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Selena Y El Don De Las Tinieblas

Selena Y El Don De Las Tinieblas

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Matrimonio contratado / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:2.2M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Edna Garcia

Traicionada por su propia hermana y sacrificada como moneda de cambio por su familia, Selena Sanches vio cómo sus sueños de amor se derrumbaban cuando Ingrid falsificó sus exámenes prenupciales.
Considerada “estéril”, Selena fue descartada por Cássio Álvarez, el hombre que juró amarla y con quien iba a casarse… pero él decidió casarse con Ingrid sin dudarlo.

Humillada y sin apoyo, Selena creyó que nada podía empeorar, hasta que su padre la ofreció como esposa al misterioso y temido Henrico Garcês, un mafioso al que nadie jamás se atrevía a mirar a los ojos. Un hombre que vive en las sombras, rodeado de rumores, poder… y peligro.
Ahora, unida a un desconocido que inspira tanto miedo como fascinación, Selena deberá descubrir si este matrimonio forzado será su ruina…
o su salvación.

NovelToon tiene autorización de Edna Garcia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 3

La mañana amaneció clara, sin nubes — uno de esos días que parecen escogidos para la perfección.

Pero ni el sol consiguió disipar el frío que dominaba la casa de los Sanches.

Selena pasó la noche despierta. El vestido que usaría como novia de Cássio, todavía estaba colgado detrás de la puerta, intocado.

Patrícia llamó a la puerta alrededor de las ocho, pero Selena fingió dormir.

No iría. No soportaría ver a su hermana casarse con el hombre que, hasta hace pocas semanas, prometía amarla para siempre.

Mientras tanto, en el salón principal de la mansión, los preparativos seguían a todo vapor.

Flores blancas, velas, cristales y tapices importados cubrían el ambiente. Todo relucía, reflejando el poder y el dinero de las familias Vieira y Sanches.

Rodrigo observaba cada detalle, impasible.

Para él, aquel matrimonio era más que una ceremonia — era una fusión de imperios.

Ivan y Sílvia Vieira, los padres de Cássio, llegaron temprano.

Silvia, una mujer elegante y fría, abrazó a Patrícia con una sonrisa falsa, el tipo de sonrisa que no alcanza los ojos.

— Lamentamos lo que sucedió con Selena — dijo ella, mirando de reojo. — Pero comprendemos la decisión de Cássio. Fue… sensata.

Patrícia respondió prontamente:

— La vida está hecha de decisiones difíciles, Sílvia. Lo importante es que el destino puso a Ingrid en su camino.

Ivan, hombre de negocios y mirada pragmática, concordó con un gesto.

— Esta unión traerá buenos frutos para ambas familias. — Su tono era de quien discutía una fusión de empresas, no un matrimonio. — Los Sanches tienen fuerza, y los Vieira tienen nombre. Es una combinación poderosa.

Cássio, parado cerca del balcón, escuchaba sin reaccionar. Estaba impecable en el traje gris, el semblante indescifrable.

Tenía la expresión de un hombre que sabía el papel que necesitaba desempeñar — y lo haría, costase lo que costase.

En el piso de arriba, Ingrid se preparaba.

El cuarto estaba tomado por maquilladores, peluqueros y fotógrafos. El vestido de novia, una creación exclusiva, parecía hecho para el momento que ella había soñado desde el principio.

Cuando se miró en el espejo, una sonrisa triunfante surgió.

El reflejo mostraba a una mujer deslumbrante, vestida de pureza, pero la mirada traicionaba el alma: fría, calculadora, victoriosa.

Patrícia entró en el cuarto y se detuvo detrás de ella.

— Estás hermosa, mi hija. — dijo, emocionada. — Nadie imagina cuánto luchaste para llegar hasta aquí.

— ¿Luchar? — Ingrid se giró, prendiendo el velo. — Madre, yo apenas tomé lo que era mío. Selena nunca supo cuidar de lo que tenía.

Patrícia forzó una sonrisa, sin coraje para contradecir.

Allí afuera, los invitados ya se acomodaban. La ceremonia sería realizada en los jardines de la mansión, bajo una estructura de vidrio y luces doradas.

