Elieth, es brillante e irradia luz por donde va; sus escasos recursos no le impiden soñar con ser una profecional y salir de la pobreza, ella sabe muy bien, que no es la única cuya familia vive con tantas limitaciones, pero no esta dispuesta a vivir de esa manera, su madre la quiere ver casada con algún hombre del pueblo, pero Elieth sabe muy bien que es lo que quiere, así que decide ir en busca de un mejor futuro, Ella jamás pensó, que en su lucha por obtener lo que siempre soñó, encontraría al amor de su vida, un Italiano multimillonario, que agoniza en la oscuridad del odio y la amargura; su alma rota necesita un chispa de luz y la encuentra en una mujer de la que ya no podrá separarse jamás.
NovelToon tiene autorización de Areli Fuentes para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
1-Una vida sin sueños no es vida
(Elieth)
Estoy discutiendo con mi Madre, la persona más importante en mi vida, pero me cuesta entender, que Ella cree que una mujer solo debe salir de su casa casada...
Cuando que Yo solo quiero estudiar, para poder tener un buen trabajo y salir de esta miseria.
—Ya, Elieth déjate de tonterías por una vez en tu vida, ya basta de hablar tanta locura; como crees tú, que viviendo en este país "tercermundista" como tu misma dices y teniendo tan pocos recursos vamos a irnos a vivir fuera de este lugar.
Solo porque tú piensas que vas a lograr entrar a la universidad.
Aunque lográras entrar con la beca que has solicitado, no podemos irnos de este pueblo, aquí nacimos, de aquí somos y aquí nos quedaremos.
Tú mejor, hazle caso a Don Fermin, es cierto que ya es un hombre maduro, pero el puede sacarte de la pobreza si tanto te afectan las limitaciones; o hazle caso a alguno de esos hombres que te pretenden, búscate a alguien de este bueblo que te guste para casarte, esa es una buena forma de ayudarnos.
—Mamá, como crees que yo me voy a casar... solo tengo 18 años, acabo de terminar mi bachillerato.
Y sabes que lo que más deseo es seguir estudiando, y para eso debo salir de este pueblo.
Quiero ser alguien diferente, quiero triunfar, ser exitosa, quiero vivir bien; Yo no quiero vivir toda mi vida con tanta limitación económica.
Sé que para salir de esta pobresa debo esforzarme,
y eso es lo que haré, así que si no me apoyas me iré de esta casa y cumpliré mis sueños aunque lo tenga que hacer sola sin apoyo de nadie, cueste lo que cueste, yo Madre... Voy a lograrlo.
—No Elieth, tú no sales de esta casa a menos que te cases con algún hombre del pueblo.
Que harás tu sola en la ciudad, no tienes a donde ir, haz caso hija; sigue el ejemplo de tu hermana Johanna, haz lo que ella hizo y de una vez entiende hija, esta es la vida que te toco vivir solo acéptala con tranquilidad.
—Por favor Mamá, solo lee esto.
—Que es este papel?
—Es una carta de la Universidad a la que solicite la beca Mamá, léela.
—Solo dime que dice, tú sabes que me cuesta leer.
—Ves, Madre lo importante de prepararnos en la vida.
—Solo dime que dice la carta Eli.
—Dice que me aceptaron en la universidad y con una beca completa, y esto Madre es lo mejor que me a pasado en toda mi vida.
Por eso es que te digo que nos vayamos a la ciudad, podemos lograrlo Madre; allá hay más oportunidades vende esta casa y vamonos....
–Queeeee, estas loca, como se te ocurre que venderé esta casa es lo único que tenemos; solo tenemos un poquito de tierra, para nuestros cultivos y animales.
—Mamá, está bien no lo hagas, se que necesitamos tener un lugar, solo es un pensamiento.
Pero déjame ir y dame tu bendición, sé que no puedes darme dinero, pero si me das tu aprobación y bendición sé que todo me saldrá bien.
Por favor Mamita bella, no te preocupes, Yo sé cuidarme, tú ya sabes eso, sabes como soy y que sé defenderme muy bien.
Cuando esté en la capital, buscaré un trabajo de medio tiempo, para poder pagar el alquiler de una habitación aunque sea pequeña; estudiaré y me esforzaré lo más que pueda y lograré superarme, cuando lo haga no me olvidaré de ti, ni de mis hermanitos.
—Elieth, hija...
