Todo comenzó con un amor adolescente. Ella tenía 18 años y Adonis, 19. Estaban convencidos de que su relación era verdadera y soñaban con permanecer juntos. Sin embargo, sus vidas cambiaron cuando ella descubrió que estaba embarazada. Adonis, asustado por su juventud y por la responsabilidad que se acercaba, aseguró que no quería ser padre y terminó rechazándola. Al enterarse, los padres de la joven decidieron hablar con la familia de Adonis. Después de una difícil conversación, ambas familias acordaron un matrimonio arreglado para que asumieran juntos la responsabilidad. Al principio, ninguno estaba preparado, pero con el tiempo nació una inesperada cercanía entre ellos.
NovelToon tiene autorización de Yulexi De Fernández para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 14 — Un nuevo trabajo
Al día siguiente me desperté temprano.
Todavía me parecía extraño pensar que ahora estaba casado.
Me levanté de la cama, me bañé y me puse el uniforme del colegio. Tomé mi mochila y bajé las escaleras pensando que iba a ser un día normal.
Pero apenas llegué a la sala, mi papá me miró de arriba abajo.
—¿Y usted para dónde va así?
—Al colegio, viejo.
Mi papá negó con la cabeza.
—No, señor.
Fruncí el ceño.
—¿Cómo que no?
—Vaya y se cambia.
—Pero, ¿por qué? Tengo que ir al colegio.
—Ya no va a ir hoy.
Me quedé confundido.
—¿Cómo así, papá?
Mi papá señaló las escaleras.
—Vaya, se pone un pantalón, una camisa y una gorra.
—Pero, viejo, ¿para qué?
—Hágame caso, mijo.
Subí nuevamente a mi habitación sin entender nada.
Me quité el uniforme y busqué un pantalón, una camisa y una gorra.
Mientras me cambiaba, no dejaba de preguntarme qué estaba pasando.
Bajé nuevamente.
—Listo.
Mi papá me miró.
—Ahora sí.
—¿Ahora sí qué?
—Hoy empieza a trabajar.
Abrí los ojos.
—¿Trabajar?
—Sí.
—Pero yo tengo que ir al colegio.
Mi papá cruzó los brazos.
—No, señor. Yo hablé con su tío.
—¿Con mi tío?
—Sí. Le consiguió un trabajo de albañil.
Me quedé en silencio.
—¿Albañil?
—Así es.
—Pero, papá, yo nunca he trabajado en eso.
—Pues va a aprender.
—¿Y mis estudios?
Mi papá suspiró.
—Los estudios son importantes, pero ahora usted tiene responsabilidades.
—Yo sé que tengo responsabilidades, pero tampoco quiero dejar el colegio.
Mi papá me miró fijamente.
—Nadie dijo que vaya a dejarlo para siempre. Pero tiene que empezar a trabajar y aportar.
Me quedé pensando.
No podía negar que tenía una responsabilidad enorme.
Un bebé venía en camino.
Además, ahora estaba casado.
Pero todo había sucedido tan rápido que apenas estaba tratando de entender mi nueva vida.
—¿Cuánto voy a ganar?
Mi papá me dio una pequeña sonrisa.
—Eso se lo explica su tío.
—Bueno...
En ese momento apareció mi mamá.
—Adonis, desayuna antes de irte.
Me senté en la mesa.
—Ma, ¿tú sabías esto?
—Sí, mijo.
—¿Y nadie me iba a decir?
—Tu papá quería hablar contigo primero.
Negué con la cabeza.
—Parce, cada día aparece algo nuevo.
Mi mamá soltó una pequeña risa.
—Así es la vida de adulto.
—Yo no pedí ser adulto tan rápido.
Mi papá me miró seriamente.
—Pues ahora le toca demostrar que puede con esto.
Terminé de desayunar y me levanté.
Mi papá tomó las llaves.
—Vamos.
Salimos de la casa.
Durante el camino pensé en todo.
Hasta hacía poco, mi mayor preocupación era aprobar los exámenes y pasar el rato jugando Play.
Ahora tenía una esposa, un bebé en camino y un trabajo.
Cuando llegamos al lugar donde trabajaba mi tío, vi varios hombres construyendo una casa.
Mi tío se acercó.
—¡Quiubo, mijo!
—Hola, tío.
Me dio una palmada en el hombro.
—¿Listo para aprender?
Miré alrededor.
—Pues... supongo.
Mi tío se rio.
—No se preocupe, que nadie nace aprendido.
Me entregó un casco.
Lo miré durante unos segundos.
—Bueno, parce...
Me puse el casco.
—A trabajar.
Mi tío sonrió.
—Eso es.
Miré mis manos.
Nunca había imaginado que mi vida cambiaría de esta manera.
Pero si quería demostrar que podía ser responsable, tenía que empezar por algún lado.
Respiré profundamente y me acerqué a los demás trabajadores.
No sabía cuánto iba a durar aquel trabajo.
No sabía si iba a poder con todo.
Pero una cosa tenía clara.
Ya no podía seguir viviendo como antes.
Ahora tenía que empezar a construir mi propia vida, aunque todavía no supiera cómo hacerlo.