Cuando Ingrid surgió, el murmullo de los invitados llenó el aire.

Ella caminaba lentamente por el pasillo iluminado, con el velo largo deslizándose sobre la alfombra blanca, conducida por su padrastro.

Los fotógrafos capturaban cada movimiento, cada sonrisa ensayada.

Cássio mantuvo la mirada fija en ella, pero su mente divagaba.

No era amor lo que sentía — era obligación.

A cada paso de Ingrid, él intentaba convencerse de que estaba haciendo lo correcto, más era a Selena a quien amaba.

Ivan y Sílvia observaban con orgullo discreto, satisfechos con la grandiosidad del evento.

Para ellos, no importaba quién estaba al lado de su hijo en el altar, desde que el nombre Vieira permaneciese intacto y hubiese herederos en el futuro.

Rodrigo, al lado de Ingrid, sonreía satisfecho.

La alianza con los Vieira significaba estabilidad para sus negocios. Y, más importante, garantizaba que su hija legítima — Selena — no levantaría sospechas sobre el verdadero motivo del cambio.

Cuando el celebrante anunció:

— Declaro marido y mujer… — un aplauso resonó, ahogando el silencio que dominaba la casa de Selena.

En el cuarto, Selena escuchó el sonido distante de los fuegos artificiales que celebraban la unión.

Se sentó en la cama, abrazando una almohada, intentando no pensar en cómo su vida había sido arrancada de ella como una página rasgada.

Lágrimas silenciosas resbalaban por su rostro.

No por envidia, sino por impotencia.

Por haber sido víctima de un juego en que el amor nunca tuvo valor.

La ceremonia, sin embargo, era una fiesta de apariencias.

Ingrid sonreía para las cámaras, desfilaba entre los invitados, brindaba con champán, besaba al marido para los fotógrafos — pero, tras bastidores, el clima era otro.

Cássio evitaba mirarla a los ojos.

Durante la cena, mientras los invitados brindaban, él parecía distante, mecánico, como si cada gesto fuese una obligación social.

— ¿Está todo bien, mi amor? — Ingrid preguntó, tocándole el brazo.

— Todo — respondió él sin emoción. — Solo cansado.

Ella sonrió, manteniendo las apariencias.

— Ahora somos uno solo, Cássio. — susurró. — Y nadie más podrá separarnos.

La frase sonó como una promesa… o una amenaza.

Patrícia observaba a la hija triunfante, y, por un instante, algo dentro de ella vaciló.

Por más que intentase, no conseguía ignorar la mirada vacía de Cássio.

Había algo en aquel matrimonio que parecía maldito.

Pero engulló el pensamiento, alzó la copa y brindó con Rodrigo, que sonreía satisfecho.

La alianza de las familias estaba sellada.

Y la farsa, consolidada.

Cuando la fiesta terminó y los invitados se fueron, Ingrid permaneció frente al espejo del cuarto de hotel donde pasarían la noche.

Se quitó el velo con cuidado, tocando el collar que Cássio le había dado.

— Lo conseguí, madre — murmuró para sí misma, sonriendo. — Ahora soy la señora Vieira.

Del otro lado de la ciudad, Selena todavía estaba despierta, mirando por la ventana del cuarto.

La luz de la luna entraba por la cortina, iluminando el examen médico sobre el escritorio.

Ella lo observaba, sintiendo una extraña incomodidad, algo que no sabía explicar.

No era solo tristeza. Era una sensación — una premonición de que aquella historia aún estaba lejos de acabar.

Y ella estaba en lo cierto.

La suite nupcial estaba sumergida en penumbra. El perfume de las rosas blancas se mezclaba con el olor del champán olvidado sobre la mesa. Ingrid, envuelta en el vestido de seda, creía que viviría allí la noche de sus sueños — la consagración de la victoria que tanto había deseado.

Pero Cássio permanecía distante, sentado en el sillón, la mirada perdida en la nada.

