Isabella Moretti ha quedado marcada por una tragedia que cambió su vida para siempre. Después de perder a Ezequiel, su novio, en un accidente que la dejó destrozada, lucha por encontrar una razón para seguir adelante. La vida ya no tiene el mismo color y, aunque el tiempo pasa, el dolor persiste.
Años después, un encuentro inesperado con Valentino, un hombre carismático y lleno de vida, parece ofrecerle una nueva oportunidad para renacer. Sin embargo, lo que Isabella no sabe es que Valentino guarda un secreto crucial.
A medida que Isabella se ve envuelta en una relación con Valentino, la verdad comienza a salir a la luz, forzándola a confrontar su pasado, el amor que perdió y la posibilidad de un nuevo futuro. En su lucha por sanar, Isabella deberá decidir si puede abrir su corazón a Valentino sin traicionar la memoria de Ezequiel.
NovelToon tiene autorización de Paoo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
PRÓLOGO
«En su voz y en su recuerdo algo de mí quedará, porque la verdadera muerte es el olvido.»
(Gabriel Rolón).
POV ISABELLA.
Otra noche. Otra noche más en que las pesadillas se apoderan de mi mente, impidiéndome conciliar el sueño. La quietud de la habitación, casi tangible, es todo lo que me rodea, pero mi mente está lejos, atrapada en recuerdos oscuros y pesados que se repiten una y otra vez.
Otra noche más, desde hace dos años, que no puedo dormir. Mi reloj marca las 2 a.m., y aunque sé que dentro de unas horas debo levantarme para ir al trabajo, no puedo evitar sentirme como si el tiempo se hubiera detenido. Las sombras de la habitación parecen expandirse mientras sigo inmóvil en la cama, con los ojos abiertos, mirando al techo vacío. No he logrado pegar ni un ojo.
Mi mente viaja, como siempre, hasta esa noche. Ese 5 de febrero. Esa fecha sigue grabada en mi memoria, como una cicatriz que nunca termina de sanar. Fue el día en que lo perdí todo. A las 10 p.m., cuando el cielo de Chicago se vestía de gris oscuro y la llovizna fina mojaba las calles, creando charcos que reflejaban las luces tenues de los faroles. La ciudad estaba en calma, pero dentro de mí, el caos comenzaba a desbordarse. La brisa fría se colaba entre las rendijas de las ventanas, pero la sensación de frío que sentía no venía del exterior, sino de un lugar mucho más profundo.
Nunca olvidaré esa noche. El sonido del agua cayendo, el crujir de las hojas secas bajo mis pies, el aroma a tierra mojada... todo parecía normal, pero en ese preciso instante mi vida dio un giro irreversible. Un giro que cambiaría todo lo que había conocido hasta entonces.
Esa noche, todo se desmoronó. Desde ese día, la persona que era antes ya no existió. Esa persona, que solía ser capaz de sonreír con facilidad, de reír sin razón, ya no estaba. El peso de lo que ocurrió me arrastró hacia una versión de mí misma que no reconocía. Una versión llena de dudas, de miedos, de un vacío profundo que ni el paso del tiempo ni las distracciones del día a día han logrado llenar.