Un hombre conocido por su gran poder esta en busca de una esposa.
Lidia Paige que se dedica al campo laborando junto a sus hermanas, recibe la propuesta de dicho hombre. En un principio se rehusaba a desposarse con el, por ser conocido por su intimidante presencia; sin embargo, termina aceptando.
El verdadero reto comienza desde que pone un pie en la gran mansión del Sr. Lennox.
¿Es verdad los rumores que circulan sobre el?
Sellando su destino tras la boda, se embarcara en una vida llena de incógnitas acerca de su esposo.
Trilogía Lennox.
Libro I. Conociendo a mi Esposo.
Libro II. Lagrimas en Soledad.
NovelToon tiene autorización de Selene Espinoza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Enigmas
“La madre de Margareth”.
Recordó aquella vez que Connor menciono que tenía miedo quedarse solo, pareció que no tomo en cuenta a su abuela. También, recordó las palabras que intercambiaron Asher y esta mujer.
-Lleva tu sangre- eso había gritado la mujer. ¿Connor era hijo de Asher? ¿Margareth tuvo alguna clase de relación con su esposo? Por más que daba vueltas a tales ideas en su cabeza, lo descabellado que sonaba incrementaba. Sería imposible o así deseaba creer.
Margareth no podría ser mayor a ella, parecía compartir edad con Larissa. Lidia calculaba que rondaba por los veinte o veintiún años, pero Connor solo tendría unos seis o siete años. Sus cuentas le parecían extrañas. Entonces, Margareth dio a luz con ¿catorce o quince años? Aun es una niña a esa edad.
Tampoco creía que el señor Lennox le pondría una mano encima. ¿tal vez? Definitivamente no, Asher no era ese tipo de persona, Lidia descartó ese pensamiento que solo trajo consigo disgusto.
Los próximos días no había visto a Connor, ni a Margareth. La señora Jones era quien le informaba de la situación. Al parecer solo se trataba de un resfriado, que se agravio en el pequeño. Por suerte ya se encontraba mejorando de su enfermedad.
Asher salía durante el día, solo decía que era debido a que se encontraría con algunos socios; Lidia pensaba que salía a visitar a Connor. Esperaba que de eso se tratara. Si su esposo es el padre del pequeño, por supuesto que tiene que ver por él; obviamente no tenía problema con ello, pero, imaginarlo saludando a Margareth amenazaba su tranquilidad. Nunca observó alguna interacción en ellos, solamente de empleado/empleador.
Le dificultaba resolver el enigma.
No le hizo saber de sus inquietudes a Asher, acerca de la conversación que escuchó, sobre todo ya que fue tras la puerta cerrada. Si en algún momento se llegara la ocasión, preguntaría honestamente acerca de ello.
Demasiados misterios envolvían al señor Lennox y a las personas a su alrededor.
Este tema estuvo rondando en la mente de Lida los días siguientes, antes de notarlo, ya era fin de semana. La reunión en casa de los Fernsby seria esta noche.
Se encontraba mirando los vestidos que colgaban en su vestidor. Esa tarde el ama de llaves le dio algunos consejos.
-Usa el vestido que te guste, pero no dejes de lado la elegancia con la que debes presentarte; el tipo de reuniones que se realizan, no solo es para pasar un grato momento y convivir; la mayoría solo asiste para hacer acto de presencia y lucirse, mayormente algunos solo asisten para hacer críticas de los demás o crear relaciones para futuros proyectos-
-Pude notar eso el día de la boda, las personas me pasaban de lado, ignorando mi presencia, pero no sin antes observarme de pies a cabeza, tomare lo que sucedió esa noche como un entrenamiento para hoy- la señora Jones sonrió.
- Intenta disfrutar esta noche\, no te sientas abrumada si el ambiente no es de tu agrado\, solo dile al señor Lennox cuando desees retirarte\, estoy segura que lo entenderá-
Guardó las palabras del ama de llaves en un rincón de su mente. Procedió en busca de un vestido de su agrado, hasta dar con él.
Un precioso vestido color verde de mangas cortas. Sostuvo el vestido apreciándolo y se decidió por ese. Anteriormente ya había tomado una ducha, solo se cambió con ayuda de la señora Jones.
El vestido se ceñía en su cintura, resaltando las curvas que normalmente parecían esconderse, el escote se encontraba a una altura apropiada, y sumado las mangas cortas de este, demasiada piel estaba expuesta para gusto de Lidia.
-Esta deslumbrante señorita, será la sensación de esta noche, definitivamente- dijo el ama de llaves.
De nuevo con ayuda de la señora Jones, decidió llevar su cabello sujetado. Dejando a la vista su nuca y cuello.
El señor Lennox estaba listo con antelación. Lidia salió de la habitación a la sala, donde su esposo la esperaba. Se encontraba sentado, y se levantó rápidamente al verla de pie junto a la entrada.
Asher podía dejarla con la boca abierta fácilmente. Normalmente se puede apreciar su atractivo, ahora superaba las expectativas.
Cualquier persona que los viera podía decir que lucían como un par de tontos, ninguno hablaba y únicamente se miraban el uno al otro.
-Lidia, estas muy hermosa esta noche- dijo Asher, en un intento de halago.
- Usted también- fueron las palabras que pudieron salir de la boca de Lidia\, estaba consumida por los nervios. El\, solamente mostro una sonrisa.
- Deberíamos ponernos en marcha- anunció y a continuación se dirigieron hacia el carruaje que esperaba fuera por ellos.
La presencia del señor Lennox a su lado, llamaba en su total atención. Guío su mirada al lado contrario donde se encontraba el, fingía que miraba por la ventanilla cuando realmente lo que deseaba, es volver a echarle un vistazo a su esposo.
Llegaron a su destino, y un señor daba la bienvenida a los invitados que iban llegando.
Con ayuda de Asher, Lidia bajo sin problemas. Sintió una pequeña corriente al tacto, cuando sus manos se sujetaron un instante.
Caminaron hacia la entrada, y se unieron junto al resto de personas que se encontraban ahí.
La música era protagonizada por un grupo de personas que tocaban los instrumentos bellamente. No reconocía rostro alguno.
Asher tomó la mano de Lidia y la apoyo en su brazo, haciendo ademan de que se sostuviera.
-Si te encuentras incomoda, solo házmelo saber. Nos iremos tan pronto lo digas-
Aunque apreciaba las palabras dichas por él, no permitiría que su egoísmo desperdiciara esta oportunidad que Asher buscaba para acercarse a su socio.
-Está bien- dijo, sin intención de verdaderamente hacer eso.
Fuera de las miradas que sentía sobre ella, tanto de hombres como mujeres, disfrutaba el rato que pasaba al lado de su esposo, sostenía una copa de alcohol de la cual no tenía intención de beber.
Ya habían saludado a unas cuantas personas, se habían mostrado respetuosas ya que el señor Lennox se encontraba junta a ella.
Entre la multitud reconoció un par de rostros, que deseo no haber visto. Se trataba de la señora Wendell y su hija.
La mujer se percató de la fugaz mirada que Lidia les había lanzado y miró en su dirección. Observó la sonrisa maliciosa que hizo y ambas mujeres comenzaron a acercarse a ellos.
Cuenta la historia de dos personas que se enamoran aunque siempre hay baches y desconfianzas, por no hablar claro desde el primer momento.
Es una historia muy dulce.
Y ahora a leer el siguiente