Miranda:
A la policía le digo lo que practique en el camino, me preguntan si se porque me secuestraron y yo decidida a no mencionar a Alejandro voy a contestar.
- Bueno, sobre eso...
- Es mi culpa.
Bum, el idiota aparece, ¿cómo carajos llegó tan rápido? No mejor, ¿Cómo se enteró de que estaba acá? Pero recuerdo que es el CEO más importante de metrópolis y me respondo todas las preguntas anteriores, es obvio que si el quiere maneja la ciudad con un dedo, lo que el dinero da. Los policías se sorprenden de ver a Alejandro, incluso mi padre.
- Señor Vlack, ¿podría explicarse?
El idiota solo me mira y cuando nadie ve, me guiña un ojo, ¿Pero qué le pasa?.
- Por supuesto, le cuento. La secuestraron para extorsionarme, debido a nuestra reciente relación, quisieron utilizarla.
Yo abro mis ojos como platos, pero ¿qué sale de su boca? ¿Cuál relación?. Él me mira como pidiendo silencio con la mirada, se sienta al lado mío y pasa su brazo por encima de mis hombros.
- Tranquila, cariño, por suerte saliste ilesa.
Me acerca y me da un suave beso en los labios, ¿Pero, qué se fumó este loco? Todos en la estación están mudos, mi padre me mira pidiéndome una explicación, yo solo sonreí, no sé qué trama este idiota, lo siento acercarse y en mi oído, sin qué nadie lo oiga me dice:
- Sígueme la corriente, luego te explico.
Yo le sonrió al policía, el solo asiente y le pide a Alejandro seguirlo para interrogarlo y que
le dé más información. Mi padre me mira, no me gustaría mentirle, pero voy a seguirle la corriente al idiota.
- Miranda, ¿desde cuándo sales con el?, tú me dijiste que lo de las noticias era falso.
- Lo siento padre, es que debíamos mantener nuestra relación en secreto, y mira de igual no funcionó, lo peor paso.
- Está bien que quieran mantenerlo en secreto para el mundo. Pero, y, ¿Tus padres? Debiste contarnos.
Yo me siento fatal, creo que papá está muy dolido, siempre nos enseñó y nos dio la confianza para contarles todos nuestros problemas, quiero decirle la verdad, pero antes de que diga algo llega Alejandro.
- Señor Chard, me disculpo por no decirle. Fui yo quien le pidió a Miranda no decirle a nadie.
Yo miro a Alejandro, joder que sexi, viene y se sienta frente a mi padre, hasta yo le creo lo que dice, se ve tan convincente.
- Alejandro, creo que mantenerlo en secreto no es la solución, ya vemos como acabo.
- si lo sabemos, pero sabrá que con mi reputación, no queríamos que acabarán con nuestra relación.
- Conozco muy bien su reputación, creo que el mundo entero conoce su reputación.
- Le prometo, que con su hija todo es distinto. Solo deme la oportunidad de demostrarlo.
- No voy a juzgarlo, solo le diré que si lastima a mi hija, no me va a importar que se uno de los CEOS más importantes de metrópolis.
Vaya con mi padre, hasta a mí me daría miedo como habla, parece un mafioso, en cuanto al otro, es un gran mentiroso, si no supiera la verdad, yo también le creería.
- Si no le importa, me gustaría pasar el día con mi novia, después de lo que ocurrió, quisiera poder estar con ella.
- Por supuesto, pero solo si Miranda quiere.
Ambos me miran, yo también necesito hablar con Alejandro, ese idiota tiene mucho que explicar.
- Si, también me encantaría, pasar tiempo con Alejandro.
El idiota sonríe, mientras yo solo quiero que me trague la tierra. Mi padre mira a Alejandro y arrugando su frente le dice.
- Alejandro, ¿qué te paso allí?
Yo también miro a Alejandro y veo que tiene el ajo izquierdo, en la parte baja un poco morada.
- oh, esto, una pequeña gatita salvaje, se me vino encima.
Me acaba de llamar gata salvaje, pero quién se cree, aunque me da un poco de lástima, el pobre si se llevó un buen golpe.
- Espero que esté bien.
- Si no se preocupe.
Luego de firmar papeles y demás, el policía nos dice que llegaron a la dirección que les indique, pero no encontraron nada, eso estuvo raro, ya que todo estaba completamente limpio. Luego, nos da el permiso de retirarnos, asegurándonos que investigarán.
Salíamos de la estación los tres y mi padre se despide de mi y se va en su coche, yo miro a Alejandro, este tiene mucho que explicar.
- Aquí no, vamos a mi casa.
- Bien, tienes mucho que explicar.
Me subo a su coche y arrancamos, vamos en silencio, yo lo veo de vez en cuando, se ve tan bien cuando conduce, el mira al frente concentrado en la carretera. Se detiene, y nos bajamos para ingresar a la casa, yo lo sigo, entramos y yo de inmediato atacó.
- ¿Por qué dijiste que tenemos una relación?
- Porque era más fácil de explicar.
- Eres idiota, ¿eso me pone en peligro?
- Claro que no, o bueno espero que no.
¿Espera que no? Pero este idiota que, hay por dios ni siquiera pensó en lo que iba a decir.
- Sabes, eres un idiota. Esa gente volverá a mi para presionarte a ti.
- ok, tienes razón, pero ya tengo todo controlado, vivirás aquí.
- ¿Qué?
- Mira, si ellos saben que oficialmente eres mi novia, vendrán y yo estaré listo para atraparlos.
- Osea, yo soy la carnada.
Le aplaudo, pero ¿quién es para utilizarme?.
- No eres la carnada, solo me vas a ayudar a atraparlos. Mira igual sigues en el ojo del huracán, después de lo que te paso ¿no quieres atraparlos y vengarte de ellos?
Bueno, eso tiene más sentido, la verdad es que si quiero atraparlos, esos idiotas se metieron con la diosa equivocada.
- Bien y, ¿cuál es el plan?
- Fácil, te vienes conmigo, así puedo estar al pendiente de cada movimiento a tu alrededor, y no vas a salir mucho, si quieren venir por ti, estaremos preparados, no te quitaré los ojos encima
- Bien, pero ni creas que porque vivamos juntos, me acostaré contigo.
- Ni quiero, así que tranquila.
- Si eso es todo, yo tengo una pregunta.
- ¿Qué pregunta?
- Cuando estuviste en la estación dijiste que te estaban extorsionando, que querían dinero, pero durante la llamada yo escuché que te pedían era una urna. ¿Qué es lo que escondes?.
- Nada, la urna es donde tengo una gran suma de dinero.
- No te creo, pero tampoco me importa, adiós.
Me dirijo afuera, pero recuerdo que vine con Alejandro, joder olvide ese detalle, no tengo como devolverme, ingreso nuevamente a la casa.
- No tengo como devolverme.
el solo me mira, luego sonríe saca dinero y me dice.
- Pide un taxi.
- Eres idiota, llévame tú, no quiero que me vuelvan a secuestrar.
Él se guarda el dinero y me señala la puerta, ambos vamos afuera y salimos en su coche hacia mi casa, cuando llegamos, me voy a bajar, pero Alejandro me jala del brazo y me da un beso, yo trato de alejarlo, pero el canijo es fuerte, siento como introduce su lengua en mi boca, y mis fuerzas se van, le permito hacer lo que quiere, luego es el quién se separa, y sonríe, idiota.
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Comments
Yanela Del Puerto
el orégano que no es orégano marca Sennofilius Lovegood
2025-03-23
1
Sonia de la Torre
Esto no va a acabar bien, o tal vez sí y muy bien 😅
2024-03-01
3