XVI

Luego de una semana de camino, llegaron a Maebashi, el tercer y último pueblo que debían cruzar. Se adentraron al pueblo y, pidiendo indicaciones, lograron llegar a un ryokan donde quedarse. Una vez que estuvieron en la habitación que ocuparían, ambas se desplomaron en los futones. Estaban agotadas después de atravesar el bosque durante días y tener que dormir en el suelo duro de cuevas o claros.

—Al fin llegamos —musitó la guardia con cansancio, Chari asintió sin saber si la estaba mirando o no. Shun cerró los ojos; realmente estaba cansada y no le importaba en absoluto quedarse dormida con la armadura puesta. La princesa se giró hacia ella y sonrió con cansancio.

—Quítate la armadura. —le dijo sin recibir respuesta—. Shun, no duermas con tu armadura. —se levantó con pereza y pesadez, se acercó a ella y le quitó el casco—. Shun. —la nombró haciendo que abra los ojos nuevamente y la mirase, Chari le sonrió acariciándole la mejilla—. Quítate la armadura —Shun asintió, se levantó y comenzó a quitarse la armadura con la misma pereza con la que la princesa se había levantado antes. Mientras, Chari se recostó en el futón de Shun y la miró hasta que terminó de quitarse su coraza.

—¿Dormiremos juntas? —preguntó la guardia mientras se recostaba junto a ella, su protegida simplemente asintió. Se miraron unos instantes, el escaso tiempo que Shun pudo mantener los ojos abiertos. Chari sonrió acariciándole la mejilla suavemente, su guardia no la sintió, ya que se había quedado profundamente dormida, dado al cansancio que tenía. La princesa, por su parte, se quedó mirándola, hasta que el sueño también la venció.

Por la mañana, Shun despertó encontrándose con la princesa dormida junto a ella, sonrió, para luego besarle la frente intentando no despertarla. Se dispuso a levantarse del futón, pero algo la detuvo, al girarse a ver, se percató de que la princesa la tomaba de las ropas deteniéndola.

—Estabas despierta —susurró esbozando una sonrisa, se acercó a ella y le acarició el cabello despeinado.

—Dijimos que nos quedaríamos aquí unos cuantos días, Shun. No tenemos por qué levantarnos ahora —la sonrisa de la guardia se amplió. Volvió a acostarse a su lado y deslizó su mano por la cintura de la princesa, acercándola a su cuerpo.

—¿Quieres pasarte el día en el futón?

—Sí, quiero pasar el día aquí sin más. —abrió los ojos para mirarla—. Quiero que perdamos el día acostadas juntas —dicho esto, la besó, siendo correspondida al instante.

Luego de un par de minutos, se separaron y se miraron sonriéndose cariñosamente. Shun la abrazaba rodeándola por la cintura, mientras Chari se dedicaba a acariciar su mejilla y su cabello. Parecía que todo era perfecto en aquel instante; ni siquiera recordaban el deber de Chari. No recordaban que la princesa debía casarse al final de su travesía, que tendrían que separarse al final de todo.

Shun cerró los ojos e inhaló profundamente. Solo quería centrarse en Chari, en lo suave que le resultaba su tacto, en lo mucho que le gustaba tenerla así de cerca, en lo enamorada que estaba a ese punto.

—Mi princesa… —musitó sin darse cuenta, haciendo que en el rostro de la princesa apareciera una pequeña sonrisa.

—¿Tu princesa? —Shun abrió los ojos al instante y la miró avergonzada—. ¿Soy tu princesa? —preguntó con un tono que vacilaba entre cariñoso y burlón.

—B-bueno, eres mi superior… —balbuceó.

—No me disgusta ser solo tu princesa. —le acarició la mejilla ampliando su sonrisa—. Suena bonito —le dio un corto beso, Shun no pudo evitar sonreír.

—¿Serás mi princesa? —Tomó sus manos y besó sus nudillos

—Lo soy.

