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Azabache

Azabache

Status: En proceso
Genre:Romance / Intrigante / Juego del gato y el ratón / Amor-odio / Mundo de fantasía / Edad media
Popularitas:30.6k
Nilai: 5
nombre de autor: thailyng nazaret bernal rangel

Séptimo libro de la saga colores.

Lord Leandro Mercier ha regresado a la sociedad aristócrata después de muchos años desaparecido, nadie lo reconocerá, ya no es el joven gordito que era objeto de mofas en las celebraciones, ahora es el soltero codiciado de la capital de Floris, pero el destino lo pondrá frente a una ladrona que intentará robarle todo, sin esperarlo, también su tesoro más preciado, su corazón.

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1. Daga en la garganta

...LEANDRO:...

"¡qué guapo!"

"¿Quién es?"

"¿No lo escuchaste? Es Lord Leandro Mercier"

"Es el hermano menor del Marqués Sebastian Mercier"

En un salón de celebración los comentarios se podían escuchar revolotear por todos los invitados y más cuando acababa de ser anunciado por el anfitrión. Aquella era la octava celebración a la que asistía en la temporada. Pude entrar a la aristocracia capitalina gracias a un conocido de la familia Mercier, un viejo amigo de mi padre, no tenía idea si le encantaba retozar con él también, pero a aquellas alturas poco importaba los secretos que Lorenzo ocultó en vida.

Al principio creí que sería complicado que los demás nobles se acercaran, pero me dí cuenta del poder de tener un aspecto que para ellos fuese agradable y que se ajustara al estereotipo de un noble galante.

Aunque por otro lado, los malos comentarios no se hicieron esperar, aún se rumoreaba sobre los escándalos familiares.

"Es hijo del marqués que fue hallado asesinado en un camino y su tío perdió su fortuna, por una impostora que se hizo pasar por su esposa, yo me ocultaría de la sociedad por tales desgracias"

Había esperado seis años en Slindar y varios meses en la capital para atreverme a entrar en la sociedad, pero eso no bastó, aunque aquellos acontecimientos le daban un aire más llamativo a mi aparición, para bien o para mal, mi presencia en los bailes era algo que era esperado, casi aclamado.

Empecé a construir mi propia fortuna y ya poseía una mansión en un barrio aristócrata de la capital que perteneció al primo del Duque Edward, quiso venderla cuando mencioné que iría a la capital.

También estaba invirtiendo en los negocios testiles, pero necesitaba más socios y esto me llevó a los bailes.

Aún no hacia acercamiento a las señoritas, quería una esposa, pero no era una urgencia.

Me sentía extraño con tanta atención, siempre fui ignorado, el feo de los bailes, nunca reparaban en mí a menos que fuese para criticarme y despreciar mi presencia.

Odiaba mi antigua apariencia, pero más odiaba que todo se basara en eso.

Mi personalidad no era algo llamativo, pero tenía poca importancia cuando lucía como un príncipe de rasgos rubios con un cuerpo esbelto y fornido.

Vestía mis propias telas para poder atraer más interesados en el negocio.

Poco a poco más nobles se acercaban a tratar conmigo, aunque me costaba mantener buenas conversaciones, cuando hablaba de negocios eran todo oídos.

Tuve que asistir a muchos clubes y en medio de tantas reuniones con caballeros, perdí la castidad con una cortesana.

Si iba a tener una esposa, debía por lo menos saber donde me uniría con ella, no quería pasar vergüenza cuando el momento llegara, dos ignorantes no serían buena combinación.

Así que tuve que ser instruido en el hábito de las relaciones íntimas para no quedarme callado en las conversaciones sin pudor entre caballeros y tener algo de experiencia.

Ya no era un joven, tenía treinta años.

— No pensé que vendría, Lord Leandro Mercier — Dijo uno de los nobles, durante el baile.

— ¿Por qué pensó eso?

— Su excelencia, El duque Jones no invita a menos que no sea de su círculo social.

Tomé una de las copas de vino que repartían los sirvientes para los caballeros, estaba tratando de lidiar el hambre desenfrenada que tenía, la comida era algo con lo que estaba luchando, estaba disminuyendo las porciones, porque cuando comía demasiado empezaba mi obsesión por comer más y más, aunque me ejercitaba para mantener mi peso, a veces eso no bastaba.

