Minho y Jisung comparten algo más que amistad: miradas, risas y besos que comienzan a despertar un deseo que ninguno sabe cómo nombrar. Entre juegos, paseos, noches frente a la fogata y pequeños momentos de celos y ternura, ambos descubren que lo que sienten va más allá de un simple beso.
Mientras tanto, Hyunjin y Felix, Changbin y Jeongin, y Bangchan y Seungmin viven sus propias historias de amor y complicidad, creando un verano lleno de risas, secretos y recuerdos inolvidables.
Una historia sobre amistad, romance, deseo y la magia de los momentos compartidos que cambian la vida para siempre.
NovelToon tiene autorización de Karenchus Cassy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
.
Al día siguiente, Jisung llegó a la escuela más temprano de lo normal.
No había dormido mucho.
Cada vez que cerraba los ojos, recordaba el momento en el parque… la mano de Minho sosteniendo la suya.
—Estás sonriendo solo.
Jisung se sobresaltó.
Felix estaba parado frente a su escritorio con una sonrisa divertida.
—¿Desde cuándo estás ahí?
—Lo suficiente para ver esa cara.
Jisung frunció el ceño.
—¿Qué cara?
Felix se inclinó un poco hacia él.
—La cara de alguien que está enamorado.
Jisung casi se atragantó.
—¡No estoy enamorado!
Felix levantó una ceja.
—Entonces ¿por qué Minho acaba de entrar y te pusiste rojo?
Jisung miró hacia la puerta.
Minho acababa de entrar al aula.
Sus ojos se encontraron por un segundo.
Y Minho sonrió.
Jisung inmediatamente miró hacia otro lado.
Felix soltó una pequeña risa.
—Sí… definitivamente hay algo.
En el recreo, todo el grupo estaba reunido en el patio.
Changbin estaba discutiendo con Jeongin por algo en su teléfono.
—¡Te digo que esa canción es mejor! —insistía Changbin.
Jeongin cruzó los brazos.
—No tenés gusto musical.
—¡Claro que tengo!
—No.
Changbin lo miró fijamente unos segundos.
Y de repente le revolvió el pelo.
—Sos imposible.
Jeongin empujó su brazo.
—¡Dejá de tocarme!
Pero estaba sonriendo.
Jisung observó la escena y murmuró:
—Esos dos son raros.
Minho apareció detrás de él.
—No más que nosotros.
Jisung casi saltó del susto.
—¡No aparezcas así!
Minho se apoyó en la mesa.
—¿Por qué no?
—Porque me asustás.
Minho sonrió un poco.
—Mentiroso.
Del otro lado del patio, Bang Chan estaba hablando con Seungmin.
—Tenés que descansar más —decía Chan.
Seungmin suspiró.
—Vos también.
Chan se rió.
—Yo estoy bien.
Seungmin lo miró con una expresión seria.
—No lo estás.
Por un segundo, Chan no dijo nada.
Luego sonrió suavemente.
—Me gusta cuando te preocupás por mí.
Seungmin desvió la mirada.
—Alguien tiene que hacerlo.
Chan apoyó una mano en su hombro.
—Gracias, Seungmin.
Desde lejos, Jisung miró la escena.
—Ellos también son raros.
Minho respondió:
—Creo que todos acá lo somos.
Mientras tanto, Hyunjin estaba sentado en las gradas del patio.
Felix se acercó y se sentó a su lado.
—Te escapaste del grupo.
Hyunjin suspiró.
—Necesitaba aire.
Felix lo miró con curiosidad.
—¿Es por Jisung?
Hyunjin se quedó en silencio unos segundos.
—Un poco.
Felix apoyó los codos en sus rodillas.
—Sabés que no fue tu culpa.
Hyunjin lo miró.
—Lo sé.
Felix sonrió suavemente.
—Además… creo que alguien más te necesita.
Hyunjin frunció el ceño.
—¿Quién?
Felix señaló discretamente hacia el patio.
Changbin y Jeongin estaban discutiendo otra vez.
Y Minho estaba molestando a Jisung.
Felix rió.
—Tal vez todos nosotros.
Hyunjin lo miró unos segundos.
Y por primera vez desde la noche anterior… sonrió.
Más tarde, en la sala de práctica de la escuela, el grupo estaba reunido.
La música sonaba fuerte mientras practicaban la coreografía.
Jisung estaba concentrado… hasta que chocó con alguien.
Minho.
—Prestá atención —dijo Minho.
Jisung rodó los ojos.
—Vos te cruzaste.
—No.
—Sí.
—No.
Jisung lo empujó ligeramente.
—Sos insoportable.
Minho se inclinó cerca de su oído.
—Pero te gusto.
Jisung sintió que su cara se calentaba.
—Callate.
Felix, que estaba mirando desde un costado, murmuró:
—Confirmado.
Hyunjin se rió.
—Definitivamente.
Cuando terminó la práctica, todos estaban cansados.
Jeongin se dejó caer en el suelo.
—No puedo más.
Changbin se sentó a su lado.
—Exagerado.
Jeongin lo miró.
—Entonces seguí bailando vos.
Changbin sonrió.
—Solo si vos también.
Jeongin suspiró.
—Odio que tengas razón.
Changbin le pasó una botella de agua.
—Tomá.
Jeongin lo miró unos segundos.
—Gracias.
Desde el otro lado de la sala, Jisung
observaba todo.
—Creo que esos dos están enamorados.
Minho respondió:
—Creo que sos lento para darte cuenta.
Cuando todos empezaron a irse, Jisung estaba guardando sus cosas.
Minho apareció detrás de él otra vez.
—Sung.
—¿Qué?
—¿Venís conmigo?
Jisung levantó la vista.
—¿A dónde?
Minho sonrió un poco.
—A caminar.
Jisung dudó unos segundos.
—Está bien.
Pero justo cuando iban a salir…
Hyunjin apareció en la puerta.
Y Felix estaba con él.
—¿Interrumpimos? —preguntó Felix con una sonrisa traviesa.
Jisung suspiró.
—Otra vez no…
Minho cruzó los brazos.
—¿Qué quieren?
Hyunjin miró a Jisung… luego a Minho.
Y sonrió.
—Nada.
Felix agregó:
—Solo asegurarnos de que no se peleen otra vez.
Minho respondió con calma.
—Eso depende de él.
Jisung lo empujó.
—¡Mentiroso!
Felix se rió.
—Sí… definitivamente están saliendo.
Jisung se quedó rojo.
—¡No estamos saliendo!
Minho lo miró.
—Todavía.