Kay, una maestra que tiene un breve romance con su estudiante Leo, éste se obsesiona con ella, llevando su amor obsesivo al peor error de su vida. Por suerte William es su salvador!
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PARTE XIX: Regreso
Nos levantamos a ver quién era, recorrí un poco la cortina de la ventana y se pudo ver un hombre que vestia de negro estaba en la puerta.
Mi corazón saltó, tenía miedo. William se fue al cuarto a traer el arma.
— No vamos a abrir obviamente pero si intenta entrar le volate los sesos.
Volví a revisar por la ventana y él hombre no estaba. William a la policía. Quince minutos más tarde, ellos llegaron.
— Nos disponíamos a dormir cuando alguien tocó la puerta. No abrimos la puerta por temor pero vimos a través de la ventana a un hombre que vestia de negro. No pudimos ver su cara. Cuando voy al cuarto a buscar algo para defensa por si él sujeto entraba, el sujeto se había ido y por eso lo llamé de inmediato. Cómo sabe que en esta zona ya hubo un asesinato y nos gustaría que por la noche se active la vigilancia. Somos extranjeros viviendo en un país hermoso como este desde hace algun tiempo. Y como la mujer asesinada era extranjera me da miedo que nosotros seamos el próximo blanco de ese individuo— expresó William al agente de policía.
— Tiene un buen punto. Haremos una ronda por el vecindario. Cualquier situación extraña por favor nos avisa. Estaremos al pendiente de cualquier cosa. Descanse.
Los agentes de policía salieron de la casa. Cerramos la puerta con seguridad y pusimos unos muebles como tranca.
— Kay puedes dormir yo estaré despierto está noche por cualquier cosa. Estoy pensando seriamente que debemos mudarnos de esta zona. Se está volviendo peligrosa.
— Yo te acompaño. No podré dormir de todas formas. Voy a preparar café.
— Está bien. Solo que si deseas dormir por mi está bien.
Fui a la cocina y preparé café para los dos. Nos sentamos en la cama del cuarto a tomar el café que había llevado.
— William, creo que debería dejar por los momentos lo del tema de turismo. Es que realmente estoy comenzando a sentir miedo y hasta creo que puede ser el psicopata de Leo.
— Por si o por no, me gustaría que aprendas a usar el revólver.
En ese momento sacó su arma y me enseñaba como usarla. Las manos me temblaban por qué nunca había tocado una.
— Nos acostamos un rato, ya son las 3 de la madrugada y no creo que algo pase.
Nos acostamos, abrazados. Al poco de menos de una hora nos quedamos dormidos.
Nos levantamos tarde. Nos fuimos a la floristería. En el camino nos detuvimos a comprar unos bocadillos para desayunar.
Llegamos a la floristería. William abrió la puerta y tras de ella había una escena espeluznante, una mujer colgaba de la viga del techo, tenía una cadena gruesa en su cuello. Y en la pared había un mensaje "¿Quién será la proxima? ¿Tú?
Mi piel se erizó como piel de gallina, era evidente que iba tras mío. Empecé a llorar, mi cuerpo temblaba. No sé porque mi corazón sentia miedo con solo pensar el nombre de Leo. Pero era imposible que él estuviera aquí, nadie sabía dónde estaba ni propia familia.
William cogió su celular y llamó a la policía. La policía llegó inmediatamente. Retiraron el cuerpo de la mujer después de unas horas, tomaron fotos y muestras de ADN para descartar que si éramos nosotros los asesinos.
Era increíble que sospechen de nosotros. Pero no quedó de otra que obedecer.
Esta segundo mujer al igual que la primera era extranjera y residía en Atenas desde hace un par de meses y tenía 34 años.
— Este día ha sido una locura. No sé porque la desgracia nos sigue. Nos vamos a pasar la noche a un hotel. Es el segundo asesinato y todo está girando a nuestro alrededor. Que nos quieren decir.
— El mensaje está claro— le decía entre lágrimas— soy la próximos.
Le pedimos al policía que nos acompañara a la casa que iba a recoger algunas cosas personales por qué pasaríamos la noche en un hotel.
Nos sentíamos inseguro, con miedo.
— William por donde lo vea creo que es Leo. Primero una mujer degollada, leo hacia eso con los animales, los desgollaba. Y ahora usa una cadena. El me encadenó a aquel árbol.
— Tal vez sea una coincidencia. Pero puede ser un asesino serial. Ambas mujeres extranjeras, que tenían poco de vivir aquí y en sus treintas años.
No sé si destino está marcado para morir de una forma catastrófica y horrible. Estaba neurótica hasta llegar al punto de comenzar a morderme las uñas, jalarme el cabello, sentía dolor de cabeza, angustia, desesperación, y por las noches no podía dormir.
— Kay tranquilízate. Si quieres mejor nos regresamos a nuestro pais, aqui o allá, estamos en la misma situación.
— Estoy creyendo que esa sería una opción.
— A este paso pronto nos tocará vender el carro y eso que lo acabamos de comprar. Con la floristería bajo investigación y quién va a querer ir a comprar sabiendo que allí asesinaron o se suicidó alguien. Es de mal agüero vivir o visitar un lugar así.
— Aún puedo hacer las giras con los turistas pero eso sí, no me dejes de acompañar.
— Es una opción. Además el asesino solo hace sus apariciones en la noche.
Así que promovía el turismo a las ruinas los fines de semana con William siempre presente. Necesitabamos algo de dinero y eso era bien pagado.
Estuvimos en el hotel alrededor dos semanas. Regresamos a la casa después de ese tiempo. Las cosas se habían calmado y William decidió cerrar la floristería definitivamente. Sobrevivíamos con lo que ganaba de los turistas.
— William, ya decidí y ya llegué a una conclusión. Regresemos a nuestro país. Ya recogí el valor suficiente para enfrentar el destino que me toca.
— Está bien. Yo opino igual. Preparemos el viaje. Nos regresamos este fin de semana.
William me abrazó.
— No olvides que estaré contigo en todo momento y esta vez no será igual que la última vez. Tú eres una mujer valiente.
— Déjame decirte esto mientras pueda, Te amo William.
felicitaciones
Bravo me mato de miedo, sufrí mucho con la protagonista como es no, un momento estas en la gloria y luego embarrada.
Esta novela es totalmente verdadera como la vida misma 😬