Cuando caía el sol, ambas decidieron tomar un baño. Shun, luego de la insistencia de la princesa, se calzó el yukata sin sus vendas. Salieron de la habitación en dirección al baño público. La guardia seguía a su protegida un poco temerosa; había vivido bastante tiempo como hombre, utilizando su venda siempre. Aferró la parte superior del yukata, intentando que éste no se abriese.

Una vez duchadas, se metieron en una gran bañera, donde no se encontraban más de diez mujeres. Se sentaron en una esquina alejadas de las demás para que no notaran lo cerca que se encontraban una de la otra.

—No te había visto con el cabello suelto. —comentó la princesa sin quitarle la vista de encima. Shun le devolvió la mirada, para luego sonreírle—. Realmente me gusta.

Deslizó la mano por debajo del agua con la intención de tomar la mano de su guardia, pero descartó la idea cuando se percató de que las verían aun así. Pasaron media hora en el agua, conversando de lo que se les ocurriese, intentando evitar por todos los medios hablar sobre Suruga y la misión en general. Por primera vez, no hablaron de seguir una ruta, ni cuánto tiempo les llevaría, o sobre la preocupación de Shun en cuanto a las inclemencias del clima. Ahora estaban realmente relajadas.

Luego del baño, decidieron volver a la habitación, dado a que comenzaban a sentir frío. Una vez en el cuarto, apagaron los farolillos que lo iluminaban y se metieron en uno de los futones. Se encontraban una frente a la otra, Shun la observaba, mientras que Chari ya había cerrado los ojos, dispuesta a dormir.

—Chari… —la llamó recordando lo que le había dicho la princesa hacia una semana atrás.

—¿Hummm…?

—Ya estamos en un lugar donde no nos pueden ver —comenzó a decir algo avergonzada.

—Lo sé, Shun —la voz de Chari sonaba adormilada.

—¿Recuerdas el momento en la cueva? —deslizó suavemente su mano por la cintura de su protegida—. ¿Recuerdas lo que me has dicho cuando comencé a desarreglar tu kimono? —Shun hablaba de forma vaga, sin darle la importancia que tenían aquellas palabras en su mente.

—Creo que lo recuerdo —la princesa abrió los ojos y la miró. Su guardia se quedó en silencio, sabía lo que quería en ese instante, pero no tenía idea de cómo pedirlo.

Shun se mordisqueó el labio inferior nerviosamente unos instantes, hasta decidir que se lo demostraría. Acercó a Chari hasta pegarla a su cuerpo, acortó el escaso espacio que las separaba y la besó.

Al principio, la besó torpemente y con nerviosismo, como si nunca lo hubiera hecho. Pero pronto comenzó a relajarse, haciendo que el beso fuese más fluido y que se intensificara poco a poco. Las caricias por parte de Shun no se hicieron esperar, sus manos recorrían suave y cariñosamente la espalda de su protegida. Chari, por su parte, se limitaba a rodear su cuello, completamente nerviosa.

Shun se separó el beso y la miró, la princesa asintió con una pequeña sonrisa avergonzada en respuesta a la pregunta tácita de su guardia, la cual llevó su mano temblorosa por los nervios hasta el obi de su yukata. Deshizo lentamente el nudo que mantenía el yukata en su lugar, haciendo que este comenzara a abrirse un poco. La escolta volvió a besarla, esta vez más intensamente, introduciendo su lengua en la boca contraria desde el inicio, pegándola a su cuerpo utilizando un poco más de fuerza. Deslizó una de sus manos por debajo del juban, haciendo que se le erizara la piel a la princesa, cosa que Shun no pasó por alto, ya que siguió pasando sus manos suavemente por su espalda, cintura y caderas, tal como lo había hecho en el río.

La guardia no esperó mucho tiempo más, le quitó el yukata y se colocó sobre ella, observando su cuerpo. Chari desvió la mirada sintiéndose completamente avergonzada; no era la primera vez que se encontraba desnuda frente a Shun, una hora antes lo había estado en el baño, pero ahora la situación era distinta, no estaba desnuda para bañarse, sino para entregarse a su escolta. Por su parte, Shun sentía como su cuerpo temblaba y ardía al mismo tiempo.

