Anhelaba con tener un empleo digno, donde tuviera la oportunidad de tener mi propio hogar, saliendo de la esclavitud de nada más de escuchar las palabras vulgares y maltratos físicos de mis padres. Hasta qué, un día que no podía más, una hermosa luz en mi vida, que me reflejaba el aspecto de un Dios Griego me iluminara ese oscuro cuarto negro. Pero, no todo es como un cuento de hadas... Mejor nos hubiésemos quedado en la parte donde nos mirábamos de lejos y no sabíamos ni nuestros nombres.
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CAPÍTULO 12: NO TE VAYAS
"Tessa, es hora de irnos", interrumpió Amanda.
Ella asintió: "Está bien", volvió a mirar al joven, "Nos vemos en otro momento."
"O-Ok", Erick se inclinó y con suavidad besó la mejilla de Tessa.
Su perfume es suave pero embriagante, una fragancia oriental, floral y amaderada de Michael Kors es como la expresión moderna de la mujer multidimensional, es como si se abriera con una ráfaga de pimienta rosa y casis y se mezcla en el corazón con pétalos de rosa y lirio fresco. Todo ello, envuelto en sándalo. ¡Es totalmente irresistible!
El corazón de Tessa palpitaba muy fuerte que hasta Erick lo sintió. No le importó, podía notar sus nervios sin embargo la abrazó muy fuerte, Tessa no pudo aguantar más e hizo lo mismo. Se aferró a él como si no quisiera soltarlo más, al menos una sola vez quería hacerlo.
Su cuerpo es tan duro por el ejercicio físico, pero es tan cálido... jamás sentirías frío por las noches si lo abrazabas con fuerza.
Erick acarició su rostro y sonrió: "Eres muy linda, aunque no lo creas."
La sangre de Tessa se concentró en sus mejillas y sus ojos se volvieron más claros, ella pestañó tres veces seguidas y quitó su mano: "Me tengo que ir", después miró a su alrededor y se fijó que no estaba nadie en la biblioteca, sólo ellos dos.
Erick río: "No hay nadie, desde hace unos minutos sólo estamos tú y yo."
"¡Oh, no! La señora Amanda debe estar molesta...", Tessa camino dos pasos pero Erick la agarró por su cintura: "¡¿Q-Qué haces Erick?! ¡Debo irme de inmediato, la señora Amanda debe estar esperándome!"
"No te vayas, quédate conmigo", habló con nostalgia.
Tessa apretó sus labios y frunció ligeramente el ceño: "¿Qué es lo que te sucede últimamente? Antes no me hablabas y ahora, ¿quieres que no me separe de ti? ¡No te entiendo! Pensé que las mujeres éramos las complicadas", resopló con burla.
"¿Acaso no lo ves, Tessa? ¿No he sido tan obvio?"
"No sé de que hablas, discúlpame por ser tan ignorante."
"Está bien, no quería decírtelo de ésta manera pero yo..."
La puerta de la biblioteca se abrió nuevamente: "Tessa, ¿ya estás lista? Es hora de ir a almorzar", interrumpió Amanda.
Tessa se soltó del agarre de Erick y dijo aún con sus mejillas sonrojadas: "Sí, ya estoy lista", sonrió y volvió a mirar al joven, "Me tengo que ir, adiós Erick."
Tessa caminó a paso veloz sin voltear con su mirada abajo. Sentía tanto sentimientos encontrados... no entiende el raro comportamiento de Erick últimamente. Él quería decir algo, se veía muy nervioso; al parecer era algo importante, pero, ¿qué era?
Siguió caminando sin mirar atrás y subió al auto. Sacó todo ese aire que tenía por dentro y entre jadeos limpio el sudor de su frente. Amanda que se subió al auto poco después se burló de la situación: "¡Te pillé!"
Tessa sobresaltó: "¿Q-Qué?"
"Te gusta Erick", río.
"¿Es tan obvio, señora Amanda?", se apenó.
"No... eres muy buena disimulando, pero soy mujer... yo también pase por esa etapa", sonrió.
Tessa entrelazó sus manos y con vergüenza dijo: "¿Usted cree que... podría guardarme ese secreto?"
Amanda la miró con sus cejas arqueadas: "Tu secreto está a salvó conmigo", le guiñó el ojo.
Tessa sonrió y estaba a punto de decir algo cuando Amanda continuo: "Creo que hay alguna cierta atracción de parte de Erick hacía ti, aunque no estoy segura."
