Mientras se dirigían a pie al siguiente poblado, el teléfono de Robert sonó.
En cuanto contesto escucho la voz de Cristopher regañandolo.
– ¡Imbécil, ¿dónde estás?! ¡Todo el mundo te está buscando! ¡Si Antonella te rechazo no era motivo para que escaparás!
La voz de Cristopher era tan fuerte que Alice escucho y soltó una carcajada que también llego al oído del chico.
Cristopher se sorprendió y bajo un poco más la voz – ¿Con quién estás? Me hubieras dicho que estás con una chica y no hubiera hablado tan fuerte.
– Idiota, ¿cómo quieres que te diga si lo primero que haces es gritar?
Cristopher solto una risita apenada
– Bueno, ¿estás bien?
– Si, estaba por llamarte. Necesito tu ayuda, es una historia larga que despues te contaré, pero estoy con una chica de nombre Alice, vamos a "Stadt der Glühwürmchen".
– Idiota, ¿y si van para allá por qué van en sentido contrario?
En ese momento Robert lo pensó, su amigo tenía razón estaban viajando en dirección contraria. Esta niña tonta no sabía ni como llegar a su destino.
– No te preocupes, lo solucionaremos rápido. Solamente cúbreme, te mantendré informado de mi dirección y si mi madre te contacta ayúdame a no preocuparla.
Cristopher seguía hablando – ¿Cómo pretendes que te ayude? Todos los maestros ya saben que no estás en el grupo, ya comenzaron a ...
El chico todavía no terminaba de hablar cuando Robert le colgó, no llevaba nada más que su cartera y su teléfono. Por lod nervios que había tenido por declarase a Antonella no había comido bien así que ahora su estómago comenzaba a castigarlo.
Su estómago sonó tan fuerte que Alice lo escucho desde la distancia en la que caminaban el uno del otro, comenzó a reírse de él, abrió su mochila y llevaba algo de fruta y verdura.
– ¿De dónde sacaste esto si tú no lo comes?
– Yo no lo como pero lo traje pensando en tí. Estaba segura de que vendrías conmigo, después de todo me diste tu palabra.
Alice le sonrió de una forma espléndida mostrando su blanca dentadura mientras le extendía la mano con una manzana y agrego:
– Están limpias, las lave.
Robert se sintió un poco apenado pues minutos atrás había pensado en dejarla viajar sola, tomo la manzana y oculto su rostro avergonzado. Después de comer la manzana en silencio recordo lo que tenia que decirle a Alice.
– Oye, realmente eres despistada, estamos viajando en sentido contrario a nuestro destino. Realmente eres tonta.
– No soy tonta, lo que pasa es que decidí rodear, tal vez tardaremos un poco más en llegar pero para mi es un más seguro. Holanda no tiene muchas urbanizaciones ni son tan fanaticos a los medios de comunicación, de alguna forma podré ocultarme de mi madre mientras ella me busca en las grandes cuidades nosotros pasearemos por los hermosos campos de tulipanes.
Robert la entendió, de alguna forma ella tenía razón, si Emily también lo busca, comenzará por las ciudades y no en el campo lo que les dará ventaja táctica.
– ¿Cómo se te ocurrió esto?
– Mi papá siempre me decía que hiciera lo impredecible, de esa forma podría salirme con la mía.
– Oye, ¿tu padre no te enseño también a contar cartas en un casino?
Robert lo decía a modo de broma pero Alice se quedo callada un momento y después le dijo:
– Si me enseño a contar cartas pero nunca fuimos a un casino, no me dejaban entrar. Me prometió que cuando tuviera edad suficiente me llevaría a Las Vegas a hacer mucho dinero.
Robert miro impresionado a Alice.
– ¿Qué clase de bandido era tú padre para enseñarte esa clase de cosas?
De repente sintió un golpe en el hombro
– Mi padre no era ningún bandido, siempre me decía que era un cazador y gracias a él me puedo defender.
– ¿Tú padre también te enseño a pelear?
– No, mi padre solamente me llevaba a clases de todo tipo de artes marciales. Dice que una persona débil siempre puede ser la presa de alguien, ¿a ti tus padres no te enseñaron a pelear?
