Victoria Julia Cesare tuvo una buena vida gracias a su tía soltera Grace. Debía salvar ahora a su primo del desastre en el que se metió. No le quedaba otra. La oferta de trabajo en el sur del país le venía como anillo al dedo pero antes tenía un trabajo que hacer y lo haría. Rescatar a su primo de un ambiente de mafiosos peligrosos. Aunque ese ambiente atrajera como mariposa nocturna a la luz.
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Capitulo 11. La historia de Samira.
Hielo y Fuego
Capítulo 11. La Historia de Samira.
Desayunaban en la casona de su madre junto al Mediterráneo viendo por el ventanal antiguo y con inmensos paneles vidriados el mar azul del mediterráneo.
– ¿Cuando la traerás para que la conozca?- dijo Samira. Su madre estaba ya anciana pero sus ojos eran fuertes, aún sin óculos, lo miraban fijamente.
– Pronto. Te enamoraras de ella mamá. Es especial.- respondió. Quiero contarte algo, hoy vi en el cementerio al capo. Philipe estaba allí, y me dijo un par de bobadas. -
–¿ Por qué hablas con ese hombre? Ese tipo es malo. Es mala gente hijo. Por algo tu padre te mandó muy lejos. Sabes muy bien todo el daño que nos hizo su familia - respondió cansada.
– Pues me ha dicho que la tumba de mí hermana estaba vacía. Casi no la recuerdo. ¿Tenía tres años cuando sucedió?
– Dos años apenas, ¡mí hermoso bebé!. Ese hombre solo quiere lastimarte. Cómo su esposa Blanca, que en paz descanse, me lastimó a mí. -
– Como fue mamá. ¿Cómo murió mí hermanita?- dijo mirando los ojos húmedos de su madre.
Samira se recompuso. Tomó un sorbo de su jugo.
– Todo sucedió después de la muerte de Marcello. El hijo de Philipe. Yo aún trabajaba de médica cuando el niño cayó de su bicicleta. Te juro que no pude hacer nada por él. Nada. - dijo apabullada por los recuerdos trágicos.
– Lo se mamá Se que intentaste salvarlo pero fue imposible. -
– El niño parecía estar bien. Pero estaba adormilado y vomitó dos veces. El fondo de los ojos indicaba contusión interna. Debía proceder. Le expliqué a sus padres. Era una noche lluviosa de tormenta y yo estaba sola en el hospital. Hice lo imposible por salvarlo. No merecía que ambos me gritaran asesina. Especialmente Blanca.¡ Éramos casi hermanas! - dijo con tristeza. -
– Y luego qué pasó. ¿Por qué no lo recuerdo?.
– Estabas en casa de tu tío Lucio. Fueron momentos muy duros. Yo quedé en cama depresiva. Solo dormía, con calmantes. Tu padre me mantuvo en el hospital.Parecía loca y ¿cómo no estarlo con esa mujer gritando por venganza?.
– ¿Y entonces?- dijo Luka.
–Fue cuando tu hermanita enfermó. Gripe y neumonía. Tu padre ni me lo dijo. Estaba tan mal que solo pude llorar a mí pequeña en el cajón. No pude darle un último beso. Todo por culpa de esa familia¡ que Dios los perdone Luka porque yo jamás podré perdonarlos!-
– ¿Entonces no la viste madre? No viste a Julia enferma.
– No hijo. Tu pobre padre que en paz descanse y tu finada nana trataron de curarla. La maldición de esa gente llegó a mí pequeña. Por todo ello tu padre renunció a la conducción de la familia y te mandó al exterior. Solo te pido que no vuelvas a hablar con Philipe. Solo intentará lastimarte Luka–
Respondió mientras lágrimas corrían por sus mejillas.
– No llores mamá. No volveré a hacerte revivir esos momentos. - dijo besándola - perdóname.
Por todo ello Luka evitaba viajar a Italia. Su padre y su nana ya no estaban y su recuerdo era demasiado doloroso. La imagen de su hermanita pequeña,adorada por su padre era un recuerdo cada vez más borroso en su cabeza. Solo volvía por su madre. Ella le decía siempre: Moriré acá. En mí casa Luka. Junto al mar. No me iré jamás.
El necesita estar con Vicky. Esa tarde sacó pasajes de regreso. Las cosas en sus empresas estaban bien. Cómo siempre a cargo de Rubén, quién estuvo a su lado, desde siempre.
Pero esa noche cuando sabía que Vicky ya estaría en su departamento hizo una video llamada con ella.
La vio en la pantalla recién bañada con el pelo mojado y una salida de baño sobre su cuerpo.
– Te extraño mí amor. Tengo cosas que contarte - dijo ella mirando con pasión su rostro.
– Dime qué me amas nena. Que me necesitas.-- dijo él.
– Sabes que si. ¿Cómo te ha ido con tu madre?-
– Quiere conocerte para darnos su bendición. Te amará con seguridad. ¿Qué has hecho estos días?
– Solo trabajo. Mucho trabajo. Y algunas confesiones de mí tía Grace que me explicaron cosas sobre mí infancia. -
– ¿Quieres contarme amor?-
– No. No quiero. Solo verte. Te amo Luka. -
– Y yo pequeña.¿ Qué tienes debajo de esa salida de baño?
– Nada. Mí cuerpo húmedo. -
– Quiero verte. Desnúdate. - dijo con voz de mando.
– Luka. No. No puedo hacerlo. Alguien puede ver esta comunicación.
– Estoy solo en mí recámara. Solo contigo. Quiero verte. Lo necesito. -
– Luka. Yo…- murmuraba Vicky recostada sobre los almohadones de su cama y moviendo su cabeza en señal de negativa pero sus manos fueron a sus hombros corriendo la tela y dejando ver sus senos duros y enhiestos de deseo.
Él se agitaba también mientras se arrancaba la ropa. La pasión en sus ojos oscuros parecían llenarlos de fuego y su respiración era difícil.
– Toca tus pechos. Vamos, nena. Tócalos. - repetía.
El sexo telefónico siguió cada vez más intenso. La señora de hielo hizo esa noche lo que nunca había hecho con el hombre que amaba. Y sé durmió con la imagen de Luka desnudo frente a la cámara de la laptop, murmurando palabras de amor apasionado.
En dos días lo tendría con ella. Y necesitaba ese encuentro como el aire que respiraba.
– Me casare pronto Luis - dijo ese día en el trabajo. Debo hablar con el jefe. -
– ¿Con ese hombre? ¿Con Luka Donato? -
– Si. - dijo sonriendo mientras trabajaban en los planos.
– No se si debo darte mí opinión Vicky. Él es un tipo muy rico pero de antecedentes oscuros. Esa gente se casa con mujeres pre establecidas por la familia. -
– Pues se casara conmigo. Me ama. Nos amamos.- respondió un poco molesta.
Larry tampoco podía entenderle. A su tía, ni siquiera pudo contarle. Su situación física no estaba como para preocuparla. Además ya sabía que ni siquiera era su tía. Sin embargo la había cuidado siempre y ella haría lo mismo hasta el final. Era un deber de gratitud , y eso no cambiaría jamás.
Cuando recibió a Luka después de dos días en el aeropuerto toda preocupación se borró de su mente. Solo ellos dos mirándose y cayendo uno en brazos del otro.
Bergamo es una ciudad de Italia
No se porque la escritora dice un pasaje para Italia.