– Tendremos que ir al puerto y comprar pescado, después ir al mercado y venderlo. Tal vez así podremos conseguir un poco más.
Robert puso un rostro complicado, él no sabía hacer nada de eso. El día de hoy para él había sido una tortura, nunca había hecho mandados, nunca había trabajado y ahora por esta chica tenía que estar haciendo cosas que un descendiente de la familia Smith nunca haría, se sintió frustrado pero no tenía otra alternativa por el momento.
Podría llamar a su madre y mandarían de inmediato por él pero sería traicionar la confianza de Alice, dió un gran suspiro y de la mochila de Alice saco su cepillo dental y los productos de higiene personal y entro al baño a darse una ducha.
Cuando salió Alice saco todos los alimentos que habían conseguido durante el día, también había salido a pedir una tetera a la señora de la recepción.
Calentó un poco de agua y la acercó a Robert una taza de té y algunos alimentos.
– Come algo en lo que me voy a bañar.
Robert le dijo que la esperaría y se acostó en la cama a descansar por un minuto, sin embargo, cuando Alice salió del baño Robert estaba dormido, sin duda nunca en su vida había trabajado.
De alguna forma Alice se sintió conmovida, vió las manos de Robert un poco lastimadas, en su mochila que más bien era como el bolso mágico de Hermione saco un ungüento y algunas banditas de su personaje animado favorito y las colocó en las manos de Robert.
Vió que solamente había tomado el té, ella guardo nuevamente los alimentos y se acostó junto a él.
El marinero les había regalado la manta, a él lo cubrió con las mantas de la cama mientras ella se cubrió con el regalo del marinero.
Al día siguiente cuando Robert abrió los ojos, Alice no estaba, se levantó sobresaltado, ¿dónde estaba esa mocosa?
Penso que probablemente estaba en el baño, fue y tocó la puerta pero nadie respondió mientras tocaba vió que en sus manos tenía banditas y no le dolían tanto como el día anterior.
Se vistió y salió, le pregunto a la señora de la recepción si había visto a su amiga y la mujer le dijo un poco enfadada:
– Tu novia salió muy temprano, dijo que la buscarás en el mercado.
Robert agradeció y corrió al mercado que estaba cerca de ese lugar.
Camino entre los puestos de verdura y carne hasta que encontró a una vendedora de pescado que tenía bastante gente alrededor.
En cuanto Alice lo vio le sonrió.
– Date prisa que necesito ayuda aquí.
Robert se arremango la sudadera que llevaba, Alice le señalo que había un mandil de plástico cerca de él y Robert se lo colocó.
– ¿Qué tengo que hacer?
– Solamente recibe el dinero y entrega el cambio.
Robert quería ayudarle a despachar el pescado pero no sabía hacerlo, Alice era muy hábil: en un movimiento les abría la panza y les sacaba las viceras, en otro par de movimientos quitaba las escamas.
Varias de las señoras a las que había ayudado el día anterior estaban reunidas para comprarle a Alice pues les había dicho que vendería el mejor pescado que podrían comer.
Muchas de las personas reunidas vieron la habilidades de la joven, Robert también se sentía asombrado por las habilidades de esa chica y penso en preguntar ¿quién te enseño a hacer esto? Sin embargo penso que no sería necesario preguntar ya que la respuesta ya la sabía.
Alice lo vió de reojo y le dijo.
– Si, adivinaste. Iba a pescar con mi padre, él me enseño a hacer esto.
Aún no era medio día cuando Alice y Robert ya habían terminado de vender todo el pescado que ella había conseguido muy temprano en el puerto.
Alice levanto las tablas que había encontrado que le habían servido de mesa, busco agua y lavo los cuchillos que había utilizado, los seco muy bien y los guardo en un estuche.
Robert le pregunto – ¿De dónde sacaste esto?
– Claro que son míos, ¿crees que la calidad de estos cuchillos se encuentran en cualquier lugar? Claro que no.
– Nunca había conocido a una chica que en lugar de cargar maquillaje, cargue cuchillos.
– Lo que pasa es que tú conoces puras princesas, ¿y sabes qué? Yo no soy una princesa, ¿Sabes que soy?
Robert puso los ojos en blanco – Ya lo sé, eres un cazador.
