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Desde El Momento Que Te Vi

Desde El Momento Que Te Vi

Status: En proceso
Genre:Romance / CEO / Amor en la madurez
Popularitas:9.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Isa González

Renata Solis tenía la vida que siempre soñó: un matrimonio estable de veinticinco años con Fernando Lavallée, un próspero ejecutivo, y dos hijos a los que adoraba. Ella era la esposa abnegada que cuidaba del hogar mientras su marido aseguraba el futuro familiar. Sin embargo, una llamada a la una de la madrugada destruye su mundo para siempre.
​Tras correr al hospital, Renata no solo recibe la devastadora noticia de que Fernando ha muerto en un accidente de tránsito, sino que descubre que no iba solo: la mujer que viajaba a su lado en el copiloto tampoco sobrevivió. El día del entierro, la verdad sale a la luz de la forma más cruel cuando una compañera de trabajo le confiesa la pesadilla: Fernando llevaba más de tres años manteniéndole una doble vida a su amante, con quien además tenía una hija de año y medio.
​Por si la traición no fuera suficiente, Renata descubre que su esposo hipotecó la casa familiar y entregó todo a su amante.

NovelToon tiene autorización de Isa González para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 13: Ya No Es Igual

Cuando Ricardo volvió a subir al automóvil y acomodó su saco, Lisset no tardó ni dos segundos en mirarlo con los ojos entrecerrados y una sonrisa maliciosa.

​—¿Quién era esa mujer, papá?

​—Es mi asistente... ¿Por qué? —respondió Ricardo, fingiendo desinterés mientras miraba por la ventana.

​—Porque te pusiste nervioso cuando la viste —soltó la joven, señalándolo con el dedo.

​—Lisset, ¿vas a empezar? —suspiró él con tono de advertencia.

​—Ay, papá... aunque se nota que no es de nuestra misma clase social, por lo menos no tiene 25 años —bromeó Lisset, soltando una risita.

​Ricardo no pudo evitar sonreír en silencio ante el comentario de su hija, guardando el secreto del vuelco que le había dado el corazón.

​Mientras tanto, Renata llegó al pequeño apartamento cargando sus bolsas de compras. Comenzó a sacar las cosas sobre la mesa de la cocina, pero su mente seguía atrapada en el breve encuentro con su jefe. Recordaba la amabilidad en sus ojos, la caballerosidad al bajarse del auto y la calidez de su voz.

​De repente, Renata sacudió la cabeza, reaccionando de golpe.

​—Pero ¿qué estás haciendo, Renata? —se dijo a sí misma en voz alta, llevándose las manos a las mejillas calenturientas—. No puedes estar pensando en tu jefe... Mateo te está contagiando su locura.

​Apretó los labios, prometiéndose mantener la cabeza fría y concentrarse únicamente en sus responsabilidades.

​El fin de semana pasó entre la tranquilidad de su hogar y el descanso que tanto necesitaba. El lunes por la mañana llegó rápido. Renata madrugó, se arregló con impecable elegancia y llegó muy temprano a la compañía. Al notar que Ricardo aún no había llegado, se puso manos a la obra: acomodó con esmero el escritorio principal, colocó en el centro la agenda con las reuniones del día y corrió a la pequeña cocina para preparar el té. Tenía claro que Ricardo no tomaba café ni nada con cafeína, así que quería tener la taza humeante lista para cuando él cruzara la puerta.

​Sin embargo, lo que Renata no imaginaba era lo que estaba sucediendo en ese preciso instante a las afueras de la mansión Del Solar.

​Cuando Ricardo salía de su casa para subir al auto ejecutivo, Cony lo sorprendió apareciendo de la nada, bloqueándole el paso con el rostro tenso.

​—Te di unos días para que recapacitaras y me llamaras, pero ni siquiera existes —reclamó la modelo con indignación contenida.

​—Yo te dije que la decisión era tuya, Cony —respondió Ricardo con total frialdad, ajustándose el abrigo—. Para mí, nuestra relación ya terminó.

​—¡No! No, Ricardo, no digas eso —pidió ella, cambiando de actitud e intentando tomarlo del brazo—. Está bien... me enojé y sí, tienes razón, me porté un poco grosera. Pero yo te amo, tú lo sabes. No quiero que terminemos, por favor.

—Cony, entiéndelo: yo ya soy un hombre maduro —respondió Ricardo, liberándose con firmeza de su agarre—. No me gustan tus berrinches ni tus jueguitos de niña. Así que si no cambias radicalmente esa actitud, esto se acabó aquí. Tú sabes muy bien cómo soy.

​—Por favor, Ricardo, te lo suplico —rogó ella con la voz quebrada, juntando las manos—. Mira que me estoy humillando ante ti... Dame otra oportunidad, no te vas a arrepentir.

​Ricardo guardó silencio unos segundos, mirando la desesperación en el rostro de la joven. Suspiró con pesadez, sintiendo más cansancio que compasión.

