La vida es un desafío, un sube y baja en una ruleta donde el más fuerte es el que sobrevive.
Nicolette, una hermosa joven a la cual la vida le jugó una broma muy pesada, solía ser una niña encantadora, la cual estaba perdidamente enamorada de su novio Javier. Sin embargo, la mala amistad y las envidias de su mejor amiga hicieron que ella se convirtiera en la villana de lo que debió haber sido su cuento de hadas y amor.
Kevin Smith, un joven frío que no conocía nada del amor, gracias a la falta de interés de su madre y las malas compañías, se convirtió en un psicópata, una persona sin corazón. Pero en medio de su oscuridad, apareció un ángel llamado Nicolette, que no solo le cambió la vida, sino que también le dio un sentido a ella.
¿Será que el amor que ambos sienten será capaz de sobrellevarlo todo?
¿Es capaz el amor de sanar un corazón lastimado?
Naciendo un villano
Autor: Itzelita León M
NovelToon tiene autorización de Itzelita leon M para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
18
–¿Cuándo nos casaremos Kevin?– preguntó Nico mientras descansaba su cabeza en el pecho de Kevin, después de una ronda de buen sexo.
–¡Eso lo decides tú!- Kevin jugaba con las manos de Nico. –Ahora que lo pienso te hace falta un anillo en ese dedo!- acarició el dedo anular de Nico y ella sonrió.
–No puedo creer que el tipo arrogante que fuiste a Francia sea el mismo que está aquí conmigo!- dijo ella con una gran sonrisa.
Él solo la miró y después le acarició la mejilla.
–Puedo ser tan arrogante y despiadado cuando me lo propongo, Nico digamos que esta es la mejor versión de mí, ya ahí que dormir o te tomaré de nuevo.
–Ok. -
Nico se acomodó entre sus brazos, le dio un beso en la mejilla y se dejaron llevar por los brazos del dios del sueño, durmiendo de la forma más relajada posible.
Por la mañana Kevin no estaba en la cama, ella lo busco con la mirada, pero todo estaba muy bien organizado y el lado de la cama de Kevin estaba tendido.
–Kevin!- gritó ella, pero no tuvo respuesta, así que se levantó de la cama, se dio una ducha y bajó a la cocina.
La mesa ya está servida.
–Señorita, siéntese por favor!- le dijo la empleada de la casa, una señora linda y atenta.
–Muchas gracias. -- Nico se sentó a la mesa, pero no pudo evitar preguntar por los hombres de la casa.
–Hola, me llamo Nico, ¿Y tú?- preguntó con gentileza la hermosa joven.
–Me llamo Luna, para servirle, señorita.
–A, disculpa y los hombres de la casa?- La señora parecía pensar su respuesta.
–El señor Edwin salió con un amigo y el joven Kevin salió sin avisar, su padre le preguntó y dijo que volvía en una hora.
–¿Hace cuánto que se fue?- Nico no sabía por qué le incomodaba, no saber dónde estaba Kevin, ¿Será que se acostumbró a estar siempre con él?
La dulce señora sonrió tiernamente sin que Nico se diera cuenta y hablo.
–Si bueno, exactamente no lo sé, pero ya pasó casi la hora creo!- la empleada se sintió incómoda al no recordar la hora en que su patrón se había ido y más por qué sabía que la señorita presente ante ella era la prometida del joven.
–¡Me fui hace una hora!- dijo Kevin quien entró por la puerta, con esa aura de superioridad y como siempre causando temor, la dulce empleada se retiró sigilosamente. –Me extrañaban?- preguntó él.
–¡No, como crees!- dijo Nico sería.
–Fui a comprar algo que necesitas. –Él se postró frente a ella y sacó de su saco una cajita de terciopelo rojo y la abrió.
–¡El anillo!- dijo Nico viendo esa alianza.
–Sí, pero no te la daré. – el cerro la cajita y la volvió a meter a su saco y se puso en pie
–¿Por? ¿Por qué no?– preguntó ella confundida.
–Daremos una cena esta noche, por mi regreso, acudirá la prensa y muchos “socios” de mi padre, en medio de todos ellos te pediré matrimonio.
–Cuando dices socios, ¿Te refieres a Javier?- dijo ella desviando la mirada.
–Si, Nico él también vendrá, junto a su esposa. – Kevin parecía molesto ante la pregunta de Nico, pero igual no se lo daría notar.
–Gracias Kevin, sé que hacer esto es nuevo para ti, me refiero a no matarlos.
–No es nuevo, un buen asesino sabe ganarse la confianza de sus víctimas y deshacerse de ellas cuando menos lo esperan.
–Irás a la empresa hoy?- preguntó Nico tratando de evadir el tema.
–Si iremos!-
–Joven su desayuno!- interrumpió la empleada acercando el desayuno de Kevin, después abandonó el comedor como fantasma.