"E-Erick, ¿con atracción hacía mí?", Tessa no pudo evitar reír y volvió a decir, "Es imposible", cuestionó.
"¡¿Imposible?! ¿Quién te dijo eso?", habló molesta.
"Soy muy poca cosa para él", dijo con nostalgia.
Amanda golpeó su frente con sus dedos y la animó: "No sé que pienses de eso, pero como mujer te digo que el físico no importa cuando hay amor, lo mismo pasa con las edades. ¿A quién han matado por ser gorda?"
Tessa se sintió un poco más animada con sus palabras y la dama continúo: "Para ser más precisa, ¿que engorda más, el hueso o la carne?
"¡Por supuesto que la carne!", declaró.
Amanda río: "He conocido a muchas personas con parejas con sobrepeso y son muy felices. Todavía existen humanos que no se fijan en el físico sino lo que hay en su corazón."
"..."
"No tengo nada en contra de ningún físico, sólo quiero motivarte", piensa y después dice: "Si mis sospechas son ciertas, ¡arriésgate! Cada experiencia es una enseñanza más, así sea mala o buena", sonríe.
Tessa asiente y le regala una sonrisa.
Amanda es una mujer sabia y muy optimista. A pesar de haber perdido al amor de su vida siempre sonríe y tiene algo bueno que decir. Es una mujer por la que vale la pena luchar.
Después de varios minutos Tessa se fijó que no iban a la mansión y preguntó: "¿A dónde vamos?"
"Comeremos en un restaurante, ¡te encantará!"
De sólo pensar en comida su estómago gruño como ecos en una cueva. Llegaron a un restaurante muy lujoso, los empleados recibieron con respeto a Amanda.
"Bienvenida señora Lambert, su mesa está lista, acompáñeme por favor."
El camarero extendió la silla para que las mujeres se sentaran. Entregó el menú y ambas ordenaron.
"Es un lindo lugar."
"¿Verdad que sí? Es mío."
"Oh, ya veo. Olvidaba que ustedes los Lambert son casi los dueños de la ciudad", río.
Amanda río: "¿No te conté que una vez Beltran quiso postularse para canciller?"
Tessa puso los ojos como platos: "¿De verdad?"
Amanda asintió: "Sólo porque vió que unos niños estaban pidiendo comida en la calle. Él siempre ayudó mucho a los pobres", sonrió y continuó, "Le dije que esa es mucha responsabilidad, así que al final fundó cinco orfanatos en el país, para todas las personas que necesiten ayuda."
Los ojos de Tessa brillaron como diamantes: "Eso es muy conmovedor. Me hubiera gustado conocer al señor Beltran."
Dos camareros llegaron con bandejas: "Sus almuerzos, madame."
Ellas agradecieron y empezaron a comer mientras conversaban cosas triviales.
Cuando salieron del restaurante Amanda quiso pasar por un callejón donde habían infinitas tiendas. Tessa se sentía tan emocionada con todo. Amanda era una adicta a las compras, compró muchas cosas para ella y Tessa, hasta que se cansaron y decidieron irse.
Los escoltas llevaban las bolas y cajas. Ambas iban agarradas de manos cuando una figura femenina sale de una de las tiendas.
"¿Teressa?"
Tessa se detuvo al escuchar esa voz y volteó mirando a la mujer sin ningúna expresión en su rostro: "Mamá."
Amanda frunció el ceño, pero guardó silencio.
"¿Dónde estabas? ¿Por qué no has vuelto a casa? He estado preocupada por ti."
Tessa se río para sus adentros. ¿Preocupada? Se nota que dijo las palabras de los dientes para afuera. Su rostro se veía muy sereno, sin un rastro de preocupación.
Ella observó a su madre y cargaba bolsas de ropa. ¿Estaba de compras?
Tessa se llenó de mucha ira, quizás estaba comprando ropa para ella y su bastardo con el dinero que ha enviado la tía Karen. ¡Sinvergüenzas!
Ella estaba a punto de responder cuando Amanda se le adelantó: "Ella se está quedando en mi mansión, está muy bien cuidada y le dan mucha atención. No se preocupe", sus palabras salieron un poco sarcásticas, pero con más picardía.
Vilma detalló a Amanda como si fuera una máquina de rayos X. De inmediato reconoció quién era y sonrió acercándose a su hija: "Perdóname, he sido una madre descuidada contigo, por favor, vuelve a casa", la abrazó.
