Crystal logra su sueño de entrar en una de las empresas más reconocidas del país, cuando pensó que todo estaría bien, se reencuentra con Tomas, su amor de instituto y el hombre que rompió su corazón, a partir de este momento todo en su vida comienza a ir cuesta abajo.
Tomas no espero volverla a ver, ella dejo un gran vacío en su interior, no sabia si quería mantenerla por odio o porque aún la amaba, así que la contrato como su asistente personal, y decide hacerle la vida imposible.... podrán superar su enemistad, y eliminar este sentimiento de odio y transformarlo en amor?. Los invito a leer mi novela Recuerda porque me amabas.
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Capitulo 18: Como niños, parte 2
Tomás:
"Segura amor, no quieres por ejemplo ese" señala un oso gigante color caramelo, era hermoso.
"Me gusta, pero..." no quería decir que Tomás no fuera capaz de conseguirlo, pero en estos juegos era difícil obtener algo medianamente decente.
"Crees que no podré conseguirlo" sonríe irónico.
"No es lo que quise decir" bese su mejilla, y le dije en su oído, "vez a este hombre la mayoría de los que operan estos juegos, su moral es dudosa" me aleje y nos quedamos mirándonos.
"Eso no pasará confía en mí, nena conseguiré los dos para ti" dice confiado.
Asentí, y sonreí. El hombre del establecimiento comercial le entregó un rifle, para qué empezará a tirar y dijo "si le pegas al del centro puedes llevar el premio que quieras" el hombre sonríe.
Hum... Tomas a punto uno, dos, tres veces, pero el juego tenía una secuencia mecánica rápida que hacía difícil darle al objetivo.
El hombre nos mira sonriendo y dice "Nadie a logrado darle a ese ninguna vez" Tomás lo observa frustrado, él quería regalarme algo, decidí que cambiaría las reglas y seria yo la que lo alegrará
A veces Tomás era muy competitivo "amor déjame a mí" dije, quería intentarlo y hacer que se relajará y sobre todo demostrarle a este hombre, que podíamos vencerlo.
Él me observa no queriendo dármelo, pero al final cede y se tranquiliza. El hombre aún sonreía y Tomás estaba más que enojado, aunque era cómica la situación. A mí no me lo parecía, conocía a a Tomás y podía echarse a los golpes con este hombre.
Respire profundo, y observe mi objetivo. Mi padre siempre me llevaba a estos juegos de niña, no tenía tanta práctica, pero algunas veces logré ganar algunos premios.
Apreté el gatillo y... por poco le doy. Tomás me observa extrañado. Sonrio y le digo, "de niña siempre venía a estos juegos"
El hombre del juego me miró cauteloso y pensé no me iré de aquí sin obtener esos dos premios y vencer este juego.
Lance dos tiros y falle pero al tercero le di, salte y grite feliz "Le di" Tomás y el señor del establecimiento me miraron extrañados. "No que nadie lo había logrado, quiero a silvestre" el hombre no le quedo de otra que dármelo.
Cuando observe a Tomás Tenía esa mirada de "quiero besarte justo ahora" y sus palabras se hicieron realidad.
Me besó, delante del hombre de manera descarada, cuando se separó dijo "siempre lo supe eres grandiosa Crystal... ahora enséñame como lo lograste, quiero ganar algo para ti"
Sonrió " bien" me acerco a su oído y le digo la manera correcta. Él asintió dispuesto a llevar a cabo la acción, perdió algunos tiros pero al décimo intento le atinó.
Tomás lanzo un hurra "viste eso, amor" sus ojos brillaban felices. Le doy un beso y lo felicito.
"Quiero este" dice Tomás refiriéndose al oso enorme.
El hombre se lo da algo enojado dice "está bien se lo ganaron, ahora largo o acabarán con mi negoció" salimos de allí rápidamente contentos.
"Ten es para ti" me dice Tomás complacido por dármelo.
Lo acepto gustosa, jamás nadie me había regalo algo así. "Gracias, entonces este es para ti" le doy a Silvestre.
"No amor, es tuyo lo ganaste" dice no muy a gusto con recibirlo.
"Pero ya pensaba dártelo, y quiero hacerlo" lo pongo en sus manos y él sonríe.
"Es el mejor regalo que han dado" dice él con cariño.
"Me siento igual" este oso iba a ser mi regalo favorito desde ahora, nos tomamos de la mano y nos dirigimos al proximo juego.
excelente historia muchas gracias, Dios te bendiga siempre