XIV

Chari levantó la mirada y la observó esperando a que terminase de hablar, pero Shun decidió quedarse en silencio.

—¿Si creo que? —inquirió con curiosidad, pero su guardia negó con la cabeza. Le acarició la mejilla intentando hacer que se relajase y tomara algo de confianza para hablar—. Dime —Shun no se sentía para nada segura en aquel momento.

—No importa —dijo finalmente desistiendo de la idea.

—Puedes decirme, Shun. Ya sabes que puedes hablarme de lo que quieras. —la guardia, en lugar de contestar, la tomó del mentón y la besó. La princesa correspondió al instante, pero se separó rápidamente; realmente quería saber que era lo que le sucedía a su escolta—. Dime… —Shun suspiró aceptando que no se había librado de

decirle aquello.

—¿Crees que podríamos…? —tragó saliva sintiéndose como una idiota—. ¿Crees… que podríamos actuar como una pareja? —desvió la mirada sintiendo sus mejillas arder.

Chari se le quedo mirando unos instantes, había esbozado una sonrisa sin darse cuenta. La guardia, al notar la mirada fija de su protegida decidió volverse hacia ella, encontrándose con su sonrisa, haciendo que ella también sonriese.

—Sí… —musitó—. Sí, me gustaría —contestó, para mostrarle una amplia sonrisa, Shun, rápidamente la tomó del mentón y la besó nuevamente. Realmente se sentía más calmada ahora mismo; ahora que había tenido un “sí” nuevamente de parte de la princesa.

—¿Desde cuándo tengo tanta suerte? —se preguntó deslizando su mano por la cintura de Chari.

Se separaron unos instantes después y se miraron largo rato sin decir nada, simplemente observándose con una sonrisa en el rostro y acariciándose las mejillas la una a la otra. Poco a poco, el sosiego le dio paso al sueño, el cual venció a ambas; a Chari primero y, luego, a Shun.

No había amanecido cuando Shun despertó. Desvió la mirada hacia su protegida sonriendo al instante. Acarició su mejilla suavemente, quedándose completamente embobada mirándola. De repente, se percató de que había llevado inconscientemente su mano a la cintura de Chari. Se peguntó si debía quitarla de allí, pero, nuevamente, se distrajo mirándola.

—Supongo que no le importará ahora —se dijo tranquilizándose.

Se pasó mirándola hasta que la princesa despertó con los primeros rayos del sol. Ni bien abrió los ojos, se abrazó a la guardia, ocultando su rostro en el pecho de Shun, esta no hizo más que sonreír.

—Ya entendí, no quieres levantarte —sonrió acariciándole el cabello.

Por primera vez desde que se acercaron tanto se sentía realmente tranquila al estar pegada a la princesa. Ahora, las cosas eran realmente distintas entre ellas; había llegado más lejos de lo que había estado nunca con alguien. Aunque, realmente no había aspirado a estar de aquella manera con ninguna de las personas que la había rodeado hasta que la conoció. La observó un rato largo, para luego abrazarla apretándola levemente contra su cuerpo.

Luego de unos minutos, ambas se levantaron, se alistaron y continuaron su camino. Para su suerte, el terreno que debían atravesar hasta el próximo pueblo no se encontraba tan húmedo como el que habían tenido que atravesar antes.

Comenzaron a desviarse un poco aun con la idea de encontrar un curso de agua. Realmente les hacía falta encontrar algo de agua para poder seguir su camino, pero parecía que no tendrían suerte tampoco ese día.

