Cristine tenía una hermana menor, ellas vivieron algunos años en un orfanato y al final fueron adoptadas por separado. A ambas niñas las adoptaron familias con buen estatus en la sociedad, pero el destino les tenía caminos diferentes. Cristine siempre fue la mejor en todo, enorgullecía a su familia siempre. Al morir sus padres, ella siendo única hija terminó heredando toda la fortuna y por fin pudo buscar a su hermana, con quién perdió contacto cuando las adoptaron. Al dar con su hermana, se llevó una gran sorpresa, pues la vida de ésta no había sido tan buena, intentó reunirse con ella, pero en el camino tuvo un accidente y murió.
Ahora Cristine a reencarnado en el cuerpo de su hermana que yacía sin alma desde un tiempo atrás estando en un hospital.
Ella tendrá que averiguar lo que le sucedió a su hermana y hacer pagar a los culpables. En el transcurso intentará ser feliz y caminar sobre un camino con muchas curvas, su vida estará llena de altibajos.
¿Podrá ser feliz?
NovelToon tiene autorización de LúNam para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
¿Karma?
—¿No hay ningún error en lo que me está diciendo doctor?— pregunto dudosa
—Los resultados son contundentes, usted está embarazada, lleva alrededor de dos meses de gestación— explica el doctor
—Entiendo, pero ¿por qué no me dí cuenta de mi situación antes?— cuestiono
—La mayoría de las veces, se debe a situaciones meramente hormonales, su embarazo ha sido asintomático hasta ahora, sin embargo tendría que tomar cartas en el asunto, para llevar a cabo los cuidados necesarios para el bienestar de su bebé y el suyo. Ahora sí me lo permiten, tengo otros pacientes que atender, con permiso— el doctor me deja a solas con Carl y se va.
Está noticia realmente no me la esperaba, yo jamás imaginé que algo así me sucedería. En mis planes no estaba ser madre, no por ahora.
—Carl, ¿dónde está mi teléfono?— apresurada, pregunto.
En ese momento Carl me entrega mis pertenencias.
—Por favor Carl, déjame sola, necesito pensar en un par de cosas. Si puedes quiero que vayas a casa por otra muda de ropa y cuando regreses pasas por algo para que comamos— trato de ser muy amable con mis palabras. Quiero estar sola para hacer algo importante.
—Esta bien señorita, iré y volveré lo más pronto que pueda, por favor no haga nada que la ponga en peligro— menciona muy preocupado aún, igual que yo, está sorprendido por la noticia.
Definitivamente esto me sorprendió, sin embargo debo informar a la otra persona involucrada en este asunto.
Aunque con algo de temor por no saber si responderá, decido marcarle a Michael.
——Bueno—— responde
—¡Hola!, se que quizás no quieras hablar conmigo, pero debo decirte algo muy importante, ¿puedes hablar en este momento?— hablo y pregunto
——Señorita Goin, ahora estoy ocupado. En cuanto pueda, le devuelvo la llamada, hasta luego—— frías palabras que recorrieron mi cuerpo como espinas, fue lo único que dijo y colgó.
Claro, no podía esperar menos de él, soy la única responsable de todo lo malo que me está pasando. A pesar de esto, no me dejaré caer por nada, ahora tengo algo más importante por quién luchar y estar bien. Acaricio mi vientre, pues aunque no tenía planeado ser madre ahora, poder serlo, me da mucha ilusión y más tomando en cuenta que es producto del amor grande que le tengo a ese hombre que se robó mi corazón.
—Sabes, eres lo más importante que tengo y tendré, tu mami te ama, mi amor— le hablo a mi bebé, que quizás aún no me escucha, quiero que sepa y sienta que lo quiero y lo querré siempre.
Para pasar el tiempo, pedí que me hicieran los estudios correspondientes para saber el estado actual de mi situación, también pedí que me pusieran en contacto con una obstetra, para que llevara el control de mi embarazo a partir de ese momento.
Después de algunas horas, Carl llegó, pero está vez junto a Tomás, ambos eran mi única familia.