Tessa lo pensó unos segundos y sonrió con hipocresía: "Está bien."
Amanda se preocupó: "Tessa, pero..."
Vilma acaricia el rostro de su hija: "Volveremos a empezar y seremos como lo solíamos ser antes; unidas y felices."
Tessa no podía creer el cinismo de su madre, ¿unidas y felices? Ella nunca le dió el amor que ella merecía, el único momento donde ella le dió su máxima atención fue cuando sucedió el accidente con el yodo. Ella siempre fue indiferente, por supuesto que no tanto como lo es ahora que está Deghar.
¡Por encima se ven sus intenciones!
Veamos hasta donde es capaz de llegar.
"Me tengo que ir, mamá", soltó su mano.
Vilma asintió y volvió a mirar a Amanda: "Gracias por haber cuidado de mi hija, de ahora en adelante seré más atenta con ella. Quiero remediar mis errores."
Amanda con toda la flojera del mundo asintió, no le gusta para nada ésta mujer y mucho menos después de todo el dolor que le hizo pasar ella y su marido a la pequeña Tessa: "Vamos, querida", agarró su mano nuevamente.
Tessa asintió y volvió a mirar a Vilma: "Adiós mamá."
"Adiós cariño."
Tessa se soltó de la mano de Vilma y se fue con Amanda, cuando ambas dieron la espalda la sonrisa de Vilma desapareció completamente, estaba llena de avaricia y mucha envidia. Volteó los ojos con indiferencia y caminó directamente a su casa.
Deghar estaba viendo TV cuando Vilma llegó. Toda su espalda y pechos estaban vendados. Habían agarrado suturas en varios lugares de su espalda ya que las púas de la mesa de madera se penetraron fuertemente.
"Traje tus medicinas, amor", dijo ella.
Deghar asintió sin quitar la vista de la TV, desde que Tessa no volvió más a casa anda de mal humor y no ha comido bien por lo que bajó de peso y tiene muchas ojeras.
Él que estaba ignorando completamente a Vilma se sorprendió cuando ella le dijo: "Hoy vi a Tessa."
Deghar volteó abruptamente sorprendido y preguntó: "¿Dónde?"
"En el callejón del este, donde están las tiendas..."
Deghar apretó sus puños: "¿Cuando es que piensa volver a casa?"
Vilma encendió un cigarro y respondió: "Le pedí que volviera... pero no se si lo hará."
"¡Debe hacerlo! ¡Ésta es su casa!"
Vilma frunció el ceño: "¿Crees que volverá al lugar donde sufre violencia doméstica? Si lo hace debemos ser más precavidos, Teressa ahora...", se calló de repente.
"¿Teressa es qué?", se irritó.
"Teressa tiene alguna relación con los Lambert... ella estaba con la señora Lambert en esas tiendas y llevaban muchas bolsas de compras."
Deghar se enfureció al escuchar eso, pero trató de disimularlo con una sonrisa: "¿Crees que esa gorda estará con uno de sus hijos? Ja, ellos son personas de nobleza, Tessa no es de la nobleza", resopló.
Vilma lo miró con nostalgia y bajo la mirada, Deghar frunció el ceño al ver cómo reaccionó y preguntó: "Ella no es de la nobleza, ¿o sí?"
"..."
"¡Vilma!", insistió.
"N-No lo es", guardó silencio y después dijo: "En tal caso de que sea cierto que esté con uno de sus hijos Lambert debemos cambiar con ella... ¿que será de nosotros si ella se casa con una familia millonaria? ¡Obviamente iremos a la ruina! La hemos maltratado por muchos años, obviamente que nos dará la espalda."
"¡No permitiré que se case!"
Vilma se enfureció: "¡Tú no, pero yo sí!"
Deghar la abofeteó: "¡Cállate! ¡No venderás a Teressa y punto! Ella no se irá de ésta casa, ¡nunca!"
Vilma sobó su mejilla y sonrió con sarcasmo: "¿Quieres que siga aquí para que continúes abusando de ella, Deghar?", río, "Eres mi marido, no voy a permitir que también te folles a mi hija."
Vilma dió una última fumada y subió a su habitación. Deghar que seguía enfureció tiró la botella de dónde bebía al suelo.
"¡Nadie va a quitarme a mi Teressa! ", pensó.