La rivalidad entre un mafioso y una reportera provoca una serie de eventos que se complican de maneras inesperadas a medida que nuevos secretos salen a la luz.
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Capítulo 12
Sandy intenta recrear los últimos 2 meses de su vida en su mente...
Hace dos meses que Frederick murió, recibí su misterioso vídeo y Leonardo me confirmó que Gabriel se reunió con una mujer que no pudo ser identificada. Aunque llegamos a la conclusión de que quizás la maniobra final de Frederick consistió en alejar a Gabriel de mi vida, pues hasta el número de teléfono lo cambió, me quedaron sospechas.
En cualquier caso, Leonardo afirmó que si incluso alguien como Gabriel pudo ser alejado de mí, lo mejor que podía hacer era confiarle mi seguridad por si acaso, pues él era mi pareja.
Gradualmente, sus decisiones fueron aislándome de mis amistades y de mi entorno social. Aparte, necesitaba saber dónde estaba todo el tiempo. Y todo por mi propia seguridad, o al menos eso decía él.
Hace 1 mes la situación se puso realmente incómoda para mí, pero al intentar explicarle cómo me sentía se enojo mucho. Preferí dejar esa conversación para otro momento en caso de que haya tenido un mal día.
Sin embargo, este último mes las cosas han escalado aún más, a niveles totalmente impredecibles para mí. Hoy en la mañana no soporté más y exploté, pero la respuesta de Leonardo… fue golpearme.
Después de hacerlo, dijo que tenía un asunto que lo había estresado mucho y tenía que salir a atenderlo. Iba a demorar, pero al volver hablaríamos de lo que pasó.
Necesito hablar de esto con alguien, pero no con cualquier persona. Buscando entre mis contactos encuentro… a Paola.
Una vieja amiga que es investigadora privada. Me ha ayudado en algunas investigaciones periodísticas, pero hace mucho que no converso con ella.
Supe que una clienta suya llamada Rosa había muerto y de allí, como estaba el asunto con Frederick, dejé de contactarla. Ahora es momento de volver a hablar con ella.
Después de concertar un encuentro a toda velocidad, Sandy le cuenta a Paola los detalles que involucraban a ella con Frederick, Leonardo… y un amigo, pues no quiso meter en la conversación a más nombres de los necesarios.
Paola escucha pacientemente la explicación de los acontecimientos en la vida de Sandy. Entonces dice: “Quisiera entender algo que a mi criterio fue un punto de quiebre en este caso. La reputación que Frederick tenía es muy bien conocida. Háblame detalladamente de lo que pasó en tu secuestro.”
Sandy: “Está bien. Cuando estaba secuestrada, me torturaron con electricidad. No hacían preguntas ni nada parecido. Simplemente, querían hacerme sentir dolor y dijeron que la situación iría escalando poco a poco. Entonces uno de los secuestradores recibió una llamada y por unos minutos las torturas se detuvieron. Después vino uno de los secuestradores y con un pañuelo que tenía algo que no pude identificar me tapó la cara hasta que me desmayé. Lo siguiente que recuerdo es…”
Sandy hace una pausa porque las palabras que va a decir la ponen en un punto complicado, pero finalmente dice: “recuerdo sentir como Leonardo me cargaba en sus brazos y decía: tranquila, ya te he rescatado. Frederick no volverá a lastimarte nunca más.” Y después de eso me llevó a donde habían policías y una ambulancia para que me atienda.”
Paola dice: “Verás Sandy. Soy una persona muy desconfiada y a menos que se trate de una emergencia, evito situaciones que me pongan en peligro. Eso incluye mi trabajo. Una vez me solicitaron hacer un trabajo que involucraba a Frederick. Tenía mis sospechas al respecto, pero después de confirmarlas con una investigación personal, rechacé el trabajo. Hasta donde sé, él nunca liberó a un enemigo al que tenía secuestrado. Siempre aparecían muertos. Si alguien me hubiera dicho durante el tiempo que él vivía que alguien había sido secuestrado por sus hombres yo inmediatamente hubiese dicho… ese secuestrado está muerto.”
Sandy se queda mirando con sorpresa a Paola, pero entonces ella continúa diciendo: “Si todo lo que me dices es cierto, la única posibilidad, que por cierto, no puedo explicar… es que no te rescataron. Frederick eligió liberarte.”
Sandy tiene una sonrisa amarga y dice: “¿Por qué Frederick habría de liberarme?”
Paola: “Es una buena pregunta, pero hay una mejor. Asumiendo que Frederick quisiera liberarte, ¿Por qué daría esa información a Leonardo? Debió darla anónimamente a la policía... O a cualquier persona que no sea su “enemigo”. ¿Por qué hacer algo que daría la impresión de que Leonardo es un héroe? Hasta donde sé Frederick era muy inteligente y cada maniobra suya tenía un propósito.”