–Intimidas a la empleada. -- Dijo ella con una ligera sonrisa, Kevin volteo a ver el lugar por donde la empleada se fue.
–Sí, come, nos iremos en media hora. –
–Ok.
Ambos se pusieron a comer en silencio, pero las miradas entre ellos no cesaban.
Después de comer se fueron a la empresa, Kevin leía algunos informes mientras Nico se encargaba de hackear algunas empresas de la competencia.
–Kevin, ¿quieres que ataque a las empresas Reyes?– preguntó ella haciendo aún lado su computadora.
–No, esa no. –Kevin soltó sobre su escritorio la documentación que respiraba y toda su atención se fue en la hermosa figura de Nico
–¿Por qué no?- preguntó ella, mientras sonreía al ver qué había logrado entrar al sistema operativo de esas empresas.
–Esa empresa tiene que estar fuerte, para dejar que se confíen.
–ok comprendo, aquí están las dos empresas que estoy atacando, según el balance de mercado son las que están un poco arriba de esta empresa.
–Muy bien, baja sus acciones a unos cuantos dólares, hazlo por tres días, después me reuniré con ellos.
–Porque solo tres días?- preguntó Nico dejando su computadora y sentándose en las piernas de él.
–Cariño en tres días será más que suficiente, en el primer y segundo día, ellos se desesperan y tratan de subir el valor de sus acciones, así que no aceptarán vender y en el tercer día sus pérdidas son muchas, así que consideran vender, al terminar de ese día ellos ya la pensaron mejor y es cuando sus acciones estarán en mi poder, y por la mañana del cuarto día las acciones vuelven a la normalidad.
–Eso es ilegal. – dijo Nico con una ligera sonrisa, no cabe duda de Kevin no titubea en lo más mínimo y siempre está muy confiado en sus acciones.
–Hackear es ilegal, esto solo son perdidas de la bolsa, nada que no se solucione en días u horas, así que no lo es.
–Kevin.
Ella estaba por decirle algo, pero comenzó a tocar la secretaría, la puerta de la oficina.
–Si pasa. -- dijo Kevin mientras Nico se ponía de pie aún lado de él.
–Buen día, algunos socios de su padre ya han llegado joven– dijo la secretaria quien miraba a la joven aún lado de Kevin.
Siempre trató de acercarse a Edwin para obtener un lugar y cuando el anuncio su retiro pensó que conseguir al hijo sería fácil, pero no contó con que él ni siquiera la voltearía a ver y menos que llegaría al lado de una mujer.
–¡Muy bien, qué esperas para retirarte!- dijo Kevin serio.
–Perdón joven. -- ella salió de la oficina, pero cuando estaba a punto de cerrar la puerta Kevin la detuvo.
–Avísame cuando llegue Reyes y al final del día pasa a recursos humanos por tu finiquito.
–Joven, me está despidiendo?–La empleada estaba confundida tenía algunos años trabajando para el señor Edwin, pero nunca creyó que sería despedida el primer día de trabajo del joven Smith…
–¿Tú qué crees?- Fue lo único que dijo Kevin y lo suficiente para que la mujer no vuelva a preguntar nada en absoluto.
La joven cerró la puerta al ver qué Kevin dejó de prestarle atención
–¿Por qué la despediste?- preguntó Nico mientras era jalada por los fuertes brazos de Kevin a su regazo.
–Mi padre me advirtió de ella y no me interesa tener gente que no sirve cerca de mí, ellos son alimañas y son como las langostas, vienen en manada y se comen tus cultivos, solo digamos que me estoy quitando de encima un estorbo que podría traerme problemas después.
–¿Dónde conseguirías una secretaria?- preguntó ella mientras lo abrazaba por el cuello.
–Ya me encargué de eso, entra mañana.
–Ok, iré a dar un recorrido por la empresa, en la que la base de datos de las compañías se descarga en mi ordenador.
–Ok.
Ella se levantó del regazo de Kevin y salió de la oficina.
En cuanto salió vio a la secretaria sacando chispas, pero si Kevin tomó la decisión de despedirla ella no interferiría.
Ella sonrió discretamente y comenzó con su recorrido por la empresa.
Las empresas Lexus eran grandes, la mayoría de los empleados eran atentos y muy trabajadores, el recorrido duró algunos minutos hasta terminar en la entrada donde Nico fue llamada por una enorme foto donde estaban los tres; el señor Edwin, Dexter y Kevin la familia Smith…
Y en otra estaba una mujer muy hermosa.
–¿Quién es esa mujer?- preguntó en lo bajo Nico.
Pero la voz detrás de ella le respondió.
–Salomé, la princesa Salomé, la madre de Dexter, la primera esposa de Edwin. –
Nico volteó al instante y lo vio.
–Javier.- respondió ella con su corazón en la mano, pero no sé doblegaría de nuevo ante él, y menos ante su acompañante