Después de unas cuantas horas, ambas comenzaron a cansarse de andar sin tener mucha suerte en cuanto al agua. Decidieron descansar un rato para reponer energías y volver a su búsqueda pronto. Sentada contra un árbol, Shun revisó el mapa, aunque era un poco inútil en ese momento, dado que ya se habían desviado bastante del camino. Por su parte, Chari se dedicó a mirarla desde su lado, luego se acercó a ella y le besó en la mejilla. La guardia se giró rápidamente hacia la princesa, esta le dedicó una sonrisa, embobando a Shun. La guardia pasó

suavemente su mano por la mejilla de la princesa y la besó; por fin, a ella no le importaba besarla en el bosque. Por fin había dejado de pensar en el posible rechazo de la princesa y satisfacía lo que se había convertido en una necesidad para ella. Se separaron apenas unos instantes después, se sonrieron cariñosamente sin poder dejar de mirarse. La escolta le acarició la mejilla suavemente con su pulgar, le dio un beso corto y volvió a lo que hacía. Unos minutos más tarde, ambas se levantaron de donde se encontraban y volvieron a su búsqueda. Avanzaron varios kilómetros, hasta que, por fin, encontraron un curso de agua. Ambas se acercaron rápidamente a la orilla. Shun se arrodilló junto al agua, hundió sus manos y, formando un pequeño cuenco con estas, bebió. En cuanto a Chari, ella tomó un poco de agua de la misma manera que su guardia, pero ella se lavó el rostro. Luego saco su cantimplora y la llenó de agua.

—Estaremos bien ahora —dijo la princesa guardando nuevamente la cantimplora, Shun simplemente asintió a modo de respuesta—. ¿Continuaremos camino ahora? —inquirió haciendo que su guardia la mirase.

—¿Quieres continuar? —inquirió, la princesa negó con la cabeza—. Entonces, acampemos aquí.

Así hicieron, cerca, Shun comenzó a preparar el círculo de piedras que mantendrían al fuego en su lugar. Mientras, Chari se encargaba de buscar ramas para la fogata. Cuando alistaron todo, la guardia encendió la fogata y se sentaron junto a esta en completo silencio. La guardia miró a su protegida de reojo, esbozó una pequeña sonrisa y se acercó más a ella, cruzó un brazo por su cintura y la atrajo. Chari la miró con una pequeña sonrisa en el rostro.

—Quítate la armadura, Shun. No es cómodo abrazarte así —su guardia asintió, se apartó de ella, se quitó rápidamente la armadura y volvió a sentarse a su lado, rodeándola por la cintura como antes. La princesa colocó la cabeza en su hombro y tomó una de las manos de la guardia.

—¿Estás cómoda ahora? —inquirió Shun, volviéndose hacia ella, la princesa levantó la mirada, asintió, para luego darle un corto beso. La guardia sonrió, la tomó del mentón y la besó. Chari correspondió al instante, cruzando sus brazos alrededor del cuello de Shun.

Poco después se separaron, cruzando miradas y dedicándose una pequeña sonrisa cariñosa. De repente, solo se encontraban ellas en el mundo, nada ni nadie más existían en ese preciso momento. Volvieron a besarse, esta vez con más intensidad. Como si supiera lo que estaba haciendo, Shun metió su lengua en la boca de la princesa, jugueteando con la contraria. Chari se separó unos instantes después sintiéndose avergonzada. La miró con un leve sonrojo en las mejillas. La guardia sintió la necesidad de disculparse por haber hecho aquello, pero a la princesa no parecía haberle molestado realmente, al contrario, su protegida le dedicó una pequeña sonrisa vergonzosa.

—Eso fue nuevo —dijo la princesa conservando tanto la sonrisa como la vergüenza, Shun hizo una mueca avergonzada.

—Fue un impulso —contestó desviando la mirada de su rostro. Chari sonrió posando una mano en la mejilla de la contraria, para acariciarla suavemente.

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Era de madrugada ya, el tiempo se les había ido entre conversaciones y besos. Ambas estaban cansadas, pero no querían irse a dormir; no aún. Se encontraban acostadas una frente a la otra, mirándose como si fuera la primera vez. Shun apartó un mechón de cabello del rostro de la princesa, para luego posar su mano en su mejilla. No podía dejar de pensar en lo bonita que se veía su protegida. De repente, esta última se acercó a su guardia, abrazándola, hundiendo levemente su cara en su pecho, Shun no hizo más que sonreír como una idiota.

