Mi nombre es Héctor.Y como el nombre de esta historia lo dice,soy un sicario,me reclutaron Enel estado de Sinaloa MÉXICO,a la edad de 13 años, así que, tengo la experiencia suficiente en este mundo de mierda, para decirles que nunca se pide esta vida.Si nosotros no lo hacemos alguien mas lo hará, no es escusa es una cruel verdad,tengo 27 años y puedo decirles que no se lo que es el amor y la verdad no quiero saberlo.Eso creí,pero ese jefe mío, me pone en aprietos ahora estoy en un enredó,una pelirubia la meneca,una peliroja la pitufina diabólica y una peli blanca la renegada una minion,no pienso enamorarme de ninguna eso dije...
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capitulo 2
Al día siguiente ya estaba sentado en la misma banca de siempre, la diferencia es que, está vez no iba vestido como de costumbre un pu*o nerdo, esta vez fui como suelo vestir.
Y oh sorpresa, más de una chica me miraba, y no me reconocían, pensaron que era el chico nuevo de la universidad el chico novedad. Un día antes había comprado un auto deportivo.
¡Baje del auto, y hay estaba Katia Salvatore, sonriendo con amigas platicando con ellas!
¡¡sonreí y me dije, es hora de jugar, camine hacia ella y sin más, la bese en los labios con fuerza, la cargue en el hombro, ella gritó - Idiota! ¡¡Suéltame! ¡Y pataleaba, oía los gritos de sus amigas diciendo suéltala, no me gusta que me manden, ella se me antojo simplemente la cogí en brazos, -quien eres?- decía, solo le dije que se callara que era ruidosa y ella seguía gritando,- idiota! ¡Tengo novio! Suéltame!- la chica linda parecía una fiera salvaje.
-Una fieresilla eso eres,-le dije en tono serio y la saqué, mientras la miraba serio, los ojos de ella cambiaban a veces era tierna su mirada y a veces miraba, que salía fuego de sus ojos, (interesante, me decía a mi mismo, en el pensamiento)
-Déjame idiota quien demonios eres?- decía mientras me miraba con ira y desconcierto en sus ojos. ¡La ignoré totalmente sacándola de la cajuela del auto, sus golpes eran como pata ditas de gato, la metí a la cabaña, joder no paraba de gritar no se callaba, así que la lleve a la habitación sin decirle nada la ate a la cama de manos, y me fui la deje hay sola solo recuerdo que le dije.-hay te quedas hasta que regrese, grita! Que nadie te escuchara-. Ella seguía gritando,-¿quién eres? Ayuda!.
Tome mi auto y fui donde mi entrenador de perros ya tenía listo mi can, mi amado diablo lo mande traer tenía malas mañas, tuve que pagar para que estuviera mejor entrenado y solo obedezca mi voz.
Al llegar baje del auto, pague lo del entrenamiento y lo subí al auto, me fui al apartamento de siempre y hay me quede. Ni siquiera recordé que no di ni agua a la chica Salvatore. Al día siguiente me fui a la universidad, había un escándalo por lo de la desaparición de Katia, sus hermanas estaban vueltas locas.
Se terminó mi rutina en la universidad. Me dirijo a la cabaña sin antes haber comprado unas hamburguesas en comida rápida, entre y no se escuchaba nada en la habitación, estaba tranquila para mi sorpresa.
-Fiera- le dije, contesto con sus ojos cerrados -quien eres?- solo le dije HÉCTOR, hizo un sonido con sus labios, abrió los ojos y se llenó de ira.-Quien eres!?- eleve una ceja y volví a decirle - soy Héctor - por alguna razón extraña ella no creía lo que yo le decía, repetía la misma pregunta y yo mi misma respuesta, estaba colmando mi poca paciencia.
-Idiota! Suéltame me vas a matar de hambre!- la miré serio y la solté. -corre y te irá muy mal - le dije serio.
¿Y que creen ? corrio la mendiga,la sujete del brazo la pegue a mi y la bese con fuerza,sus labios fueron mios, la fieresilla me mordió, me araño el rostro asi que sujete sus manos con las mías mientras la miraba serio retando su mirada.