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Dulce Secreto

Dulce Secreto

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Amor a primera vista / Malentendidos / Atracción entre enemigos / Reencarnación / Edad media
Popularitas:13.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Melany. v

Diodora vive en Hermich, un pueblo pobre y olvidado, donde a veces un pan al día es todo lo que hay para sobrevivir. Entre las artesanías que vende, guarda un secreto que nadie debe conocer; recuerda otra vida, con conocimientos imposibles para este mundo.

Un día, un comerciante le ofrece un saco de fertilizante. Pero lo que Diodora descubre es mucho más que eso; cacao, un tesoro desconocido capaz de cambiar el destino de su familia y abrir un futuro nuevo. Sin embargo, un solo error bastaría para que la acusen de bruja y la condenen al fuego.

Y mientras lucha por mantener su secreto, un hombre misterioso aparece dispuesto a protegerla... Siempre y cuando comparta con él lo que nunca nadie ha probado, el chocolate.

¿Hay un mundo donde no exita el chocolate?

Junto a Diodora, volverá a nacer el postre más aclamado de todos los tiempos.

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 19

La neblina era tan espesa que apenas dejaba pasar la luz del sol de la mañana. Valtor observaba desde el balcón alto de la sala de entrenamiento, donde los nuevos caballeros practicaban bajo la mirada severa de los instructores. Entre ellos, una joven tensaba el arco con torpeza, su flecha desviada con facilidad.

A su lado, Valerius rompió el silencio con esa voz que siempre toma con ironía hiriente disfrazada de cortesía.

— ¿Qué te parece?

Valtor no apartó la vista de los aprendices.

— Esta vez, las familias nobles han ofrecido más hijos que la última vez.

Valerius sonrió apenas, negando con la cabeza.

— No me refiero a eso. —Señaló hacia la joven del arco— Es la hija del barón Cleus. Necesita un maestro y... Un nombre que la respalde. Tiene buena cuna. Sería una alianza útil para tí.

Valtor exhaló despacio, cansado de entender demasiado rápido las intenciones de su hermano.

— Si buscas alianzas, elige tú. Eres el rey y te hace falta una reina. Yo ya tengo a la mía.

Dio media vuelta para irse, pero la voz de Valerius lo detuvo.

— ¿Esa mujer?

Valtor se detuvo, rígido.

— Ve eligiendo a tu próximo cabecilla del priorato, porque yo ya no lo seré. Tienes un mes.

— ¿Y si no lo hago?

— Me iré. Y no volveré. Así de simple.

— Entonces usaré a Daya. —La sonrisa de Valerius fue fina y cruel— Tiene nuestra misma sangre, después de todo servirá.

La mirada de Valtor se endureció. En dos pasos ya lo tenía frente a frente, sujetándolo por el cuello del jubón, sin importar los testigos.

— No te atrevas. Daya es una niña. Sabes que ese puesto es un infierno.

Valerius, sin perder la calma, lo miró directo a los ojos.

— Un entrenamiento por mi la hará madurar... Vamos a ver qué te importa más, hermano; la libertad o la vida de tu hermana.

Valtor apretó la mandíbula. Cada músculo en su cuerpo pedía romperle el cuello, pero se contuvo. Su voz fue apenas un susurro.

— Si la tocas, no vivirás para contarlo.

En ese instante, una flecha silbó entre ambos y se clavó en la viga sobre sus cabezas. La joven del arco bajó la mirada, avergonzada, mientras el instructor la reprendía. Valtor soltó a su hermano y, sin perder la compostura, gritó hacia abajo.

— Hubieras apuntado un poco más a la izquierda. Así me harías un favor.

Sin esperar respuesta, se giró y salió del lugar.

Los pasos resonaban por los pasillos de piedra. La ira lo mantenía firme, pero lo que lo movía era otra cosa.

«Hermich queda a tres horas y media a caballo veloz. Si logro escapar hoy… Verla será mi único descanso.»