—¿Cansada? —inquirió, la princesa asintió abrazándose más—. Está bien, —le acarició el cabello—, es hora de dormir.

Durmieron unas pocas horas, el rocío las había empapado y el viento hacía que sintieran más frío del que hacía en realidad. Decidieron continuar con los primeros rayos de sol que se asomaban por el horizonte, siguiendo el curso del río.

—¿Nos hemos desviado mucho? —preguntó la princesa apenas unos minutos después de retomar su camino. Shun asintió sacando su mapa. Seguramente se habrían desviado bastante del camino que debían seguir.

—El río ni siquiera se encuentra en el mapa.

—¿Eso quiere decir que nos tardaremos más?

—Tal vez —Chari sonrió ante la respuesta.

—Podremos aprovechar más el tiempo juntas —dicho esto, le tomó la mano, Shun la miró recibiendo una sonrisa.

Se detuvo en seco, se acercó a ella y le dio un corto y rápido beso en los labios. La sonrisa de la princesa se amplió, haciendo que su guardia se quedase mirándola completamente atontada.

—¿Seguiremos o te quedaras mirándome todo el día? —las mejillas de Shun se sonrojaron levemente—. Vamos, Shun, tenemos mucho camino aún —la nombrada simplemente asintió reanudando el camino.

Caminaron unos cuantos kilómetros, hasta que se detuvieron a descansar. Aún se encontraban junto al río, lo cual aprovecharon. Luego de discutir unos minutos si debían bañarse juntas o no (Shun quería vigilar para que no se acercase nadie). Finalmente, Shun desistió de su postura para complacer a la princesa. Dándole la espalda a Chari, se desvistió rápidamente y se metió al agua, hundiéndose hasta los hombros. Luego se giró hacia la princesa, sonrojándose al instante al verla completamente desnuda. Desvió rápidamente la mirada de ella y se hundió hasta la nariz; no era como que Chari tuviera algo que no haya visto en su propio cuerpo antes, pero aun así la avergonzaba mirarla.

—No tengas vergüenza, Shun. Las mujeres nos bañamos juntas en los baños públicos. —le sonrió acercándose a ella, la tomó del mentón e hizo que levantase el rostro para que la mirara—. No tienes por qué avergonzarte, ambas somos mujeres.

—Me avergüenza que seas tú —reconoció la guardia.

—Tranquilízate —se acercó un poco más a ella.

Shun cruzó sus brazos por la cintura de la princesa como por instinto. De repente, sintió que el calor no se centraba solo en sus mejillas, sino que se extendía por todo su cuerpo solo por rozar la piel de su protegida. La acercó haciendo que sus cuerpos se pegaran intensificando la sensación tanto en el cuerpo de Shun, como en el de Chari. La corta distancia que las separaba no duró mucho, ya que, sin pensarlo dos veces se besaron.

Shun no pudo evitar comenzar a pasear las manos por la cintura, espalda y caderas de su protegida. Tanteaba suavemente el cuerpo de Chari mientras la besaba, aumentando el calor entre ellas.

 Se separaron apenas para mirarse y sonreírse. Como había pasado antes, el mundo había desaparecido a su alrededor; solo existían ellas en el mundo.

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Comments

Yuki-lee

Yuki-lee

Sinceramente esperaba algo más interesante no niego que es algo asombroso como la lectura lleva el tema de la entimidad más cerca de nuestras 2 enamoradas sin embargo siento que falta un poco más de picazón sin embargo apenas esta comenzando a ver una mayor intimidad entré las protagonistas por lo que tendría que ver el capítulo 15 para dar una opinión Real 8/10

2024-09-23

1

🍒🐰 Pretty girl 🍒🐰

🍒🐰 Pretty girl 🍒🐰

esto se está poniendo interesante 😏😏😏

2021-08-20

4

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