NovelToon NovelToon
El Omega Que La Muerte Juró Proteger

El Omega Que La Muerte Juró Proteger

Status: En proceso
Genre:Omegaverse / Romance / BL
Popularitas:2.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Annyaeliza

“Salvé al alfa más peligroso del reino…
y ahora dice que soy suyo.”
Aren Solaris es un omega sanador que nunca creyó en el amor.
Pero todo cambia cuando salva a un hombre que no debía sobrevivir.
Darian Valerius.
El alfa más temido del reino.
Frío. Poderoso. Peligroso.
Y ahora completamente interesado en el omega que lo salvó.
Pero Aren no es un omega común.
Su presencia calma incluso a los alfas más salvajes…
y hay quienes están dispuestos a capturarlo a cualquier precio.
Porque algo antiguo está despertando.
Un destino que une a la vida… y la muerte.
Y Darian ha tomado una decisión peligrosa:
Proteger a ese omega.
Porque si alguien intenta llevárselo…
tendrá que enfrentarse primero con el alfa más peligroso del reino.

NovelToon tiene autorización de Annyaeliza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 2 El alfa más peligroso del reino

La sala médica quedó en completo silencio cuando el alfa pronunció su nombre.

Darian Valerius.

El nombre no era desconocido en el reino.

Era el comandante supremo del ejército imperial.

El estratega que había ganado guerras que parecían imposibles.

El hombre cuya sola presencia hacía callar incluso a los nobles más arrogantes.

Algunos lo admiraban.

Muchos le temían.

Otros preferían no pronunciar su nombre.

Uno de los médicos dejó caer una bandeja metálica al suelo.

El sonido resonó en toda la habitación.

—L-Lord Valerius… —balbuceó.

El beta que asistía a Aren se quedó completamente rígido.

—¿Por qué… por qué está aquí?

Darian no respondió.

Sus ojos oscuros permanecían fijos en el sanador frente a él.

Observándolo.

Analizándolo.

Aren Solaris parecía completamente ajeno al efecto que ese nombre había causado.

Continuó trabajando con la misma calma de siempre, ajustando el vendaje alrededor del torso del alfa herido.

Sus movimientos eran precisos.

Cuidadosos.

Sin prisa.

Como si no estuviera tratando al hombre más peligroso del imperio.

—No deberías hablar demasiado —dijo finalmente.

Darian levantó ligeramente una ceja.

—¿Por qué?

—Perdiste demasiada sangre.

—He perdido más antes.

Aren no respondió.

Dejó los instrumentos sobre una bandeja cercana y limpió sus manos con un paño.

Darian lo observó con más atención.

Había tratado con muchos omegas en su vida.

Demasiados.

Sabía perfectamente cómo reaccionaban normalmente.

La mayoría se ponía nerviosa al sentir la presencia de un alfa dominante.

Algunos bajaban la mirada.

Otros hablaban con voz temblorosa.

Incluso los más orgullosos mostraban algún tipo de reacción instintiva.

Pero ese omega…

No parecía afectado en lo más mínimo.

Era como si Darian fuera simplemente otro paciente más.

Eso era… interesante.

—Aren Solaris —dijo Darian lentamente.

El beta parpadeó sorprendido.

—¿Cómo sabe su nombre?

Darian no respondió.

Sus ojos seguían sobre el sanador.

Aren tampoco pareció sorprendido.

—Los guardias lo mencionaron —dijo con calma.

Darian inclinó ligeramente la cabeza.

—Eres diferente.

Aren levantó la mirada por un segundo.

—Eso no afecta tu tratamiento.

Una pequeña sonrisa apareció en el rostro del alfa.

—Para mí sí.

Antes de que Aren pudiera responder, la puerta de la sala médica se abrió de golpe.

Un guardia irrumpió en la habitación.

—¡Sanador Solaris!

El hombre respiraba con dificultad.

Aren lo miró con calma.

—¿Sí?

—Han encontrado intrusos dentro del palacio.

El beta frunció el ceño.

—¿Intrusos?

El guardia asintió.

—Tres hombres armados.

La atmósfera en la habitación cambió inmediatamente.

Los médicos intercambiaron miradas nerviosas.

Darian apoyó la espalda contra la cama.

—Eso fue rápido.

Aren lo miró.

—¿Los conoces?

Darian sonrió levemente.

—Probablemente.

El guardia continuó:

—Pero hay algo extraño.

Aren esperó.

—No vinieron por el comandante.

El silencio cayó sobre la habitación.

