Luz y oscuridad reunidos por primera vez.
Somos dos almas unidas por un mismo anhelo: el poder.
Un deseo que desató un "amor" que nos condenó hasta el final.
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Capitulo 1: Ayudando al prójimo (parte 1)
No era mi primera vez que salía del Averno para ir a la superficie, antes de convertirme en una vigilante, había agarrado la terrible costumbre de salir cada fin de semana para darme mi propio respiro de la vida infernal.
Era increíble como aguantaba mi vitalidad sin tener la necesidad de usar un humano (por eso mismo, fui contratada para ser una vigilante.)
No obstante, mis vigilancias al mundo de los humanos se empezaban a volver caóticas cuando otros demonios interferían con mi trabajo.
A ninguno de ellos le gustaba como los mandaba o les repetía lo que estaba bien o mal.
Si no queríamos llamar la atención, teníamos que ser muy cautelosos y era mi deber dejárselos en claro.
Desde luego que tenía que guardar la apariencia en ese lugar, actuando como ellos y vistiendo como ellos pero con la diferencia que yo misma le da mi propio toque personal.
No me importaba en lo más mínimo mi aspecto físico ni siquiera me importaba verme bella o hermosa pero muchas veces llame la atención de los humanos (hombres), quienes me miraban con perversidad y lujuria lo que me ocasionada que sintiera asco por sus expresiones y pensamientos sucios.
Sentir repulsión por eso no era normal siendo demonio ya que cualquier otro demonio lo disfrutaría pero yo; era yo y jamás lo aceptaría.
En fin, lo único que consumía de un humano de vez en cuando para conseguir energía, era el miedo, la soledad acompañada con la depresión, era lo que a mí me beneficia en aumentar mis poderes.
Mi poder consiste en invocar a serpientes y hacerlos mis mensajeras pero en ese entonces no era suficiente para mí.
Anhelaba ser mucho más que eso y no solo vigilar, sino también contraatacar pero para destacar y subir de nivel, debía consumir más, aprovecharme de aquellos presas de la agonía.
Pero encontrar a un humano que estuviera dispuesto a vender su alma al diablo no era fácil de conseguir y menos de encontrar.
Simplemente tomaba /absorbía lo que quería dejando al humano como un caparazón vacío (no los mataba ni nada por el estilo), ellos quedaban con la misma mirada pérdida.
Obtuve un ridículo apodo: la salvadora; porque a quienes le arrebataba la oscuridad de su alma, podían continuar su vida pero sin metas, sin ilusiones, sin nada que los hiciera sentir vívidos.
No me importaba en lo más mínimo saber que sucedía con ellos al final.
Hubo rumores sobre otros demonios que se aprovecharon de lo que yo hacía y tomaban la oportunidad de devorar a esos humanos.
¿Sentía culpa por ello?
Para nada, somos demonios y está en nuestra naturaleza corromper y alimentarlos de todo aquellos que nos aparezca apetitoso.
Entonces, esa noche donde el clima no me favoreció en lo absoluto ya que estaba lloviendo, pero aún así tenía que cumplir con mis obligaciones, decidí desviarme de mi ruta porque necesitaba encontrar a mi presa.
La primera presa para elevar el ritmo de mi poder pero debo decir que no era fácil encontrar a un humano cayendo al abismo.
Los días lluviosos eran contraproducente para mi estado de ánimo (todavía sigo sin entenderlo.)
Para mi mala suerte llovía a cántaros.
Estaba cansada de ser una vigilante, tenía años haciéndolo y deseé escalar mucho más, no solo destacar sino ser uno de los elegidos para ser parte del Comando Élite del Inframundo (el mejor que existe por cierto) pero para lograr entrar tenía que cumplir con una misión especial: derrotar a un ángel y absorber su poder espiritual.
No solo debía conseguir almas corrompidas sino que se sumaba esa misión especial, lo que complicaba mi horario.
No era una misión fácil de llevarse a cabo.
Los ángeles son nuestro primer enemigo en el mundo pero también están los llamados Arcángeles que son mucho más poderosos por poseer un poder inimaginable.
¿Por qué los ángeles son nuestros enemigos?
“La respuesta debería ser obvia.”
Porque ellos interfirieren con nuestro planes en el mundo humano y evitan que uno de nosotros forme vínculos con los mismos humanos (pactos) pero no solo los ángeles pueden ser nuestro enemigo, sino también nuestra raza ya que obtienen poder matando a uno de nosotros.
Así de podridos está el mundo entero.
Continuando con la historia…
¿Quién caminaría bajo la lluvia en medio de la nada?
Sin ir motivada caminé por la vereda, toda empapada que incluso mi cuerpo empezó a temblar.
‹¿Por qué elegí venir hoy? Ya me pesan los pies por caminar sin rumbo.›, pensé ya malhumorada por el tempestuoso clima.
Suspiré frustrada.
Me detuve por unos segundos.
Realmente parecía que la lluvia no cesaría en ningún momento.
Ya no quería seguir caminando pensando que otra noche podría buscar con más tranquilidad.
Sin embargo, no me rendí y continúe caminando.
Era reacia a irse sin obtener nada.
Entonces vislumbré bajo la lluvia helada y en la penumbra lo que parecía ser un bulto a mitad del camino.
Entre más me acercaba el bulto empezó agarrar forma .
Me detuve a escasos centímetros de lo que sea estuviera tirado.
Con el pie derecho intenté revisar; sentir aquello desconocido pero vaya sorpresa que me lleve al ver qué se trataba de una persona en posición fetal con aparentes golpes en la cara.
El hedor a sangre llegó rápidamente a mi nariz.
‹¿Esta muerto? será mejor que eche un vistazo.›
Me pusé en cuclillas y con cautela revise al humano, era un chico no mayor de 30 años.
Eso es lo que especule a primera vista.
Sus signos vitales eran débiles; respiraba con cierta dificultad aferrándose a la vida.
—¿Qué habrás hecho para acabar en este patético estado? —musité.
En serio que estaba muy golpeado de la cara, tan hinchado que ni siquiera podía distinguir si tenía ojos.
Él se encontraba inconsciente.
No quería ensuciarme las manos con su sangre así que busque otra forma de despertarlo.
Presioné fuertemente su abdomen pero no obtuve respuesta.
‹¿Ahora qué debería hacer?›, me pregunté irónicamente ya que podía sacar provecho del moribundo humano.
Por consiguiente, percibí que él cargaba con ciertas emociones negativas, lo que me resultaba satisfactorio.
Sin embargo, dudé por un segundo.
No pude absorber lo que el humano llevaba por dentro; fue como si mi cuerpo me estuviera avisando que estaba a punto de “comer” algo peligroso.
Era demasiado extraño poder presentirlo porque nunca antes me había sucedido tal cosa.
Ningún humano había logrado descolocarme de tal manera.
Me pareció divertido e intrigante.
Quería saber toda la vida del humano, quería escucharlo y verlo perfectamente a los ojos.
“Un humano como él, era un misterio a resolver.”
Seria como mi experimento que me sacaría de mi aburrida vida.
Con esa sensación electrizante recorriendo todo mi ser, me propuse llevarme al humano y curarlo para después… bueno eso aún era una incógnita.
‹Nadie se atrevería a salvar a un humano pero solo estoy hablando una simple excepción.›
Me enderece lista para irme de allí pero justo entonces escuché una voz, atrás mío.
Gracias por la comprensión ❤️