NovelToon NovelToon
Esta Vez, Protegeré Nuestro Legado

Esta Vez, Protegeré Nuestro Legado

Status: Terminada
Genre:Reencarnación / Romance / Salvar al hijo enfermo / Completas
Popularitas:228.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Melany. v

Loretta, condesa Russell. Tiene otra oportunidad para arreglar su matrimonio y salvar a su hijo que lleva en su vientre

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 15: La caída de los usurpadores

Habían pasado ocho días.

Ocho días sin una sola carta.

Ocho días sin noticias.

Ocho días que para Loretta se sintieron como una eternidad.

Las manos le temblaban cada vez que llegaba un mensajero al portón principal. Cada mañana despertaba esperando escuchar pasos apresurados anunciando correspondencia desde el norte.

Y cada mañana la decepción volvía.

Intentaba mantener la compostura.

Intentaba concentrarse en los informes.

Intentaba continuar supervisando las investigaciones de Elias.

Intentaba actuar como la Condesa Russell.

Pero la ansiedad estaba ganando terreno.

Porque ella conocía demasiado bien aquella fecha.

La noche en la que Carter había muerto.

La noche que acababa de pasar.

Y aunque sabía que habían cambiado el futuro.

Aunque conocía el nuevo plan.

Aunque confiaba en él.

Una parte de su corazón seguía aterrada.

Porque el destino ya la había destrozado una vez.

Aquella mañana las náuseas fueron peores.

Mucho peores.

Loretta apenas logró llegar a una silla antes de sentirse mareada.

Una de las sirvientas corrió hacia ella.

—¡Mi señora!

—Estoy bien...

No lo estaba.

Su respiración era irregular.

Las manos le temblaban.

El pecho le dolía.

Elias fue llamado de inmediato.

Llegó pocos minutos después.

Al verla comprendió el problema.

—No es una enfermedad.

Loretta cerró los ojos.

—Lo sé.

—Es estrés.

—Lo sé.

—Y si sigues así terminarás perjudicando tu salud.

Ella apretó los labios.

—No puedo evitarlo.

—Sí puedes.

—No.

La respuesta salió más fuerte de lo que pretendía.

Elias guardó silencio.

Porque entendía perfectamente.

No estaba hablando una noble preocupada.

Estaba hablando una mujer que ya había enterrado a su esposo una vez.

Y que estaba aterrada de volver a hacerlo.

—Llegará una carta —dijo él finalmente.

Loretta no respondió.

Porque eso era exactamente lo que llevaba días repitiéndose.

Y aun así el miedo seguía ahí.

---

Esa misma tarde.

El golpe llegó.

Pero no de la forma que esperaba.

Las puertas del despacho principal se abrieron bruscamente.

Loretta levantó la vista.

Y encontró a Julian entrando sin permiso.

Acompañado por cuatro hombres armados.

Detrás de él caminaba Beatrice.

Con una sonrisa imposible de ocultar.

La sangre abandonó el rostro de Loretta.

No por miedo.

Por comprensión.

Habían decidido actuar de eys forma.

—¿Qué significa esto? —preguntó ella.

Julian avanzó hasta quedar frente al escritorio.

—Significa que ha llegado el momento de poner orden.

—¿Orden?

—Mi sobrino lleva demasiado tiempo sin enviar noticias.

Loretta sintió cómo sus dedos se cerraban alrededor del borde de la mesa.

—¿Y?

—Y todos sabemos lo que eso significa.

Beatrice suspiró teatralmente.

—Es una tragedia terrible.

Aquello bastó.

Ya no intentaban ocultarlo.

Creían que Carter estaba muerto.

Y pensaban aprovechar la oportunidad.

Julian extendió una mano.

—Entrégame el sello condal.

Silencio.

Loretta lo observó fijamente.

—¿Perdón?

—Has oído bien.

—No.

El hombre sonrió.

—No tienes autoridad para negarte.

—La tengo.

—Mi sobrino probablemente está muerto.

Loretta se puso de pie lentamente.

—No según la ley.

Julian perdió parte de la paciencia.

—No me obligues a hacer esto difícil.

—¿Difícil?

—Serás trasladada fuera de la mansión hasta que la situación se resuelva.

Beatrice sonrió.

—Naturalmente con todas las comodidades posibles.

Loretta recordó otra vida.