—Señorita Clarissa, ¿se encuentra bien, necesita algo?— muy preocupado, pregunta Tomás
—Estoy bien Tomás, aunque si tendrás que tener mucho más cuidado a la hora de llevarme al trabajo y ahora con esta situación, tendremos que movernos más seguido porque tendré citas con la obstetra cada mes.— Respondo e informo
—Haré todo cuanto esté a mi alcance para ayudarle, eso no debe dudarlo— con una sonrisa, responde
—Perfecto, ahora que todo está claro, podemos irnos a casa. Tengo los datos de mi doctora y también los estudios que debía hacerme, están hechos. Faltan algunos resultados, pero en general todo está bien conmigo y mi bebé— estoy explicándole a los chicos cuando el doctor interrumpe
—Señora Clarissa, debo decirle que al menos tiene que descansar un par de días en su casa y tiene prohibido fatigarse, además estas son las vitaminas que le recetó su nueva doctora, tómelas en tiempo y forma. Le deseo lo mejor y cuídese, hasta luego— exactamente solo vino a prohibirme cosas, pero debo hacerlas por el bien de mi bebé.
—Vámonos chicos, debo descansar. Por cierto Carl, comeré lo que trajiste rumbo a casa, porque no se si se deba al embarazo, pero me muero de hambre— sin el afán de hacer que se rían, los chicos solo se burlan de mí.
Estoy tan feliz, quizás él se haya ido, pero dejó parte de sí aquí conmigo. Cuidaré y protegeré a este bebé contra quién sea y de lo que sea.
Vamos en el coche, Tomás manejando y Carl de copiloto, cuando de pronto siento como todo da vueltas, algo nos había golpeado, una camioneta que iba justamente contra nosotros, esto fue planeado por alguien, pero ahora en lo único que puedo pensar es en mi bebé, que mi bebé este bien, por favor.
—Tuvieron un accidente automovilístico, dos varones de aproximadamente veinticinco años y una mujer de unos veintitrés, los varones tuvieron contusiones leves en el cuerpo, fue la mujer quien sufrió el mayor impacto del auto contrario, presión bajando, la estamos perdiendo— fue lo último que alcancé a escuchar.
¿Quién pudo hacerme esto?, ¿por qué?. Son preguntas que no me hago, pues estoy segura de quién fue, tan tonta he sido, los arrepentimientos no sirven de nada ahora, no puedo culpar a nadie, solo pido que no me lo quiten, a él no, no a mi bebé.
—¿Me escucha?— escucho que alguien pregunta, —¿puede escucharme?— vuelven a preguntar, me doy cuenta que es un doctor.
—¿Do, dónde estoy?— alcanzo a decir
—Señorita, tuvo un accidente. Por ahora hemos logrado estabilizarla, pero debe estar calmada y tranquila, ¿cuál es su nombre?— informa y pregunta
—Clarissa Goin, así me llamo. Conmigo venían dos personas, ¿cómo están ellos?— no quiero ni pensar que les haya pasado algo
—Están bien, se recuperan en la sala de urgencias, ahora debe tranquilizarse y no hablar mucho— me dice el doctor.
Sin embargo no puedo evitar tener que preguntar a lo que más temo.
—Estoy embarazada, ¿mi bebé está bien?— con un nudo en la garganta, pido al cielo que mi bebé este bien.
—Señorita, debería descansar, hablaremos más adelante sobre ese tema— las palabras que dice el doctor, son como dagas para mí, no lo quiero aceptar, no lo puedo aceptar.
—Por favor dígame, ¿qué sucedió con mi bebé?— con lágrimas en los ojos y con mi respiración agitada, pregunto
—Fue golpeada por un auto directamente, pero afortunadamente su bebé se salvó. La cuestión es que deberá estar en el hospital durante un largo tiempo para que su embarazo llegue a termino, si usted se mueve de este lugar, sin duda alguna perderá a su bebé, lo lamento— aunque sonaba a regaño, el que me dijera que aún estaba vivo, hizo que mi corazón volviera a latir.
—Haré lo que sea necesario doctor, haré lo que me digan. Quiero mantenerlo con vida—
Le digo, pues esa es mi meta más grande ahora.