Ya en los establos, mientras montaba su caballo negro, lo pensó una última vez. Sabía que Valerius no se quedaría de brazos cruzados. Pero si tenía que pagar el precio de una desobediencia, lo haría con gusto. Al final, está no es la primera vez que se escapa del castillo.

— Por un día.—murmuró— Solo uno más contigo, Diodora, para que me des fuerzas de seguir en este abismo de vida.

Con un golpe de talón al caballo, se perdió entre la niebla del día.

______________

El sol caía con fuerza sobre Hermich, quema incluso. La vida en el pueblo había recuperado su ritmo desde el regreso de Diodora. Dentro de la panadería, el aire estaba impregnado de cacao, azúcar y licor.

Diodora sostenía una receta escrita con su letra, concentrada en cada paso.

«Dos copas de brandy… Para equilibrar el amargor del chocolate.»

Sus pensamientos se interrumpieron cuando William asomó la cabeza por la puerta.

— Canelita… Tabatha quiere hablar contigo.

— Bien, déjala pasar.

La niña entró corriendo, tropezando con un balde de harina.

— ¡Oye, cuidado! —reclamó Diodora, pero Tabatha ya estaba frente a ella.

— Lo siento, hermana. Mensaje urgente… Del príncipe del bosque.

Diodora alzó la cabeza de inmediato, el corazón dándole más duro contra el pecho.

— ¿Qué dijiste?

Tabatha se acercó y le susurró al oído. Diodora dejó la botella, el cuenco de amasar, todo.

— William, no toques la mezcla. Solo cúbrela.

— ¿Eh?

Y salió de la panadería como un rayo.

«Por eso no quería que vinieras, Valtor… si estás aquí, no podré evitar verte...»

Atravesó el pueblo y se internó en el bosque. El calor se disipaba con la sombra de los árboles y, al llegar al lago, el reflejo del sol en el agua la cegó un instante. Allí estaba el caballo negro de Valtor, atado a una rama.

«No puede ser…»

Junto al árbol, una muda de ropa. Y en el centro del lago, la figura de él, de espaldas, bañándose. Su piel mojada y el cabello dorado cayendo sobre el rostro eran casi hipnóticos.

— Tabatha es rápida.—dijo él, sin voltearse— Las mejores tres monedas de oro pagadas.

Diodora negó con la cabeza, intentando no sonar tan distraída por él.

— La sobornaste otra vez.

— No. Le pagué por un trabajo y cumplió. Te trajo hasta mí. —Le extendió una mano desde el agua— Ven.

Diodora dudó. Sus ojos recorrieron las cicatrices de su pecho y el brillo de su piel bajo la luz, eso músculos son una escultura hecha por el trabajo duro, y ella quería tocar hasta cansarse. Se sintió ridículamente nerviosa.

— No puedo…

Valtor dio un paso más cerca.

— Dame la mano.

Ella la tomó ingenuamente. En un segundo, Valtor tiró de ella y la arrastró al agua.

— ¡Valtor! —exclamó, tose y más que molesta estaba apenada— ¡¿Por qué lo hiciste?!

— Porque te quería aquí conmigo. Lo leí en tus ojos. Solo te ayudé a decidirte.

— Tonto… —Diodora lo sujetó del rostro y lo besó— No me sueltes, no sé nadar.

— Aunque supieras, tampoco te dejaría.

El beso se alargó, cálido y lento,  aprovecha la cercanía para tocarla de arriba abajo. Tomando su muslo y lo sube a su costado. Mientras que él la besa por el cuello, suelta unos gemidos suaves que son un deleite para Valtor.

Ella piensa con un cosquilleo en su vientre.

«Lo que siento ahí es... No puede ser de ese tamaño... Es demasiado para mí»

Sin embargo, él se detiene dándole un beso pequeño en los labios.

— No es el momento. Aún no. Si sigo así contigo, será difícil controlarme.

Ella asintió, ruborizada. Diodora salió del agua primero. Su vestido empapado se pegaba a su piel, revelando una figura firme y curvilínea. Valtor tuvo que apartar la mirada para contener el deseo que lo quemaba por dentro. Aun así, sin decir mucho, tomó la camisa y se la ofreció.

