ya no quería estar con ella, lo que la tenía muy deprimida, pero al recibir su invitación se alegró, pero al presentarla como su novia era lógico que algo no estaba bien.
— No fue nada, olvídalo.— No dijo nada más y quedó en silencio.
Cuando llegaron a la casa de ella, él no dijo nada ni siquiera la miro, aunque ella insistió para que él se quedará, él se negó ya que no podía. Aunque no le debía explicaciones a nadie era cierto, ya no podía estar con ella. No porque no pudiera físicamente, pero realmente ya no quería estar con ella, se sentía vacío cada vez que estaba con ella y ese vacío era muy incómodo.
...
Perspectiva de Grace
Grace llegó después de estar un rato en el baño, se trató de limpiar un poco su vestido blanco y se extraño cuando no vio a Daniela y a Noah, aunque trato de seguir actuando como si nada pasará, luego de la comida se fue a enseñarle la casa a Cristian. Le enseño cada rincón y le contó todas las vivencias que tuvo mientras que creció en ese lugar.
Cristian se sorprendió de ver la nostalgia en sus ojos, pero por lo que había visto, ya podía entender porque ya no vivía en esa mansión.
Resultó que tenían muchas cosas en común, arte, lugares, música, etc.
Por otra parte ella ya entendía porqué habían chocado tanto en un principio, era porque sus caracteres eran muy parecidos.
Después de una noche agradable se despidió de su abuelo y de Leo y se fue en el auto con Cristian mientras que Troy y los demás iban detrás de ellos.
En el camino hablaron de todo un poco hasta que llegaron al apartamento de Grace, cuando ella se iba a bajar el la tomo de la mano. "Grace, ¿sabes que eres una mujer hermosa?" dijo Cristian mientras la miraba
— Ja ja ja sí ¿Este es el momento en el que te declaras?.— dijo ella entre risas.
— Claro que no, recuerda que soy tu 'novio' es lógico que ya lo hice. Le sonrió.
— Si, acerca de eso muchas gracias por cubrirme con mi abuelo hoy.
— ¿Solamente con tu abuelo?– Ella lo miró y él la miró fijamente. Ella tenía realmente unos ojos muy hermosos, pensó él. Y la pregunta que había hecho estaba muy clara, era por ese tal Noah, pudo darse cuenta como ella lo miraba y también lo había visto al otro lado de la calle frente del apartamento de Grace, muy alterado y a Troy y a sus hombres hablando con él.
— Mmmm si.
— Ok — él le sonrió, era lógico que ella no iba a contarle nada. — Bueno me divertí mucho está noche, ¿Cuándo volverán a invitarme?. — pregunto él.
Ella también le sonrió. "Que bueno que te divierta, pero también me divertí muchas, gracias por todo” Cuando se iba a despedir de él. Cristian la tomo y la besó, ella le correspondió y luego de un rato entro a su apartamento.
Él la vió entrar a su apartamento y luego se fue a su casa, cada vez ella le parecía una mujer que había logrado despertar su interés después de tantos años, (Aunque le era inquietante, su edad ya que casi le llevaba once años)
Al día siguiente...
Grace estaba saliendo del quirófano. Iba camino a su oficina, se detuvo a saludar a unos colegas, luego entro a su oficina. Al sentarse detrás de su escritorio se sorprendió al ver varios ramos de rosas gigantes, ella se acerco y pudo inhalar su dulce aroma. Era un ramo muy hermoso, luego puedo ver la tarjeta que decía: Para la mujer más hermosa con los ojos más lindos que jamás he visto.
Ella sonrió y se sentó en su escritorio, realmente los hombres amargados cuando le salia el lado romántico tenían mucha creatividad.
Grace y Cristian comenzaron a salir y se fueron conociendo cada vez más. Ella se comenzó a sentir cada vez más, más y más atraída por él...
Iban a almorzar, cenar, ir al cine, teatro y muchas cosas más. Cristian la llevaba a todas partes, ya que su tiempo en la ciudad era corto y quiso disfrutar con ella el tiempo y los lugares, realmente Grace le agradaba mucho.
