NovelToon NovelToon
TE ODIARÉ, HASTA QUE LA NOVELA NOS JUNTE

TE ODIARÉ, HASTA QUE LA NOVELA NOS JUNTE

Status: En proceso
Genre:Reencuentro / Amor-odio / Atracción entre enemigos / Reencarnación
Popularitas:1.4k
Nilai: 5
nombre de autor: YESRABI

Julie Winters y Elis Lovette están obligados a existir en la vida del otro desde nacimiento, pero se volvieron enemigos por mera elección.

El destino parece tener una obsesión retorcida con ellos, pues tras un accidente mortal, ambos terminan despertando dentro de la novela de fantasía que debían leer para un proyecto universitario.

Julie, ahora Odette Montgomery y Elis, ahora Oriel Langford, se ven obligados a contraer matrimonio bajo el papel de la pareja más envidiada del imperio, aunque las ganas de estrangularse continúan evidentes.

¡ACTUALIZACIONES DISPONIBLES TODOS LOS MARTES Y VIERNES!

NovelToon tiene autorización de YESRABI para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Amigo O Enemigo

Ninguno respondió, a pesar de la presión. Julie se movió de poco a poco hasta que eventualmente llegó al costado de Oriel. De alguna manera, la valentía tambaleante en su pecho se volvió más firme con solo aspirar el perfume del otro. Necesitaba estar cerca, sobre todo en ese momento, cuando Sky la miró de reojo.

El castaño, por su parte, depositó en el té una sustancia que contenía uno de sus anillos. Ladeó con suavidad el pocillo y se aceró a la pareja, extendiendo la pócima hacia la azabache.

—Bébelo —ordenó.

Julie se volvió tremendamente miedosa, acercándose a Oriel. El rubio, por mero instinto de memoria muscular, llevó su brazo al frente de Odette, cubriéndola con la firmeza de un amante enamorado. No habló, no advirtió. Alzó el mentón y lo miró directamente a los ojos, hasta que Sky soltó una sonrisa desconcertante.

—No voy a matarlos, todavía —suspiró, dirigiéndose a Odette—. Tomaste demasiado antídoto del manantial y los efectos secundarios no van a gustarte.

Julie se giró hacia Elis y este le correspondió. Con la duda en su calma, Elis asintió apenas perceptiblemente y esa fue toda la señal que Julie necesitaba para aceptar el vaso y beber el menjurje bajo la plena atención de los otros dos.

—Me gustaría preguntar cómo es que llegaste a tal conclusión, Lord Sky —preguntó Elis, sin moverse del costado de Julie.

—Además del evidente cambio de personalidades —señaló, empezando a caminar cuando la azabache entregó la taza—. Odette y yo compartimos un vínculo.

—¿Vínculo? —fue el turno de Julie.

Sky asintió. Dejó la taza en su sitio, luego se acercó de vuelta, subiendo la manga de su gabardina hasta su codo, revelando una mancha marrón en el antebrazo. Ante tal revelación, Julie no esperó un segundo en imitarlo, levantándose la manga de su vestido.

—¿Qué es esto? —indagó

—¿No lo recuerdas?

—Basta de acertijos —intervino Elis—. Ya nos has descubierto, así que deja de dar vueltas.

Sky los ignoró. Se acercó a la azabache y tomó su brazo para analizar la mancha y tocarla por sí mismo. Un cúmulo de sensaciones se atravesó en sus ojos, dejándolo en estado perplejo y confundido. Julie sintió la electricidad recorriendo su cuerpo a través del toque. Cruzó la mirada con el castaño bajo una sensación desconocida, pero que también rozaba muy bien a la familiarizada.

—¿Qué pasa? —preguntó el rubio.

—Si ustedes dos no son imitadores baratos, ¿qué es lo que está pasando? —se dirigió a Elis—. Físicamente, son mis conocidos, pero internamente…

—Creo que vas a querer sentarte —musitó Julie, tomándole la mano para dirigirlo al sillón—. Lo que te vamos a contar te hará explotar la cabeza.

—No creo que sea buena idea, Julie —advirtió el rubio.

—¿Julie? ¿Pero qué broma es esta?