– Claro que soy un cazador.
Robert se dió cuenta que el entrenamiento que le había dado su padre a esa niña realmente eran herramientas muy útiles para sobrevivir.
Él en algún momento tendría que hacer algo para demostrarle a Alice que no era solamente un junior descendiente de una familia poderosa, sino también un cazador.
Ambos chicos regresaron a la posada, Robert notó que las manos de Alice también estaban lastimadas, aunque la chica era muy hábil el frío del hielo y el dilo de las escamas del pescado ocasionaron pequeñas cortadas en sus delicadas manos.
Al principio quería burlarse de ella pero al pensar en que se había levantado antes que él, había ido al puerto sola, cargado el pesado pescado hasta el mercado y todavía atender durante toda la mañana lo hizo sentir un poco de remordimiento.
También vió sus manos, ella no se burlo de él y al contrario quiso reconfortarlo con las banditas y el ungüento que coloco sobre sua manos.
Se disculpo con Alice y salió, él no tenía banditas mi ungüentos pero en sus bolsillos aún conservaba algunos euros, pregunto a la recepcionista, una señora de aproximadamente 50 años que no era fea pero tenía un semblante rudo.
Le pregunto dónde había una farmacia, ella de inmediato saco otro par de condones y se los entregó a Robert, en esta ocasión el chico si hablo, dibujo una sonrisa:
– No, no quiero esto. Mi amiga estuvo limpiando pescado y se lastimo las manos, necesito comprar medicina para ella.
La mujer suavizo un poco la mirada, le dió las indicaciones para llegar a la farmacia mas cercana.
El le agradeció pero antes de que saliera la mujer insistió en que tomará los condones, él apenado le dijo:
– No, señora. Solamente somos amigos, no pareja.
– Pues aunque no sean pareja, hay amigos que terminan enamorándose.
Ese comentario parecio haber ofendida a Robert.
– No, nunca me voy a enamorar de ella.
La mujer lo miro – ¿Por qué no si es una chica bonita?
Robert se rasco la nuca, ninguno de los dos se había dado cuenta que Alice estaba en las escaleras escuchando
Robert miro a la empleada – No podría enamorar de ella porque es ruda, a mi me gustan las chicas que son femeninas.
– Pero ella es muy bonita, tiene una cara de ángel y además es muy considerada, pudo haberte arrastrado en medio de la madrugada pero te dejó descansar.
– Tiene razón, ella es muy bonita pero a mi ya me gusta alguien.
Robert dió por terminada la plática y salio del lugar; Alice había escuchado todo, a pesar de que solo veía a Robert como un compañero de viaje su orgullo se sintió herido al escuchar que no era lo suficientemente femenina para enamorarse de ella.
Probablemente algunas de sus compañeras en la escuela de monjas sentían que eran mucho más femeninas que ella, este pensamiento la hizo sentir un poco triste.
Recordó su infancia cuando quería vestir como princesa igual que sus amigas y su padre le pedía que se cambiará por otro tipo de ropa, cuando ella quería ir a clases de ballet pero su padre la llevaba a clases de artes marciales y también cuando quería ir a una pijamada con sus amigas pero su padre la llevaba de pesca.
Sin duda su padre era un hombre amoroso y sus enseñanzas eran muy prácticas pero aún así hubiera deseado que tan solo una vez la hubiera dejado hacer una cosa de princesa y no cosas de cazador.
De las pocas cosas que pudo aprender al igual que sus amigas fue a tocar un instrumento musical y cantar en el coro pues eran actividades escolares a las que su padre no se podía negar.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 79 Episodes
Comments
Mildred Álvarez
Siendo él un Psicópata tenía que enseñar a su hija a ser fuerte ,a sobrevivir en l vida,a no dejarse vencer por nada ni nadie ,a ser una cazadora y no una presa el de por si podía ser descubierto de un momento a otro y por otro lado siendo su madre militar puede tener muchos enemigos.
2024-10-15
0
Guadalupe Flores
algún secreto hay en la vida de Alice, ya que ese entrenamiento no es normal .era para que se protegiera de alguien?
2024-09-09
0
Omirsa Benites
Pobre Alice, ese señor debió buscar un hijo varón también para que no le jodiera la vida a Alice
2024-02-07
1