Luz Marina es una mujer que ha sufrido tres fuertes decepciones amorosas. Se ha visto obligada a cerrarle las puertas al amor, levantando unas murallas inquebrantables entre ella y cualquier estereotipo del sexo opuesto que se interesa en ella. Sin embargo, Deriam, quién lleva años buscándola, está dispuesto a ganar su corazón pese a lo que le cueste y por si fuera poco, Tony, su amigo de tantos años también está enamorado de ella y no se atreve a demostrarlo por miedo a perder su amistad.
Ambos hombres son menores que Luz Marina, ¿Será ella capaz de comenzar una relación con alguno de ellos? ¿Podrá soportar las críticas debido a la diferencia de edad?
Quédate a descubrir que será de cada una de estas personas hasta el final de la historia
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Capítulo 19. Sensaciones extrañas
Capítulo 19
Sensaciones extrañas
Después de bajar del vehículo, Luz Marina se dirigía a la puerta del edificio donde reside y se quedó pensando en aquellas palabras de ese muchacho, preguntándose una y mil veces porque había reaccionado de esa manera, debido a que sus manos estaban heladas y temblorosas, al igual que su cuerpo entero y eso no se debía precisamente a lo húmedo de su ropa, sino por el efecto que causó aquella mirada y aquella sonrisa, junto con las palabras que soltó sin reparo aquel muchacho que cada vez más lograba ganar terreno en la vida diaria de la mujer, aunque ella trataba de negarlo a sí misma, muy dentro de ella sabía que estaba siendo víctima de los encantos de aquel muchacho que cada vez era mucho más atrevido que antes
Subió al penúltimo piso y al momento de abrir la puerta de su departamento aún tenía plasmada aquella sonrisa en su rostro, lo que le era muy difícil de disimular. Una vez más tuvo que hacerle frente a su padre y a su acoso continuo de preguntas
__ Llegaste muy alegre, Eso me gusta. ¿No vas a contarme que ocurrió? Mírate, llegaste mojada y con una sonrisa enorme. ¿Se trata del muchacho menor? _Indagó el viejo sin titubear_
__ No vas a comenzar a acosarme. No es nada fuera de lo normal, ocurrieron cosas y ese muchacho simplemente estaba ahí para ayudarme _Soltó sin más_
__ Eso me alegra, parece que te ayudó a enfriarte, digo es que llegaste mojada _Ríe sin parar_
__ Eres muy molesto con tu juego de palabras, no fue nada de lo que crees. No hubo sexo ni acercamientos inadecuados _Vira sus ojos_ Simplemente me ayudó a librarme de las molestias de un viejo conocido que odiaría volver a ver
__ Entonces terminaste mojada así no más ¿? Es que ni siquiera hay pronóstico de lluvias _Ríe divertido_ ¿Por qué no lo invitaste a pasar? Hubiera sido una buena oportunidad para tomarnos un café y así poder conocerlo, quizás yo pueda ayudarte con esto. Te diría de inmediato si es bueno oh malo para ti
__ No estás ni cerca de la realidad, eso no va a suceder. No pienso volver a verlo y ni muerta dejo que te acerques a él. Eres demasiado inoportuno al hablar. Si no es para mí se que harás hasta lo imposible para emparejarnos no más por tu afán de verme atada a alguien.
Deja ya de molestar que no planeo empatizar con nadie. No me estorba mi soltería
__ Nadie ha dicho que estorbe estar solo. Pero mírate mi niña, estás amargada, te falta algo de cariño para que vuelvas a sonreír, así tan hermoso como lo hacías cuando abriste la puerta. Quizás ese muchacho pueda venir a casa un día y hacernos compañía, hablar un rato como amig...
__ No tiene caso hablarlo contigo. No va a suceder _Interrumpió_ Te dije que no volveré a verlo, es mi decisión
__ Pues me temo que tendrás que hacerlo, ya que asumo que ese saco que traías puesto es de él y debes entregarlo _Sonríe victorioso_
__ Hay, demonios _Lleva su mano a su frente y camina rumbo a su habitación_
Entró al baño y puso a llenar la tina con agua tibia, esencias aromáticas y sales marinas para relajarse, mientras se desestresaba dentro del agua cerró sus ojos y sonreía al recordar las palabras de su padre. Era tan atrevido al insinuar que entre ella y el muchacho habían sucedido cosas más allá de lo normal
¿Y si su padre tenía razón? ¿Será que él sintió lo mismo al estar tan cerca el uno al otro?
¿Qué pasaría si así fuera? ¿Sería capaz de salir con alguien menor que ella?
¿Soportaría las críticas de los demás con respecto a la diferencia de edad?
Esta y muchas preguntas rondaban por la cabeza de la mujer que sin pensar una vez más estaba mordiéndose el labio
Su conciencia la incitaba a probar suerte y la razón la frenaba en seco, debido a sus múltiples fracasos y eso hacia un gran peso.
Y si, en su mente repasaba aquella sonrisa tan hermosa de Deriam y eso la hacía suspirar cada vez más seguido, luego sacudía su cabeza para tratar de sacarse esos pensamientos de ella
Pasado un rato salió de la ducha y se colocó una ropa de casa, salió hasta la sala y el viejo Lucio no se veía por ningún lado así que se sintió aliviada, ya que eso significaba que no habría más preguntas incómodas que responder
Tomó el saco de aquel muchacho y se dirigió hasta el área de lavandería, antes de meterlo en la lavadora lo acercó a su rostro y cerró sus ojos al sentir aquel aroma tan exquisito y varonil que emanaba del mismo, sin darse cuenta estaba mordiendo su labio de nuevo y para su mala suerte alguien más podía verla a distancia. Tomó su celular para llamar a Deriam y ponerse de acuerdo para entregarlo, pues no quería darle más vueltas al asunto. Si lo seguía aplazando significaba mucho más tiempo pensando en él
Mientras tanto el viejo Lucio sonreía satisfecho desde la cocina, donde se encontraba preparando un poco de té para él y para su hija menor y al ver ese espectáculo pudo confirmar que en realidad sí pasaba algo más entre su pequeña hija y aquel muchacho desconocido.