Otra de las razones por las que tener muchos encuentros placenteros se volvía ventajoso, aunque no lo hacía obsesivamente.

Si me descuidaba un poco, volvería a ser una masa andante.

Por eso la comida se había vuelto mi némesis.

Ni siquiera podía girar mi vista a la mesa de aperitivos, mi boca empezaba a hacerse agua y mi impulso de tomar una pila de pastelillos empezaba a dominar mi control.

— ¿A caso usted a estado estrechando lazos con el duque a puerta cerrada? — Preguntó otro de los caballeros.

Otro se rió — Cuida tus palabras, pueden tomar otro sentido.

— Deja tus mofas para los clubes.

— Díganos, Lord Leandro Mercier.

— Los negocios solo se tratan entre dos — Dije, tomando otro sorbo.

Maldita hambre, no quería que mi estómago empezara a sonar, al menos los violinistas tocaban lo suficientemente alto.

El Duque Jones era dueño de muchas casas de moda y tiendas prestigiosas de la capital, estuve tratando con él desde mi llegada y aunque aún no se decidía a cerrar un trato, el que me invitara a su celebración era ya un buen comienzo.

Todos soltaron resoplidos.

— Va a dejarnos en vela, está acaparando todas las atenciones, debería ir a complacer con un baile a alguna de las señoritas debutantes — Señalaron hacia el grupo de damas del otro lado del baile.

Las señoritas no dejaban de observar hacia mí.

— No quiero dar pie aún — Negué con la cabeza.

— ¿A caso no desea sentar cabeza?

— Por supuesto, pero no veo sentido si no tengo un interés de por medio — Dije, elevando una comisura.

— ¿Se refiere a un matrimonio por conveniencia? — Inquirieron curiosos.

— No, yo me refiero a algo más sentimental — Me sentí apenado cuando todos rieron.

— Vaya que sus bromas son ocurrentes — Se burlaron y tuve que fingir una risa.

— ¿En serio se lo creyeron? — Mentí.

— El romance es para las novelas de amor.

Observé hacia el duque, hablaba con una señorita de tes pecosa y cabello cobrizo.

— Ooh ¿Es ese el motivo por el que se ha acercado al duque? — Insinuó uno de ellos, los tres eran bastante pesados.

— No, no tengo ningún interés de ese tipo, ni siquiera sé quien es esa señorita.

— Es la hija del duque, bastante altiva, ningún caballero se atreve a pretender o acercarse, su padre es un ser estricto, pero eso debe saberlo.

Era cierto que el duque era un poco rígido, pero su vida privada no me interesaba, solo quería hacer negocios.

La señorita no despertó ningún interés en mí, pero desde que había empezado el baile, me observaba demasiado.

Otra vez mi estómago se quejó y tuve que ausentarme para ir al baño.

Si mi ansias por comer no se aplacaban, tendría que tomar algún brebaje para disminuirla.

Al salir al pasillo, me sorprendí al hallar al duque, esperando.

Era un hombre con pocas canas, muy alto y delgado, con una barba gruesa.

— Lord Leandro Mercier, quisiera hablar con usted en mi estudio, sino le molesta, por supuesto.

— No me molesta en lo absoluto, Su Excelencia.

— Sígame — Empezó a caminar por el pasillo y subió las escaleras que estaban al final.

Llegamos al estudio, no me senté hasta que él se acomodó detrás del imponente escritorio de caoba.

— Dígame ¿De qué desea hablar? — Me apresuré, mi mal humor salía a flote cuando tenía hambre, observé las manzanas que estaban sobre un tazón en el escritorio.

— ¿Quiere una? — Me ofreció y me tensé.

Era tan imprudente como para no disimular.

— No, solo admiraba los detalles del tazón, pero gracias.

Mi hermano Chester me aconsejaba comer si tenía hambre, pero eso no me ayudaba con mi obsesión por la comida, aunque necesitaba energía, el ejercicio me daba más hambre.

Nadie podía comer sin engordar o gastar energía y no sentir hambre. Yo quería esos privilegios.

