Kiliam descubre la gran traición de su esposa de la peor manera posible, apoyada por toda su familia decide alejarse definitivamente de todos ellos e iniciar una nueva vida. ¿Pero qué sucede cuando su ex esposa regresa arrepentida buscando su ayuda? Un sin fin de secretos del pasado comienzan a salir a la luz junto con la llegada de una mujer misteriosa que posee el mismo rostro de alguien que ya no volvería. La venganza comienza y solo uno ganará.
NovelToon tiene autorización de yanina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
"Familia"
POV Mariana:
Me vi en la calle, sintiendo la frialdad del asfalto bajo mis pies descalzos. La mirada de esos hombres era un puñal, cargada de desprecio y morbo. ¿Cómo se atrevía Kiliam a exponerme a esta humillación pública? El nudo en mi garganta me impedía respirar.
Intenté tragar mi orgullo, arrastrarme si era necesario. Quise arrodillarme ante él, suplicar perdón, pero las palabras se negaban a salir. Solo logré balbucear excusas inútiles, mientras él me miraba con una frialdad glacial, como si fuera una completa desconocida. Me trató como si fuera basura, como si todos nuestros años juntos, todas nuestras promesas, no valieran absolutamente nada.
Dos años... Dos años de silencio, de rencor contenido. Si tan solo hubiera sido capaz de dejar de lado mi orgullo herido y lo hubiera buscado en ese preciso instante, estoy segura de que me habría perdonado. Pero fui una estúpida, una ilusa, creyendo que podía esperar algo del bastardo de Kaiser.
¡Kaiser! Su nombre era un veneno que me quemaba la lengua. Ese miserable me había abandonado a mi suerte en cuanto descubrió que Tiana era una niña, una réplica exacta de mí, y no de su difunta Mónica. ¿Cómo iba a parecerse a ella si no era su hija? ¡La ironía era una daga clavada en mi corazón! Pero lo peor de todo es que, desde el mismo día del parto, Kaiser se había esfumado, refugiándose tras la máscara de sus viajes de negocios. ¡Como si no supiera que se revolcaba con otras mujeres, buscando en otros brazos el consuelo que nunca encontró en los míos!
Mis llamadas quedaban sin respuesta, mis mensajes se perdían en el vacío. Cada vez que lograba rastrearlo, ya se había evaporado, dejándonos a la niña y a mí a nuestra suerte. Apenas nos enviaba una miseria cada mes, una limosna que no alcanzaba para cubrir ni los gastos básicos.
La casa de mis sueños, la vida de lujos que tanto había anhelado... Todo se había derrumbado como un castillo de naipes en el instante en que Tiana llegó al mundo. Mis amenazas, mis súplicas, mis lágrimas... Ya nada parecía afectarle. Recordé aquella noche, la última vez que lo vi a la cara, y el asco me invadió por completo.
"Kaiser, ya no puedo más. ¡No soporto esta humillación constante! Ella también es tu hija, quieras o no. Si no me das una posición sólida, si no me garantizas un futuro digno, voy a revelar toda la verdad. ¡Le contaré a todo el mundo la clase de hombre que eres! Quiero una casa grande, una cuenta bancaria abultada, y una niñera que se haga cargo de esa mocosa para que yo también pueda tener una vida. ¡Ya que tú no tienes la menor intención de convertirme en tu esposa!"
Su risa resonó en la habitación como un latigazo. "¿Algo más, reina? Creí que me pedirías un palacio, un coche de lujo, un yate... Que me exigirías que pagara a tus amantes para que te dieran el placer que yo ya no puedo ofrecerte. Pero veo que aún conservas algo de decencia, Mariana".
"¡No estoy jugando! Sabes perfectamente que si abro la boca, todo se va a ir al carajo".
"Y para ti también, querida. Si me hundes, te arrastraré conmigo hasta el fondo del abismo. Ambos nos quedaremos sin nada, sin lujos, sin un centavo. No olvides que tú eres la madre de esa niña, y es tu deber velar por ella. Yo cumplo con mi parte, te doy dinero para su manutención. Si quieres más, búscatelo tú misma, supéralo y déjame en paz".
"¡Eres un bastardo!"