– No, mis padres siempre me enseñaron modales pues en el futuro seré la cabeza de la empresa. Al igual que ellos no creí que necesitará aprender artes marciales o alguna disciplina similar.
Alice lo miró con cierta lástima, coloco su mano en su hombro y negó con la cabeza mientras chasqueaba la lengua.
– Ahora entiendo porque te vencí tan fácilmente.
Robert no pudo evitar sentirse incómodo, esta niña estaba preparada para ser una guerrillera fuera del mundo civilizado o tal vez una mercenaria, ¿qué clase de padre tenía esta chica?
Ella siempre decía que tenía al mejor, sin duda ante sus ojos era como un superhéroe. Decidió dejar de preguntar y siguieron comiendo, él frutas y ella golosinas hasta que llegaron a pueblo más cercano.
Ya era tarde cuando ambos chicos llegaron, solamente había una posada pero no podrían dormir juntos así que fueron a la terminal de autobuses a comprar un boleto, probablemente tendrían que pasar la noche viajando y de esa forma se ahorrarían la incomodidad de entrar a una posada y pedir una habitación juntos.
Desafortunadamente los autobuses no estaban disponibles hasta 24 horas después, pues no había servicio en fin de semana y quien tuviera la urgencia de viajar podría hacerlo en su propio auto pero ellos al no tener vehículo tendrían que esperar.
De repente Alice penso tener una buena idea, podrían viajar en barco hasta Lituania.
Robert fue el que negocio que uno de los marineros los llevará pues no llevaban ningun tipo de documento, subirían con al carga.
Ya se sentía frío en ese lugar, para fortuna de Alice llevaba una sudadera, una chamarra y la bufanda pertenecientes a Robert. Pero él solo había salido con lo que llevaba puesto, estaba en serios problemas ya que al viajar entre la carga no habría sistema de calefacción así que Alice saco de su mochila otra sudadera perteneciente al chico.
Robert puso los ojos en blanco – Oye, ¿qué tanto traes?
Alice con su acostumbrada sonrisa le dijo:
– Solo un par de cosas necesarias y nada de que preocuparse, pensé que tu traerías tú equipaje, pero te puedo prestar esta sudadera y mi bufanda.
Ella saco de su mochila una bufanda color rojo y se la enredo en el cuello a Robert, el chico no sabía que decir.
– ¿Por qué si tienes una bufanda usas la mía?
Alice se sentía apenada y no quería contestar pero al sentir la mirada insistente de Robert giró la cara para no ser vista.
– Me gusta tu olor, me ayuda a sentirme tranquila.
Robert se quedo sin palabras, nunca imagino que ese era el motivo del por que ella había tomado sus cosas.
Alice continúo – Eres la primer persona que me ayuda estando en está situación, quería tener algo tuyo para recordarte si no te volvía a ver.
Robert ya no pregunto más, el marinero les indico dónde tenían que abordar, también les dió una manta, les dijo que se ocultaran bien y él los buscaría más tarde.
Ambos chicos buscaron un lugar cómodo para descansar, habían caminado cerca de medio día una distancia realmente larga. En ese momento el teléfono de Robert sonó, era su amigo Cristopher que le dijo con voz urgente:
– Ya comenzaron a buscarte, tienes que ocultarte bien o te encontrarán.
Robert penso que su amigo tenía razón, entonces lo siguiente por hacer era deshacerse de su teléfono celular para que no pudieran ser localizado por medio del GPS.
Lo apago y antes de que el barco zarpará lo arrojó al mar, lo único que rescato fue la tarjeta SD dónde siempre llevaba las fotos de su familia.
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Comments
Mildred Álvarez
jajaja jajaja jajajaja 😂😂 Alice como que le e dejo' la maleta vacía.
2024-10-15
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mariposa 🦋
🤣🤣🤣 que cómico!!! solo es la chica que te quitará el sueño 🤭
2023-03-11
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Lidia Sánchez
jajajajaja jajajajaja jajajajaja
2023-01-19
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