—Qué bonita eres, mi princesa… —susurró acercándose nuevamente a su rostro.

Comenzó dándole pequeños y cortos besos en los labios. Luego pasó a besar la comisura de los labios y su mentón hasta llegar al cuello, donde su instinto empezó a funcionar. Besó, lamió y mordió el cuello de su protegida, haciendo que ésta comenzara a soltar pequeños suspiros y leves gemidos. Paseó su mano por el cuerpo de la princesa hasta colocarla en uno de sus senos. Al principió lo masajeó de manera vergonzosa, pero, pronto, tomó confianza al tocarla. En cuestión de unos pocos segundos, ya jugueteaba con su pezón, como si supiera realmente lo que estaba haciendo, mientras Chari solo se dedicaba a soltar pequeños gemidos que intentaba apagar con su mano.

Shun se aburrió rápidamente de solo utilizar su mano para juguetear con los senos de la princesa, por lo que llevó su boca hasta uno de los pezones, comenzando a lamerlo mientras tocaba y pellizcaba el otro. Chari enredó sus dedos en el cabello de su guardia soltando pequeños gemidos que aún intentaba ahogar con la mano, aunque realmente no servía de mucho.

De repente, Shun se detuvo y se apartó de ella, la miró unos instantes sonriéndole, olvidando toda la vergüenza que tuvo en un inicio. Se acercó nuevamente a su rostro, besándola otra vez. Chari correspondió al instante, pero el beso no duró mucho, la guardia se separó de su boca, para luego bajar hasta su entrepierna besando y lamiendo su torso.

—S-Shun… —gimió la princesa al sentir la lengua de la nombrada.

Comenzó a temblar cuando su guardia le pasó la lengua por el clítoris y el resto de su vagina, haciendo que su mente se quede en blanco poco a poco, dejándose llevar solo por la sensación que le provocaba sentirla. Shun, por su parte, se percató de lo mojada que estaba ya su protegida, por lo que apartó su boca y empezó a pasar sus dedos, jugueteando con su clítoris cada tanto para poder escuchar los gemidos de su princesa, los cuales se intensificaron cuando metió uno de sus dedos, moviéndolo prácticamente al instante. Pronto, metió un segundo dedo, que movió al instante, al igual que el primero.

Comenzó a mover su mano más rápido y utilizando algo de fuerza, logrando que Chari temblara y, prácticamente, se retorciera con cada uno de los movimientos que hacía. Shun no podía dejar de mirarla mientras la masturbaba. Nada en ese instante podía distraerla de los gemidos, el rostro sonrojado y la expresión vacilante entre la excitación y el placer que tenía la princesa. De repente, notó los espasmos que tenía Chari en su interior, pero no se detuvo, por el contrario, sonrió al ver como la princesa arqueaba la espalda jadeante.

—P-para… —jadeó Chari con un hilo de voz llegando al orgasmo, pero su guardia, contraria a la petición, comenzó a mover su mano más rápido y con algo más de fuerza—. S-Shun… —la nombrada se mordió el labio inferior aún más excitada que antes al escuchar como pronunciaba su nombre.

—¿De verdad quieres que pare? —preguntó en tono lascivo, recibiendo una respuesta negativa por parte de la princesa que, a ese punto, ya no podía hablar correctamente. Shun incrementó un poco más la fuerza, simulando pequeñas embestidas, logrando nuevamente que la princesa arqueara la espalda.

Repentinamente, Chari le extendió los brazos, haciendo que Shun se acercara. Al hacerlo, la princesa le rodeó el cuello uniéndolas en un beso que, por culpa de los gemidos y jadeos, no duró mucho más que unos instantes. La guardia se centró en besarle nuevamente el cuello, mientras movía su mano más rápido. Esto hizo que Chari llegara a su segundo orgasmo más rápido que antes.