...
Noah, llegó temprano a su cita como de costumbre. Pero después de un rato en el consultorio perdió la cordura y se exaltó.
— Señor Van Pelt, por favor, tome asiento.– dijo la hermosa mujer frente a él.
— ¡No Quiero sentarme!. No puedo dormir bien, no puedo pensar bien, resetame algo para esto, quiero dormir y no pensar en nada más. — dijo sin ni siquiera mirarla y caminando de un lado a otro.
— Señor es solo ansiedad, por todo lo que está atravesando y las cosas no funcionan así, ya debería saberlo señor Van Pelt, por favor tome asiento. — Noah se sentó de mala gana con los brazos cruzados.
— Cuando quiera empiece.– dijo la señorita.
Noah paso la manos por su rostro muy frustrado, esa rutina de sentarse y hablarle de lo mismo una y otra vez, pareció dar resultado durante unos años, pero en ese momento estaba por perder la cordura, y le
dijo. "Ya estoy cansado de todo esto."
—Por favor, señor Van Pelt, cálmese— dijo ella sonriéndole cálidamente.
Noah estaba muy ansioso, se enojaba fácilmente por todo (bueno más de lo normal) y le costaba concentrarse, no dejaba de pensar en ella. Luchaba con esas ganas de ir a buscarla. "No me siento bien, cada día me siento peor, tengo ansiedad, depresión, estoy tenso, estresado, no puedo dormir, es horrible lidiar con esta enfermedad, pero trato de superar cada cosa y ser fuerte ante todo lo que pasa... Me he esforzado mucho para poder estar mejor, trabajo y eso me ocupa la mente. Siento que se me va el aire, siento que no puedo más.. Son muchos sentimientos que me asfixian. Estoy cansado de tantos días de sentirme de esta manera.
Quiero estar bien ¿sabe? Me gustaría ser un hombre normal para poder estar con ella"
— Es interesante como su interés por ella lo ha llevado a preocuparse y tratar esta enfermedad, pero señor Val Pelt, háblame de sus sentimientos por ella.— Dijo la mujer seria frente a él.
Se levantó y comenzó a caminar de un lado a otro del consultorio y dijo. "Yooo… noooo…" Él se quedó callado.Se dió cuenta que no había pensado en eso, sabía que sentía algo por ella, pero no sabia que.
Ella escribió algo más en su libreta. "Por favor, continúe."
— No sé con exactitud que siendo por ella.
—¿La amas?.
—¡No!— respondió rápidamente —Pero me siento muy atraído por ella.
¿Siente?, pensó ella, apunto algo más y siguió preguntando. "¿Cuando estás con ella, que sientes?"
Él sonrió. "Siento tantas cosas, ella es diferente a cualquier mujer que he conocido, ella me hace sentir completo y al mismo tiempo nervioso e inseguro (Por eso tambien la alejó) y al mismo tiempo, me siento impotente de no poder controlar esto, estoy enojado, estoy feliz, siento que nada me importa, siento que no siento nada, así me siento casi todo el tiempo y no se que hacer." termino diciendo mirando por la ventana.
Ella apunto unas cosas más en su libreta y después de observarlo un rato dijo. "Nuestro tiempo ha terminado, lo espero la próxima semana". Se puso de pie anotó indicaciones, tomo unos medicamentos y se los dió.
El bajo la cabeza algo decepcionado, en los últimos años logró sobrellevar su enfermedad y ahora todo parecía estar hecho un caos, por más que viniera a consulta, todo parecía ser un completo desastre, se sintió asfixiado, tomo su chaqueta de cuero y se puso una gorra, luego tomo los medicamentos y salió del consultorio.
Ella sintió pena por él y envidia por la mujer que lo hacía sentir todo ese tipo de cosas y antes de salir le dijo. "Por favor, tómese los medicamentos según las indicaciones y cualquier cosa llámeme."
Él no dijo nada sino que salió por la misma zona privada por donde había entrado, ya que nadie lo podía ver en una clínica psiquiátrica.