— Lord Mercier, siempre a tenido interés por convertirse en mi socio y por lo que me ha demostrado, es muy hábil para acrecentar sus ganancias, no tengo ninguna duda de que un trato no sea beneficioso para ambos — Dijo, entrelazando sus manos sobre el escritorio.

— Se que algo lo detiene, pero no se preocupe, puede considerarlo el tiempo que guste, tengo prisa, pero también paciencia.

— Veo que luce confiado, no teme por una negación — Sonrió con interés.

— No debo temer, en los negocios a veces no se puede ganar — Me apoyé del espaldar, mostrando seguridad, tomó un tiempo sentirme así al hablar sobre negocios.

— Cierto, pero siempre hay que buscar la manera de no perder... Tengo una proposición para usted — Dijo, observandome — Los linajes son importantes para mí, incluso a la hora de negociar, a pesar de todo lo que ha pasado su familia, su apellido es uno de los más prestigiosos de Floris y su buena genética también.

El apellido Mercier me hacía sentir avergonzado.

— ¿Qué proposición quiere hacer?

— Necesito casar a mi hija con un hombre de buena familia y de pulcra apariencia, aunque tenga un apellido que estuvo en boca de todos en los últimos años, usted me parece un excelente candidato — Dijo, sacando una hoja de la pila de papeles — Mi única condición para hacerlo mi socio, es que usted se comprometa con mi hija — Extendió el papel hacia mí, era el contrato de la sociedad— Firme si está de acuerdo con mi proposición, sería muy conveniente para usted, tanto en el negocio como en la sociedad, ganaría mucho más prestigio, tendría un heredero que pasaría a ser duque cuando yo muera y también crecería el negocio familiar, yo por mi parte, tendría una alianza con una familia prestigiosa, buenos rasgos y mis negocios crecerían más, ambos saldríamos muy beneficiados — Acercó la tinta con la pluma.

Era demasiado para procesar.

— Su excelencia, no está en mis planes casarme por conveniencia, ni forzar a nadie a...

— Mi hija está de acuerdo, muy encantada.

— Aún así, debo pensar esto con detenimiento — Me levanté e hice una reverencia — Disculpe, su excelencia, voy a tomarme el tiempo para considerar su proposición.

— No me deje esperando demasiado, tampoco a mi hija, esto que estoy haciendo no lo he hecho con ningún otro caballero, así que debería sentirte afortunado por mi consideración en conseguirle una esposa y una buena sociedad al mismo tiempo — Dijo, con mirada firme.

— Me siento afortunado, es solo que no me esperaba esta proposición.

— Tiene razón, estamos en medio de una celebración, pero es que no podía esperar para decirle, descuide, puede pensarlo cuanto guste, pero no se tarde, tal vez encuentre otro pretendiente digno para mi hija, incluso podría encontrar otro socio — Advirtió con tono risueño.

Lo sentí como una amenaza.

Me retiré del estudio, el hambre ya era insoportable, ni siquiera con la condición del duque desapareció.

No esperaba esta complicación.

Caminé por el pasillo y creí ver una sombra que se escabulló en la oscuridad de la noche.

Estuve aguantando hambre el resto de la celebración.

También estaba pensativo por la proposición del duque.

Me facilitaba las cosas aceptarla, iba a tener esposa y una sociedad ventajosa al mismo tiempo.

Por fin pude subir a mi carruaje, ordené al lacayo detenerse afuera del mercado nocturno, para ir a comprarme algo para comer en alguno de los puestos.

Espere adentro.

Observé el reloj de mi bolsillo.

Estaba tardando demasiado y mi estómago parecía devorarme entero por dentro.

La puerta se abrió.

— Por fin vuelve...

Una figura oscura entró dentro sin ninguna petición, tenía ropas de cuero, con capa, unos pantalones y botas, su cuerpo era demasiado delgado para ser un hombre, llevaba una capucha y una máscara que solo dejaba al descubierto sus ojos.

Me apuntó con una espada, colocando la punta contra mi cuello.

— ¡Vacía tus bolsillos ahora mismo! — Ordenó, la voz se le ahogaba, pero era demandante y aguda.

El rufián era mujer.

Observé la hoja — Una mujer no debería estar robando...

