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UN DULCE AROMA A MIEL [OMEGAVERSE]

UN DULCE AROMA A MIEL [OMEGAVERSE]

Status: Terminada
Genre:Yaoi / ABO / Traiciones y engaños / Triángulo amoroso / Contratadas / Completas
Popularitas:442.7k
Nilai: 4.7
nombre de autor: Dalianegra

[OMEGAVERSE/BL/YAOI)
SEGUNDA PARTE DE LA TRILOGÍA AROMAS.
SIN EDITAR.
Ilay y Alay siempre lo han compartido todo. Siempre han sido unos gemelos unidos y jamás se han separado por nada sin importar lo que suceda. Sus preocupaciones eran su familia y hermano Éley, pero al darse cuenta de que, en algún momento iban a tener que pasar por lo mismo: conocer a un Omega y tener una familia, los problemas comienzan. Siempre creyeron qué lo iban a compartir todo, incluso los Omegas, pero, ¿qué podría suceder cuando un dulce aroma a miel los envuelve y se dan cuenta de que solo uno de ellos se podría quedar con aquel Omega?

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11.

Las cenas familiares era algo a lo que asistían poco, pero, en aquellos momentos en que lo hacían, la casa solía llenarse demasiado rápido.

Estaban sus padres, Éley con sus gemelos y Lukyan y ellos dos. La mesa estaba casi llena por completo porque quedaban dos puestos vacíos esperando ser llenados por alguien. La comida llenaba la mesa mientras todos hablaban y reían. Los gemelos estaban sentados al medio de Lukyan y Éley.

—¡Entonces, me pasaron la pelota y la tire al arco haciendo otro gol! —exclamó Kaysan con felicidad y alegría.

—Eso es bueno, Kaysan, con tu abuelo estamos felices de que ames tanto lo que haces —dijo la mamá de Éley viendo a sus nietos grandes y, lo más importante, con buena salud y un amor incondicional de sus padres.

—¡Pero, no habría sido el mejor gol de todos si yo no hubiese quitado esa pelota!

—Los dos juegan muy bien, Shiro, y se cubren las espaldas, eso es lo fundamental —dijo el abuelo mientras bebía un poco de agua —. Solo espero que no sean unos demonios —agregó en un susurro más para él que para el resto por pensar en sus hijos.

—¿Quién lo diría? Ahora vamos a tener dos jugadores profesionales de fútbol —habló Alay sonriendo.

—¡Seremos los mejores! Vamos a llegar a las grandes ligas, ¿verdad, mami?

—Claro que sí —dijo Éley mientras le limpiaba la boca a Shiro con cuidado.

—Seremos una familia llena de profesionales. Yo con un doctorado en medicina e Ilay con su doctorado que está pronto a terminar en física termonuclear y Alay con el suyo en medicina también —comentó orgulloso el padre porque, a pesar de que había sido una guerra el que sus hijos siguieran estudiando algo en la universidad y supieran utilizar la inteligencia que tenían, lo había logrado y nada más les quedaba un año.

—Tío Alay, ¿cuándo seas un doctor profesional me vas a atender?

—Claro que sí, Shiro, seré el médico de todos en la familia.

—Prefiero que no, deseo que mis hijos sigan vivos —farfulló Lukyan.

—¿Sigues con esa mala vibra, eh? —soltó Alay mirándolo de mala gana —. Tú no aprendes a ser más amable y menos insoportable.

—Es un don —se burló mirándolo con una sonrisa.

—Que ganas de quitarte ese lindo don con unas caricias de mis pies en tu cabeza.

—Inténtalo.

—Oigan, ya basta —pidió Éley —. Ya han pasado tantos años y ustedes dos se siguen llevando mal.

Lukyan se centró en Kaysan porque se le había caído comida y Alay se concentró en seguir comiendo porque todo estaba más que bueno. Todos hablaban y comentaban sobre algunas cosas porque el fin de año se acercaba al igual que la navidad. Los gemelos no solían participar mucho en esas cosas, pero ahora deseaban hacerlo porque iban a estar libre de muchas cosas.

—Y espero que sus hijos también estudien mucho. La única forma de poder obtener un salario bueno es teniendo buenos estudios y, hacer el magíster y doctorado, es lo mejor para ellos. Yo también estuve mucho tiempo en la universidad y, a pesar de que me costó bastante, no me arrepiento de nada porque, gracias a eso, es que he logrado todo lo que tengo.

—Dudo que nuestros hijos quieran pasar casi doce años estudiando. Estamos casi por cumplir los treinta y recién vamos a ser libre de eso.

—Pero ni tanto, porque luego viene el trabajo —agregó Ilay.

