Sara queda huérfana luego de perder a sus padres en un accidente, pero aun así ella sigue viviendo con optimismo y tenacidad, convirtiéndose en una hermosa chica. Sin embargo, su vida cambia por completo cuando conoce a ese hombre. Él es un mafioso homicida, el cruel emperador que ronda por las oscuras calles. La belleza de Sara lo deja hechizado, codiciando todo de esta hermosa joven.
-La mayoría de las mujeres, dicen que el sexo masculino, siempre muere primero por hacer cosas estúpidas…. Ella da dos pasos hacia atrás y me mira confundida.
-Me pregunto que hace una chica… que al parecer es bastante llamativa ante los ojos de cualquier hombre, cruzando un parque a media noche…. Si quieres que abusen de ti dímelo, yo estaría encantado…
NovelToon tiene autorización de AMRM para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 11
Dominic.
La tome entre mis brazos y camine hacia la salida. Ver como el imbécil de Dimitri ensuciaba sus dulces labios me enfureció de manera descontrolada, de hoy en adelante yo era el único que tenía derecho sobre ella… Me pertenecía, según los códigos que rigen la Organización, todo aquel que cometa “traición”, pagara con su muerte y la desdicha de su familia…
Llegué a la camioneta y la subí en el asiento trasero. Era una chiquilla valiente, así que debía tomar toda clase de precaución, no soy muy caballeroso y sé que pierdo los estribos con facilidad, así que tendré que acomodarla a mis reglas o de lo contrario, la pasara mal.
La camioneta cruzó la valla de seguridad y estaciono frente a la casa. Me bajé y me encontré a Jack cruzando por la puerta que dirige a la salida con tanta ira. No me inmute, Rodé la camioneta y sus ojos no dejaron de seguirme. Abrí la puerta y tome a Sara entre mis brazos totalmente inconsciente, creo que me pase de cloroformo, probablemente dormiría hasta el día de mañana.
-¡Que mierda hiciste dominic! –escupió jack. -Fruncí el ceño.
-Desde cuando debo darte explicaciones. -Respondí molesto
-No sabe su origen, devuélvela a su hogar.
-Escúchame bien Imbécil, mis órdenes no se discuten, así que será mejor que dejes de meter tus narices donde no te llaman… A partir de este momento, te quiero fuera de mi casa, no volverás a poner un pie aquí sin mi autorización. Pase por su lado golpeando su hombro. –Al menos espero que la trates bien…-menciono con nostalgia
-Tan bien que va a pasar su primera noche, en hotel 5 estrellas. -Largo de mi casa.
Me dirigí al sótano y dejé el cuerpo frágil de Sara sobre un colchón húmedo y mal oliente, Sabia que me estaba pasando de mierda por dejarla en el calabozo. Pero si quería evitar golpearla por su mal comportamiento, era mejor que le fuera dejando claro quien mandaba sobre ella.
Camine a mi despacho y me dispuse a revisar todos los correos que hasta el momento tenía olvidado, la búsqueda de mi mercancía había pasado de 72 a 168 horas, ya no podía esperar más, debía actuar de manera inmediata o definitivamente, todo estaría perdido.
Me causo curiosidad un correo en la bandeja de no deseados, está con las siglas HM, me ubico sobre dándole click “Vaya sorpresa”.
Mis armas se encuentran en manos de los japoneses y eso no me gusta para nada. Los acuerdos que Leandro haya implantado con esa organización. Aseguraría que no son nada legales; ese armamento requiere de un
chip y código de autorización para cualquier detonación, y flaquearlo será muy difícil para ellos.
Correo: Señor Dominic Dow: vemos con suma preocupación que el producto que le ofrece a la organización YAKUTA, se encuentra defectuoso, su personal está muy mal capacitado para hacer ventas de este calibre. Así que por su seguridad e integridad física lo invitamos a que haga acto de presencia voluntaria para aclarar esta situación. De lo contrario nos veremos en la obligación de ir personalmente por usted.
-Mierda. –Maldito hijo de puta.
Ese pedazo de mierda hizo negocio y utilizo mi nombre, ahora tendré que lidiar con más problemas. -Me dispongo a llamar a Jack, todo es por su mal manejo, no sé cómo pude encargarle todo a ese inepto.
-No me digas que ya me extrañas- Escucho al otro lado de la línea.
-Te quiero aquí YAAAAAAAAAA- Grito y estrello contra el suelo todo lo que se encontraba encima de mi escritorio.
-Vete a la mierda dominic, ahora estoy follando, mañana con gusto estaré en tu mansión, si no me hubieras corrido, estuviera haciendo mi trabajo de perro faldero, ahora sea el asunto que sea tendrá que
esperar hasta mañana.
