Antes de que lean la descripción me disculpo si hay alguna carta de ortografía en la novela.
Alan transmigro a una novela en la cual su personaje era un tonto enamorado del personaje principal, pero en cuanto el llegó todo cambió y ahora hará de esa novela su propio mundo soñado dejando atrás al protagonista.
NovelToon tiene autorización de kayjo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Mi salvador
En cuanto Marcus agarró el brazo de Patrick para detener el golpe que iba dirigido hacia mí lo apretó con fuerza, tanta que se escuchó un ligero sonido de ruptura y seguido a eso un grito que provenía de Patrick, luego de ello me soltó y Marcus comenzó a revisarme de arriba a abajo, cuando terminó me dio un beso en la frente, me abrazo y me dijo:
- cariño estos golpes y moretones que dejó en tu cuerpo le serán devueltos el triple, así que no te preocupes mi amor, además juro por mi vida que no dejaré que te hagan daño nuevamente y a cualquiera que se atreva a tocarte lo asesinaré.
Luego de decir esas cuántas palabras me llevó al auto, me dejo en el asiento trasero y cerró la puerta, luego fue directamente hacia el lugar donde yo estaba y luego escuché un grito, después todos aquellos que estaban alrededor de mí disfrutando del espectáculo comenzaron a correr y en ese momento tuve una vista despejada de lo que estaba sucediendo.
Al otro lado de la puerta del auto en el frío pavimento estaba tirado Patrick quien gritaba dolorosamente mientras Marcus lo golpeaba una y otra vez con los puños y dándole patadas, después se detuvo por un momento se dirigió hacia su mano izquierda y la pisó con fuerza haciendo que Patrick gritara mucho más fuerte de lo que ya lo estaba haciendo y se desmayara luego de eso, después cuando vio que Patrick se desmayó a causa del dolor, dirigió su mirada a Felipe.
Felipe comenzó a temblar e intentó escapar al ver a Marcus, pero él se lo impidió agarrándolo del brazo, luego cuando lo vio, sonrió y luego lo abofeteo 5 veces y le dio un puñetazo rompiéndole la nariz, la sangre brotaba y Felipe furioso gritó:
-¿por que me haces esto?
No sé muy bien qué fue lo que mi esposo le dijo ya que no fui capaz de escucharlo, pero luego de que le hablara, Felipe cayó al suelo, luego mi esposo regreso al auto, se sentó a mi lado y me dijo:
-te duele mucho mi amor?
yo sonreí y le dije:
-me duele, pero si me das otro beso tal vez me pase el dolor.
Marcus me beso con cuidado y ternura, luego tomó mi cabeza con cuidado y la puso sobre su hombro, luego dijo:
-duerme un rato mi amor, cuando lleguemos a casa te despertaré.
-esta bien.
Luego de eso cerré los ojos y sin siquiera darme cuenta me dormí, cuando volví a abrir los ojos ya no estaba en el auto, sino que estaba en mi habitación sobre la cama, además de eso estaba cuidadosamente cubierto con la manta y mis heridas habían sido tratadas, luego de ver todo esto sonreí, me levanté de la cama y fui a buscar a Marcus, lo encontré en su estudio, al verlo quise darle una sorpresa y abrazarlo por la espalda, pero antes de siquiera atreverme a entrar escuché la conversación que estaba teniendo a través de su celular, Marcus decía:
-¿creen que le tengo miedo a la Familia Winston?, mas bien dejen de amenazarme de una maldita vez y corrijan al bastardo que tienen por hijo.
Luego la persona al otro lado de teléfono hablo y lo que dijo hizo que Marcus se enfadara, tanto que con una voz aterradora gritó:
-si vuelven a referirse a mi esposo así juro por mi vida que acabaré con toda su maldita familia, ustedes son solo una manada de bestias.
Algo más dijeron y Marcus respondió diciendo:
-¿ja, realmente creen que sus amenazas me harán temblar o suplicar?, mejor váyanse al diablo u díganle a ese maldito que ni se atreva a acercarse a mi esposo nuevamente porque si sucede nuevamente no terminará solo con unos cuantos moretones y huesos rotos, sino que deberá ser enterrado en el terreno familiar.
Luego de decir eso colgó, y al verlo vi cuán enojado estaba, así que entre, lo abracé y le dije:
-no te enfades cariño, juro que no dejaré que te lastimen ni me lastimen.
Marcus se dio la vuelta y mirándome fijamente dijo:
-cariño, tú no me dejaras, cierto?
-no, nunca te dejaré.
-¿aunque yo sea un monstruo?
-tú no eres un monstruo, los monstruos actúan sin motivo alguno, solo hacen el mal por placer, pero tú defiendes lo que amas, eso te hace más un héroe que un monstruo.
-mi amor...
-tu eres mi héroe, mi salvador y al que amo con todo el corazón.