​—Está bien. Te voy a dar otra oportunidad, pero no quiero volver a ver un solo berrinche ni que seas grosera con las demás personas. Y ahora me tengo que ir, ya es tardísimo para ir a la oficina.

​—¡Gracias, mi amor! —exclamó Cony, cambiando el rostro al instante—. Dime que esta noche vas a ir al apartamento, por favor...

​—Sí, está bien. Espérame esta noche.

​Al escuchar su respuesta, Cony lo tomó del cuello y le dio un beso apasionado en los labios. Sin embargo, mientras ella lo besaba, Ricardo sintió algo completamente diferente: una frialdad ajena, una falta de emoción que lo dejó helado por dentro. Ya no había química, ni deseo, ni esa chispa que alguna vez lo distrajo. La imagen que acudió involuntariamente a su mente en ese instante fue la sonrisa serena y sincera de Renata.

​Se despidió de Cony con un gesto distante, subió al automóvil y le pidió a su chofer que acelerara hacia la torre corporativa.

​Minutos después, las puertas del ascensor ejecutivo se abrieron en el piso presidencial. Ricardo caminó a pasos rápidos por el pasillo, acomodándose el saco del traje.

​Al entrar a su despacho, lo primero que vio fue a Renata. Llevaba una postura impecable, organizando con delicadeza la agenda y colocando una taza de té humeante justo a un lado de su escritorio.

​—Buenos días, señor Del Solar —saludó Renata con una sonrisa cálida y una leve inclinación de cabeza—. Le preparé su té, está recién hecho.

​Al verla y escuchar su voz pausada, la tensión con la que Ricardo había llegado desde su casa pareció disiparse de golpe.

​—Buenos días, Renata... Muchas gracias —respondió él, acercándose al escritorio y mirándola fijamente a los ojos—. No sabe lo bien que me sienta ver alguien tan profesional y sereno a esta hora de la mañana.

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mariela
Cony fuiste por lana y saliste trasquilada pensaste que pagando esa fortuna habías comprado al mejor abogado tienes el cerebro como un coco seco inmadura creiste que por eso Ricardo iba a volver contigo sigue soñando.
Definitivamente no se que haría con Sergio porque es un rebelde sin causa que provoca sacarlo de la casa y dejarlo pasar carencias en la calle para que aprenda a ser más humilde, valorar a su madre y hermano que están haciendo lo imposible para que el pueda seguir estudiando mal agradecido.
Milcaris
Hasta que dijo parte del dolor que lleva dentro.
Milcaris
Que le pasa al niño, está molesto porque mamá no le hizo la cena y él no puede hacerla.
Milcaris
El abogado jugó contigo como quiso.
ana luisa
porque de última y Aura de primera no puede ser si escribo de primera en todos los comentarios me bajan me tienen arrechera no puede que no respeten los seguimientos de los comentarios en está plataformas por eso bloqueo para ser de primera
ana luisa
Me encantó el capítulo está bueno Sergio tiene miedo de ser abandonado
Aurora
Cuales palabras , en el capítulo anterior quedó que Sergio estaba en el pasillo, ahora qué pasó ahí y porque ese salto tan extraño.
ana luisa
Me me encantó el capítulo muy bueno perdió Cony está fúrica porque le ganó una vieja a ella pero Renata tenía todo por ganar que luchen por ese amor pero su hijo Sergio no lo es otro rebelde
ana luisa
autora está enferma no actualizado mas
ana luisa
autora no a escrito mas la novela que ha pasado por favor
Milcaris
🤣🤣🤣 el abogado se quedó con el dinero si hacer ningún esfuerzo.
Milcaris
🤣🤣🤣🤣 menos mal no estaban haciendo nada privado de parejas 😂😂🫣🫣
Milcaris
Mateo es un amor como hijo
Aurora
Como que al antiguo estudio de su padre, no se supone que ellos ya habían abandonado esa casa ?
ana luisa
Me me encantó la novela está buena Cony lo que le va a llegar ella no sabe todo lo que Ricardo está haciendo va a quedar aplastada
ana luisa
por qué María tiene que ser primero y yo de última porque siempre ella la dueña de esto o qué ustedes ustedes son son arrechas este no tiene componen ese esta plataforma yo no puedo comentar nada por eso tengo que bloquear para decir yo La primera y única
ana luisa
Porque siempre Mariela es de primera está plataforma no respetan las normativa de los comentarios
Violeta
Boba gasto su dinero por gusto, ojalá el abogado Morales sea multado y que pierda el dinero que ganó, gracias autorita por este capitulo 🥰❤️💖💖💖💖
mariela
Cony dicen que del plato a la boca se cae la sopa estabas celebrando antes de tiempo y sorpresa 😮 😮😮 Benavides ganó el juicio y Renata y sus hijos se llevan el dinero.
mariela
Vaya sorpresa se llevó Mateo cuando encontró el cuaderno de anotaciones de su padre donde detallaba y específica como gasto el dinero y a quien se lo dió la familia de la amante se creen dueños de todo y Cony se siente triunfante.
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