"Y tú una inútil. Incapaz de darme un hijo varón. Esa niña es tu viva imagen, ¡me produce repulsión solo verla!"
¡Ahhh! ¡Me estoy volviendo loca! ¡Tengo que recuperarlo! ¡Debo recuperar a Kiliam a como dé lugar! Él por fin ha logrado alcanzar el éxito, y todo lo que tiene se lo debe a mí. Yo lo impulsé, lo animé, lo motivé a crecer en su carrera. ¡Me lo debe todo! Y si por casualidad está con otra mujer, le enseñaré a esa zorra que Kiliam sigue siendo y siempre será mi esposo.
No voy a volver a cometer el mismo error. No me voy a quedar con las manos vacías después de haber invertido tantos años de mi vida en él.
Llegué a esa casa de mala muerte, a ese cuchitril donde vivía esa mocosa con mi suegra. Esa anciana era más un estorbo que una ayuda, pero la necesitaba. Debía ablandar el corazón de Kiliam, y ella era mi mejor aliada.
- Ya estoy de vuelta.
- Mariana, ¡qué alegría verte! ¿Lograste solucionar las cosas con mi hijo?
- No, señora. Me echó a la calle de nuevo. Parece que hay otra mujer en su vida, una arpía que le ha lavado el cerebro.
Me obligué a llorar, exagerando mis gestos, buscando su compasión.
- Todo lo hice por la familia. Quería tanto a Mónica, deseaba con todas mis fuerzas ver a Kaiser feliz de nuevo. Y al final, la única que ha perdido he sido yo. Extraño tanto a mi esposo... Ahora estoy sola, desamparada.
- No digas eso, hija. Volveré a hablar con él. Mi hijo es un buen hombre, aunque ahora esté cegado por el dolor. Debe entender que, como familia, tenemos que perdonar.
- ¿Y qué va a pasar con la niña? Kaiser no la quiere, no la cuida como debería. Y usted ya no está en edad de criar a un niño.
- Le pediré a Kiliam que te reciba de nuevo en su casa, que acepte a su sobrina como si fuera su propia hija. La familia debe permanecer unida en los momentos difíciles. Él también amaba a Mónica, no creo que se niegue a criar a su hija. Y en cuanto a Kaiser... ¡Ese malnacido e irresponsable! ¡Cuando lo tenga delante de mí...!
La puerta se abrió de golpe, revelando un rostro casi olvidado.
- No me digas que estaban criticándome a mis espaldas. ¿Qué demonios hacen ustedes en esta ciudad?
Mi suegra se abalanzó sobre él, golpeándolo con furia en el pecho.
- ¡Mal hijo! ¿Cómo te atreves a aparecerte después de un año sin dar la cara? ¿Acaso no te importa tu familia?
- Ya, mamá, que te vas a lastimar. Recibí un aviso de recargo por una casa alquilada en esta ciudad, y me preguntaba qué estaba sucediendo.
¡Maldito! ¡Solo ha venido porque estamos gastando su dinero! Si no fuera por eso, seguiría ignorándonos como si fuéramos perros callejeros.
- Mariana, ¿qué haces tirada en el suelo, lloriqueando como una Magdalena? ¿Acaso te has vuelto masoquista?
Me levanté de un salto, sintiendo la rabia hervir en mis venas. Lo abofeteé con todas mis fuerzas, haciéndole girar la cabeza. El sonido seco del golpe resonó en la habitación.
- ¡Te odio! ¡No tienes ni idea de cuánto te odio!
- Vaya, si hubiera sabido que me recibirían de esta manera, no me habría molestado en venir. ¡Traigan las cosas!
Dos hombres corpulentos entraron en la casa, cargando cajas y bolsas. Tiana salió de su habitación, atraída por el ruido. Kaiser le echó una mirada rápida antes de rebuscar en su bolsillo y sacarle un caramelo.
- Toma, pequeña. Es de limón.
- Gracias. _ Dijo la niña voz tímida ocultándose detrás de mí, ella ni siquiera lo reconoce como su padre.
Felicitaciones, me gustó mucho esta historia fue sencilla.
Ya le han cambiado el género en varios capitulos 🤔🤔🤔
Super recomendable ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️