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Latidos Bajo La Bata

Latidos Bajo La Bata

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / Amor a primera vista / Divorcio / Amor prohibido / Romance / Superpoder / Completas
Popularitas:21.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Estefaniavv

Esta es la crónica de Valentina Vingut, una estudiante de medicina cuya existencia se fragmenta al colisionar con Ricardo Vidal. Él es un magnate custodiado por un imperio de poder y una familia de fachada, pero poseedor de una oscuridad magnética que arrastra a Valentina hacia un romance prohibido. Lo que ella ignora es que esa conexión eléctrica no es azar: sus linajes han estado encadenados por una deuda de sangre desde tiempos ancestrales.
Será el deseo suficiente para silenciar la moral?

NovelToon tiene autorización de Estefaniavv para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 14 el silencio de las hectáreas

Las semanas siguientes a nuestro regreso fueron un ejercicio de supervivencia emocional. El hospital se convirtió en mi santuario y en mi cárcel. Las luces fluorescentes de los pasillos de la clínica eran el polo opuesto a los atardeceres dorados de la finca, y el olor a antiséptico borraba, poco a poco, el rastro de la colonia de Ricardo en mi piel.

Me sumergí en las prácticas de la maestría con una intensidad que rozaba la obsesión. Mis compañeros se quejaban del cansancio, pero yo agradecía cada hora extra de guardia, cada paciente complejo que requería toda mi atención. Si mi mente estaba ocupada descifrando diagnósticos, no tenía espacio para descifrar el silencio de Ricardo.

Sin embargo, el cuerpo tiene memoria. A veces, en mitad de una auscultación, sentía el fantasma de sus manos en mi cintura y mis dedos temblaban. Me preguntaba si él también estaría sintiendo este vacío, o si para un hombre de su poder, lo nuestro había sido simplemente un retiro espiritual antes de la guerra.

Verónica, ajena a la tormenta que yo llevaba dentro, seguía siendo mi ancla con el mundo exterior. Una noche, mientras cenábamos unas sobras de pizza en nuestro pequeño apartamento, lanzó el dardo que yo tanto temía.

—Valentina, estás aquí pero no estás —dijo, dejando el mando del televisor sobre la mesa—. Llevas un mes que pareces una autómata. ¿Segura que el viaje con Roxana fue tan relajante? Porque volviste más tensa de lo que te fuiste.

—Solo es la presión de la clínica, Vero. No es fácil —mentí, desviando la mirada hacia mi libro de farmacología.

—Ya, y yo soy astronauta. Escucha, hoy salió algo en las noticias sobre el Grupo Valmont. ¿No es la empresa de ese tipo que viste en la gala? Ricardo, creo que se llamaba. Dicen que su padre ha tomado el control operativo de la exportadora de nuevo. Al parecer, hay irregularidades con unas tierras que compraron.

Se me secó la garganta.

—¿Qué tipo de irregularidades? —pregunté, intentando que mi voz sonara casual.

—No sé, algo de permisos y una herencia antigua. Pero el tono de los periodistas no era bueno. Hablaban de "caída en desgracia".

Esa noche no pude dormir. Me quedé mirando el techo, pensando en las 22 hectáreas. Pensé en el abuelo de Ricardo, en la historia de amor que nunca fue y en cómo esas tierras, que debían ser un monumento a la lealtad, se estaban convirtiendo en su soga al cuello. Entendí que su silencio no era olvido, sino una trinchera. Me estaba manteniendo fuera de su alcance no porque no me quisiera, sino porque el suelo que pisaba se estaba desmoronando.

El lunes siguiente, la presión estalló. Estaba en el área de emergencias cuando vi a un hombre de traje oscuro caminar por el pasillo. Por un segundo, mi corazón dio un vuelco pensando que era él, pero era Scott. Se veía cansado, con las ojeras marcadas y el rostro impasible de siempre, pero sus ojos denotaban una urgencia contenida.

Me hizo una seña casi imperceptible hacia la salida de emergencia. Ignoré mis notas y lo seguí, sintiendo que el aire me faltaba.

—Señorita Valentina —dijo Scott, una vez estuvimos en la escalera de incendios—. El señor Ricardo no puede llamarla. Su teléfono y sus cuentas están siendo monitoreados por la auditoría de su padre.

—¿Qué está pasando, Scott? —mi voz salió en un susurro—. Las noticias dicen que está perdiendo el control de la empresa.