—Por favor Mami, te prometo que me cuidaré como tú me has enseñado a hacerlo, déjame demostrarte a ti y a mis hermanos y a toda la gente del pueblo que, Elieth Ángel Ruiz. Se convertirá en una profesionista exitosa y lo mejor, ya no pasaremos necesidades.
—Hija... tú sabes que desde que tu Padre murió, yo he tratado que tus hermanos y tú, tengan su alimento todos los días y que nos han faltado muchas cosa, pero aquí hay comida para vivir.
—No Mamá, aquí hay comida para existir, no para vivir, porque esto no es vida, Mamá nos faltan tantas cosas que son necesarias y no te estoy reclamando nada, Mami sé que te haz esforzado mucho, pero hemos carecido de todo.
Yo estoy segura, de que mis hermanos también desean un teléfono, una computadora, comprar los libros que nos exigen para hacer tareas; o tener la ropa adecuada y por lo menos un par de zapatos de cambio.
Mami, sé que no somos los únicos que vivimos en pobreza extrema; pero no solo por eso vamos a ser conformistas y quedarnos sin hacer nada por salir adelante.
Mami perdóname; pero yo no quiero ser lo que tú eres.
Mírate, tienes 42 años, te quedaste viuda a los 36 con 4 hijos, y yo estoy segura de que si tú hubieras estudiado o aprendido un oficio, nuestra vida fuese diferente.
Has tenido que sufrir humillaciones de la gente, a la que le lavas y planchas su ropa, solo para que te den un poco de comida, muchas veces no te pagan.
Mami, mira cuantas personas se aprovechan de tu necesidad y te explotan, yo no quiero esa vida porque eso, no es vida.
—Perdóname hija tienes razón, he sido conformista, como tú dices, nunca me esforcé por aprender, y me hubiera encantado hacerlo, y si es cierto si pudiera hacer otra cosas más que oficios domésticos; nuestra vida sería diferente...
Sabes que me críe con mis abuelos y ellos no sabían ni siquiera leer, me decían que las mujeres, éramos para estar en la casa y servirle al marido y a los hijos y que para eso no necesitábamos saber leer o escribir.
No me mandaron a la escuela, lo poquito que puedo, es por qué tu Padre me enseñó y sé que por eso mucha gente se ha aprovechado de mí, me han humillado y hasta se han burlado.
Tienes razón, pero yo... tengo miedo, mucho miedo de que estés sola en un lugar que no conoces bien, has ido solo un par de veces y que vas a hacer sola, sin un lugar donde llegar.
—Mira Mami, mi Amigo que trabaja en el café Internet me va ayudar a buscar un lugar, para quedarme y prometió prestarme algo de dinero para irme y por lo menos pagar la primera semana.
Yo solamente, quiero que tú me des tu permiso y que no te preocupes, recuerda que me gane esa beca y no es por bruta, sabes que soy la mejor estudiante que este pueblo a tenido verdad.
Que las pocas veces que he ido a la capital a sido por los concursos estudiantiles en los que participe y que gane en todos el primer lugar y que si no fui a la competencia internacional fue porque tú no me dejaste.
Pero sé que yo hubiera ganado también; debes confiar en mí acabo de cumplir 18 años ya soy mayor de edad pero necesitó tu aprobación para todo.
—Esta bien puedes ir, pero prométeme que si las cosas no te salen como piensas, te regresarás.
—No Mami, yo no voy a regresar hasta ser la más exitosa y reconocida Arquitecta.
No regresaré, hasta que este preparada y sepa como construir los más modernos edificios, voy a regresar a visitarte y cuando mis sueños se cumplan lo primero que haré es construirte la más hermosa casa que haya en este pueblo.
—Mi niña, por que me saliste así, tan soñadora, "sabes que eres una Soñadora verdad"
—Mami, solo ten fe en mi, y veras que todo lo que siempre he soñado lo lograré y mi primer sueño es que tu dejes de trabajar, y que mis hermanos tenga lo necesario.
—Te amo mi pequeña, Soñadora eres la niña más bondadosa, generosa y solidaria que conozco.
Que Dios te bendiga y te acompañe a donde quiera que vayas.
—También te amo Mami y todo eso lo aprendí de ti.
Voy a organizar todo...
Tengo solo 1 mes para tener todo listo, no le digas a nadie que me voy, solo mis hermanos y mis Amigos Lorenzo y Emely sabrán aparte de nosotras. Por el momento, me voy a descansar Mami y a seguir soñando, porque ¡una vida sin sueños no es vida.