PARALELOS
Una beca le abrió las puertas de la preparatoria más prestigiosa del país. Pero también despertó un antiguo misterio.
Cada noche sueña con un estudiante que murió hace más de cien años. Ahora ese mismo joven camina por los pasillos de su escuela... aunque nadie más parece verlo.
¿Son solo sueños, o el pasado y el presente están avanzando en paralelo?
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Capítulo 16 La verdad de la azotea
"Las respuestas nunca aparecen de golpe. Llegan cuando todas las preguntas encuentran el valor de reunirse."
Aquella mañana, Akari llegó a la Academia Seiran mucho antes de que comenzaran las clases.
El patio aún permanecía casi vacío.
Una ligera brisa hacía caer lentamente las hojas de los árboles, que giraban sobre el suelo de piedra antes de detenerse junto a los bancos del jardín.
Akari se sentó en uno de ellos y abrió, una vez más, su cuaderno de investigación.
Las páginas ya estaban completamente llenas.
Había fechas subrayadas, flechas que unían acontecimientos, pequeñas notas escritas con rapidez y varias preguntas rodeadas por círculos rojos.
Durante unos minutos permaneció en silencio, repasando todo lo que había descubierto.
El reloj detenido a las 3:17.
La fotografía rasgada.
Los registros alterados.
Las listas de becarios.
Las cartas escondidas.
Las páginas arrancadas.
Y aquella frase que no conseguía abandonar su mente.
"No permitan que culpen solamente a Ren..."
Cerró el cuaderno con suavidad.
Ya no eran simples coincidencias.
Todo formaba parte de una misma historia.
Solo faltaba la última pieza.
—Sabía que te encontraría aquí.
Akari levantó la vista.
Yui caminaba hacia ella con dos vasos de chocolate caliente.
Le tendió uno con una sonrisa.
—Pensé que hoy ibas a necesitar combustible para detective.
Akari aceptó el vaso.
—Gracias.
Yui se sentó a su lado.
Durante unos segundos ambas observaron el edificio principal de la Academia.
Después habló en voz baja.
—¿Has dormido algo?
Akari hizo una mueca.
—Más o menos.
—Eso significa que no.
Las dos rieron.
Después el ambiente volvió a tornarse serio.
—He estado pensando en la carta —dijo Yui.
Akari asintió.
—Yo también.
—Si Ren intentó salvar a alguien...
Entonces la historia que cuenta la Academia está incompleta.
Akari sostuvo el vaso entre sus manos.
—No solo incompleta.
Creo que fue escrita para que nadie hiciera más preguntas.
Yui permaneció unos instantes en silencio.
Luego sonrió con ese humor que siempre encontraba espacio incluso en los momentos más tensos.
—Pues tuvieron muy mala suerte.
Porque te encontraron a ti.
Akari soltó una carcajada.
—¿Eso es un cumplido?
—No.
Es una advertencia para cualquier secreto que decida esconderse de ahora en adelante.
Al terminar la primera clase, ambas caminaron directamente hacia la biblioteca.
Ya no necesitaban decirlo.
Se había convertido en una costumbre.
La señora Hoshino levantó la vista apenas cruzaron la puerta.
Las observó durante unos segundos.
Luego cerró con delicadeza el libro que estaba restaurando.
—Buenos días.
—Buenos días —respondieron las dos.
Akari notó algo distinto.
La bibliotecaria parecía especialmente pensativa.
Como si hubiera tomado una decisión importante.
La señora Hoshino guardó silencio unos instantes.
Después abrió lentamente un cajón del antiguo escritorio.
Sacó un pequeño cuaderno de tapas oscuras, muy desgastadas por el tiempo.
Lo sostuvo entre sus manos antes de hablar.
—Hay algo que nunca les mostré.
Akari sintió que el corazón comenzaba a acelerarse.
—¿Qué es?
—Un antiguo cuaderno de inventario de la biblioteca.
No figura en el catálogo actual.
Durante muchos años pensé que no tenía importancia.
Pero...
Las miró con serenidad.