El maldito me colgó. - Paso la mano por mi cabello. Producto de la frustración. Necesito, un poco de aire. Así que decido bajar al jardín, allí muchas veces encuentro un poco de tranquilidad. Amo el silencio. La oscuridad de la noche no deja mucho que ver, tomo asiento en la banca, saco mi puro, doy una calada y exhalo el humo que contuve en mis pulmones, por cada calada que doy, siento como mi cuerpo se relaja. Cierro mis ojos para descansar un poco pero automáticamente la cara de esa hermosa rubia vuelve a invadir mi mente.
Por mi macabro cerebro paso, bajar al sótano y azotarla una y otra vez, me pregunté ¿Cómo follará? ¿Qué tanto recorrido sexual tendrá? Recordé como Dimitri la beso, con posesividad, así que creo que queda claro que solo es una mocosa consentida, que maneja doble cara. Me levanto de la banca y le exijo a Federico, el mayordomo, que haga subir a Irene, una de las caseras de la mansión, el día que llegue, vi como sus ojos me devoraban con la mirada. No le hice nada, ya que realmente necesito diversión, en otra ocasión su falta de respeto le hubiese costado su vida; pero necesito alguien con quien satisfacer mis necesidades y una puta que este sana con mis exigencias tardaría en encontrarla.
Levante una ceja, cuando vi entrar a Irene por el umbral de la puerta. Llevaba una bata largar que empezó a desabrochar; aquel pedazo de tela cayó al suelo dejando a la vista su cuerpo desnudo. No estaba para nada mal, se acercó coquetamente, sus pupilas estaban dilatadas y su cara me hacía una invitación a que la follara. La tomé por el cabello y mi, amigo, no tardo en endurecerse.
-Arrodíllate. Ella, muy sumisa, obedeció mi orden, y eso de alguna manera me encendió.
Baje mi bóxer y masaje mi p*** de arriba abajo, su cara de sorpresa no me era indiferente, sabía que mi equipaje era bastante grande, así que de alguna manera debía adaptarse. Me saboreaba como cuando un depredador, termina de comerse a su presa, no era muy experta en hacer s** oral, pero su boca húmeda, me invitaba a que invadiera de manera violenta su cavidad bucal. Hice un bulto su cabello, y empecé a hundirme lo más que pude, las arcadas que tenía sacaban mi p***e de forma desmesurada. Podía notar desesperación en su mirada por los movimientos rápidos de mi cadera. No la suelto, apretó más su cabeza para controlar la situación y en dos estocadas más me descargo dentro de su boca; veo como quiere escupir mi semilla, y la obligo a que la trague, algo tan valioso, no se desperdicia. Ella lo hace y por un costado de su boca baja un poco el cual limpio con mi pulgar.
Limpio mi p**e, y me visto solo con mi ropa interior, ella se queda arrodillada esperando que satisfaga el placer que se apodera de su cuerpo, sus ojos están húmedos, debe ser porque casi descoyunto su mandíbula. Ella me mira confundida, veo que va a mencionar algo y no permito que lo haga.
-Largo, ya me prestaste tus servicios, eres un asco mamándola. – No necesito perder mi tiempo follándote.
-P-Pero si tú me enseñas, lo are a la perfección, y siempre estaré disponible para ti, cuando lo dispongas. Expreso, Irene con temor
-Me acerque a ella en dos zancadas y la tome por el cuello haciendo que se levantara del suelo.
-Escúchame bien, puta de mierda, aquí quien da las órdenes soy yo. Y si te ordeno que te retires. Tú obedeces, y la próxima vez que te vea con tu cara de hambrienta cuando me ves, te voy a partir la, cabeza en dos.
Sus ojos se abrieron como platos. –¿TE QUEDO CLARO? Le, grite en su rostro, soltándola con violencia, ella cayó al suelo, y sé incorporó inmediatamente, asintió con la cabeza llenándome de rabia. -Que yo sepa, una mamada no deja muda a nadie. –S-Si señor.
-¡¡¡Fuera!!!. Ella se levantó, tomo la bata del suelo, y salió rápidamente de mi habitación, me acerqué al baño y me di una ducha con agua fría, mis músculos se contrajeron de una manera relajante. Salí me puse un pantalón largo de pijama, me recosté por un momento, necesitaba descansar, pero ese placer de dormir era un castigo de por vida, está totalmente descartado, lo más que duermo son 3 horas al día. Cuando estás metido en este mundo de porquería, sientes que tu vida corre peligro instantáneamente. Cierro mis ojos, obligándome a mí mismo a descansar, si no lo hago mañana, no tendré la paciencia para sobrellevar toda la mierda que me espera.