El hombre se sintió feliz, pues sabía que su hija merecía ser amada y encontrar a alguien con quien pueda sanar todas esas heridas del pasado y superar todos esos traumas y temores que le había causado aquel hombre que no la supo amar. Así que sin más pensó en que si ella no lo traería a casa, él debía hacer algo para conocer al responsable de todos esos suspiros
...
Deriam por su parte no se podía retirar por mucho tiempo del evento, así que apenas Luz Marina subió a su departamento, él se dispuso a subir al último piso de ese edificio y tomar un baño rápido y otro cambio de ropa para volver al Resort y encargarse de su trabajo que había dejado tirado por atender las necesidades de esa mujer. Y sonreía encantado de haberlo hecho.
Mientras conducía de regreso recordaba aquel momento en la piscina, donde estaba tan cerca de su rostro, luego sus caricias, el caminar junto a ella tomando su cintura, esto y todo lo demás hacía latir su corazón como caballo desbocado y estaba agradecido con todo esto
La noche llegó y el hombre no tuvo tiempo de distraerse, pues estuvo ocupado con los asuntos de la Galería, pasadas las 10 de la noche ya el muchacho se encontraba subiendo a su coche para dirigirse a su residencia y descansar. Tomó su celular y vio una llamada perdida en él de las 3 de la tarde. Sonrió al darse cuenta de que el amor de su vida estaba llamando. Así que sin más se dispuso a enviarle un texto disculpándose
Buenas noches, preciosa, lamento responder tan tarde, no pude atender tu llamada porque tuve que devolverme al Resort a terminar mi jornada laboral, No sabes lo feliz que me hace revisar mi celular después de tanto rato ocupado y ver que tengo allí una llamada de la mujer más hermosa del planeta. Espero que podamos hablar por la mañana, ¡Dulces sueños! PD: Me debes una cena
Sonrió feliz y puso su coche en marcha. Esta noche se dirigía al edificio donde reside Luz Marina, pasaría la noche en ese departamento que desde que se le fue entregado hace más de tres años, permanecía solo, hasta ahora. Al abrir la puerta pasó directo al baño. Se dio una ducha con agua tibia, lavó sus dientes y se tumbó en la cama, volvió a revisar su celular y se dio cuenta de que no había respuesta de aquella mujer, así que se quedó profundamente dormido
Por otro lado, estaba Luz Marina recién saliendo del vestidor, donde se hallaba arreglando la ropa que usaría el día siguiente para presentarse a trabajar, pues había hablado con Eli y esta le pidió que no abandonara la Galería, debido a que este trimestre se harían distintas exposiciones de arte a nivel nacional, Necesitaba contar con el apoyo de todo su personal y principalmente con el de ella, que era fundamental para la empresa, aun así le brindó apoyo incondicional en su proyecto de la imprenta de sus libros, donde al estar listos para difundir ella misma los vendería en cada una de las presentaciones de su galería
Al terminar de alistar sus pertenencias se dispuso a tomar su celular que había oído sonar hace poco más de media hora, al ver tenía un texto de Deriam, y sonrió al leerlo pero no se atrevió a responder
Es la segunda vez que me insiste en que salgamos
¿Será posible que llegue a haber una novena vez? Y si lo hace... ¿Estaré dispuesta a cumplir con la promesa que le hice a Alba Marina? Oh no... No, definitivamente no. Se va a cansar de insistir como todos los demás y él mismo se alejará. Eso es lo que va a pasar. Y estaremos todos bien
Ansiosa por todo lo que había sucedido se tumbó en la cama y se quedó dormida de inmediato. Al rato sintió unas piedritas en su ventana y era producto de su subconsciente que no la dejaba dormir tranquila. En sí nunca había podido superar el reencuentro con aquel hombre y esta acción fue claramente una reacción de aquel miedo a que se repita lo sucedido
Se despertó de golpe y vio que eran cerca de las 3 de la mañana. Sintió algo de frío y era debido a que había olvidado cerrar la ventana, en seguida se puso nerviosa, hasta recordar que vivía a una altura de 18 pisos y era más que imposible que aquel hombre se trepara por su ventana. Así que sin más la cerró y corrió Asustada a enrollarse de nuevo entre las sábanas donde se durmió nuevamente hasta el amanecer
Eran las 7:30 de la mañana y Deriam se encontraba frente a aquel edificio, apoyado sobre un costado de su vehículo. Esta vez vestía de manera casual, camisa negra con sus mangas a medio brazo, jeans oscuro y zapatos casuales, una cadena en su cuello y un reloj en su mano izquierda
Luz Marina que iba saliendo a esperar el taxi como habitualmente lo hacía, se quedó pasmada al verlo allí frente al edificio, con una hermosa sonrisa en su rostro
__ Buen día _Respondió ella casi sin poder hablar_
El hombre se acercó a ella, tomó su mano y dejó un beso en ella, donde no le apartó un segundo la mirada
__ Buen día, Hermosa ¿Me permites llevarte a tu lugar de trabajo?