Clarisa Vázquez una joven de veinticinco años, recién egresada de la universidad en la licenciatura de administración de empresas se encontraba ahora frente a un grave dilema, debía un mes de renta y próximamente sería desalojada de su pequeño apartamento en el centro de la ciudad, para su desgracia no podía encontrar un trabajo en el qué no fuera requerida la experiencia laboral.
Se sentía insignificante cada que entraba a una nueva empresa en busca de alguna oportunidad, lamentablemente en todas le decían lo mismo.
•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•
— Señorita ¿Está segura que no necesita más personal?
Estaba cansada de ir preguntando de empresa en empresa, las secretarias solo me veían de arriba a abajo y esta no era la excepción, después de dos horas de caminar buscando un empleo esta era la ultima opción "aceptable" que tenía.
— Lo lamento mucho — Contestó la rubia fingiendo un tono amable — pero por el momento sólo buscamos personal capacitado.
Mordí mi labio inferior, tomé el folder con los papeles que brindaban información sobre mí y mis estudios y salí con la ilusión rota nuevamente.
Me recargué en una de las paredes de la entrada de aquel lugar y suspiré.
En ese momento no tenía más ideas, estaba desesperada y hasta cierto punto odiaba qué la tarea de conseguir trabajo en ese país fuera tan complicada ¿Cómo iba a conseguir experiencia laboral si nadie me contrataba?
Por mi mente pasaron otros mil empleos pero seguramente ninguno cubriría mis necesidades económicas y no porque gastara demasiado, en realidad se debía a mi apartamento, el único que fui capaz de conseguir y el cual se encontraba en el centro, donde todo era más caro.
— ¿Clarisa?
Levanté la cabeza y vi a una joven pelirroja que se acercaba con una sonrisa en el rostro.
— ¡Lena! — Saludé con alegría al ver de quien se trataba y corrí hacia dónde se encontraba.
Tenía un par de meses sin verla, cuando salimos de la universidad decidió viajar, según ella quería aprovechar que aún no tenía alguna obligación.
— ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Ya estás trabajando? — Cuestionó y no supe que responder.
Hice una mueca y ella entendió de inmediato que algo estaba mal.
— No Len, es difícil conseguir un trabajo aquí — Suspire al recordar todas las respuestas negativas que Recibí — llevo un mes sin pagar renta, seguro no tardan en sacarme de ahí — De repente una idea descabellada se me vino a la mente — ¿Y si me llevan a la cárcel? — Pregunté.
Quizá no estaba pensando con claridad en ese momento pero de verdad estaba preocupada por lo que pudiera ocurrir. Lena como buena amiga empezó a reír escandalosamente como si le hubiera contado el mejor chiste de la vida.
— ¡Clarisa! — levantó la voz y me trajo de vuelta a la realidad — Nadie te llevará a la cárcel, cálmate por favor.
Tomó mi mano y me dirigió a un café, donde seguramente podríamos hablar con más tranquilidad, cuando llegamos al sitio buscamos alguna mesa libre en una esquina.
Ahora me sentía un poco mas tranquila pero temor de que algo malo pudiera ocurrir persistía.
— ¿Qué voy a hacer Lena? — Moví ambas manos hacia mi cabello y dejé caer la cara sobre la mesa causando un sonido que retumbó en la cafetería, un dolor terrible invadió mi rostro; aunque sinceramente me dolía más no ser capaz de conseguir un empleo.
— Oye ¿estás bien? — Preguntó y supe que estaba intentando no reír de nuevo.
— Estoy desesperada — Respondí sin levantar el rostro y sin moverme un centímetro de mi posición. .
— Creo que puedo hacer algo para ayudarte.
Sus palabras hicieron que sintiera curiosidad y finalmente despegué la cara de la mesa, la observé con los ojos entrecerrados tratando de descubrir que estaba tramando.
— No me mires así, no es algo malo — se defendió.
— ¿Entonces que es? — Pregunté tratando de parecer desinteresada.
— Bueno, tú sabes que mi hermano... — Sentí un ligero escalofrío al escuchar ese nombre y Lena se detuvo por un momento dando un suspiro y poniendo los ojos en blanco — Está bien, tú sabes que Iván —Hizo énfasis en el nombre e imitó unas comillas con sus dedos — trabaja en una grandísima empresa ¿cierto? quizá el podría ayudarme para conseguirte un puesto ahí.
No era una mala idea, en realidad esa empresa era un sueño para cualquiera, sólo había un pequeño problema.
— Lena, esa fué mi primera opción y me rechazaron enseguida — Bajé la mirada avergonzada y mi esperanza se desvaneció en segundos.
— Amiga no es por hacerte sentir peor pero con esa facha yo tampoco te contrataría — Me echó una mirada de arriba a abajo por el lado de la mesa y se rió al ver como la estaba maldiciendo con la mirada. — Puedo ayudarte, sólo basta con llamar a mi hermano y hacer mi papel de hermana mimada para que me ayude.
Luego de pensarlo por un momento acepté, después de todo que podría perder y si era admitida ganaría mucho más, le dí luz verde y ella se levantó de su asiento y salió de la cafetería.
Me quede observando como desaparecía entre las mesas, crucé los dedos para que todo fuera bien y pudiera conseguir ese empleo.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 46 Episodes
Comments
Griss Romero
Que bueno, nada como conocer a alguien que te heche la mano para ayudarte a conseguir un buen empleo
2024-09-02
0
Lisbeth Valbuena
buen comienzo👍
2023-10-28
0
alicia anaya gomez
sospecho que amare esta historia
2021-09-15
0