Victoria Julia Cesare tuvo una buena vida gracias a su tía soltera Grace. Debía salvar ahora a su primo del desastre en el que se metió. No le quedaba otra. La oferta de trabajo en el sur del país le venía como anillo al dedo pero antes tenía un trabajo que hacer y lo haría. Rescatar a su primo de un ambiente de mafiosos peligrosos. Aunque ese ambiente atrajera como mariposa nocturna a la luz.
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Capítulo 20. Mafia y Belleza.
Hielo y Fuego.
Elsa Elena Isasa.
Capítulo 20. Mafia y belleza.
Tulio Philippe no estaba bien. Tenía la presión alta, el colesterol por las nubes, había engordado bastante y ni las prostitutas lo hacían feliz. Muchos remedios y recomendaciones médicas y unos ya 60 años mal llevados entre corridas y negocios calientes. Su hijo, no era lo que él esperaba. Poco comprometido en el trabajo de la familia y amante de coches de carrera y jugadas de polo, desfiles de modelos donde siempre se liaba con alguna chica. Cosas de niño rico. Ahora prácticamente lo capturó de una de sus aventuras y lo trajo a la mansión de la familia.
Uno de sus buchones le habló de la llegada hacía un tiempo de Luke a ver a su madre y sabía que visitaria el camposanto.
Sus búsquedas de Julia Donato no habían dado resultado así que tiró un anzuelo. Luka picó y encontró a su hermana. La propia familia la ofrecería en bandeja de plata a esa pollita para que él la sacrificara. Se confirmó su teoría cuando supo que Samira había salido de Italia.
Samira no viajaba nunca. Era, con total seguridad, conocer a su hija.
Sus secuaces pronto averiguaron hacia dónde se dirigió.
– Viajó a Bergamo jefe. Una ciudad al sur de Argentina.
– ¿Bergamo?¿ Y dónde fue allí?-
– Compañía Constructora Los Andes. Y luego voló a la capital. -
– Aquí tiene el dueño de la compañía y su nómina de empleados señor. – intervino ahora su abogado Alan Mota mostrándole su computadora.
– Léeme la nómina completa. Desde los empleados más insignificantes. La persona que busco viene de un hogar humilde. De ladrones baratos. -
Y Alan Mota empezó con la lectura de la nómina. Su trabajo de abogado era sacar a Philippe de problemas. No le compartía el jefe mafioso muchos de sus arreglos de cuentas.
Estaba en la lectura de secretarios y administrativos hasta que empezó por la planta de ingenieros. Y allí estaba ella : Victoria Julia Cesare. Un apellido común en un país del tercer mundo. Una hija de ladrones arquitecta. ¿Como esa mujer, logró hacer una carrera costosa ?Esto dejó perplejo al gordo jefe mafioso.
– La compañía constructora está por presentar una construcción de un nuevo emprendimiento. Un country. - dijo Alan. -
– Iremos. Busca a Giovani. Él viajará conmigo. -
– El señor Giovani está con sus amigos en una fiesta en París. Modelos - dijo Alan.
– Búscalo y tráelo. Consigue una invitación para ambos. Iremos en nuestro avión. –
– ¿Desea comprar ese Country? - dijo Alan. -
– Lo que deseo no es de tu incumbencia. Vamos a ir con dos guardias y Virgilio. –
La convocatoria de Virgilio para ese viaje indicaba problemas. Alguien de esa fiesta saldría herido generalmente de muerte.
–¿No necesitará mis servicios en este viaje? - dijo Alan.
– Es probable. Vendrás también. -
Y así el equipo para liquidar de una vez por todas la promesa de vengar la muerte de Marcello estaba pronto. Philipe sabía porque no era tonto, que Samira había hecho todo lo posible para salvar a su hijo aquel fatal día. ¿Pero quién convence a una madre que no hay culpables en la muerte de su hijo? Cuando la desgracia llega de golpe la madre es la más reacia a buscar un culpable de arrebatarle a su hijo amado. El ya sabía, que es el destino o la vida misma que lleva a estos eventos fortuitos como una caída fatal de una bicicleta.
El que nace está a la vera del destino para morir un día.
Pero Blanca le hizo jurar venganza y eso trató de hacer varios años matando siempre a la equivocada.
En fin. Ya era hora.
Cuando llegó Giovani, destacando con su pinta de dandy , estaba molesto.
– Porque me has traído papá. Estaba pasando de diez. Dime. Que diablos era tan importante.
– Alistate. Viajaremos a Bergamo. Tenemos un negocio importante que hacer. Una promesa a tu madre. –
– Mí madre es polvo papá. De qué estúpidas promesas me hablas. ¿Y dónde mierda queda Bergamo?
– Promesas son promesas. No vuelvas a hablar así de tu madre, ¿entiendes? No necesitas saber por ahora nada más. Es una vieja cuenta que tengo con los Donato. Y me la voy a cobrar.
– Te quedaste con los negocios de los Donato, cuando mataste a su padre. ¿Qué dramas tienes ahora con Luka y Samira?
– Un negocio que aún no termina. Eso tengo. Y yo cierro todas mis cuentas. - dijo Tulio resoplando. - vendrás conmigo y no harás preguntas.
– Está bien padre. Allá tú. Pero te aviso que no mataré a nadie. Luka supo ser mí amigo y ..
– Llevo a Virgilio para eso. Organiza tus cosas. Vamos a una fiesta. -
– Okey. ¿Podrías no matar a nadie en la fiesta? No quiero terminar entrevistado por policías papá.
– ¿Crees que soy estupido? Vamos. Prepárate.
– Puedo llevar a una amiga. La conocí en París y..
– No llevarás modelitos ni putas baratas. Vamos por trabajo y eso haremos. Ya está concluida está charla. -
Tulio Philipe manejaba de esa manera a todos, con voz de mando y autoridad. A pesar de su aspecto de gordo bonachón tenía más muertos sobre su cabeza que las cuentas de un rosario. Giovanni desconocía la mayoría de ellas. Por un momento pensó llamar a Luka, y avisarle para que no vaya a ese lugar. Y luego pensó que su padre terminaría enterándose de todo, como siempre lo hacía.
– Pidió que preparen su esmoquin y eligió sus zapatos y reloj. Organizar su ropa y presencia ya que su imagen era uno de los focos de presentación siempre. No por nada había sido seleccionado como el soltero más bello y rico de toda Italia en las revistas de Sociales.
De esa manera los dos hombres más importantes de Italia, uno por su fiereza y otro por su belleza y elegancia se preparaban para un evento en la tranquila ciudad sureña de Bergamo.