—Creo que ustedes sabrán encontrar aquello que otros pasaron por alto.
Colocó cuidadosamente el cuaderno sobre la mesa.
Akari lo abrió con enorme cuidado.
Las primeras páginas contenían simples anotaciones sobre libros recibidos, ejemplares restaurados y donaciones realizadas por antiguos alumnos.
Nada parecía fuera de lo común.
Pasó otra página.
Después otra.
Hasta que una pequeña anotación escrita con tinta azul llamó su atención.
"Periódico local. Octubre de 1924. Sin clasificar."
Akari frunció el ceño.
—¿Sin clasificar?
La señora Hoshino asintió lentamente.
—Nunca apareció entre la colección principal de periódicos.
Durante décadas se creyó extraviado.
Yui levantó una ceja.
—¿Y dónde está ahora?
La bibliotecaria dirigió la mirada hacia el extremo más antiguo de la biblioteca.
Allí se alzaban varias estanterías altas cubiertas por una fina capa de polvo.
—Si el cuaderno es correcto...
Debería seguir donde fue guardado hace más de cien años.
Akari sintió un escalofrío.
Era la primera vez que encontraban una pista que no había sido mutilada.
Sin decir una palabra, comenzó a caminar entre las estanterías.
Yui la siguió de inmediato.
El silencio parecía más profundo cuanto más avanzaban.
La luz apenas llegaba hasta aquella parte olvidada de la biblioteca.
De pronto...
Akari se detuvo.
A unos metros de distancia, entre dos estanterías, estaba Ren.
No parecía un reflejo.
Ni una sombra.
Su figura era más nítida que nunca.
Vestía el antiguo uniforme de la Academia.
Sus ojos permanecían fijos en ella.
Durante unos segundos ninguno de los dos se movió.
Después, lentamente, Ren levantó una mano y señaló el último estante del corredor.
No dijo una sola palabra.
Solo sostuvo su mirada unos instantes más.
Y, por primera vez desde que Akari comenzó a verlo en sus sueños...
Ella sintió que ya no la guiaba un misterio.
La guiaba alguien que llevaba más de un siglo esperando que aquella verdad pudiera ser contada.
Akari permaneció inmóvil durante unos segundos.
Ren seguía señalando el último estante del corredor.
La tenue luz que entraba por las altas ventanas parecía atravesarlo sin llegar a borrar su figura.
Había algo diferente en él.
Ya no transmitía únicamente melancolía.
También había esperanza.
Como si supiera que aquel era el momento que había esperado durante más de un siglo.
Akari respiró hondo y caminó lentamente hacia el lugar indicado.
Yui la siguió sin hacer preguntas.
Aunque no podía ver a Ren, había aprendido a confiar en los silencios de su amiga.
Al llegar al último estante encontraron una pequeña pila de periódicos envueltos en una tela de lino ya amarillenta por el paso del tiempo.
Akari retiró el paño con sumo cuidado.
Una fina nube de polvo se elevó en el aire.
—Creo que esto no lo movía nadie desde hace décadas... —murmuró Yui mientras contenía un estornudo.
Akari sonrió.
—Ojalá el polvo también guardara recuerdos.
—Si es así, este lugar debe saber más que todos nosotros juntos.
Las dos rieron en voz baja.
Entre los ejemplares apareció uno cuya fecha hizo que el corazón de Akari se acelerara.
18 de octubre de 1924.
Era apenas tres días después de la fecha escrita en la carta.
Con delicadeza desplegó el periódico sobre la mesa.
El papel crujió con un sonido frágil.
En la portada no había nada relacionado con la Academia.
Noticias políticas.
Una feria de otoño.
Resultados deportivos.
Akari pasó las páginas con rapidez.
Hasta que, en una pequeña columna de sucesos locales, encontró un titular modesto, casi perdido entre otras noticias.
"Trágico accidente en la Academia Seiran."
Comenzó a leer.
El artículo explicaba que un estudiante había perdido la vida tras caer desde la azotea del edificio principal durante la tarde del 15 de octubre de 1924.
