AQUÍ LES ENTREGO LA NOVELA DE EMILIANO.. EL VILLANO DE VENDIDA. Se que tardé, pero escribir de reencarnación era algo nuevo para mi aun así espero que les agrade el resultado. 😊
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Capítulo 15.
Un fuerte mordisco en mi labio me estremece. Saray se aleja y me golpea en el rostro.
- Idiota no vuelvas a ponerme tus sucias menos encima.
- Ja dime eso convencida Saray porque ahora mismo te estás mintiendo tu sola.
- ¿Qué sabes tú de mí?
- Sé que en este momento apenas y te mantienes en pie porque tus piernas están temblando, sé que tu corazón amenaza con salir de tu pecho por la adrenalina, pero sobre todo sé que ya te encuentras demasiado mojada aquí abajo.
Acaricio lento su zona sensible.
- Maldito.
- Sigue maldiciéndome eso me encanta como no tienes idea. - La vuelvo arrinconar está vez contra la mesa, la subo sobre esta mientras me meto en medio de sus piernas y presionó mi erección en su delicioso paraíso.
- Suéltame ahora mismo.
- ¿Si no lo hago que pasará?. - Sujeto su cabello y la atraigo a mí para comenzar a devorar esa boca que solo me invita a pecar. Sé que Saray está fingiendo, su cuerpo me desea así como el mío la desea solo a ella y justo ahora me lo está demostrando.
- Mmm demente suel..tame.
- Lo lamento.. No lo haré, ya no se como hacerlo. - Desprendo su vestido y dejo al descubierto sus hermosos y perfectos senos que llevo de inmediato a mi boca para saborearlos y morderlos a mi antojo. Maldición me he reprimido dos vidas y ahora ya no puedo contenerme. Bajo mi pantalón junto con el bóxer y me pierdo en su interior de una sola vez.
Saray se deja caer sobre la mesa tirando todo a su alrededor mientras yo la arraigo más a mí con mis manos en su cintura y comienzo a moverme desesperado. Ella gime tan rico que no creo poder durar demasiado.
- Oh maldición me estás haciendo un desastre mujer. - Mis gruñidos se sincronizan con el exquisito sonido de nuestros cuerpos chocando hasta que me dejó ir todo en su interior.
La volteo para perderme en todo su esplendor, ese trasero me invita a darle unas nalgadas por su mala actitud y ella gime pidiendo más, yo como buen hombre la complazco y la vuelvo a penetrar está vez más duro y conciso, quiero marcar todo su cuerpo para que no queden dudas de que Saray es solo mía.
- Que rico 💕
- Oh Joder... Joder.. Otra vez no. - Vuelvo a venirme demasiado rápido, pero está vez siento sus jugos caer sobre mi hombría y eso me está corrompiendo. La jalo del cabello y la penetro con todas mis fuerzas, Saray pega un grito de dolor y placer mezclado a la perfección.
Siento otro de sus orgasmos y me doy por vencido. ¿De qué vale guardar la cordura cuando se puede disfrutar tanto de la locura? Todo mi esfuerzo se fue al carajo y eso me encanta porque no hay mejor vista que verla así, desnuda y disfrutando de mi cuerpo sobre esta mesa.
La cargo y me la llevo a la habitación en donde no perdemos el tiempo, Esta vez es ella la que toma la iniciativa, arranca mi camisa, me arroja sobre la cama y se trepa sobre mi, acomoda mi miembro y de una sola sentada lo lleva a lo más profundo de su ser, me comienza a cabalgar de una manera tan fantástica que me da miedo su forma de llevar las cosas. Si, le tengo miedo a esta mujer que me está devorando hasta el alma sin piedad.
No puedo defraudarla aunque creo que después de esto me voy a meter al gimnasio para poder seguirle el ritmo a mi mujer. Comienzo a morder sus pezones erectos y ella se aferra a mi espalda para que no desista.
Esa noche lo hicimos sin parar, en todas las posiciones, en cada rincón del lugar. Cuando Saray quiso irse la detuve y lo volvimos a hacer en la entrada. Luego en la cocina y por último en el baño. Destroce toda su ropa para que no me dejará y lo logre. Esa mañana al despertar aún estaba entre mis brazos.
- Te amo pequeña traviesa y no quiero dejarte ir nunca de mi lado. No me importa si te tengo que secuestrar para por fin estar junto a ti por el resto de mi vida.
Saray se mueve algo molesta al sentir que la aprieto a mi pecho. Ver su espalda desnuda y con la marca de mis besos y mordidas me vuelve a poner a mil. Así debió de ser desde el principio, si yo en mi otra vida no hubiera sido un desgraciado todo esto podría haber sido así desde el comienzo.
Me levanto despacio para prepararle algo de comer y poder hablar de nuestro futuro. Quiero que Saray acepte ser mi novia y luego mi esposa. Quiero que se quede conmigo toda su vida, quiero tener muchos hijos con ella, al menos 6, pero si son más mejor aun. Ja de solo pensar en eso me pone feliz, verla embarazada llevando a nuestros bebés, luego escucharlos llorar por las noches y correr a velar sus sueños. Cargarlos y consentirlos, sería tan maravilloso, tan mágico.
Una familia solo nuestra, un amor para toda la vida. No pienso conformarme con menos que eso.