Recordó exactamente aquellas palabras.

Las mismas mentiras.

Las mismas expresiones.

La misma ambición.

Solo que esta vez ya no estaba sola.

—No me moveré de aquí.

Julian golpeó el escritorio.

—¡Entonces tendré que obligarte!

Los guardias privados dieron un paso adelante.

Y entonces ocurrió.

Un sonido metálico resonó detrás de ellos.

Luego otro.

Y otro más.

Los hombres se giraron.

Julian también.

Su expresión cambió inmediatamente.

Porque alrededor del despacho comenzaron a aparecer soldados.

Silenciosos.

Armados.

Uniformados con los colores personales de Carter Russell.

Doce hombres.

Luego quince.

Saliendo de corredores laterales.

Puertas ocultas.

Posiciones que habían permanecido vacías durante semanas.

O eso parecía.

El líder de los soldados avanzó.

—Mi señora.

Loretta asintió.

—Capitán.

Julian palideció.

—¿Qué es esto?

El capitán lo miró sin emoción.

—Órdenes directas del Conde Carter Russell.

Beatrice perdió la sonrisa.

—¿Órdenes?

—Proteger a la Condesa bajo cualquier circunstancia.

Julian retrocedió un paso.

Porque de pronto comprendió algo.

Carter había previsto esto.

Antes de partir.

Todo.

Absolutamente todo.

—No pueden hacer esto —espetó.

—Podemos.

—¡Soy un Russell!

—Todavía.

La respuesta del capitán fue tan fría que incluso Beatrice sintió miedo.

La tensión creció.

Los hombres de Julian comenzaron a dudar.

Porque estaban superados en número.

Y porque todos sabían quiénes eran los soldados de Carter.

Veteranos.

Leales.

Peligrosos.

Nadie quería enfrentarlos.

Y justo cuando la situación parecía a punto de explotar...

Un estruendo sacudió toda la mansión.

Las puertas principales.

Luego pasos.

Muchos pasos.

Rápidos.

Firmes.

Autoritarios.

Todos giraron.

Un sirviente apareció corriendo.

Pálido.

Sin aliento.

—¡Mensajeros reales!

Silencio absoluto.

Un segundo después.

Las puertas del despacho se abrieron.

Y entraron.

Guardias reales.

Uniformes de la corona.

Armaduras impecables.

Y al frente de ellos un alto funcionario del rey.

El hombre desenrolló un pergamino sellado.

—Por orden de Su Majestad.

Nadie se movió.

Nadie respiró.

—Se procederá a la lectura inmediata de un decreto real.

Julian comenzó a ponerse nervioso.

Muy nervioso.

Porque algo en aquella escena no encajaba.

El funcionario rompió el sello.

Y comenzó a leer.

—Tras la recepción de pruebas enviadas por el Conde Carter Russell desde el frente norte...

Julian quedó inmóvil.

Completamente inmóvil.

—...se confirma la participación del Barón Julian Russell en actividades de conspiración, financiación ilegal de mercenarios y colaboración indirecta con elementos hostiles a la Corona.

Beatrice dejó escapar un sonido ahogado.

Loretta sintió que el corazón comenzaba a latir con fuerza.

Carter.

Estaba vivo.

Tenía que estar vivo.

De lo contrario aquellas pruebas jamás habrían llegado.

El funcionario continuó.

—Por decreto real, todos los títulos, propiedades, privilegios y derechos del Barón Julian Russell quedan revocados de manera inmediata.

Julian palideció.

—¡No!

—Asimismo, Lady Beatrice Russell será detenida para investigación por complicidad y encubrimiento.

—¡Esto es absurdo! —gritó ella.

—Guardias.

Los soldados reales avanzaron.

Julian intentó retroceder.

Fue inútil.

Dos hombres lo sujetaron inmediatamente.

—¡Soy noble!

—Ya no.

—¡No pueden hacerme esto!

—La orden proviene del Rey.

Julian comenzó a forcejear.

—¡Carter me tendió una trampa!

—No.

La voz de Loretta hizo que todos se giraran.

Ella seguía de pie junto al escritorio.

Serena.

Firme.

—Tú mismo caíste en ella.

Julian la miró con odio.

Pero ya no importaba.

Todo había terminado.

Los guardias se lo llevaron.

Beatrice también.