— Cássio — dijo ella, acercándose con una sonrisa vacilante — esta es nuestra noche de bodas. Quiero que sepas que siempre me gustaste. Me mantenía callada por causa de Selena.

Él levantó la mirada, serio, sin emoción.

— Ingrid, necesito un tiempo para encarar esta situación. — Su voz era firme. — Tú, para mí, todavía eres una extraña.

La sonrisa de Ingrid vaciló.

— Te gusta Selena, ¿no es así? ¿Estoy equivocada?

Cássio respiró hondo antes de responder.

— No, no estás equivocada. Pero muchas veces necesitamos esconder el amor. El poder viene en primer lugar.

Ingrid desvió la mirada, engullendo el orgullo.

En aquella noche, percibió que había conquistado el apellido, el lujo y la alianza — pero no el corazón de Cássio.

Y el silencio entre ellos fue más helado que el mármol de la suite.

Ella se acostó en la cama de la suite, esperando que Cássio viniera a acostarse a su lado.

Más Cássio tomó una sábana y se acostó en el sofá, donde ya estaba durmiendo.

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Carmen Ramos
ay q bonito asta ami se me antojo 🤭🤭😂🥰
Wendys Wendys
como todo un caballero no habla mas de lo que deve🤭
Daicyramos Cuero
dios es grande, y sabe por qué hace las cosas, ahora Sabrina tiene un hermoso motivo por el cual aferrarse a la vida❤
Marcela Moreira
en realidad Ingrid merece eso y mucho más xq fue una vida d p.3rra y no merece quien ni siquiera es su hermana los ayude se envenenó con su propio veneno
Isa Moreno
🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Isa Moreno
yo que ella lo rompería porque de seguro se lo van a pedir
Marcela Moreira
si va a ser un cumpleaños inolvidable para varios ,pero el comienzo de la guerra q la flia va perder
Marcela Moreira
la muy víbora morirá con su propio veneno le salió el tiro x la culata muy merecido lo tiene
Marcela Moreira
todo muy color rosa pero no creo q dure mucho más con el trabajo de el ojalá no le pase nada está buenisima
Isa Moreno: Yo sólo espero que no sea como todas las que van así, se separan porque el pierde la memoria o ella, o termina por creer mentiras él y ella de va pero esta embarazada y luego se reencuentran por X o Y razón
total 1 replies
Mercedes Medina
Buen trabajo,No.me gusto que Selena acepte a Sabrina en su. casa como familia yo en su lugar estaria pensando en que tuvo sexo con el con mi marido , infinitas veces tampoco me gusto que en el inicio de conocerse con su padre la mujer ex prostituta se este acercando muy intimamente con su padre,Hay cosas muy intimas que no son para todos los humanos aceptables por multiples circunstancias,entre ellas la poca abertura mental para aceptar cuestiones muy intimas ,
Adriana Ramirez
👏👏👍🥰
Adriana Ramirez
pobre Cassio😭
Adriana Ramirez
desgraciada está con una pata en la tumba y sigue jodiendo con Selena debería estar agradecida con ella😡😡
Adriana Ramirez
👏👏👍👍
Catalina Ardiles
y el nuevo bebé para cuando?☺️
mariposa
El error fue hacerle caso a los padres.
mariposa
Selenio nunca tuvo el apoyo de alguien.
Marian Gutierrez
wuaoooo que bello, me encantó ese hombre ya está rendido y más que dominado jejeje. felicidades por tu novela autor@
Carmen Ramos: q bonito felicidades autora me encantó
total 1 replies
Violette Hernandez
pues será el sereno, pero a mí lo único que no me cala es que la Sabrina siga de sanguijuela viviendo con él, total para ella súper porque no va a trabajar ya que él tiene para mantener a sus dos mujeres, eso es como cobrar el favor de haberlo escuchado y follado en su momento.
Violette Hernandez
Siiiiii, tiene todo, un hijo, una esposa, una entenada y la querida, y ya recuperada milagrosamente, así cuando Selena no pueda estar con él, Sabrina llega al quite , jajajaja, francamente no me gustó que dejara a la vieja con la que estuvo Henrico cogiendo durante largo tiempo.
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