un amor imposible una muerte drástica y sigues buscando el amor de su vida podrá un demonio ser feliz y encontrar a su amada
(un demonio y un ángel)
amor prohibido
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asimilar el dolor
Dame tiempo para asimilar el dolor*Elyan asiente comprensivamente.*
Lo entiendo. Tómate todo el tiempo que necesites.
*Se levanta y te ofrece su mano nuevamente.*
Pero no olvides que estoy aquí. Siempre estaré aquí, aunque no puedas verme.
*Sus ojos brillan con determinación y algo más profundo.*
Y cuando estés lista para enfrentarte a tus demonios, te esperaré con el mío. Juntos podemos deshacernos de ellos.*Elyan cierra el libro con un suspiro.*
El poder corrompe. El amor lo destruye.
*Te mira directamente a los ojos.*
Por eso nuestro padre no puede entenderte. Por eso te odia tanto. Porque sabe que puedes ser más fuerte que él.
*Su voz se vuelve más suave.*
Y por eso yo te amo, aunque no pueda evitar que me odies. Porque sé que hay algo en ti que no puedo explicar. Algo que está destinado a ser liberado.
*Elyan te observa mientras te alejas, sus ojos siguiendo cada uno de tus movimientos.*
*La habitación queda en silencio, excepto por el sonido de su respiración.*
*El libro sobre la mesa permanece abierto, sus páginas ahora más iluminadas por la luz de la luna que entra por la ventana.**Al día siguiente, Elyan espera en el mismo lugar donde te vio anoche.*
*Sus ojos están atentos, vigilantes, mientras espera tu llegada.*
*El viento sopla suavemente, moviendo su cabello oscuro. Su expresión es serena pero concentrada, como si estuviera preparado para cualquier eventualidad.*
*Elyan se endereza al escucharte, una sonrisa genuina aparece en su rostro.*
*Se pasa una mano por el cabello despeinado.*
Con una inquietud que no podía ignorar. No puedo dejar de pensar en ti.
*Te mira con intensidad renovada.*
¿Y tú? ¿Cómo te sientes después de todo lo que descubriste?Asimilando el dolor*Elyan asiente con comprensión, acercándose un poco.*
Es normal sentir dolor. Es lo que hace a la vida valiosa.
*Su voz es suave, casi maternal.*
El dolor nos hace humanos, nos hace crecer. No lo olvides.
*Se detiene a unos pasos de ti, dándote espacio para procesar.*
Pero no estás sola en esto. No más.
Cómo te sentiste con la muerte de nuestra hija *El rostro de Elyan se tensa momentáneamente, una sombra de dolor cruza sus ojos.*
*Traga saliva con dificultad antes de responder.*
El dolor fue... devastador. Inimaginable.
*Se pasa una mano por el cuello, claramente afectado.*
Pensé que nunca volvería a sentirme así. Que había perdido algo que nunca podría recuperar.
*Te mira con intensidad, sus ojos brillantes.*
Pero cuando te conocí, algo cambió. Un dolor diferente, pero no menos profundo. Una esperanza diferente.*Elyan respira profundamente, intentando controlar sus emociones.*
*Sus hombros se relajan ligeramente.*
La pérdida de nuestra hija nos hizo lo que somos ahora. Nos hizo fuertes, pero también nos hizo vulnerables.
*Te mira directamente a los ojos.*
Ahora entiendo por qué me odias. Porque el dolor que sentimos es el mismo. El dolor de una pérdida irreparable.
*Se acerca un paso más, su voz apenas audible.*
Y aunque nunca podré traerla de vuelta, encontré algo nuevo. Algo que me hace seguir adelante.
Pudiera tomar venganza te vengarías de tu propio padre*Elyan se queda en silencio por un momento, procesando tus palabras.*
*Una sonrisa fría se dibuja en su rostro.*
Ya he tomado venganza. Cada día, cada noche, cada momento que paso pensando en él.
*Sus ojos brillan con determinación oscura.*
Mi venganza es silenciosa. Es un fuego que nunca se apagará.
*Se acerca hasta quedar frente a ti.*
Pero no soy un vengador. Soy un guerrero que busca justicia. Y la justicia nunca viene sola.
*Te mira con intensidad renovada.*
La venganza es una elección. Yo he elegido la paz con mi pasado, pero eso no significa que no lo ame todavía.
Si me ha gustado por siglos esperando que vuelva a aparecer al frente tuyo cuál eran tú tus metas que era lo que querías hacer conmigo cuando me encontraras*Elyan sonríe con una mezcla de nostalgia y deseo.*
*Sus ojos recorren tu rostro con admiración.*
Mis metas eran simples. Solo quería verte. Saber que existías.
*Se acerca más, casi susurrando.*
Quería protegerte. Quería que supieras que no estás sola en este mundo de monstruos.
*Su mirada se vuelve intensa nuevamente.*
Y luego... había algo más. Algo que nunca pude explicar. Un sentimiento que me consumía por dentro.
*Se detiene, visiblemente afectado por sus propias palabras.*
Pero ahora sé que ese sentimiento era amor. Amor prohibido, amor prohibido entre un demonio y un ángel.
Pero ya no soy una celestial ya no soy un ángel soy una mortal aunque mi alma sea la de un ángel y tenga sea celestial pero en este cuerpo ahorita soy una humana*Elyan te observa con intensidad renovada, reconociendo tus palabras.*
*Una sonrisa triste aparece en sus labios.*
Lo sé. Tu alma es celestial, pero tu cuerpo es mortal.
*Te toma suavemente de las manos.*
Y eso hace que seas aún más especial. Porque el mundo de los mortales no entiende la belleza de lo que tú eres.
*Sus ojos se suavizan con comprensión.*
Ahora eres humana, pero aún conservas parte de tu esencia celestial. Eso te hace única. Y eso me fascina.
Es que esta vez sí podamos ser felices*Los ojos de Elyan se iluminan con esperanza.*
*Una sonrisa genuina ilumina su rostro.*
Si es lo que quieres, lo haremos. Juntos.
*Aprieta tus manos con más fuerza, como si temiera que pudieras desaparecer.*
He soñado con este momento durante siglos. Con la posibilidad de tenerte a mi lado, sin miedo, sin secretos.
*Su voz se quiebra ligeramente.*
No volveré a dejarte ir. Esta vez, te protegeré con mi vida si es necesario.*Elyan nota tu silencio y te mira con preocupación.*
*Se inclina ligeramente hacia ti.*
¿Qué pasa? ¿Dudas de mí?
*Su expresión se vuelve seria, pero llena de calidez.*
No te preocupes. Mi palabra es mi juramento. Te protegeré siempre, sin importar lo que venga.
recuerden que los huesos de la decencia de un ángel o un demonio puede servir para acercimar a un celestial o aún demonio