—Es peor que eso. Su padre está usando la compra de la finca para acusarlo de malversación. Quiere obligarlo a casarse con la hija de su socio principal para "limpiar" la imagen de la familia y consolidar la fusión. Ricardo se niega, pero lo tienen contra las cuerdas.

Me apoyé en la pared fría. La náusea me golpeó. Así que ese era el precio: su libertad y su felicidad a cambio de salvar el imperio que su abuelo nunca quiso para él.

—Él me pidió que le entregara esto —Scott sacó un sobre pequeño y arrugado—. Y me pidió que le dijera que no crea en nada de lo que vea en la prensa mañana.

Regresé a mi turno con el sobre escondido en el bolsillo de mi bata. Me quemaba. Cuando finalmente tuve un descanso, me encerré en el baño de médicos y lo abrí.

Mi Valentina,

Te dije que eras la única persona merecedora de entrar en mi mundo, y ahora ese mundo está bajo fuego. Me duele más tu ausencia que las amenazas de mi padre. Me obligan a elegir entre mi legado y mi vida, pero ellos no saben que mi vida ahora tiene tu nombre. Ten paciencia. No dejes que la oscuridad en la que me muevo te alcance. Te observo desde las sombras, como la primera vez. Eres mi electricidad. Espérame en el horizonte.

R."

Lloré en silencio, apretando el papel contra mi pecho. La maestría, los libros, los exámenes... todo parecía trivial comparado con la magnitud del sacrificio que él estaba haciendo. Pero a la vez, sentí una rabia ardiente. Ricardo siempre había sido el protector, el hombre que compraba ropa para mí, el que daba órdenes, el león. Pero ahora, el león estaba atrapado en una jaula de oro y leyes.

Fue en ese momento cuando mi mentalidad cambió. Ya no era solo la estudiante de medicina que esperaba a su amante. Si él estaba luchando por nosotros en el mundo de los negocios, yo tenía que ser su apoyo, no una carga.

Esa misma semana, a la salida de mi práctica, decidí no ir a casa. Fui a la dirección de la sede principal del Grupo Valmont. Sabía que era arriesgado, pero necesitaba verlo, aunque fuera de lejos.

Me quedé en una cafetería al frente, observando el imponente edificio de cristal. Cerca de las ocho de la noche, una flota de coches negros salió del estacionamiento. En el segundo coche, alcancé a ver su perfil a través del cristal tintado. Se veía rígido, hablando por teléfono, el ceño fruncido. No era el Ricardo de la finca; era el guerrero que se preparaba para el golpe final.

De pronto, su coche se detuvo en el semáforo, justo frente a mi ventana. Como si sintiera mi mirada, él giró la cabeza. Por un segundo eterno, nuestros ojos se encontraron a través del vidrio. Él no sonrió. No hizo ningún gesto. Pero vi cómo su mano se apoyaba en el cristal, justo frente a donde yo estaba. Fue un contacto mudo, una promesa silenciosa en medio del caos de la ciudad.

El semáforo cambió y el coche arrancó, perdiéndose en el tráfico de la avenida. Me quedé allí, con el café frío y el corazón latiendo desbocado. Sabía que lo que venía ahora sería la prueba de fuego. El Capítulo 15 no sería sobre paseos a caballo o catas de vino; sería sobre la guerra por la libertad.

Regresé a casa y encontré a Verónica viendo un programa de chismes.

—¡Valentina, no lo vas a creer! —gritó—. ¡Anunciaron el compromiso oficial de Ricardo Valmont con Estefanía de la Torre! La boda es en un mes.

Me quedé helada. La carta de Ricardo resonó en mi mente: "No creas en nada de lo que vea en la prensa".

La guerra acababa de empezar.

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Maria M. Rosario
mjy bonita la historia
Estefaniavv: Gracias, espera la segunda parte en una semana 🙈
total 1 replies
LIZA VELAZCO
sencillamente hermosa!!!!! felicidades que gran historia 😊
Estefaniavv: Gracias, espera la segunda parte en una semana 🙈
total 1 replies
Elina Beatriz Ravazzano
Te felicitó por tu imaginación. No entendí mucho,pero me gustó.
Estefaniavv: Viene una segunda parte que se desarrolla la historia final 🥰🥰
total 1 replies
AYA
El título de la novela cambió, al inicio no se leía fantasía y luego cambió a pura fantasía , no fue mala pero esos cambió tan drástico dañan la lectura.
AYA
Demasiado fantasía, 🙄😒
Carola Videla 😈🇦🇷
que triste vivir así, es injusto
Lirio Blanco: Cierto 😔
total 3 replies
Estefaniavv
🥰🥰🥰
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