—Me lo van a agradecer cuando reciban el dinero a fin de mes —aseguró el padre mientras cortaba un pedazo de carne.

—Su padre tiene razón. El tener un buen apellido no siempre ayuda, pero el tener un buen título en sus manos, eso lo hace indudablemente.

—¿Ya ves, Lukyan? Por eso no ganas lo suficiente —dijo riéndose Alay.

—Gano un millón y medio de pesos al mes y a veces incentivos y bonos que lo suben a dos millones —habló de inmediato solo para fastidiarlo.

Quien tenía sentado frente a él, lo miró de mala gana y con las claras intenciones de querer enterrarle el tenedor en su garganta y borrarle esa sonrisa llena de superioridad de la cara.

—Y sin ningún magíster o doctorado.

—Maldito presumido del carajo.

—Alay, estamos en la mesa, cariño —dijo la madre.

—¡Carajo! ¡Maldito! —gritaron los gemelos al unísono con ganas mientras reían.

—Esas palabras no se dicen —advirtió Éley a sus hijos mirándolos con rostro serio.

—¡Maldito del carajo! —gritaron otra vez a la misma vez mientras reían.

—Ahí lo tienen y me echabas la culpa de que yo le enseñaba malas palabras —le recordó Lukyan a Éley con tono serio como si jamás en su vida hubiese soltado malas palabras frente a sus hijos sabiendo muy bien que sí lo hacía.

Los gemelos pasaron repitiendo esas palabras todo el día sin parar hasta que se cansaron y simplemente se durmieron como dos angelitos. Lukyan y Éley a veces se quedaban en casa, así que no se preocuparon porque se habían dormido. La madre los arropó en el sillón porque hacia un poco de frío y besó sus frentes porque amaba a sus nietos. Eran lindos y dulces aunque se habían pasado maldiciendo todo el día.

—Yo te ayudo, Éley —anunció Alay viendo que iba a tomar a Kaysan en sus brazos para llevarlo a su cama.

Asintió y, mientras él tomaba a Shiro, su hermano tomó al otro. Subieron las escaleras y los dejaron a cada uno en una cama.

—¿Estaba muy pesado?

—Ya no los puedo casi —confesó Éley mientras le quitaba los zapatos a uno para luego hacerlo con el otro.

—Es que ya están demasiado grandes.

—Sí y a veces pienso en que crecen demasiado rápido.

Se quedaron hablando mientras los dejaban bien tapados y con una lámpara que iluminaba un poco la habitación porque no les gustaba dormir con total oscuridad.

Abajo estaban todos los demás porque aún eran temprano para los adultos. Hablaban de diferentes cosas y sobre un posible viaje que podrían hacer a fin de año todos juntos. Los padres estaban entusiasmados con eso porque deseaban pasar el mayor tiempo posible con sus nietos. La madre entendía que su hijo ya tenía su propia vida y su casa, pero el padre era el que siempre los llamaba para invitarlos porque los extrañaba.

Cuando Alay y Éley bajaron, se sentaron en cada lado para unirse a la conversación. Éley estaba acostumbrado cuando pequeño a salir con sus padres y hermanos a cabañas, playas y más, así que le entretenía el hacerlo de nuevo.

Siempre salía con Lukyan y sus bebés, pero hacerlo todos juntos se oía muchísimo mejor.

—Lo que Éley quiera, está bien para mí —dijo Lukyan.

—Mandoneado —se burló Alay por lo bajito.

—¿Qué dijiste?

—¡Cómo decía! —habló la mamá animada para que los otros dos no se pusieran a discutir de nuevo —. Un viaje a la playa puede ser muy bonito. Así los gemelos se broncean un poco.

—Sí, mamá, tienes razón. Con Lukyan no los hemos sacado mucho a la playa, así que estarán felices de ir.

—Entonces, a la playa será —comentó Ilay mientras observaba su teléfono —. He estado viendo que, como viene la navidad, entonces también vienen muchas promociones para viajes y descuentos. Podemos optar por unos de ellos porque también debemos contratar un seguro de viajes por cualquier emergencia.

—Sí, Ilay tiene razón, ¿verdad, cariño?

El esposo miró a su mujer asintiendo.

—Me parece bien. Que Ilay se encargue de comprar los pasajes igual que siempre lo hace, puedes ver la mejor oferta que se acomode a nuestros gustos, hijo.

—Claro, papá, podría ser por cinco días y cuatro noches o por diez días y nueve noches.

Ilay se quedó viendo algunas cosas en el teléfono que le mostraba a su hermano mientras los demás seguían hablando sobre el viaje.

