Victoria Marsella es una mujer grande en el mundo de los negocios, abogada y ceo de su exitosa compañìa de telecomunicaciones, considerada una de las mujeres màs prestigiosas y hermosas. Su apariencia cambió, no quería ser reconocida por su pasado. Su fiel amigo Alfonso M, su mano derecha y asesor jurìdico ha sido su gran ayuda en el proceso y ascenso en su carrera profesional. Vitoria habìa decidido olvidar y ello significaba dejar su corazòn sellado a cualquier posibilidad, incluso a Alfonso
-Alfonso, me da gusto saber que has llegado bien de tu viaje de negocios.
-¿Te hice falta?. Alfonso sonrió.
-No mofes, sabes que me preocupo por ti, por los mios. ¿Cómo va la franquicia en Milán?
-Jajajaja, excelente. Hemos cerrado un negocio muy lucrativo para la compañìa. Dèjame decirte que sacamos provecho del cliente ya que no es una franquicia sino cinco a nivel nacional.
¿En serio?. Me alegra saber eso. Victoria abraza con euforia a Alfonso y éste responde su abrazo emotivo. Sus miradas se cruzan y Victoria se siente incòmoda por un momento.
-Lo siento Alfonso, se emocione demasiado.
-Victoria, sabes que te he esperado por mucho tiempo. He sido incondicional contigo, sabes lo que siento por ti. Dame una oportunidad.
-No puedo Alfonso. Es solo que te quiero como un gran amigo. Quise responder te, pero sabes que no funcionó. Solo que en mi corazòn no hay espacio para nadie salvo para Cristiàn.
-Lo sè. Perdoname. Alfonso se retira de la oficina y Victoria siente pena y nostalgia por él. Hace ya cinco años que lo intentaron sin ningùn èxito, pero aún conservaban su amistad y trabajos. Alfonso era un excelente empleado e inversionista.
-Srta Victoria, tengo su agenda para esta semana. Marlyn entra a la oficina y saca de sus pensamientos a Victoria.
-Dime Marly, ¿Qué tenemos para esta semana?
-Oh Srta Victoria, el lanzamiento de la franquicia en Madrid que serà en dos dìas y tres eventos a los que deberà asistir por las fundaciones .
-Me dijiste que eran dos eventos Marlyn. ¿Cuál es el tercero?
-Lo siento Srta Victoria, la revista Moon, la ha seleccionado para ser portada ya que aseguran es Ud la empresaria más joven y con talento del momento.
-¿Lo soy?, Victoria la observa con determinaciòn a lo que Marlyn se siente intimidada por un momento
-Srta Victoria, solo sè que Ud es el mejor jefe del mundo y que cualquiera matarìa por trabajar por Ud. Marlyn sonrìe graciosamente y Victoria sonrìe también.
-No quiero ir Marlyn. Esas revistas son peor que los lanzamientos de mis franquicias.
-No hay opción. Era esa cena de gala o ser acechada por los paparazzis Srta Victoria.
-Esta bien. Parece que no tengo opciòn. Marlyn desaparece de la oficina y pronto Victoria se recuesta en su silla giratoria, su cuerpo se tensa, ya que volverá a Madrid luego de siete años. Pronto es el aniversario de la muerte de Cristiàn y su hijo. Hace siete años que no los visita a su tumba y esto nubla sus ojos azules. Làgrimas salieron a sus mejillas, Victoria las limpia y se dispone a salir de su oficina, ha terminado su jornada laboral.
Leandro Pardo
Han pasado diez años, mis padres fallecieron y heredé la dinastía Pardo, no han sido los mejores años, la competencia ha sido dura y el mercado está saturado. Aùn asì, conservamos nuestros mejores clientes y hemos optado por la diversificaciòn para adaptarnos a los cambios. Mi vida emocional no ha sido fàcil, siempre tuve la presiòn de mis padres que fallecieron esperando a que me casara nuevamente y asì poder tener su dichoso heredero. ¿Cómo hacerlo?No logro olvidar a mi esposa e hijo , el ser arrebatados de la manera que lo fueron , me llenan de coraje, solo tengo la tranquilidad de que la culpable está pudriéndose en la cárcel. Pronto serà su dècimo aniversario, los pienso y vagas imàgenes llegan a mi, pensarlos en còmo serìan si ahora estuvieran con vida, me llenan de melancolía y tristeza, mi hijo tendrìa 9 años, no sè si serìa una niña o un niño. Lo hubiese conocido mis padres. Que màs da, soy un ermitaño, creo que
-Amigo, ¿Qué tanto piensas morir asì.