—¿Entonces por quién? —preguntó el beta.

El guardia miró directamente a Aren.

—Por el sanador.

El beta palideció.

—¿Por qué alguien querría atacar a un sanador?

Darian observó a Aren con interés.

—Esa es una excelente pregunta.

Aren permaneció tranquilo.

Pero algo en su expresión cambió.

Muy ligeramente.

Darian lo notó.

Y eso solo aumentó su curiosidad.

—¿Sanador Solaris? —preguntó el guardia.

Aren tomó un frasco de medicina de la mesa.

—¿Dónde está el prisionero?

—En la sala de interrogatorios.

El beta lo miró alarmado.

—¿Vas a ir?

—Sí.

—¡Eso podría ser peligroso!

Aren se encogió de hombros ligeramente.

—Si realmente vino por mí, quiero saber por qué.

Darian soltó una pequeña risa.

—Valiente.

Aren lo miró.

—Lógico.

El alfa lo observó unos segundos más.

Luego habló.

—Entonces iré contigo.

—¡No puede moverse! —protestó el beta.

Darian ya estaba poniéndose de pie.

—Puedo caminar.

Aren frunció el ceño.

—Abrirás tus heridas.

Darian se encogió de hombros.

—Ya lo han hecho antes.

Aren lo miró fijamente.

—Si colapsas en el pasillo, no pienso cargarte.

Darian sonrió.

—Eso sería interesante de ver.

El beta suspiró.

—Esto es una mala idea…

Pero ninguno de los dos parecía interesado en cambiar de opinión.

Aren tomó su abrigo.

—Vamos.

La sala de interrogatorios estaba en el nivel inferior del palacio.

Un guardia abrió la puerta.

Dentro había un hombre atado a una silla.

Tenía sangre en el rostro.

Cuando la puerta se abrió, levantó la mirada.

Primero vio a los guardias.

Luego a Darian.

Su expresión cambió inmediatamente.

Miedo.

Pero cuando sus ojos se posaron sobre Aren…

Sonrió.

—Así que eres tú.

Aren se detuvo frente a él.

—¿Por qué viniste?

El hombre habló con voz débil.

—Para llevarte.

El beta retrocedió.

—¿Llevarlo?

Aren no se movió.

—¿Quién te envió?

El hombre no respondió.

Darian suspiró.

—No parece muy cooperativo.

Aren ignoró el comentario.

—Si quisieras matarme, lo habrías intentado aquí.

El hombre soltó una risa baja.

—No vinimos a matarte.

—Entonces ¿para qué?

El hombre levantó lentamente la cabeza.

Sus ojos se clavaron en Aren.

—Porque tú…

Hizo una pausa.

Y luego dijo algo que heló la habitación.

—No deberías existir.

El silencio cayó.

Incluso Darian levantó la mirada.

Aren no reaccionó.

—Explícate.

El hombre negó lentamente.

—No.

Darian se acercó.

—Entonces lo haré simple.

Se inclinó ligeramente frente al prisionero.

—¿Quién te envió?

El hombre dudó.

Luego susurró un nombre.

Muy bajo.

Pero Darian lo escuchó.

Y por primera vez…

El comandante del imperio se quedó completamente inmóvil.

Aren lo notó.

—¿Qué dijo?

Darian levantó lentamente la mirada hacia el omega.

Observándolo como si lo estuviera viendo por primera vez.

—Esto…

Su voz se volvió más baja.

—Es más complicado de lo que pensé.

Aren cruzó los brazos.

—¿Por qué?

Darian respondió:

—Porque parece que alguien muy poderoso…

Hizo una pausa.

—Te está buscando.

Aren sostuvo su mirada.

—Entonces que venga.

Darian soltó una pequeña risa.

—Tienes más problemas de los que imaginas, Aren Solaris.

Pero el omega simplemente respondió:

—Eso no cambia nada.

Y por alguna razón…

Eso hizo que Darian sonriera.

Porque ese omega realmente era diferente.

Y ahora…

Estaba más interesado que nunca en descubrir por qué.

...****************...

¿Quién está buscando a Aren? 😳

Eso de que “no debería existir” suena muy sospechoso.

1
Annyely
“¡Gracias por leer! Me alegra que te esté gustando. ¿Hay algún personaje que te llame más la atención?”
Annyely
Gracias por leer ✨
Si te gustó el capítulo puedes dejar un comentario o un me gusta, eso ayuda mucho a que la historia llegue a más lectores.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play