Cuando la noche llego, cada uno se fue a su habitación, pero los gemelos se quedaron viendo la televisión. Seguían en la casa de sus padres a pesar de que tenían su propio departamento, pero siempre solían utilizarlo para las cosas que hacían y ya. Les gustaba vivir con sus padres y no porque no debían comprar nada, sino que no querían dejarlos solos. Éley se había ido demasiado pronto y ellos pensaban en el hecho de acompañarlos uno o dos años más para luego marcharse.

A su madre no les molestaba y amaba tenerlos por la casa para oírlos decir sus bromas y casi sacarle canas verdes a su padre.

—No se van a cansar —comentó Ilay —. Esos malditos no se van a cansar.

—Tranquilo, hermano, tenemos las cosas controladas. Jamás se nos ha escapado algo. No tenemos por qué preocuparnos por eso. Es mejor que nos concentremos en lo que queda de año para que terminemos bien todo.

—Sí, supongo que papá tiene razón, hacerle caso fue lo mejor.

—Creo que siempre ha tenido razón, pero siempre hemos sido demasiado problemáticos. Viendo ahora a Éley con ese idiota y sus bebés me hacen creer en que tener una familia no es malo. Tenemos casi treinta, ¿crees que dejaremos de comportarnos como unos niños?

Se quedaron pensativos por unos segundos porque era una pregunta que les daba demasiado qué pensar. Sabían que, en algún momento, debían madurar, pero suponían en que tenían demasiado tiempo aún para eso.

No creían en el hecho de que la vida podía cambiar y hacerlos madurar a la fuerza y por cosas malas y dolorosas.

Aún no entendían muchas cosas de como era la vida en realidad, pero no todas las personas lo podían entender a la buena y habían pasado muchos años sumidos en la diversión y el desinterés a lo que podría ser la vida en realidad. Sabían que Éley había madurado mucho antes y que era capaz de cualquier cosa. Sus gemelos lo habían hecho más fuerte y decidido y tenía un nivel de madurez mucho mayor que el de ellos dos juntos.

Así que, después de reflexionarlo por unos segundos, soltaron una carcajada.

—Aún tenemos de aquí a los cuarenta años —aseguraron al unísono.

—A los treinta y nueve nos comenzamos a comportar —dijo Alay.

—Y a los cuarenta nos casaremos —agrego Ilay.

Chocaron los cinco para simplemente irse a su habitación y dormir restándole importancia a todo.

1
Yudiela Arboleda
yo que defendí tanto a Ilay y me decepcionó pensé que él era más de razonar pero salió más inteligente Alay
Berenice Hernández
😭😭😭
Berenice Hernández
todo sufrimos y asemos sufrir lo que importa es arrepentirse y pedir perdón se que eso no cambia los hechos pero todos merecemos una segunda oportunidad 😭😭
Berenice Hernández
ya me di cuenta que ya encontró a su Omega pero todavía no lo sabe 🤭, a ver qué pasa, espero que Alay valla a ver asu papá y que los hermanos se reúnan y disfruten en familia 😭😭😭
Berenice Hernández
pero si tú también tienes la culpa por dejarte manipular y dejar de lado a tu familia, no solo el 🙎🏼‍♀️
Berenice Hernández
hay autora me rompiste el corazón como termino todo así, espero que se vuelvan a reunir los hermanos ,la familia 😭😭😭😭😭también lo odio pero si está predestinado estar juntos no podemos aser nada ,pero que está relación sea para bien y puedan convivir en familia creo que le pido mucho, quiero que regrese Alay por favor que no sea malo 😭😭😭😭😭
Berenice Hernández
🤔👼🏼🤭
Berenice Hernández
😭😭😭
Berenice Hernández
eres un tonto ahora sí te acuérdas de tu hermano por hacerle caso a un tonto Omega que los separó con artimañas 🙎🏼‍♀️
Berenice Hernández
oooh espero que no pierdan asu mamá, ooh no 😮😮problemas y más problemas
Berenice Hernández
débil no, es más fuerte de mente,pero los demás que puede decir pobre Alay
Berenice Hernández
porque se está olvidado de su familia 😭😭
Berenice Hernández
yo opino que el que les debería de dar la paliza del año es Lukyan, hacer si así abren los ojos par de idiotas se están dejando manipular y no se dan cuenta🙎🏼‍♀️
Berenice Hernández
es verdad,duelen más que de tus conocidos
Berenice Hernández
apenas las recuerdas pero ya es tarde par de tontos
Berenice Hernández
ya me espante 😮
Berenice Hernández
😮😮oooh es un Omega sisañoso ,va a generar muchos pero muchos problemas 😈😈
Berenice Hernández
oooh habrá problemas, muchos problemas 🤦🏼‍♀️
Berenice Hernández
🤣🤣🤣
Berenice Hernández
🥵🥵🥵🥵
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