? Alberto P me aborda y saca de mis pensamientos
-En tres días será el aniversario de mi esposa. Sabes que esta época es dura para mi.
-Lo sè. Alberto reposa su mano en el hombro de Leandro. -Sin embargo, la vida sigue Leandro.
Leandro derrama un par de làgrimas de sus ojos verde oliva, baja su rostro al suelo y se desvanece cayendo de rodillas al suelo.
-Dime, ¿Cómo hago para olvidarlos?. Habría muerto con ellos. He sido tan cobarde que no he podido quitarme la vida. Sus palabras se cortaban en su garganta desesperadas por salir.
-No digas eso Leandro. No eres un cobarde. Dios te tiene algo grande.
Leandro alza su vista al horizonte y recordó aquellos ojos azules, los de aquella mujer.
-Esa mujer, tenìa la valentìa de hacerlo aquel dìa. Tal vez ya lo hizo y yo aquí sigo muerto en vida.
-No digas eso amigo. El tiempo te sonará las heridas. Alberto tomó del antebrazo de Lenadro y lo subió a su pecho llevándolo al sillòn de espera. Buscò una copa y se sirviò para los dos un par de tragos. Se sentò junto a Leandro en silencio mientras le observaba.
- El tiempo no ha sanado nada, tal parece que fue ayer.
-Son diez años. Es hora de que te des una oportunidad. Sal con alguna chica.
-No quiero. Leandro levanta su rostro y detalla los bordes de su copa con la yema de sus dedos.
-Y ¿Qué tal Vanessa del Toro? Alberto abre sus labios con una pequeña sonrisa, querìa que Leandro se animará.
-¿La loca Vanesa?. Ni loco que estuviera. Suficiente con las revistas de farándula que me tienen de comidilla. Ahora se creen cupido. Leandro se levanta del sillòn y va a la botella de licor y se sirve un poco más. -Ademàs, no sè de dònde sacan la idea de que seríamos un excelente negocio comercial al unir nuestras vidas.
-Bueno, ella no está tan mal. Alberto toma una de las revistas donde aparecìa Vanesa del Toro y Leandro al otro costado de la imagen. -Aquì dice que son el uno para el otro.
-No la soporto. A duras penas la puedo ver. Es empalagante, demasiado melosa para mi gusto. Leandro toma una bocanada de licor y pone el vaso en su escritorio.
Alberto pierde su mirada en la pirámide de la revista de economía, chismes entre otras y fija su mirada en una en particular.
- Y si fuese esta mujer, ¿saldrías con ella? En la portada de una revista de finanzas se reflejaba el rostro de Victoria Marsella, mujer galardonada por emprendimiento.
Leandro al ver su foto, un frìo le abordó su cuerpo. Aquellos ojos azules con la mirada perdida al vacìo le recordò a aquella mujer que a duras penas recordaba su nombre.
-¿Cómo se llama? Leandro le quita la revista con ansiedad a Alberto , éste sin comprender le mira abrumado.
-Victoria, Victoria Marsella. Allí lo dice. Alberto señala la parte inferior de la portada.
Leandro se desconoce por un instante y recupera la cordura que acaba de perder. Toma su vaso de nuevo y lo llena de licor.
-¿Por què reaccionaste asì? Alberto espera a su respuesta.
-Sus ojos, son idénticos a los de aquella mujer. Pero no puede ser. Ella está pagando la condena en Madrid por lo que me hizo.
-Pero su rostro no es el mismo, además se llama diferente, creo que está divagando. Esto, lo del aniversario te tiene mal. Salgamos un rato y nos distraemos.
Leandro aceptó la propuesta de su amigo tomando su chaqueta sale detràs de Alberto. Aquella revista había quedado sobre su escritorio.
Leandro
Alberto M
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 65 Episodes
Comments
Zuleida Mayor
en la carcel fue reclida casi 3 años más 7 que tiene fuera son 10 años
2024-11-21
0
Elena Irrutia
diez años que falleció y siete que no fue al cementerio a verlos.
creo que quiso decir?
2023-10-08
0
Maya
primero pasan 3 años y luego 3 y para el 10 años 🙄🙄
2023-01-04
5