NovelToon NovelToon
Manual Para No Enamorarse : Fracaso Anunciado

Manual Para No Enamorarse : Fracaso Anunciado

Status: En proceso
Genre:Yaoi / Mundo de fantasía / Reencarnación
Popularitas:2.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Annyaeliza

Un delta que regresa al pasado decidido a no enamorarse.
Un omega reencarnado que solo quiere salvar a su villano favorito.
Entre música, promesas infantiles y destinos torcidos, el amor no estaba en el plan…
pero el plan fracasa desde el primer beso en la mejilla.

NovelToon tiene autorización de Annyaeliza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 15 Lo que cambia cuando miras distinto

El cambio no llegó de golpe.

Llegó en la forma en que Alessandro di Ravenna empezó a notar el silencio entre notas.

Luca Avenni había crecido. No solo en altura. En presencia. Su música ya no pedía permiso para ocupar espacio. La gente del castillo se detenía cuando tocaba; algunos nobles del norte pedían escucharlo “un momento más”. La maestra Vittoria lo guiaba con un orgullo discreto. Giovanni le llevaba té como si fuera costumbre antigua.

Alessandro observaba desde la distancia correcta.

Eso creía.

—Te miran mucho —comentó Luca una tarde, ajustando la correa del arpa.

—Te miran porque tocas bien.

—No solo por eso —sonrió Luca—. Te miran a ti cuando me miran a mí.

Alessandro frunció el ceño.

—Eso no es verdad.

—Es curioso, entonces —dijo Luca—. Porque cuando me aplauden, tú aprietas los puños.

Alessandro bajó las manos, sorprendido.

—No te inventes cosas.

—No me las invento —respondió Luca—. Las escucho.

Los roces empezaron con tonterías.

—No practiques tan tarde —dijo Alessandro.

—No entrenes hasta sangrar —replicó Luca.

—No te expongas tanto en eventos —añadió Alessandro.

—No te escondas tanto —sonrió Luca.

Eran consejos disfrazados de órdenes.

No eran órdenes.

Eran miedos con buena educación.

El conflicto pequeño se volvió grande en una cena formal.

Un joven noble del norte, de sonrisa fácil y modales pulidos, se sentó cerca de Luca.

—Tu música es hermosa —dijo—. ¿Tocas para alguien en especial?

Luca dudó.

—Toco para que la gente se quede —respondió—. Para que el ruido se calme.

—Qué poético —sonrió el noble—. Me gustaría escucharte más seguido.

Alessandro carraspeó.

—El joven Luca tiene horarios estrictos.

—¿Eres su tutor? —preguntó el noble, divertido.

—No.

—Entonces… ¿por qué respondes por él?

El silencio cayó como un paño húmedo.

—Porque me importa —dijo Alessandro, sin elevar la voz.

El noble alzó las manos, en gesto de paz.

—No era un desafío —dijo—. Solo curiosidad.

Luca miró a Alessandro con una mezcla de sorpresa y algo más difícil de nombrar.

Esa noche, la música no sonó.

—No tienes que hablar por mí —dijo Luca en el pasillo.

—No lo hice —respondió Alessandro—. Evité que te pusieran en una posición incómoda.

—No estaba incómodo —dijo Luca—. Estaba decidiendo.

Eso… dolió.

—No todo el mundo decide bien —replicó Alessandro.

—Yo estoy aprendiendo —respondió Luca—. Como tú.

El silencio se alargó.

—No me gusta cuando me cierras puertas —añadió Luca, más bajo.

—No me gusta cuando te expones a miradas que no sabes leer —respondió Alessandro.

—¿Y tú sí sabes leerlas?

Alessandro no respondió.

La casi confesión ocurrió de la forma más torpe posible.

No hubo discurso.

No hubo música.

Fue en la torre oeste, con el viento moviendo las cortinas.

—No quiero perderte —dijo Alessandro de pronto.

Luca parpadeó.

—No me estás perdiendo.

—No ahora —respondió Alessandro—. Pero… el mundo no se queda quieto.

Luca respiró hondo.

—Tampoco yo.

Se quedaron mirándose.

—Cuando te vas a tocar fuera del castillo —continuó Alessandro—. Cuando otros te miran… —se detuvo—. Me cuesta no pensar que… —tragó saliva—. Que un día no volverás por el pasillo.

Luca se acercó un paso.

—Yo elijo volver —dijo—. No porque me vigiles. Porque… —dudó—. Porque aquí hay alguien que me importa.

El aire se tensó.

—No tienes que decir eso —murmuró Alessandro.

—No lo digo porque tenga que —respondió Luca—. Lo digo porque es verdad.

No fue una confesión completa.

Fue una orilla.

Alessandro dio un paso atrás, cobarde y honesto.

—No sé qué hacer con eso.

—No tienes que hacer nada —dijo Luca—. Solo no me cierres la puerta cuando vuelva.

Esa noche, la música volvió, más suave que antes.

No para llamar.

Para decir: sigo aquí.

Alessandro no escribió reglas nuevas.

Se quedó en el pasillo, escuchando, aceptando por primera vez que el cambio no se evita…

se acompaña.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play