— ¿Entonces que debería estar haciendo? ¡No es su problema lo que haga! ¡Así que vacíe sus bolsillos, no lo vuelvo a pedir de forma amigable! — Gruñó, sus pupilas oscuras brillaban a pesar de la escasa luz que proyectaba los faroles de la acera — ¡Voy a cortarle el cuello si no hace lo que pido!

Me atreví a tomar su muñeca, intentando detenerla, el carruaje se sacudió cuando recibí un golpe en la mandíbula y también una patada en el pecho.

No podía golpearla, era mujer, pero que buena pegada tenía.

Me dejó desorientado por unos segundos.

Pero tiré de su capa y cayó al suelo del carruaje.

Volvió a saltar, a pesar del poco espacio, arremetió con su daga de una forma ágil.

Me aparté bruscamente y salté sobre ella a todo riesgo.

La susodicha, se quedó quieta unos segundos cuando la tomé de ambas muñecas debajo de mí.

— ¿Nadie le enseñó que no debe tomar lo que no es suyo y amenazar con matar si nadie cumple lo que demanda?

Se quedó extrañamente quieta.

— Prefiero crear mis propias reglas.

Sus ojos oscuros eran retadores.

Me dió con la frente y tuve que apartarme.

Al abrir parpadear ya no se encontraba, ni siquiera hubo un sonido en la puerta o en sus pasos corriendo por la calle.

Después de unos cuantos minutos llegó el lacayo.

— Mi lord ¿Qué le sucedió?

Me estaba sangrando la esquina del labio y seguramente tenía un moretón en la frente.

— Un rufián, vamos antes de que llegue otro.

— Santo cielos — Me entregó una bolsa — Es lo único que tenían, pan con mermelada.

— Es suficiente hasta llegar a casa.

— Me faltan unas piezas... Mi lord — Dijo apenado.

Me toqué los bolsillos.

Me di cuenta de que la desgraciada si había logrado robarme y ni siquiera supe en que momento lo hizo.

Lord Leandro Mercier:

1
Iveth Valle Haro
siempre Creeo q estoy leyendo la mejor pero siempre me sorprende
Yesika Bastidas
lo mejor de lo mejor
Yesika Bastidas
hay chamo que pasará ahora
Orozco Beatriz
el rey mirando demás, punto para Leandro con el traje y estoy de acuerdo hay buscarle novio al rey o novia quizás haya un mal entendido y no sea gay , quizás esté traumado
Dulce Cira
por fin vamos a saber más de nuestro Rey 👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻💪🏻🫶🏻✨😬
Yesika Bastidas
aqui estoy al pie del cañón nunca dejas de sorprender con tus lecturas cada día te separas más
Eva Mari♥️😍🌖🌊
ojo alegre el rey 👑, tranquilo majestad que aquí Leandro ya tiene dueña jajaja 😂
Eliana Cardona
🤣🤣🤣Si claro el traje 🤣🤣🤣
Jazmin Salgado Ro
Me estoy echando mi chocolate 🫕 con pan 🥐 en tu honor Leandro 😜
Melisuga
Leandro acaba de ganarse al más codiciado de los clientes.
Melisuga
*ha sido
Melisuga
*ha provocado
Melisuga
*o sea
Melisuga
¿Sería ese el lugar donde estaba la boutique de sus padres?
Ana Parra
a esta corte le hace falta que el dúo o 🤭 corrijo el trío ( no puede faltar mi montañez CHESTER )dinamico la ponga en accion. Me como las💅 de las ansias en espera de que entren en escena.
Olga Ortiz
Leandro ten cuidado, el rey me parece que tiene otros gustos, por eso está solo, pero anotaste un punto con tu traje, si el reto se interesa en sus prendas, triunfaste
Jeinkarlys
así es Leandro Adrián es muy bien rey a demás tu tienes ayuda busca a los Dorian y rapidito le sacan los trapitos sucios al duque
Daiana Ibarra
ay si se entera Dorian ja q el rey t trae ganas ay q buscarle un novio.
claireth mejia gutierrez
interesante la historia
Mel G.
Eso mi Leandro, si le gustaste al rey Adrian ya la hicisteeeeee
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