Julie lo miró, pero Elis la detuvo, negando. La duda empezaba a impregnarse en la cabeza de la azabache. Creer o no creer, era la cuestión que más odiaba y en esta nueva vida se volvía a topar de cara con ella. Elis tenía razón. Julie comprendió, por ese agarre firme, que ambos podrían estar en peligro si revelaban más de lo que deberían. No obstante, también existía la posibilidad de una unión donde tomarían ventaja por el simple hecho de tener a alguien de ese mundo a su lado.

Pero era una arma de doble filo.

—Nuestro vínculo murió cuando fueron envenenados —murmuró el castaño—. Pero la prueba bendita de sangre también confirmó que eres Odette.

—Bueno, eso es porque…

—¡Julie! —detuvo el otro.

—No, Elis —se soltó del agarre—. Sky puede ser nuestra salvación, carajo —rezongó, sentándose al costado del castaño—. Me presento, yo soy Julie… Uh… Julie Wi…

—Winters —recordó Elis.

—Ah, sí. Mi nombre es Julie Winters, y ese idiota es Elis —apuntó al rubio—. Nosotros no pertenecemos a este mundo… uh… morimos y revivimos en estos cuerpos, así, mágicamente.

—Nosotros tampoco sabemos cómo es que llegamos a esto —intervino Elis—. En nuestra vida pasada, Julie y yo morimos en un accidente y despertamos dentro de este mundo ficticio.

—¿Dónde se encuentra mi verdadera Odette y mi verdadero Oriel?

—Tampoco lo sabemos —respondió Julie—. Pero incluso si lo sabemos, no podremos hacer nada.

—¿Por qué?

Julie se levantó de vuelta, con dirección al cajón del costado, donde tomó el diario de Odette. Se lo acomodó contra el pecho y enfrentó al sujeto, con sus manos, esforzándose para proteger el libro.

—Hasta aquí llegaremos con la información gratuita… ahora dinos ¿Te vamos a considerar amigo o enemigo?

—¿Qué?

—No puedo darme el lujo de revelar información que nos ponga en riesgo —caminó un par de pasos, con el mentón alto—. Responde ahora… ¿Amigo o enemigo?

Sky arrugó las cejas, pero no respondió. Julie lo vio jugar con sus dedos, por un momento, menos audaz y más indeciso, situación que le resultó más que suficiente para alzar el mentón y enderezar la espalda.

—No tenemos todo el tiempo del mundo, Sky.

El aludido alzó la mirada hacia ella, con la ceja alta y una de las comisuras alta, notablemente irritado.

—¿No estás siendo muy insolente, Julie? —se levantó—. Aquí, quien tiene más riesgos de morir, son ustedes.

—Elis —llamó Julie—. Haz algo, pedazo de mierda inservible.

El rubio, en su posición contra la pared, se cruzó de brazos y mantuvo en silencio, provocando que las mejillas de Odette se incendiaran de inmediato.

Julie, sintiendo que el pecho se le alborotaba en mera ansiedad, echó el aire y observó a ambos con sus enormes ojos violetas brillantes. Sus labios formaron un puchero y toda la rebeldía de antes se perdió cuando cayó al suelo, sentándose con la derrota en el suelo.

No obstante, y por sorpresa, Elis y Sky se acercaron a ella, tomándola de los brazos para levantarla y sentarla en la cama. Ambos con una extraña preocupación cubriéndoles la mirada.

—Ya, bien, soy amigo, soy amigo —aclaró Sky.

—Deja de ser tan lamentable, Julie —regañó Elis, sacudiendo su mano.

Julie los miró en silencio, notando las caras rojizas de ambos. Tan afectados, como si hace unos segundos, no la hubieran acorralado a ella.

—¿Qué ibas a mostrarme? —retomó el castaño.

—Oh —carraspeó Julie, aferrándose al diario—. Este mundo forma parte de una novela en mi mundo —comenzó, cuidadosamente—. Hay… uh… en la historia que nosotros sabemos, alguien asesina a Odette.

—¿¡Odette es asesinada!?

—Sí —extendió su mano para atrapar la ajena—. Por eso te necesitamos, nosotros sabemos quién es el asesino y las razones por las que lo hace.

Julie parpadeó hacia Sky con un apretón en la mano que se sintió confidente entre los dos. Sus ojos se encontraron y el silencio se desbordó entre ellos mientras Julie seguía preguntándose la razón por la que las mejillas de Sky se teñían de un rojo más vivo que el anterior.

—Yo… yo te ayudaré —musitó finalmente, Sky.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play