Las autoridades calificaban el hecho como un desafortunado accidente y anunciaban una investigación interna.
No aparecía el nombre del estudiante.
Tampoco el de ningún testigo.
Akari sintió una pequeña decepción.
Parecía otra versión incompleta de la historia.
Pero, al continuar leyendo, descubrió una breve nota impresa al final del artículo.
Era apenas una línea.
Tan pequeña que cualquiera podría haberla pasado por alto.
Leyó en voz alta.
—"Varios alumnos aseguraron haber visto a otro estudiante intentando sujetarlo antes de la caída..."
El silencio se apoderó de la biblioteca.
Yui levantó lentamente la vista.
—Entonces...
No estaba solo.
Akari negó con suavidad.
—No.
Nunca lo estuvo.
Recordó la carta escondida.
"No permitan que culpen solamente a Ren..."
"Él intentó salvarla..."
Todas las piezas comenzaron a encajar.
Ren no había provocado la tragedia.
Había intentado impedirla.
Durante más de cien años su nombre había sido borrado, mientras la verdad desaparecía junto con los documentos arrancados y los registros alterados.
Sintió un profundo nudo en la garganta.
No conocía todos los detalles.
Todavía ignoraba quién era la persona que cayó desde la azotea.
Pero ya sabía una cosa con absoluta certeza.
Ren había sido un héroe al que la historia convirtió en un fantasma.
Akari levantó lentamente la mirada.
Al otro lado de la sala, junto a la ventana por donde entraba la luz de la tarde, Ren permanecía de pie.
Por primera vez desde que apareció en sus sueños...
Sonreía.
No era una sonrisa amplia.
Era serena.
Llena de gratitud.
Como si el peso que había cargado durante más de un siglo comenzara, por fin, a hacerse un poco más liviano.
Akari sintió que los ojos se le humedecían.
No hizo falta ninguna palabra.
Solo inclinó ligeramente la cabeza.
Era su manera de decirle que no dejaría que la verdad volviera a ser olvidada.
Ren respondió con el mismo gesto.
Después, poco a poco, su figura comenzó a desvanecerse entre los rayos de luz que atravesaban la biblioteca.
Hasta desaparecer por completo.
Yui observó a Akari.
—¿Se fue?
Akari sonrió con una mezcla de tristeza y esperanza.
—Sí...
Pero creo que no fue una despedida.
Creo que fue un "gracias".
Las dos permanecieron unos instantes contemplando el antiguo periódico.
Entonces algo llamó la atención de Akari.
En el margen inferior de la última página había una anotación escrita a mano con una tinta diferente a la de la imprenta.
Era tan tenue que casi pasaba desapercibida.
Se inclinó para leerla.
Solo había cuatro palabras.
"Ella sobrevivió. No olvides."
Akari sintió que el corazón daba un vuelco.
—¿Qué ocurre? —preguntó Yui.
Akari no respondió de inmediato.
Sus ojos seguían fijos en aquella frase.
Si la persona había sobrevivido...
Entonces la historia no terminaba en la azotea.
Todo lo contrario.
Era allí donde realmente comenzaba.
Cerró cuidadosamente el periódico y lo sostuvo contra su pecho.
Durante semanas había investigado un accidente ocurrido hacía más de cien años.
Ahora comprendía que había estado buscando la pregunta equivocada.
La verdadera respuesta seguía viva...
Y la encontraría.
Aunque tuviera que desenterrar todos los secretos que la Academia Seiran llevaba más de un siglo protegiendo.
🌸 ¡Llegamos al final del Capítulo 16! Después de más de cien años de silencio, una parte de la verdad por fin salió a la luz... pero el mayor misterio apenas comienza.
Si disfrutaste este capítulo y el viaje junto a Akari, regálame un ❤️, sígueme para acompañarnos en el próximo capítulo y cuéntame en los comentarios: ¿quién crees que era "ella"... y por qué alguien quiso ocultar su historia durante más de un siglo? 🕰️✨
Nos vemos en el próximo capítulo... porque algunas verdades esperan cien años para ser encontradas, y otras... apenas están despertando. 📖🌙