—P-para… —jadeó nuevamente la princesa, tomando la mano de su guardia. Ésta sacó los dedos de su interior y se los llevó a la boca instintivamente, haciendo que su protegida se sonrojara completamente de la vergüenza—. N-no hagas eso, Shun —dijo con la voz entrecortada desviando la mirada.

—Qué bonita eres —musitó sentándose a los pies de futón.

—N-no hemos terminado. —Chari se sentó también quedándose justo frente a ella. Shun la miró sin entender. La princesa le sonrió aún avergonzada, le desató el obi y le bajó el yukata acercándose a su rostro—. E-espero hacerlo tan bien como tú —dicho esto la besó. Shun le correspondió al instante rodeándole la cintura y acercándola a su cuerpo.

La princesa no anduvo con rodeos. Después de unos instantes, se separó del beso, para centrase en el cuello de su escolta, deslizando una de sus manos hacia su entrepierna. Pasó su dedo del medio por su vagina, sonriendo al notar lo mojada que se encontraba. Rápidamente comenzó a pasar dos de sus dedos, tal como lo había hecho Shun antes con ella, haciendo que esta soltara algunos gemidos y suspiros. Cuando Chari sintió que sus dedos estaban suficientemente lubricados, metió uno moviéndolo lentamente, logrando conseguir que su guardia comenzara a gemir. No tardó mucho en meter el segundo dedo y mover su mano más rápido, mientras besaba su cuello. Shun, por su parte, soltaba gemidos mientras paseaba sus manos por la espalda de la princesa, aunque no duraron mucho ahí, ya que la guardia aprovechó la posición en la que se encontraban para volver a masturbarla. Ambas comenzaron a gemir y jadear, moviendo sus manos más rápido cada vez que podían.

Shun la tomó de la nuca, la acercó bruscamente a su rostro y la besó. Cada tanto, tenían que separarse por culpa de los jadeos, que las ahogaba. Movieron sus manos más rápido, la guardia utilizaba un poco de fuerza haciendo que a la princesa se le olvidara lo que estaba haciendo. Chari tomó la mano de su guardia, la apartó de ella y continuó tocándola.

Copiando lo que había hecho Shun al principio, llevó su boca a uno de los senos de su guardia y comenzó a lamer su pezón mientras movía su mano aún más rápido.

—C-Chari… —gimió sin poder evitarlo. La princesa comenzó a sentir los espasmos de su guardia. Los cuales poco a poco comenzaron a hacerse cada vez más frecuentes y Shun comenzaba a tensarse más.

Pronto, Shun llegó al orgasmo. Chari sacó sus dedos e hizo lo mismo que su guardia antes, llevó sus dedos a su boca y los lamió bajo su atenta mirada, luego le dedicó una pequeña sonrisa. La guardia la tomó de la cintura, la acostó, tomó las mantas y se acostó a su lado cubriendo a ambas con las mantas. La princesa se acercó rápidamente a ella, la abrazó colocando su cabeza en su pecho, Shun rodeó la cintura de su protegida, para luego besarle la frente. Ambas cerraron los ojos agotadas, la princesa se acurrucó más contra su escolta, la cual ya se

había quedado dormida.

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Comments

❏⃞✯Zulyú🎭 ✞LindobbD³ Zulzu ML

❏⃞✯Zulyú🎭 ✞LindobbD³ Zulzu ML

Me encantó en la manera que narra la historia, muy entendible.

2024-10-08

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Yuki-lee

Yuki-lee

Okey Cómo lectora me gusta me entretuvo y ciertamente me exito un poco mientras por lado de escritora normalmente mi especialidad son las historias lacivas entré otro género sí embargo has logrado atrapar mi intensión y trasmitir lo mismo que las protagonistas sienten en la lectura 100/10
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Posdata creo que ahora quiero comerme a mi novia carajo realmente no esperar hasta el fin de semana en fin 10/10 muy buen capitulo

2024-09-24

1

☆Nanu☆

☆Nanu☆

SUBLIME!!!! hasta ahora es lo mejor que he leído☺️
me sonrojé....😅

2022-07-24

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