Amira es la única hija del Archiduque Vahva, y como toda chica de su edad, su mayor deseo es casarse y tener hijos, ser una buena esposa y una excelente madre, pero su deseo tiene un gran obstáculo y es ese es su reputación y es que desde los 6 años se ha ganado el nombre de la “muerte coral”, debido a su color de cabello, y a que desde edad Amira ya era tan letal como su padre, un hombre que mataba a sus enemigos sin miramientos.
Amira, criada por su padre para tomar su lugar, era una de las mejores, por no decir la mejor, de todo el imperio de Ópalo, llevando con orgullo el nombre de su familia y acabando con aquellos que amenazaban al imperio y a sus habitantes sin contemplación.
A pesar de sentirse feliz con ser la sucesora de su padre, Amira deseaba formar una familia, pero los hombres huían de ella como si se llevara la peste, pero a pesar de eso Amira no pensaba rendirse hasta encontrar el verdadero amor, lo que Amira no sabe, es que ese amor está más cerca de lo que cree.
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Capítulo 1
Una hermosa joven era cuidadosamente arreglada por su doncella para lucir especialmente hermosa ese día, sus ojos de color violeta destacaban en su blanca piel y su cabello de color coral caía grácilmente en ondas por su espalda y alrededor de su rostro enmarcándolo de manera hermosa, sin lugar a dudas Amira Vahva era una dama hermosa, quien con 22 años era sin duda una de la jóvenes más bellas del imperio de Ópalo y a su atractivo debia de agregársele el hecho de que era la única hija del Archiduque Griff Vahva, el hombre más importante del imperio después del emperador.
Todo en Amira era perfecto, pero a pesar de eso la joven no tenia ni una sola propuesta de matrimonio, algo extraño para una señorita en su posición.
- Se ve realmente hermosa mi señorita – le dice Bree a su señorita, mientras le aplica un poco de brillo en los labios.
Bree era la doncella principal de Amira, así como su menor amiga, de ojos naranja y cabellos rubios, Bree es un mujer hermosa, que disfruta mucho se servirle a Amira, a quien admiraba y por la cual siente mucho cariño.
- ¿Enserio lo crees? – le pregunta Amira a su doncella mientras se admira en el espejo, observando cuidadosamente su reflejo.
- Claro que lo creo, aunque no estoy muy segura de que esto llame la atención del general Miles – le dice Bree a su señorita mientras termina de arreglar su cabello.
Amira usaba una blusa en color rosado, la cual destacaba muy bien sus ojos y cabello, también usaba unos pantalones color café, los cueles se ajustaban a su cuerpo de manera espléndida, resaltando su figura femenina, a decir verdad Amira se había arreglado con mucho esmero, tal vez demasiado para la actividad que iba a realizar.
- ¿Por qué no llamaría su atención?, si tu misma lo dijiste, me veo hermosa – dice Amira con vanidad y sin esperar a su doncella se dirige al campo de entrenamiento.
El campo de entrenamiento del archiducado Vahva era realmente extenso y eso que en este solo entrenaban dos de los muchos escuadrones que pertenecían al archiducado, aquellos que formaban parte de la guardia de la mansión, el resto entrenaba en un reciento especialmente construido con el propósito de albergar la gran fuerza militar del archiducado, el cual se encontraba a tan solo unos cuantos kilómetros de la mansión principal, y cada cierto tiempo estos escuadrones se iban rotando, para que así todos y cada uno de los escuadrones fueran entrenados por archiduque o su hija, quienes entrenaban en el campo de entrenamiento de la mansión, fuera de esta, los enteramientos estaban a cargo de los generales de cada escuadrón.
En esta temporada eran los escuadrones 7 y 8 los que se encontraban en la mansión, y la persona que a Amira le importaba era el general del escuadrón 8, Miles, quien era soltero.
Amira llego al campo de entrenamiento y se dirigió directamente hacia Miles, y con una sonrisa coqueta lo saludo.
- Es bueno volver a verlo general Miles – saluda Amira al hombre mientras bate sus pestañas como muchas veces había visto hacer a otras señoritas, una táctica de seducción que según la investigación de campo que Amira había hecho, funcionaba muy bien.
- Es un placer para mi volver a verla mi señorita – la saluda Miles con cordialidad y respeto, el hombre claramente puede ver lo mucho que la joven se arreglo el día de hoy y sabe que lo que hará a continuación tendrá consecuencias para sus hombres, pero a pesar de ser consiente de las consecuencias, sabe que debe de hacerlo – hoy luce realmente hermosa mi señorita, pero debo decirle que lo único que puedo sentir por usted es amistad – le dice Miles a lo que la expresión de Amira cambia de inmediato, pasando de estar alegre a estar molesta.
- ¿Por qué?, si tu lo has dicho, soy hermosa – se queja Amira.
- Su belleza es indudable, pero a veces se necesita más que eso para poder sentir atracción por una persona, yo he entrenado a su lado por muchos años, y así como yo todos los generales, quienes prácticamente crecimos a su lado, solo podemos verla como una hermana, un compañero de batallas y nuestro superior – le contesta Miles, intentando explicarle la razón de su rechazo sin molestarla más.
Aunque Miles intento ser lo más cordial posible con sus palabras, estas enojaron de igual manera a Amira, quien sin dudarlo ato su cabello en una coleta y comenzó con el entrenamiento de ambos escuadrones, siendo este un entrenamiento especialmente duro para todos, y es que Amira necesitaba descargar su frustración, y pensaba hacerlo entrenando duro, lo cual no solo la ayudaría a sacar su frustración, sino que también la ayudaría a dejar de pensar en el desastre que había sido su intento de seducir a Miles, el problema era que no todos podían seguir el ritmo de Amira, no por algo era la mejor guerrera del archiducado, incluso superando a su padre, por lo que al finalizar el entrenamiento muchos se sentían al borde del colapso, esta era la situación que Miles sabia que provocaría con sus palabras, pero debia ser honesto con su señorita, además de que confiaba en sus hombres y los hombres del otro escuadrón, y sabia que podrían realizar el arduo entrenamiento de principio a fin.
- Muy bien hecho, todos ustedes hicieron un excelente trabajo, ahora vayan a descansar, se lo ganaron – le dice Amira a sus hombres, mientras al verlos tan cansados se siente un poco culpable por no medirse y actuar de manera impulsiva.
- Si señorita – gritan todos al unísono, y es si bien se sienten agotados, también se sienten orgullosos por lo que lograron y es que seguirle el ritmo de Amira no era para nada fácil.
Una vez concluido el entrenamiento, Amira entra a la casa, aun desanimada por el rechazo de Miles, con él, era le quinto general que la rechazaba, y todos le habían dado la misma respuesta, que no podían verla como una mujer, algo que frustraba a Amira.
Como señorita noble uno esperaría que Amira buscara pareja entre los nobles de su edad, pero para Amira eso era imposible, y es que la mayoría de esos nobles eran hijos de papi, o le tenían miedo a ella o le temían a su padre, además de que ninguno podía aceptar que su futura esposa fuera más fuerte que ellos, así que por ese lado ya no había opciones, los únicos nobles que se habían atrevido a cortejarla lo habían hecho por ambición, ya que estaban tras el titulo de archiduque, pero tras un percance con el hijo de un marqués, incluso los ambiciosos dejaron de acercarse a Amira.
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Así empieza esta nueva historia, espero que sea de su agrado y que les gusten, y que la apoyen como lo han hecho con cada una de historias, agradezco mucho su apoyo y aquí estamos de nuevo con una nueva historia ♥️♥️♥️.