— Ponte esto.—dijo, entregándosela mientras la miraba de reojo. Le resultaba imposible no verla, pero debía pensar en cualquier cosa que no fuera ella mientras se colocaba el pantalón.

Valtor piensa, regañandose él mismo.

«Calmate. Aún no es el momento... Detenerme en el lago fue un milagro que no se por cuánto tiempo durará...»

La camisa le quedaba amplia, cubriéndola con suavidad. Y, de algún modo, parecía hecha para ella. Mientras el sol terminaba de secar el vestido, ambos se sentaron frente al lago, uno frente al otro, conversando como en sus viejas citas secretas.

— Si hubiera sabido que esto pasaría, habría traído otro vestido…

— Me alegra que no lo hicieras. —Sonrió él— Porque mi ropa te queda mejor que a mí.

— Valtor... ¿Estás bien?— ella le tomó la mano en el césped.— Veo caos en tus ojos...

—¿Soy fácil de leer?...— ríe con amargura— No puedo romper las cadenas de Valerius.—dijo Valtor directamente— Si me voy, usará a mi hermana para reemplazarme. Mi Daya es muy buena para la vida que le tocará si Valerius se hace cargo de ella... No quiero que sufra... Pero tampoco quiero alejarme de tí.

Diodora acaricia la mano de Valtor, sabía que estaba aquí por una razón y no solo para verla, sino también para desahogarse. Sabe que cuenta con ella para lo que sea.

— Tal vez haya una forma de hacerlo cambiar de pensar. No con palabras, con hechos. Dentro de una semana iré a Dorkar.

— ¿Qué planeas hacer exactamente con el chocolate?

— Es un secreto, por ahora.

Él la miró, entre curioso y saboreando sus labios.

— Por algo tus besos saben a alcohol… ¿Qué invento traes ahora, Diora?

— Solo una pista.—dijo, sonriendo— Creo que el chocolate combina mejor con el licor.

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Limaesfra🍾🥂🌟
Valtor sos.un💘💙💙
Nancy Cortes J
jajajajajaja y usted un glotón
Limaesfra🍾🥂🌟
adiós Elena...eres pesima perdedora..te arrastras x alguien que no te quiere...
Mónica Aulet
Despidamos a Elena
Mónica Aulet
Y ahora comienza la tortura del chocolate!!!
Laura Ojeda
bueno gran comienzo gracias autora 🥰
Limaesfra🍾🥂🌟
no tardes en actualizar xfa, la historia esta buenisima!!! Feliz.2026🌲🍾🥂
Limaesfra🍾🥂🌟
sera un 🐺😎
Limaesfra🍾🥂🌟
a Tabatha le encantará el popó🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣👀😎☕🍫
Henrry Romero
espero que no te desentiendas de esta historia porfa sube un maraton de capitulos gracias muchos exitos y bendiciones 👏👏👏en este nuevo año por iniciar 🥰
Olga L. Rozo
chocoholicos....😂😂🤭
Olga L. Rozo
es necesaria la separación???eso es muy doloroso 😥
Olga L. Rozo
maldito rey de mie.. tras que se quedo con el trono ahora quiere ser dueño de la vida
Olga L. Rozo
hablando se entiende la gente...lo que hay que hacer es sacar a Valeruis del camino...que parezca un accidente 😂😂😂😂
Olga L. Rozo
son unos desgraciados Valerius tiene que pagar....
Olga L. Rozo
es ahora o nunca....a correr se dijo....☠️☠️☠️
Olga L. Rozo
maldito rey ya sabía todo lo que está haciendo es vengándose
Olga L. Rozo
ay no y ahora como la va a encontrar? nooo😥😥😥
Olga L. Rozo
una promesa de amor.....sin importar el tiempo...
Olga L. Rozo
ahí si es colo la película...como agua para el chocolate 🤭🤭
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