La joven noble intentó mantener la dignidad hasta el final.

Fracasó.

Porque el miedo ya era demasiado evidente.

Cuando finalmente desaparecieron por el pasillo, un silencio enorme invadió el despacho.

El funcionario real se acercó entonces a Loretta.

Y le entregó dos cosas.

El decreto.

Y una carta.

Ella reconoció inmediatamente la letra.

Las manos comenzaron a temblarle.

—Mi señora —dijo el funcionario—. El Conde solicitó que esto le fuera entregado personalmente.

Loretta apenas escuchó el resto.

Porque ya estaba rompiendo el sello.

Porque conocía aquella escritura.

Porque conocía aquel nombre.

Y porque había esperado demasiado tiempo.

Abrió la carta.

La primera línea bastó para romper todas las barreras que había estado sosteniendo durante días.

"Mi querida esposa. Sigo vivo."

Las lágrimas escaparon inmediatamente.

Sin control.

Sin vergüenza.

Sin intentar detenerlas.

Porque la noche en que Carter debía morir ya había pasado.

Y Carter seguía respirando.

Seguía luchando.

Seguía regresando a casa.

Tal como le había prometido.

Loretta apoyó una mano sobre su vientre.

Y mientras las lágrimas descendían por sus mejillas, una sonrisa apareció lentamente.

Su esposo estaba vivo.

Y los enemigos que habían destruido sus vidas habían caído.

El futuro acababa de cambiar de forma definitiva.

1
Nata
Bueno esperemos y el rey sirva de algo ahora si porque no lo he mirado haciendo mucho. Hay Carter el es un hombre renovado y creo que lo mejor que ella pudo hacer fue acercarse a él hablar para mejorar si relación que es la base que los ayudo a cambiar su destino.
Nata
hay pobrecito todo lo que les toca sufrir y ese Rey en fin nada me convence ese poco sirve a menos de que este equivocada pero buena esa es la imagen que muestra.
Nata
hay que bueno que pudieron entender que esa guerra absurda fue provocada. No ne imagino cuando se entere de que su hijo y esposa estuvieron en peligro.
Nata
hay pero ese Rey si como que no se pone a pensar sobre como manejo el tema del duque de pacotilla ese.
Esther💞🥰
pero antes merece una tortura por parte del duque, no merece morir así por así🤷‍♀️
RIA
Hermosa novela, con los ingredientes necesarios para mantener a los lectores en demasía interesados. FELICITACIONES.
Nata
Aja y no existe un rey, es duque tiene influencia pero esta por debajo del rey.
Nata
hay que lindo, es tan emotivo el de vuelta con vida, ella sana con su hijo para poder por fin vivir la vida que se les fue arrebatada antes.
MA. DE JESUS SANCHEZ
Es un gusto y un placer poder leer tus historias, gracias por compartirlas, he disfrutado muchísimo de esta historia, te deseo éxitos y muchas bendiciones.
Guadalupe Flores
Que bonita historia gracias y espero que pronto todo este bien en su país 🥰
Guadalupe Flores
Espero que tu y tu familia estén bien. Y mi más sentido pésame x sus difuntos. Mis oraciones con ustedes. Dios los cuide. Animo. 👏👏👏👏👏👏
Guadalupe Flores
Que envié un mensajero con el Rey a ver si es autentica
Guadalupe Flores
Ese tipo debieron de ejecutarlo por causar tantas muertes. Muerto el perro se acabó la rabia. Ahora tienen ese peligro latente sobre ellos como la espada de Democles😭
Guadalupe Flores
Que el rey no está enterado de lo que hace su gremio de médicos encabezados por ese muerto de hambre. O recibe su mochada Económica para hacerse de la vista gorda?
Guadalupe Flores
Y luego porque no va Carter con el Rey y Loreta con el obispo
El le dijo que quería ayudar avispate mi chava
Nata
hay tan lindo 🥰 el se preocupa y lo demuestra a su manera.
Nata
hay no que despedida es triste y a la vez emotiva. porque se hizo una confesión que deseaban escuchar pero por mala comunicación no tuvieron antes. 🥰😭😭
Guadalupe Flores
🥰🥰 Me encantó esta capitulo
Rosita Sg
está hermosa está novela 👏👏
Guadalupe Flores
🥰🥰 Hay!! Me enamore! 🤭🤭🤭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play